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Las Escrituras del Siervo Amado

Por Forester de Santos



Copyright 2019 Forester de Santos

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Tabla de Contenido





Prólogo

Reconocimiento

Dedicación

Introducción



Capítulo uno

Ver para escuchar

Responder para entender

La carta de ley y de amor

¿Por qué la ley, si es que es ley?

El grandioso mensaje

No responder pues es morir



Capítulo Dos

La vida viva que es con Dios

Brazos vacíos

Lo que los muertos testifican

Sin el gozo y sin la alegría del padre

Por el gozo y por la alegría se quita el pecado

El vivo testifica por más



Capítulo tres

La búsqueda por Dios

Cuando uno se hace extraño

El amor verdadero

Amor a siegas

El grandioso motivo de la creación

Todo por nada



Capítulo cuatro

La vida sin conocimiento

La forma de vida nueva

El peor enemigo

El mejor consuelo

Dudar y morir

De animal a uno



Capítulo cinco

Pecar y morir

Sin Dios

Desde antes de que tú lo supieras

Solamente una sombra

En el firmamento que es la piel

Se renace por la gracia de Dios



Capítulo seis

Por el bien y por el mal

El nombre de tonto

La vida viva sin conocimiento

El prójimo que es uno

Hasta cuándo nada es

Solamente cuando se es renombrado desde arriba



Conclusión

¿Quién soy yo real?







Prólogo

Gracioso en verdad todo aquel hombre que sale de la amorosa gracia de Dios, ¡porque todo aquel hombre en verdad salió con todo gozo y con toda alegría!

Y todo aquel hombre que salió con todo gozo y con toda alegría de la amorosa gracia de Dios, pues todo aquel hombre no solamente es hijo de gracia pero también todo aquel hombre es hijo ungido con gozo y con alegría o es en verdad renacido del gozo y de la alegría de Dios, ¡cual también todo aquel hombre es amado de Dios y pues de amado de Dios saldrá la salvación de Dios!







Reconocimiento

¡Gracias mi Amo amado por dejarme a conocer y en sentir verdad lo que es el amor verdadero, no se ve pero en verdad se siente y es para siempre!

¡Gracias, porque yo también sé que yo soy en verdad amado como tú eres también amado!







Dedicación

Las Escrituras del Siervo Amado son dedicadas a todos aquellos que salieron de la muy amorosa gracia de Dios porque ellos en verdad han quedado amados de Dios y de ellos como amados de Dios en verdad saldrán o en verdad vendrán los salvadores de Dios…







Introducción

Las Escrituras del Siervo Amado en verdad son unos buenos ensayos, buenos versos o buenos pensamientos de un hombre que llegó en verdad ser siervo amado o el vaso de alegría de Dios después de que ese hombre vio, escuchó y hasta sintió a Dios con todo gozo y con toda alegría y también con toda abundancia por Su amorosa gracia o por su presencia o por Su acercamiento e iluminación.

Y una vez que ese hombre salió de la amorosa gracia o salió de la presencia o Dios se alejó, ya ese hombre al igual que Dios no eran los mismos porque ahora ese hombre era amado de Dios como Dios era amado de ese hombre y ambos entraron en desolación porque ambos entraron en el estado de amado adonde no hay consuelo ni hay conocimiento de Dios amado hacia Su siervo amado ni de su siervo amado hacia su Dios amado.

Y pues, Las Escrituras del Siervo Amado tratan en verdad de explicar o de buscar una salida de la orden del día que ahora es el caos por ambos amados estar lejos de uno al otro y estar también en desolación, ¡que es en verdad aflicción y falta de conocimiento o falta de consuelo!







Capítulo uno







Ver para escuchar

Ver, conocer o entender lleva a uno a escuchar pero según lo que ve, conoce o entiende.

Y entre más uno ve, uno conoce o uno entiende, pues obviamente más uno podrá escuchar pero según lo que uno mismo ve, conoce o entiende.

Ahora, entender fue uno entrar como mucho más a la grandiosa tienda del grandioso que ahora también ha quedado por mucho más por uno entender o por uno entrar.

Eso es, uno puede reconocer por saber escuchar y por saber escuchar pues uno responderá y por uno responder pues uno será en verdad renovado o uno será uno al que a uno llama para que por uno, uno responder y si uno responde, uno podrá entrar a una vista mejor o a un punto de vista mayor o hasta grandioso.

Ahora bien, a uno responder después de uno ser llamado, uno será y uno sentirá al que llama a uno por nombre de uno para que uno responda.

Y una vez que uno se sienta o uno conozca que uno está unido, uno será llamado como si de afuera.

Pero como uno no conoce la voz de esa nueva forma, pues uno busca para ver de adonde la voz sale. Y como uno no responde, ¡pues la voz se calla!

Pero eso no se queda en el silencio, ¡porque habrá visiones o habrá sueños o hasta habrá lo que aparentan ser pesadillas para que aquel que llamó a uno por nombre de uno pueda en verdad ver o pueda en verdad conocer o pueda en verdad entender el motivo que uno no respondió porque ambos ahora están como si lejos o afuera de uno al otro por estar en desolación!

Y hasta que no se vea de nuevo o hasta que no haga conocimiento o entendimiento, entendimiento como entrar en acuerdo, ¡pues seguirá la desolación de ambos!

Pero si uno teme las visiones, teme los sueños o hasta teme lo que aparentan ser pesadillas, ¡pues no habrá la forma de aquel ver o de conocer o de entender cómo comunicarse con uno porque uno es en verdad visto o uno es en verdad conocido o uno es en verdad entendido con lo que uno ya conoce o como uno en verdad se ve!

Y para que con uno sea comunicado con, ¡uno tiene que presentarse por mucho más para que por mucho más uno se pueda ver!

Ahora bien, uno se presenta con pedido de conocimiento para que a uno sea concedido conocimiento y una vez el conocimiento sea concedido a uno, ¡pues uno no solamente se verá y se sentirá por mucho más pero también uno saldrá como aquel que concede también saldrá de la desolación pero también saldrá por mucho más!







Responder para entender

Aquellos sin entendimiento mueren jóvenes; ellos se mueren antes de su tiempo, ¡cual es 120 años de vida!

Aquellos que en verdad llegan a entender, ¡ellos vivirán más allá del límite de su propio tiempo de vida!

