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La campaña libertadora de 1819

Tomo III

Documentos históricos de Colombia

Ediciones LAVP

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La campaña libertadora de 1819 Tomo III

Fuentes y bibliografía

Oficios y correspondencia


Fuentes y Bibliografía

Archivos:

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas. Consta de cuatro secciones: O'Leary, Archivo Nacional y otras fuentes, Pérez y Soto, Juan de Francisco Martin. Hemos consultado la reproducción en microfilme costeada por las fundaciones Creóle, Shell, Eugenio Mendoza y John Boulton, en 58 rollos, obsequiada en 1961 a la Academia Colombia de Historia por el gobierno venezolano.

Archivo General de Indias, Sevilla, Cuba, 720A; correspondencia del virrey Sámano, 1819, Cuba 747; correspondencia del coronel José María Barreiro, 1818-1819. La Academia Colombiana de Historia posee reproducción en microfilme de algunos de estos documentos, y trascripciones a máquina de todos los que publicamos, hechas, en parte por el hermano. Nectario María, y en su totalidad por el doctor Rafael Salamanca Aguilera.

Archivo Histórico Nacional, Madrid, Sección décima, Archivo del Ministerio de Ultramar.

Archivo del general Miguel de La Torre. Consta de 94 paquetes distribuidos en 26 legajos. En la Academia Colombiana de Historia hay transcripción dactilografiada de todo este archivo en 35 tomos, más uno de índices, donada por el hermano Nectario María.

Se cita: Archivo La Torre, indicando la división original del mismo y entre paréntesis, el tomo y folio de la transcripción que hemos utilizado.

Archivo Santander, Academia Colombiana de Historia. Sección de archivos y microfilmes. Se trata de parte del archivo original que fue adquirida por la Institución. El resto de los originales de este archivo se halla en la sección Pérez y Soto del Archivo del Libertador, que hemos citado antes.

Archivo Fominaya. Se conserva original en la Academia Colombiana de Historia, Sección archivos y microfilmes.

Colecciones impresas:

Archivo Santander, publicación hecha por una comisión de la Academia Colombiana de Historia, 24 volúmenes, Bogotá, Ed. Águila Negra, 1913-1932.

Bolívar y Santander, Correspondencia 1819-1820, publicaciones del Archivo Histórico Nacional director Enrique Ortega Ricaurte, Preliminar de Laureano García Ortiz, Bogotá, Imprenta del Estado Mayor General, 1940.

Se cita: Ortega Ricaurte, Correspondencia.

Cartas del Libertador, corregidas conforme a los originales por don Vicente Lecuna, mandadas publicar por el gobierno de Venezuela, 10 tomos, Caracas, Litografía y Tipografía del Comercio, 1929-1930. Posteriormente han aparecido otros dos tomos: 11, mandado publicar por el Banco de Venezuela, New York, The Colonial Press, 1948; 12, compilación y notas de Manuel Pérez Vila, editado por la fundación John Boulton, Caracas, 1959.

Se cita: Lecuna, Cartas.

Cartas de Santander, obra formada por Vicente Lecuna con la colaboración de la señorita Esther Barret de Nazaris, edición del gobierno de Venezuela, homenaje a la memoria del ilustre prócer general Francisco de Paula Santander, 3 tomos, Caracas, Litografía y Tipografía del Comercio, 1942.

Se cita: Lecuna, Cartas de Santander.

Cartas dirigidas al general J. M. Vergara, en Boletín de Historia y Antigüedades, órgano de la Academia Colombiana de Historia (Bogotá), volumen 14, número 159 (agosto 1922), páginas 228-236.

Cartas y mensajes del general Francisco de Paula Santander, compilación de Roberto Cortázar, 10 volúmenes, Bogotá, Ed. Librería Voluntad, 1953-1956.

Se cita: Cortázar, Cartas.

Colección de documentos para la historia de Colombia, primera y segunda serie, compilados por Sergio Elías Ortiz, Biblioteca de Historia Nacional, Academia Colombiana de Historia, volúmenes 104 y 105, Bogotá, Editorial El Voto Nacional 1964; Editorial Kelly, 1965.

Se cita: Ortiz, Colección.

Correo del Orinoco, 1818-1821, reproducción facsimilar ordenada por el presidente de los Estados Unidos de Venezuela, general Eleázar López Contreras, en conmemoración del cincuentenario de la Academia Nacional de Historia, París, Desclée, de Brouwer & Cic., 1939.

Correspondencia dirigida al general Santander, compilación de Roberto Cortázar, 14 tomos, Bogotá, Ed. Librería Voluntad, 1964. Antes del fallecimiento del doctor Cortázar (15 de mayo de 1969), se publicaron 13 tomos; el último quedó listo para pasar a la imprenta.