Ahora bien, llegar en verdad a entender fue responder el llamado de los santos cielos cuando llamado y cuando ofrecido una posición pues tomar esa posición aunque esa posición aparenta como una menor posición y esa menor posición es como salvador de Dios.

Interesantemente, ¡que una vez que uno tome esa posición menor como salvador de Dios, pues es como si uno acabado de nacer y las aflicciones o la pestilencias o las penas o los dolores que una vez fueron o que uno una vez pasó por ellos como si ellos nunca fueron porque uno ha entrado en completo gozo y en completa alegría en entendimiento o uno con complete gozo y con completa alegría ha entrado vivo en la tienda de Dios o en el reino de los cielos!

Ahora, el número uno en 120 significa presentar o dar conocimiento o reconocimiento a y una vez uno se ha presentado o una vez uno ha dado conocimiento o reconocimiento a, a uno será respondido pero con la misma presentación o conocimiento o reconocimiento que uno dio o que uno prestó. La diferencia aquí es que cuando a uno sea respondido, ¡uno sentirá completo gozo y completa alegría y también sentirá completa abundancia!

Esa repuesta hecha a uno es el número dos, que significa responder o ser reconocido a y una vez uno fue respondido a o reconocido, uno se siente unido o uno en verdad se siente parte de algo más grande.

Pero la cosa es que aunque uno se siente parte de algo más grande, ¡uno en verdad no sabe cómo responder o como dar conocimiento o reconocimiento!

Y pues uno llega a lo que aparenta ser caos o al número 0 o en desolación o en aflicción porque no hay respuesta o no hay conocimiento o no hay reconocimiento del nuevo estado adonde uno ha llegado en, aunque el estado es mayor que el estado que uno estaba antes de la respuesta.

Y para que uno pueda salir de ese estado o del caos o del número 0, uno una vez más tiene que responder o tiene que dar conocimiento o tiene que dar reconocimiento por mucho más para que por esa misma respuesta o conocimiento o reconocimiento de uno, ¡uno pueda ser respondido o reconocida a y por mucho más!

Y una vez que uno sea respondido o reconocido a por mucho más, pues uno en verdad llegará a entendimiento cual fue entrar con completo gozo y con completa alegría y también con completa abundancia en la tienda de Dios o en el reino de los santos cielos o ser nacido como salvador de Dios, ¡cual en verdad son la misma cosa!

En otras palabras, ¡la única manera de en verdad entrar en entendimiento o de entrar en la tienda de Dios o en el reino de los cielos o de renacer es con completo gozo y con completa alegría y también con completa abundancia como salvador de Dios pero cuando Dios llame y uno mismo responda a esa llamada y tome la posición menor como salvador de Dios!

Actualmente, ¡una posición menor como salvador amado de Dios!







La carta de ley y de amor

Aquel que toma la palabra de Dios por ley, aquel por siempre será engañado por el enemigo de la vida porque el enemigo de la vida sabía la ley antes que la ley fuera escrita o formada en forma de creación o en forma de luz.

Pero el enemigo de la vida por mucho tiempo sacará fuera de contexto o fuera de la luz la palabra de Dios como ley para primero engañar al hombre y luego matar el hombre antes de que el hombre se dé cuenta del engaño del enemigo de la vida y el hombre se arrepienta para que no tenga que morir, ¡porque morir fue por falta de conocimiento o por falta de reconocimiento de Dios!

Pues, ¡hay que tomar la palabra de Dios por fe de Dios! O sea, ¡hay que tomar la palabra de Dios como carta de amor!

Y al amoroso padre le gustaría que cada hijo lea esa carta de amor y que la lea el hijo como el padre mismo en verdad se complació escribirla o formarla, ¡con gozo y con alegría en la misma luz!

Pues, una sola carta a uno y a muchos hijos; pero esa carta de amor de Dios le dará conocimiento al hijo como a muchos pero según el conocimiento ya dado a ese hijo como a muchos.

Por eso aquel que lea la carta, la lea para aquel mismo y no para otro; y aunque otro la lea para uno en voz alta, ya ha sido para el otro y no para uno.

Sí, es bueno compartir la carta de amor como la luz se comparte, pero solo y cuando se entendió en verdad la bendición para uno porque una bendición entendida por uno se puede compartir con otros como bendición para ellos, solo que puede haber envidia y la envidia trae doble muerte, la muerte de aquel que es matado y del matador.

Por eso es mejor compartir la bendición del padre con el corazón mostrando amor y no hablar de la carta de amor como ley, pero por fe de Dios.

Porque la fe de Dios o el creer es cumplir la ley y no es esforzando la ley que es el amor de Dios.

Pues, ¡amor esforzado o excedido es amor en verdad perdido o inútil!

Y amor perdido o inútil es muerte segura y muerte segura es haber en verdad leído la calta de amor en vano o por ley o por obligación.

Ahora bien, el amor de Dios no es obligado como la vida eterna no es obligada porque en verdad podemos rechazar al amor de Dios como a la vida eterna con tan solo esperar la muerte y con la muerte irnos y para siempre quedar por muertos.

Pero si en verdad queremos conocer el amor verdadero y la vida eterna, pues tenemos que buscar de Dios antes de que sea muy tarde por la muerte porque con Dios en verdad hay mucho más y lo hay en verdad en vida.







¿Por qué la ley, si es que es ley?

Si alguna ley fue dada o demanda, la ley fue dada por cuenta o por causa de los pocos que iban a manchar los muchos; y por cuenta o por causa de los pocos, ¡los muchos morirán!

Cuando uno venció en el vientre de una mujer, todos los demás que luchaban por vencer dejaron de luchar o de hacer y todos murieron, ¡una gran multitud murió mientras uno descansaba y se transformaba en el conocimiento o en la ley reciba por uno hacer o por uno vencer!

Ahora bien, la ley o el conocimiento dado a uno fue por lo que uno hizo por uno mismo y jamás fue por lo que otro hizo.

Y una vez uno ha dejado de hacer por uno mismo pues uno morirá por uno mismo y jamás uno morirá por otro como tampoco otro jamás morirá por uno.

Pues, la ley fue dada o la ley fue demanda a uno por lo que uno sabe o por lo que uno conoce y jamás la ley es dada o es demanda a uno por lo que uno no sabe o no conoce, y se conoce por uno hacer y no se conoce por uno dejar de hacer.

Ahora, el castigo de muerte es por dejar de hacer para no llegar a conocer o por dejar de cumplir la ley o por dejar de cumplir el conocimiento que uno llegó a lograr o venció por y ahora se niega a reconocerlo o a darle reconocimiento.

Porque en verdad, negar a reconocer o negar a dar reconocimiento pues es muerte y la muerte es castigo eterno, castigo eterno adonde ya no se puede hacer o vencer para renacer.

Pero todo aquel que hace pues todo aquel logra conocimiento y con el conocimiento todo aquel toma forma de vida y una vez esa forma de vida esté completa, pues todo aquel nace y si nace vivo, pues todo aquel será reconocido al mundo por el mismo conocimiento que todo aquel trajo al mundo.

Pero si todo aquel hace a lo contrario a lo que todo aquel mismo presentó al mundo, pues todo aquel será castigado con la muerte.

Pero si todo aquel una vez en el mundo hace con el mismo conocimiento que todo aquel trajo al mundo pues todo aquel será reconocido o tendrá en verdad reconocimiento para renacer en el mismo mundo adonde una vez todo aquel nació y nació vivo.

Pero este renacimiento de todo aquel en el mundo no solamente será por mucho más de lo que todo aquel será, pero también todo aquel renacerá con todo gozo y con toda alegría y con toda abundancia, con toda abundancia porque no solamente todo en el mundo como también en los cielos ha quedado por nuevo pero también todo ha queda por mucho más.







El grandioso mensaje

Aquellos que lean o que escuchen el mensaje por partes, aquellos nunca entenderán el mensaje por completo y por eso el mensaje nunca será completo porque entender por completo es la otra parte del mensaje.

Ahora bien, el mensaje será de acuerdo a lo que uno ya conozca o entienda y el mensaje nunca será por lo que uno no conoce o el mensaje jamás será por lo que uno no entiende.

Y a pesar que el mensaje pretende sonar por igual a todos presentes siendo el mensaje para todos, ¡por igual a todos presentes el mensaje no lo es!

Cuando se dice, por ejemplo, que ha nacido uno hijo, todos entienden o conocen el mensaje y serán más completos por ese mensaje por causa del nacimiento si ellos son familiares de ese hijo que ha nacido.

Ahora, un hombre es más completo como padre y una mujer es más completa como madre y todos los demás familiares serán completos por mucho más según el conocimiento que ellos tengan en la familia.

Eso es, un muchacho ahora es más como hermano o como tío o una muchacha ahora es más como hermana o como tía y otro hombre ahora es más como tío o como abuelo como también otra mujer ahora es más como tía o como abuela.

Si el mensaje de que un hijo ha nacido no es escuchado por otros de la familia, pues ellos no serán transformados o no serán renacidos hasta que escuchen el mensaje.

Pero una vez ellos también escuchen el mensaje, ¡pues ellos también serán por mucho más!

Lo muy curioso es que el que trajo el mensaje al mundo, mensaje es pero no lo sabe porque se está transformando también en el mismo conocimiento que le trajo a los demás familiares…

Pero si el hijo que ha nacido deja de vivir, pues todos los demás dejan de ser lo que ellos llegaron una vez de ser con ese nacimiento de ese hijo aunque ellos sigan con vida…

Pero si ese hijo que ha nacido hace con el conocimiento que trajo al mundo, ese hijo tendrá la muy grandiosa oportunidad de renacer en vida y si toma la muy grandiosa oportunidad, ¡ese hijo renacerá por mucho más de lo que fue y por él se verá la gloria del Padre de los santos cielos!

Pero ese renacimiento de ese hijo no hará a todos los demás familiares mayor de lo que ya son porque ese renacimiento ha hecho a ese hijo mayor que a todos ellos, ¡hasta mayor que su propio padre, madre o hasta el hermano mayor o primogénito!

Pero por ese hijo ya hombre renacer no solamente ese hijo ya hombre ha quedado por mucho más por quedar hijo amado de Dios, ¡pero también Dios ha quedado por mucho más por quedar por Padre amado!

Ahora bien, si todos aquellos familiares hacen para renacer como hijos y como hijos también ellos renacen, ¡pues todos los familiares quedan también como hermanos y como hermanas porque todos han quedado como hijos amados de Dios!

Pues, aquellos padres que una vez fueron padres de aquel hijo, aquellos padres por renacer serán hermanos de aquel hijo como el hijo por también renacer será hermano de sus padres.

Ahora bien, con cada renacimiento, que también es entrar al grandioso reino de los santos cielos, ¡el renacido ha quedado por primero o ha quedado por primogénito de Dios y Dios también ha quedado como si Padre por primera vez!







No responder pues es morir

No responder al que da vida es morir. Aquel que dio vida llamará a uno si uno busca por aquél para que aquél le conceda a uno el conocimiento o el reconocimiento para que uno pueda renacer o uno pueda renovarse y uno no tenga que morir.

Además, aquel que dio vida también renacerá o se renovará en ese mismo instante que le concedió a uno reconocimiento o renacimiento y ambos quedarán por mucho más.

Por la búsqueda de uno por aquel que dio vida habrá acercamiento e iluminación y una vez que uno se ha despegado de ese acercamiento y de esa iluminación, no solamente uno ha logrado fe verdadera pero también uno ha salido de ese acercamiento y de esa iluminación como amado de Dios y Dios también ha quedado como amado de uno y uno como al igual que Dios ha entrado en desolación.

Esta desolación es por causa de un estado mayor adonde uno no tiene conocimiento y uno por ser amado de Dios ya uno no siente aquel amor que uno sintió en aquel grandioso acercamiento y en aquella grandiosa iluminación.

Pues, ¡uno se siente muy afligido por falta de consuelo y por uno no saber cómo salir de esa desolación!

Y aunque uno podría intentar de volver a lo de antes, ¡ya lo de antes significa nada para uno!

Pero uno será llamado por voz como si desde otro lado o lejos de uno y no como la primera vez que uno escuchaba la voz como si de adentro de uno y si uno responde, ¡uno será consolado con conocimiento o con reconocimiento y uno será sacado por mucho más que amado de Dios de esa desolación y Dios también quedará por mucho más que Dios y que Creador!