Se cita: Cortázar, Correspondencia.

Decretos de 1819 a 1821, compilados por Felipe Osorio Racines, Colección de leyes de Colombia, Universidad Nacional de Colombia, Dirección de Divulgación Cultural, Publicaciones, Bogotá, Imprenta Nacional, 1969.

Se cita: Osorio Racines, Decretos.

Decretos del Libertador, publicaciones de la Sociedad Bolivariana, 3 tomos, Caracas, Imprenta Nacional, 1961.

Documentos inéditos para la historia de Bolívar, publicados por Vicente Lecuna en Boletín de la Academia Nacional de la Historia (Caracas), tomo 21, números 82 y 84 (abril-junio, octubre-diciembre 1938), páginas 158-236, 406-499; tomo 22, número 88 (octubre-diciembre 1939), páginas 692-882; tomo 23, números 89, 90, 92 (enero-marzo, abril-junio, octubre-diciembre 1940), páginas 71-167, 317-384, 611-646.

Documentos para la historia de la vida pública del Libertador de Colombia, Perú y Bolivia, publicados por disposición del general Guzmán Blanco, puestos en orden cronológico y con adiciones y notas que la ilustran por el general José Félix Blanco (y por Ramón Azpurúa), 14 tomos, Caracas, Imprenta de "La Opinión Nacional". 1875-1877.

Se cita: Blanco y Azpurúa, Documentos. Gazeta de Santafé de Bogotá, 1819-1822, edición, Imprenta del Estado.

La batalla de Boyacá —7 de agosto de 1819— a través de los archivos españoles, recopilación documental transcrita y anotada por Juan Freide, publicación conmemorativa del sesquicentenario de la batalla, Bogotá, talleres gráficos del Banco de la República, 1969.

Se cita: Friede. La batalla

Libro de las órdenes generales del ejército de operaciones de la Nueva Granada, de que es comandante en jefe el general de brigada ciudadano Francisco de Paula Santander. Año de 1819. — 9a edición, presentación y transcripción de Enrique Otero D'Costa, en Boletín de Historia y Antigüedades, órgano de la Academia Colombiana de Historia (Bogotá), volumen 28, número 326 (diciembre 1941), páginas 1.089-1.150. 2a edición, facsimilar del Banco Cafetero, con (transcripción), prólogo y notas de Guillermo Hernández de Alba, Bogotá, Litografía Arco, 1969.

Memorias del general O'Leary, publicadas por su hijo Simón B. O'Leary por orden del gobierno de Venezuela y bajo los auspicios de su presidente, general Guzmán Blanco, 32 tomos, con el apéndice a las Narraciones, Caracas, Imprenta de la "Gaceta Oficial", 1880-1888.

Se cita: O'Leary, Memorias.

Obras completas de Simón Bolívar, compilación y notas de Vicente Lecuna, con la colaboración de la señorita Esther Barret de Nazaris, 2a edición, 3 volúmenes, Barranquilla, Ed. Librería Nacional, 1959.

Se cita: Lecuna, Obras.

Rodríguez Villa, Antonio.—El teniente general don Pablo Morillo, primer conde de Cartagena, marqués de la Puerta (1778-1837), estudio biográfico documentado, 4 tomos, Madrid, establecimiento tipográfico de Fortanet, 1908-1910. Los tomos 2-4 contienen una selección de documentos tomados del archivo familiar de don Pablo Morillo. Se cita: Rodríguez Villa, Morillo.

OFICIOS Y CORRESPONDENCIA

633 Oficio del teniente general don Pablo Morillo al ministro de la Guerra en Madrid. Informa sobre la guerrilla de los Almeydas en el Nuevo Reino de Granada.

Ha pensado enviar de comandante de la Tercera División al coronel don Sebastián de la Calzada, pero las renuncias de los coroneles Juan de Aldama y Francisco Warleta le han obligado a dejar a Calzada de comandante de Harinas. Así ha tenido que nombrar comandante de la Tercera División al coronel de artillería don José Barreiro, quien estaba de gobernador interino de Cumaná. El nuevo comandante marcha a Santa Fe con tropas de infantería y caballería. Fondera los servicios del anterior comandante general Juan Sámano. Valencia, enero 25 de 1818.