Pero si uno no responde por uno no conocer la voz que llama a uno aunque por el mismo nombre de uno, pues puede que pase mucho tiempo antes que la grandiosa voz vuelva llamar a uno para concederle a uno paz y conocimiento. Pero aun así, ¡uno tendrá grandiosas visiones!

Pero si uno teme las grandiosas visiones pues ellas dejarán de ser y uno tendrá grandiosos sueños que también intentan de darle conocimiento a uno pero según el conocimiento o el entendimiento que ya uno mismo tenga con el grandioso propósito de que uno quiera ser llamado y pida de todo corazón de ser llamado y siga pidiendo hasta ser llamado…

Ahora bien, cuando llegue el grandioso tiempo, uno será de nuevo llamado por el mismo nombre de uno por voz como si voz distante o como si voz de afuera y si uno conoce o reconoce que uno es llamado desde arriba desde los cielos y uno responde que uno escucha, ¡uno será concedido el pedido de uno, cual sería uno salir de la desolación y uno salir por mucho más a mucho más!

En otras palabras, ¡se le concede a uno por pedido de uno pero ese pedido de uno tiene que ver como Dios quedará después de ese pedido de uno!

Por eso hay que pedir lo máximo sin poner a Dios apruebas para que Dios le concede ese máximo pedido a uno y Dios quede por mucho más que Dios y fuera también de la desolación.







Capítulo Dos







La vida viva que es con Dios

En muerte no se puede conocer la verdad que es la vida viva que es con Dios.

Y vida viva que es con Dios, Dios en verdad nos quiere dar o conceder en vida viva.

Pero tenemos que poner todos nuestros grandiosos deseos vivos por vida viva con Dios.

Eso es decir, ¡tenemos que poner nuestros máximos esfuerzos hacia Dios para que Dios por esos mismos esfuerzos haga por nosotros!

Dios es conocido por su reforma de Creador y esa reforma de Creador la hizo posible la creación de Dios cuando Dios por la creación de Dios tomó forma o Dios fue reformado o renovado o renacido como Creador y Dios también quedando mayor por la creación de Dios.

Cuando uno nace y nace vivo al mundo no solamente el mundo ha quedado por mucho más pero también todos los demás que tienen que ver con uno también han quedado por mucho más.

Y cuando uno llegue a conocer o a entender y uno conoce o reconoce a Dios como mucho más que Creador pues uno también ha quedado por mucho más al Creador y el Creador pues hará más por uno porque el Creador también quedará por mucho más que Creador, pero eso está en uno que el Creador quede por más que Creador como Dios quedó por Creador por la creación.

Ahora bien, morir fue no lograr la vida con Dios porque para continuar con vida uno tiene que continuar la vida con Dios pero con Dios como mucho más que Creador y uno como mucho más que uno o que siervo amado de Dios.

Pues, entre más uno haga a Dios o entre más uno conozca o reconozca a Dios, más Dios será a uno y por uno también ser más a Dios, Dios quedará por mucho más cada vez que Dios haga por uno o Dios le conceda a uno el pedido de uno que uno haga hacia Dios.

Ahora, lo que se le pide a Dios como mucho más que Creador es conocimiento porque Dios es en verdad conocimiento y una vez Dios le conceda a uno conocimiento pues uno comienza tomar la forma de ese conocimiento, ¡así que mucho cuidado con el conocimiento que se le pida a Dios como mucho más que Creador!

Pues, la única vida verdadera o la única continuación de vida es con Dios pero con Dios como mucho más que Creador y uno como mucho más que uno.

Esa vida con Dios será una vida llena de paz, de conocimiento, de gozo, de alegría y todo en doble abundancia aquí en la misma tierra pero la misma tierra quedará por mucho más por uno recibir reconocimiento de Dios para uno en verdad seguir con vida.







Brazos vacíos

Brazos cruzados son brazos vacíos y con brazos vacíos o con brazos cruzados no se puede abrazar ni tampoco llenar a otro. Y cuando se llena a otro, se llena también uno más.

Muchos esperan que otros hagan por ellos y ellos no se complacen en hacer por ellos mismos pues ellos esperan gratificación al instante.

Pero aquellos que no hacen por ellos mismos aun mueren por ellos mismos y no saben que si hacen por ellos mismos para vivir pues ellos mismos tendrán el grandioso conocimiento para renacer o revivir o de ser salvadores amados con todo gozo y con toda alegría y también con toda abundancia.

Ahora bien, una vez renacido o revivido o reconocido como salvador amado, el renacido o el revivido o el reconocido como salvador amado ha renacido o ha revivido con todo gozo y con toda alegría y también con toda abundancia que en verdad se renuevan al instante y también se renuevan automáticamente.

Interesantemente, que aquel que concedió renacer o revivir o que concedió el reconocimiento de salvador amado, aquel también renació o revivió como Salvador amado del salvador amado y lo que haga un salvador por el otro salvador, ¡lo hace por doble o le sale por doble!

Ahora, ¡solamente Dios como mucho más que Dios puede conceder renacer o revivir, cual en verdad es salvación de vida en vida para continuar con vida pero en doble la abundancia!

Pero ese concedido o reconocimiento de renacer o de revivir cual en verdad es salvación de vida en vida para poder continuar con vida y continuar con todo gozo y con toda alegría y continuar también con toda abundancia en verdad está en uno mientras uno esté vivo.

Y una vez uno haya muerto, ¡ya no se le podrá a conceder a uno y uno en verdad ha perdido la grandiosa oportunidad de no solamente hacer para recibir el conocimiento de renacer pero también uno en verdad ha perdido la grandiosa oportunidad de renacer o de revivir a Dios como mucho más que Dios!

Así que, hacer para recibir conocimiento de renacer y tomar la forma de ese conocimiento y una vez esa forma esté completa, humillarse para renacer y recibir reconocimiento de renacimiento como una vez uno hizo para recibir conocimiento de nacer antes de nacer y recibió conocimiento y se formó en ese conocimiento y una vez la forma de uno estaba formada, tomar la posición de humillación y nacer vivo al mundo y el mundo confirmara a uno con uno mismo nacido vivo en el mundo.







Lo que los muertos testifican

Los muertos por sus cuerpos deformados solamente pueden testificar dos cosas, ¡de que estaban una vez vivos y con forma y de que ahora están muertos y sin forma!

Por eso hay que hablar en vida para en vida no solamente ser escuchado pero que también en vida ser respondido y el perdón pedido por sea por siempre nuestro testigo de vida cuando sea respondido por.

En vida aquel que no abre la boca muere y por muerto por siempre tendrá la boca cerrada.

Aquel por muerto su destino lo ha tirado a un lado, a la tumba, ¡a la tumba de adonde nada sale porque por nada se echó y por nada se quedó!

Ahora bien, el destino que cada uno que nace vivo es renacer vivo pero si se ha negado a la vida después de nacer, pues su castigo es morir y ya no tendrá más destino pero seguir como muerto y que la muerte hable por el muerto toda la eternidad.

Ahora, ¡el destino de uno está dentro de uno y ese destino no solamente es vivir pero ese destino también es renacer!

Pero a pesar de que el destino de uno es renacer por uno hacer, ese destino al igual que la misma vida no se puede poner a pruebas, a tentaciones ni tampoco en juicios con uno dejar de hacer porque dejar de hacer es dejar de tener forma y dejar de tener forma es morir y morir es quedarse sin destino al igual que quedarse sin vida.

Según uno mantiene al cuerpo vivo por la cabeza; o sea, por la boca, pues uno también mantiene el destino de uno vivo por la cabeza; o sea, ¡por la boca!

Y por la misma boca de uno, uno no solamente revive al cuerpo pero también uno revive el destino de uno cual es uno mismo pero uno mismo revivido.

Pues, según uno mantiene el cuerpo con forma con la materia que entra por la boca de uno, uno también mantiene el destino con forma con el conocimiento que sale por la boca de uno.

Ese conocimiento si es verdadero hará el destino de uno tomar forma y reforma, que es nacer como siervo amado de Dios y después renacer como hijo amado o como salvador amado de Dios.

Ahora bien, la salvación de Dios saldrá por la boca de uno, de la alabanza que uno como el siervo amado de Dios haga hacia Dios.

Porque en verdad, de la alabanza que haga el siervo amado de Dios saldrá la salvación de Dios y el siervo amado de Dios será salvo en vida y tomará la grandiosa posición de salvador amado de Dios, ¡cuál es su verdadero destino!

Eso es, ¡el siervo amado de Dios tomará la grandiosa posición de príncipe de salvación, cual en verdad cada hombre con vida puede lograr con su boca llena de alabanza cuando cada hombre con vida llegue en verdad ser siervo amado de Dios y sea por Dios justificado como tal!







Sin el gozo y sin la alegría del padre

Sin el gozo y sin la alegría del padre en el hijo el hijo no es amado del padre y por eso no habrá renombramiento o reconocimiento del padre al hijo como hijo amado del padre y tampoco habrá vida nueva en el hijo ni en el padre.

Porque en verdad, del gozo y de la alegría que el siervo le trae a su amo, ¡el amo justifica a su siervo como siervo amado del amo y por esa justificación el siervo amado sentirá con todo gozo y con toda alegría el amor que su amo le tiene!

Ahora, según lo que ese siervo, que ahora es siervo amado del amo, haga hacia su amo, que ahora también es amo amado del siervo amado, pues el siervo amado será llamado a una mejor posición, ¡aunque parezca una posición menor!

Y si él con todo gozo y con toda alegría la toma, ¡el siervo amado será o renacerá el hijo amado del amo y el amo amado será o renacerá padre amado, ambos salvadores del uno al otro!

Porque en verdad, ¡del gozo y de la alegría saldrá o renacerá el hijo amado o el salvador amado de Dios y Dios también saldrá o renacerá el Padre amado o el Salvador amado del hijo amado!

Ahora bien, cuando el siervo y el amo llegaron ser amados del uno al otro, ambos entraron en desolación, aunque no en la misma desolación.

El siervo amado entró en la desolación como siervo amado, cual es una desolación por falta del consuelo del amo y por falta también del conocimiento del amo por ser un estado distinto o un estado mayor al simple estado anterior de siervo.

Y el amo amado entró en la desolación como amo amado, cual es una desolación falta del consuelo del siervo y falta de conocimiento del siervo por ser un estado distinto o un estado mayor al simple estado de amo.

Esta desolación es la desolación de amado o la de los amados, adonde se despegó o se alejó el amo amado sin explicación pero también se llevó el gozo y la alegría y el siervo amado tampoco sabe hasta cuándo ni porque el despegue o el alejamiento.

Pero el siervo amado sabe que esta desolación o esta aflicción o este nuevo estado, aunque en verdad mayor, es por simple falta de conocimiento y pues el siervo amado comienza a pedir que se le conceda el conocimiento o el reconocimiento de hijo amado para poder salir de ella.

Y una vez escuche la voz llamar por su nombre, ¡el siervo amado de nuevo se llenara de gozo y de alegría y renacerá o revivirá por ellos con todo el poder y con toda la autoridad de los santos cielos al igual al que llama!

Y ahora el siervo amado será o ha renacido con todo gozo y con toda alegría y con todo el poder y con toda la autoridad de los santos cielos hijo amado del Amo y el Amo será o ha renacido el Padre amado del ahora hijo amado del Amo y el Padre amado entrará como si en otros santos cielos por salir de la desolación como Padre amado.







Por el gozo y por la alegría se quita el pecado

Lo único que quita el pecado del siervo o del hombre es el gozo y la alegría del Amo en el siervo o en el hombre que lo renacerá como siervo amado.

Y una vez que el siervo amado vuelva hacer por el gozo y por la alegría del Amo, que también ha llegado ser amado del siervo, de nuevo el siervo amado renacerá pero esta vez como hijo amado del Amo y con todo el poder y con toda la autoridad de los santos cielos aquí en la tierra, ¡cual ha quedado como si una tercera tierra nueva!

Ahora bien, ¡pecar fue salir o desviarse del camino o del grandioso destino o propósito de hijo amado de Dios!

Y ese desvío del camino o del grandioso destino o del propósito de hijo amado llevó por ley de Dios al castigo de la muerte, ¡a la eterna muerte!

Pero aquellos que aún están vivos y vuelven al camino que es Dios, Dios en verdad les concederá a aquellos acercamiento e iluminación para que sientan la amorosa gracia o la presencia de Dios y tengan fe verdadera y esa fe sea sus escudos cuando salgan o se despeguen como amados de Dios de la amorosa gracia o de la presencia de Dios y les falte el consuelo y el conocimiento o les falte la iluminación de Dios por la amorosa gracia o presencia de Dios.