Número 216

Excmo. señor:

Los partes que me han sido dirigidos del Nuevo Reino de Granada, desde los desgraciados acaecimientos de Chire y Pore, en que fueron asesinados el teniente coronel D. Julián Bayer, comandante general de los Llanos de Casanare, y la mayor parte de los oficiales y tropa europea que le acompañaba, por el traidor fraile P. Marino y el cabecilla Donato Pérez, han ido manifestándome que estos malvados habían logrado introducir sus emisarios por la cordillera en algunos pueblos de la provincia del Socorro y Tunja, y aquí en la misma capital de Santa Fe, donde, habían logrado suscitar algunas convulsiones, que el celo y vigilancia de nuestras tropas y sus dignos jefes consiguieron extinguir en su nacimiento.

Posteriormente supe que varios grupos considerables, reuniendo una fuerza de 700 a 800 hombres, había logrado introducirse hasta Chocontá, engrosándose con algunos, aunque pocos, revolucionarios del Reino, entre ellos la mayor parte de los delincuentes indultados, cuyos bandidos, según noticias particulares, pero fidedignas, han sido derrotados por nuestras valientes tropas al mando del comandante del segundo batallón de Numancia D. Carlos Tolrá.

En este estado había pensado que el coronel D. Sebastián de la Calzada pasase a encargarse del mando de la Tercera División, que dejaba vacante el virrey de Santa Fe, D. Juan Sámano, pero las ocurrencias de la provincia de Barinas, entre cuyos naturales tiene tanto influjo dicho jefe, y la absoluta falta de los de su carácter para mandar las divisiones que operan sobre el Apure, me hicieron variar de disposición y conferirle el mando de aquellas con el de la expresada provincia de Barinas.

Esta disposición fue originada por las repetidas instancias del coronel D. Juan de Aldama, que obtenía el de las citadas fuerzas, y que con motivo de la enfermedad de escorbuto, que dice padecer, instaba con la mayor urgencia por su relevo.

La misma enfermedad y los mismos deseos me hicieron condescender también con la separación del coronel D. Francisco Warleta, que la pidió con mucho empeño, por cuyas circunstancias me veo en la precisión de poner en conocimiento de V. E. el poco deseo que tienen dichos coroneles de servir a S. M. en estos países, donde, habiéndose prolongado la guerra más tiempo del que creían, están cansados de trabajar, y su constancia se resiente ya de las fatigas de la campaña, a pesar del entusiasmo que hicieron parecer en el principio, cuando menos dificultades y peligros se presentaban que vencer.

Reducido a no tener jefes ningunos de quien valerme para las vastas atenciones que me rodean, me decidí a dejar a Calzada sobre el Apure, y he dispuesto que el coronel graduado del Real Cuerpo de Artillería, D. José Barreiro, pase a encargarse del mando de la Tercera División.

Este jefe, que ha mandado la plaza y provincia de Cumaná con el mayor acierto, hasta ser relevado por el gobernador propietario, brigadier D. Tomás de Cires, está adornado de las mejores cualidades, y se ha acreditado en las anteriores campañas por su valor, conocimientos y actividad, circunstancias que me han obligado a recomendarlo a S. M. en varias ocasiones.

Estoy persuadido que el coronel Barreiro corresponderá dignamente a mi confianza, y que trabajará con el celo e inteligencia que siempre ha manifestado en el mando de la expresada división.

Sale al intento para el Nuevo Reino de Granada, dirigiéndose por Mérida y Trujillo, adonde reunirá los campos volantes que marcharon a destruir los facciosos que allí se habían sublevado, una compañía de infantería de Guías y el mayor número de reclutas que puedan reunirse, todos venezolanos, los cuales son tan útiles en aquel país como los europeos, y servirán para remplazar las bajas que hayan sufrido desde mi ausencia los batallones venezolanos que distinguidos servicios están haciendo a S. M. en aquel virreinato.

También se le reunirá el batallón de Burgos que se dirige por Coro y Maracaibo a los valles de Cúcuta, y con estas fuerzas penetrará en lo interior del Reino, restableciendo el orden a su paso donde sea necesario.

Lleva consigo los restos del sexto escuadrón de artillería volante, sobre el que formará un excelente cuerpo de caballería, que con la buena masa de gente que tiene, será sumamente útil en la Tercera División.

Luego que llegue a la capital hará salir inmediatamente para Lima el primer batallón de Numancia, y de acuerdo con el virrey D. Juan Sámano, a cuyas inmediatas órdenes estará Barreiro, se dispondrá el embarco de dicho cuerpo, con la actividad posible, en el puerto de San Buenaventura.

El general Sámano, que nunca ha desmentido el alto concepto que merecen sus hazañas y extraordinarios servicios, se ha conducido en el Nuevo Reino de Granada como debía esperarse de un jefe de sus talentos y experiencia, reuniendo además el conocimiento profundo del país, en que ha vivido muchos años, circunstancias que lo ponen en el caso de gobernarlo con el mayor acierto.