Ahora bien, ¡Dios es muy generoso con su amado con falta de consuelo y con aflicción!

En este estado de amado de Dios, amado de Dios es puesto en pruebas, en tentaciones y en juicios por la falta de Dios o por la falta del consuelo o del conocimiento de Dios.

Lo muy curioso es que ya Dios no se presentará como la primera vez como lo hizo con acercamiento e iluminación o por la amorosa gracia o presencia para que uno sintiera a Dios.

Ahora Dios llama a uno por el nombre de uno pero llama como si fuera afuera de uno y si uno responde, uno se llenará de gozo y de alegría y pues Dios le concederá a uno un pedido.

Eso es, Dios le pide a uno que uno le pida a Dios para concederle a uno ese pedido o ese deseo. Fuera uno en verdad muy listo si uno le pidiera a Dios en ese mismo instante por la salvación de Dios, ¡cual llevará a uno no solamente a ser salvo pero también llevará a uno a ser hijo amado de Dios!

Pero si el llamado no respondió la primera vez que fue llamado como si voz de afuera o como si voz distante, ni aun llamado por su propio nombre, será llamado en diferentes tiempos hasta que responda. Si no responde, ¡morirá cuando lo llame la muerte aunque amado de Dios!

Pero si responde se llenará de gozo y de alegría y pide por la salvación cuando se le conceda su pedido, ¡entrará a la salvación de Dios como revivido o renacido del gozo y de la alegría!

Y todo aquel que renace del gozo y de la alegría, ¡pues todo aquel ha renacido como hijo amado de Dios y libre también de todo pecado!







El vivo testifica por más

El muerto solamente es testigo por su cuerpo quebrantado y sin vida de él mismo, aunque sean más de un muerto.

Pero el vivo en verdad puede testificar más y más, no solamente de él mismo pero también de todos los demás muertos o vivos.

Y aunque el vivo no puede dar más viva al ya muerto, el vivo puede en verdad dar más vida a los vivos con el conocimiento de vida que ya los vivos tienen.

Y por ese conocimiento que ya los vivos tienen pues los vivos pueden entender o recibir más conocimiento para que puedan ser por mucho más con ese nuevo conocimiento.

Porque en verdad, lo que le da forma y reforma a la vida es conocimiento o reconocimiento pero que sea conocimiento o reconocimiento de vida.

Ahora, los vivos mueren por falta de más conocimiento o por falta de reconocimiento de renacer o de revivir para continuar vivos o con vida.

Y una vez uno muere, pues no solamente uno ha perdido todo conocimiento pero también uno ha perdido toda identidad a pesar de que los hueso testifican de lo que uno fue una vez, tal como hombre o tal como mujer.

Pero por los huesos de uno muerto uno no tomará más conocimiento o reconocimiento para tomar vida una vez más.

Interesantemente, que solamente los que están vivos tienen la grandiosa oportunidad de hacer para recibir conocimiento o reconocimiento para en verdad revivir o para renacer si es que en verdad quieren renacer o revivir antes de morir.

Una vez muerto, ya no hay más oportunidad de hacer para recibir conocimiento o reconocimiento para renacer y seguir con vida pero como si con una nueva identidad.

Ahora bien, según uno hizo antes de la vida para tomar conocimiento de vida y con ese mismo conocimiento de vida tomar la forma de vida y una vez la forma estuviera completa pues nacer al mundo, pues en el mundo uno tiene que de nuevo hacer para tomar conocimiento de vida nueva o de revivir para luego reformase en esa vida nueva o renacer y no tener que morir y quedarse sin identidad o sin conocimiento de vida.

Aquellos que no hicieron pues no tomaron o no recibieron conocimiento de vida antes de nacer pues no tenían manera de tomar forma de vida o de sobrevivir y pues murieron.

Y aquellos de nosotros que no hagamos para tomar o para recibir conocimiento o reconocimiento de vida nueva pues no tendremos la reforma de vida nueva o de renacer o de sobrevivir y pues moriremos.

Pero mientras tengamos vida también tenemos la muy grandiosa oportunidad de hacer en verdad para en verdad recibir conocimiento o reconocimiento de renacer si es que deseemos seguir con vida pero con vida nueva y como mucho más que antes de renacer.







Capítulo tres







La búsqueda por Dios

El grandioso camino o la grandiosa búsqueda por Dios puede ser larga, solitaria y dura porque Dios en verdad es uno.

Y una vez Dios permita ser encontrado por uno, una nueva búsqueda, mas como re búsqueda, comenzará una vez más; solamente que esta nueva vez la búsqueda, mas como re búsqueda, es más larga, más solitaria y más dura porque Dios sigue siendo uno.

Y el muy grandioso camino, la muy grandiosa búsqueda, mas como re búsqueda o el muy grandioso encuentro será más largo aun, más solitario aun y más dura aun cuando uno encuentre a una gente o a una multitud de nuevo extraños que una vez fueron amigos o familia de uno y ahora llegan a negar no solamente a uno pero también el grandioso encuentro de uno.

Pero ellos solamente niegan a uno porque ellos no pueden ponerse en la nueva posición de uno o en el nuevo o mayor estado de mente, ¡cual en verdad es en una nueva identidad como amado de Dios!

Y pues es más fácil para ellos negar a uno o poner a uno en ridiculez que es para ellos entender o llegar a la conclusión de que un ha encontrado por la búsqueda o re búsqueda de uno, pero aun así ellos pondrán a uno en juicios, en pruebas y en tentaciones para que uno niegue a uno mismo y el encuentro de Dios.

Pero todo aquel que niegue su identidad, todo aquel ha perdido la muy grandiosa oportunidad de renacer y de entrar en un estado mental superior y de también hacer a Dios más grandioso o superior.

Pero afortunadamente para uno que cuando uno encontró no solamente uno se hizo con gozo y con alegría un nuevo ser pero también uno en verdad sintió que con Dios había mucho más en el mundo.

Y esa chispa de entendimiento o de conocimiento o esa nueva identidad como amado de Dios que mantiene a uno caminando no importa la aflicción o la desolación que uno siente y no importa el rechazo o la ridiculez del mundo o de los que uno ama hacia uno.

Ahora, según uno está en aflicción o uno está en desolación, pues también lo está Dios porque Dios es uno y Dios también es amado de uno.

Y la única manera de salir de esa aflicción o de salir de esa desolación es por conocimiento nuevo o por una nueva identidad, ambas de uno y de Dios.

Y según uno le dio a Dios identidad por la búsqueda de uno de Dios y Dios respondió por acercamiento y por iluminar a uno con paz y con conocimiento en la forma de alguna grandiosa promesa y esa paz y ese mismo conocimiento llenó a uno con gozo y con alegría y también con el buen sentido de abundancia pues haciendo a uno amado de Dios y a Dios amado de uno, ahora una vez más uno tiene que darle a Dios una nueva o una identidad mayor o conocimiento mayor o reconocimiento para que Dios al igual que uno salga de la desolación.

Pero uno al igual que Dios no puede salir de la aflicción o de la desolación hasta que Dios mismo como mucho más lo diga, pero Dios solamente lo dirá cuando uno siga pidiendo como una forma de conocimiento o como una forma de reconocimiento para que Dios pueda tomar esa nueva o mayor identidad y aun como amado de uno y uno aun como amado de Dios pero con una mayor identidad.

Y cuando Dios llame como mucho más que Dios and uno responda, uno al igual que Dios saldrá de la aflicción o de la desolación.

Y será como si uno al igual que Dios nunca estuvo en aflicción o nunca estuvo en desolación y como si uno nunca estuvo lejos de Dios.







Cuando uno se hace extraño

Uno en una compañía de extraños es muchos extraños. Pero uno se hace más de uno extraño aun a los que uno ama o uno conoce cuando Dios llama y si uno responde, Dios justifica a uno como siervo amado de Dios o como mucho más que siervo amado de Dios.

Y esa justificación o esa identidad como siervo amado de Dios o como mucho más que siervo amado de Dios, el mundo no puede entender porque el mundo permanece en el mismo estado de mente y el que fue en verdad justificado por Dios o fue dado por Dios la identidad de siervo amado o como mucho más que siervo amado ha entrado en una nueva o en un estado de mente mayor.

Es esa nueva identidad o ese estado mayor de mente que hace a uno extranjero al mundo o el mundo extranjero a uno porque ahora el mundo no es el mismo como una vez el mundo fue cuando uno fue con el mundo o cuando uno tenía la identidad del mundo.

Pero no solamente eso, Dios también se ha hecho un extraño a uno aunque Dios fue el que dio a uno justificación o la identidad de siervo amado de Dios o como mucho más que siervo amado de Dios.

Cuando uno nació al mundo, el mundo confirmó a uno al mundo o identificó a uno al mundo y uno creció con esa identidad y uno se hizo parte del mundo.

Pero una vez esa identidad de uno es cambiada o es negada, uno se hace extranjero al mundo y el mundo extranjero a uno hasta que el mundo acepte esa nueva identidad de uno o uno regrese a la vieja identidad y una vez más el mundo acepte a uno como una vez el mundo aceptó a uno al nacer.

Ahora, lo mismo que lo de arriba es con Dios. Uno por la búsqueda de uno de Dios quiso confirmar a Dios como Creador y como Creador pues Dios se acercó e iluminó a uno como siervo amado de Dios y uno llegó a un estado más alto en donde uno no tiene conocimiento y pues uno es un extranjero a ambos el mundo y a Dios.

Pero en este nuevo estado o nueva identidad, crecer o envejecer no le traerá a uno el conocimiento que uno necesita para salir de este nuevo estado o nueva identidad.

Y aunque uno negara este nuevo estado o nueva identidad dada por Dios, uno sigue siendo extranjero al mundo como también a Dios.

Y pues la única manera de salir de este nuevo estado o de esta nueva identidad es por el pedido de conocimiento o reconocimiento de Dios para que con el conocimiento o reconocimiento de Dios uno pueda entrar en un nuevo estado o recibir otra justificación u otra identidad pero más grande que esa de siervo amado.

Pero ese pedido de Dios tiene que hacer a Dios mayor que Creador para que Dios también salga de su estado o de su identidad como Creador.

Sin embargo, aunque uno pueda salir de ese estado como más grande que siervo amado de Dios, ¡uno aún sigue siendo extranjero al mundo hasta que el mundo se haga como uno!







El amor verdadero

El amor verdadero multiplica o amplifica a uno y uno en verdad se siente por mucho más. El amor verdadero hace a uno imitar a Dios porque el amor verdadero no solamente es de Dios o sale de Dios pero también el amor verdadero es Dios pero Dios como mucho más que Dios.

Cuando Dios le concede a uno acercamiento y también le concede paz e iluminación por la búsqueda de uno de Dios, uno en verdad siente mucho gozo y mucha alegría que salen de Dios hacia a uno y uno también escucha la grandiosa voz de Dios.

Pues esa paz y ese gozo y esa alegría que uno sintió o que salieron de Dios es el amor verdadero de Dios que uno sintió de Dios con la amorosa presencia de Dios en el acercamiento que Dios le concedió a uno por la búsqueda de uno de Dios.

Interesantemente, ese acercamiento de Dios se repite unas cuantas veces y se repite con mucha paz, con mucho gozo y con mucha alegría y cada vez que Dios se acerca o se presenta con su amorosa gracia, Dios ilumina a uno o le repite a uno lo que Dios dijo o lo que Dios le prometió a uno con su grandiosa voz.

Pero no solamente eso, porque cada vez que Dios se presenta a uno, uno siente también una abundancia, tan verdadera como la paz, el gozo y la alegría o el amor verdadero que uno sintió y que uno seguirá sintiendo cada vez que Dios se acerque y repita su promesa o le conceda a uno paz e iluminación.

Después de un corto tiempo Dios se alejará o se separará de uno y ya uno no sentirá la paz, ni el gozo ni la alegría ni tampoco uno sentirá la abundancia y tampoco habrá más iluminación o uno ya no escuchará la grandiosa voz de Dios repitiendo su promesa hacia a uno.

Pues habrá un corto silencio o un corto caos por la falta de la paz y por la falta del conocimiento de Dios.

Pero Dios llamará a uno con su grandiosa voz, solo que la grandiosa voz sonará distante o lejos y hasta también desconocida porque uno al igual que Dios está en otro estado mayor pero uno no lo sabe.