Ha seguido conmigo en la mayor armonía y en cuanto ha estado de su parte, desde que me separé de él en Santa Fe, ha procurado auxiliar las operaciones del ejército en estas provincias. Todo lo que pongo en el superior conocimiento de V. E. para su inteligencia y a efecto de que se sirva elevarlo al del rey nuestro señor, por si se digna aprobar estas disposiciones.

Dios, etc. Cuartel General de Valencia, 25 de enero de 1818. [Contestada el 16 de junio de 1818].

Rodríguez Villa, Morillo, III, 490, 501.

634 Oficio de don Pablo Morillo al coronel José Barreiro, remitiéndole el reglamento del Consejo de Guerra Permanente y dándole normas al respecto.

San Carlos, febrero 4 de 1818.

Incluyo a V. S. el reglamento del Consejo de Guerra Permanente para que sobre los ocho artículos que en él se expresan, pueda V. S. hacer uso de él y sean juzgados los reos que hubiese en el territorio de su mando, esto es, hallándose a treinta leguas de distancia de donde se halle el excelentísimo señor del Nuevo Reino de Granada, para que de este modo no padezca retraso el pronto castigo de los delincuentes.

Dios guarde a V. S. muchos años. Cuartel General de San Carlos, 4 de febrero de 1818.

X Pablo Morillo [rubricado]

Señor don José Barreiro:

También podrá V. S. reunir el consejo para ejecutar un pronto castigo que sirva de escarmiento, cuando la deserción sea escandalosa, juzgándolos verbalmente sobre las declaraciones que se hubiesen recibido y ejecutando luego la sentencia con dictamen del auditor.

[rúbrica de Morillo]

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 15, f. 36 r-v.

635 Oficio del virrey don Juan Sámano al coronel Barreiro, acusando recibo del oficio en que este le comunicaba su designación para el mando de la Tercera División. Santa Fe, abril 6 de 1818.

Por el oficio de V. S. de 10 de marzo próximo pasado, quedo impuesto del nombramiento de comandante general de la 3a División, que el excelentísimo señor General en Jefe del Ejército Expedicionario don Pablo Morillo, ha tenido a bien hacer en V. S. y en cuya virtud, allanados los obstáculos que V. S. me representa, de cuyo resultado me dará los avisos oportunos, quedo con la satisfacción de haber recaído esta elección en un oficial de las recomendaciones de V. S., sin que por ahora haya que prevenirle otra cosa por no haber riesgo de tropas rebeldes que se sepa hasta la fecha.

He librado las órdenes convenientes a fin de prestar los auxilios que necesita la tropa de que V. S. actualmente se halla encargado y continuaré dando las demás providencias en alivio de ellas, como que mis primeros cuidados no son otros que el de remediar oportunamente las necesidades de los valientes militares que con constancia sirven al rey.

Luego que V. S. se restablezca en el valle de Cúcuta, me avisará inmediatamente, para tomar las providencias convenientes, con arreglo al número de tropas con que V. S. marche y demás que juzgue debe hacer presente.

Si cuando llegue a esa el batallón de Burgos, no se hallare V. S. expedito para marchar con él a esta capital, hará V. S. lo verifique el expresado cuerpo sin pérdida de tiempo.

Dios guarde a V. S. muchos años. Santa Fe, abril 6 de 1818.

Juan Sámano [rubricado]

Señor coronel comandante general de la 3a División, don José Barreiro.

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 19, f. 15 r-v.

636 Solicitud del teniente de granaderos del batallón del Tambo don Agustín Ordóñez, para que se le ascienda. Adjunta su hoja de vida. Santa Fe, abril 22 de 1818.

Excelentísimo señor:

Don Agustín Ordóñez, teniente de granaderos del batallón del Tambo, a V. E. con el mayor respeto y más profunda subordinación hace presente: Que desde el instante en que se alistaba la expedición para esta Costa Firme tuvo el honor de pertenecer a ella en la clase de teniente efectivo del regimiento de la Unión, de donde se separó en 19 de marzo del año pasado, cuando fue destinado en el cuerpo en que actualmente sirve.

V. E., que fue coronel del regimiento citado y que, mirando a todos sus individuos con una singular predilección, supo fijar la fama y mérito de él, conocerá mejor que todos cuánto sacrificio exigió de mí la obediencia en el caso de abandonar un cuerpo cubierto de gloria para pasar a otro nuevo en mi misma clase y cuando varios de mis compañeros en igual traslación habían sido ascendidos.