Ese estado mayor o más alto en verdad es el grandioso estado de amado de Dios…

Si uno llega a entender que es Dios el que está llamando y le responde aquí estoy y te escucho, Dios responderá y uno se llenará de paz y de iluminación, de gozo y de alegría y hasta también uno se llenará de abundancia y Dios le concederá a uno el pedido de uno o la promesa que Dios le hizo a uno en el primer acercamiento. En otras palabras, por uno responder, ¡Dios sacará a uno del silencio o del caos o Dios se llevará a uno hacia Dios!

Pero si uno no respondió por no conocer o reconocer la grandiosa voz de Dios por ser una voz distante o desconocida, pues entonces habrá un muy largo silencio o un muy largo caos cual en verdad es la desolación de amados, amados porque ambos uno al igual que Dios son amados por ser amado de uno al otro y si uno está en desolación pues ambos también lo están.

Pues, hay que buscar o que rebuscar la manera de salir de esa desolación cual en verdad es por falta de consuelo y por de falta conocimiento de Dios porque ahora Dios como también uno está en un estado mayor adonde no hay paz ni conocimiento para descansar y tomar la forma o tomar la reforma de ese nuevo conocimiento o reconocimiento.

Interesantemente, ¡de esta desolación o de este caos o de este estado no se puede salir sin Dios como mucho más que Dios y sin uno como mucho más que uno!

Pues, solamente se puede salir de esta desolación o de este caos o de este grandioso estado por pedido de paz y de conocimiento y por concedido de paz y de conocimiento o por pedido de paz y de reconocimiento y por concedido de paz y de reconocimiento.

Eso es, uno tiene que abrir la boca de uno y pedirle a Dios como mucho más que Dios que le conceda a uno como mucho más que uno la paz y el conocimiento para poder salir ambos de esta desolación o salir de este caos o salir de este grandioso estado y quedar ambos por mucho más pero continuar como amados del uno al otro.

Cuando a uno se le conceda salir de la desolación por el concedido de paz y de conocimiento pues uno volverá a sentir el amor o a entrar a la amorosa gracia de Dios pero Dios como Padre y uno como hijo, ambos amados del uno al otro.

Y uno al igual que Dios quedará como que si uno al igual que Dios nunca estuvo en desolación o lejos o aparte del uno al otro por uno al igual que Dios no solamente quedar como si nuevos pero también quedar por mucho más por uno quedar o por uno renacer hijo amado y Dios quedar o Dios renacer Padre amado, ambos unidos en amor verdadero, verdadero porque lo que siente uno en verdad lo siente el otro y lo que siente el otro en verdad lo siente uno cuando antes solamente uno sentía lo de uno y no lo del otro aunque el otro siempre sintió lo de uno.







Amor a siegas

Muchas veces amamos a uno como nunca más amaremos a otro.

Y muchas veces también al quien amamos nos trata como al otro quien no amamos.

Y muchas veces también al otro que no amamos nos ama más que uno mismo se ama.

Ahora bien, el amor es un deseo de placer por mucho más o el amor es por hacer por mucho más para que ese deseo o por eso hecho de amor o de amar uno también pues pueda en verdad quedar por mucho más.

El amor o amar no se hace por nada pero se hace más por el que ama que por el que es amado aunque el que ama talvez no se ha dado cuenta que su amor por otro es más amor por él mismo, porque el amor no solamente trae un placer al que ama pero también el amor trae una identidad.

Pero ese amor o esa identidad se puede perder cuando al quien uno ama no responde pero aun así uno ama o uno sigue amando por aquel gran placer o poco placer que uno una vez sintió.

Interesantemente, uno en verdad empezó amando por causa de uno pero ahora sigue amando en vano o se aflige por un amor que nunca se reflejó hacia uno del otro que una ama.

Y por falta de ese reflejo del amor del otro, el amor de uno ha sido en vano aunque uno en verdad sintió amor por el otro.

Ese amor fue en vano porque a pesar de que el otro fue amado de uno, uno no fue amado del otro y por falta de esa identidad pues el otro nunca sintió amor por uno porque el otro talvez creyó que el que ama es el que tiene que mostrar amor y hacer por el que uno ama, ¡pero que lastima porque el que es amado tiene que en verdad hacer por ese amor para que pueda tener una mayor identidad de amor!

Pero no solamente eso, aquellos que aman o que llegan a ser amados también llegan a saber la aflicción o la desolación que en verdad puede haber cuando no está el amado de uno y por ese mismo motivo ambos amados harán para subir a una mejor posición o a una mejor o grandiosa identidad de amor, ¡a donde cada uno se renueva y por siempre ve a su amado por mucho más!







El grandioso motivo de la creación

El grandioso motivo de la creación, del pensamiento, como el grandioso motivo de la adopción, como también creer, es en verdad el hijo amado como el padre amado.

Porque en verdad, nadie que adopta a un hijo como hijo amado no es porque no quiere también ser adoptado como padre amado. Eso es decir, todo aquel que adopta a un hijo como hijo amado pues también quiere ser adoptado como padre amado.

Pues aquel que hizo, hizo en verdad por completar y por renovar el grandioso pensamiento, hacer ese grandioso pensamiento que siempre estaba como en un pensamiento nuevo y que por nuevo por siempre se quedara también renovando o reviviendo a aquel que lo llevaba.

Interesantemente, que según es con el grandioso pensamiento, que puede renovar o revivir, pues así también es en verdad con el hijo amado.

Y según la creación revivió o renovó a Dios como Creador, pues el hijo amado revive o renueva al padre a padre amado. Esa nueva identidad o ese nuevo estado de amado es una identidad o es un estado mayor, una identidad o un estado de real, adonde el hijo amado ha quedado como si príncipe y el padre ha quedado como si rey.

Pero el grandioso placer o la grandiosa voluntad del príncipe es el grandioso placer o es la grandiosa voluntad del rey como el grandioso placer o la grandiosa voluntad del rey es el grandioso placer o es la grandiosa voluntad del príncipe.

Y eso lo hace muy posible el amor que uno siente hacia el otro y ese amor revive o renueva tanto al hijo como al padre. Y lo que siente uno, ¡también lo siente el otro como si ellos fueran uno!

Y además, todo el poder y toda la autoridad del padre la tiene el hijo amado para que el hijo amado pueda en verdad hacer y ser como si fuera el mismo padre…


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