Si tuviese aún el honor de vestir el uniforme de la Unión, no molestaría a V. E. con este motivo, porque teniendo a todo el regimiento por testigo de mí conducta, descansaría sobre la opinión pública y no temería que el atraso que he sufrido en mi carrera se pudiera atribuir jamás a otra cosa que a agravios de la suerte; pero habiendo pasado a otro cuerpo, donde nadie me conoce, con el mismo grado con que salí de Europa, puede creerse defecto personal mío y esta desgracia ataca directamente mi opinión.

A todos mis compañeros que han salido de las inmediatas órdenes de V. E. se les ha conferido un nuevo empleo y, siendo yo en el batallón en que sirvo actualmente el más antiguo, estoy persuadido que la misma gracia no perjudicaría a la clase, ni haría otra cosa que ponerme al nivel de mis compañeros.

Una de las partes que forman el carácter de V. E. es la justificación, por tanto no creo tome V. E. a mal esta solicitud, que solo tiene por objeto dejar cubierto mi honor, y en este concepto espero se dignará V. E., por un rasgo de su generosidad y en uso de las altas facultades que tiene, concederme el empleo de capitán con aquella fecha de antigüedad, o su grado, en el caso que no encuentre arreglado lo primero; por tanto:

A V. E. suplico se sirva acceder a mi solicitud en los términos que llevo indicados en la anterior representación.

Santa Fe y abril 22 de 1818. Excelentísimo señor.

Agustín Ordóñez [rubricado]

Cuartel General de Guataparo, 23 de junio de 1818.

El subinspector de infantería me informará lo conveniente acerca de esta solicitud y prevendrá al comandante de este cuerpo se dirija, por la subinspección de su cargo, en cuanto tenga que comunicarme, pues he notado que en varios asuntos se separa del conducto debido.

Morillo [rubricado]

BATALLÓN INFANTERÍA DEL TAMBO

El teniente D. Agustín Ordóñez, su edad 24 años, su país la ciudad de Sevilla, su calidad noble, su salud robusta, sus servicios y circunstancias los que expresa.


Tiempo en que empezó a servir los empleos Tiempo que ha que sirve y cuánto en cada empleo


Empleos Días Meses Años Empleos Años Meses Días

Cadete 23 Enero 1811 De cadete 2 2 5

Subteniente 28 Marzo 1813 De subteniente 1 5 4

Teniente 2 Sept. 1814 De teniente 2 5 29

Id. de Granaderos 1 Marzo 1817 De granaderos 1 1 22

Tiene de efectivos servicios hasta 22 de abril de 1818 7 3

Abono de campaña según real orden 12 de junio de 1815 3 3 9

Por el tiempo doble de América, real orden 13 agosto de 816 3 3 12

6 6 21

TOTAL 13 9 21

Regimientos donde ha servido: En Cantabria, en Málaga, en la Unión y en el actual.

Campañas y acciones de guerra en que se ha hallado:

Se halló en el sitio de Cádiz por los enemigos desde el 8 de abril de 1811 hasta el 25 de agosto de 1813. En el cordón de Gibraltar desde el mes de septiembre del mismo año hasta el de febrero de 1814. Se embarcó el 10 de enero de 1815 para la expedición de la costa firme, a las órdenes del excelentísimo señor don Pablo Morillo, y estuvo en la toma de la isla de la Margarita con su compañía; persiguió después a los insurgentes del Llano desde abril del año de 1816 hasta octubre del mismo año; fue sitiado en la mencionada isla Margarita. Pasó a teniente de Granaderos del batallón del Tambo en 19 de marzo de 1817.

Informe del coronel

Notas del inspector

Valor Se le supone

Aplicación Bastante

Capacidad Sobresaliente

Conducta Irreprensible

Estado Soltero

Don José de la Vega, segundo ayudante, encargado de la sargentía mayor del batallón de infantería del Tambo por vacante del señor ayudante, del que es comandante el señor coronel don Francisco Jiménez.

Certifico que la presente hoja de servicios es fiel copia a la letra del original, que queda en la sargentía mayor interina de mi cargo y para que conste doy la presente en Santa Fe a 22 de abril de 1818.

José de la Vega [rubricado]

V° B°

Francisco Jiménez [rubricado]

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 47, f. 5 r-v. 8 r-9v.

637 Oficio del virrey Sámano al coronel Barreiro, acusando recibo de uno de este de 8 del mismo mes. Santa Fe, abril 29 de 1818.

Quedo enterado por el de V. S., fecha 8 del corriente, de los felices sucesos de nuestras armas en el sitio de La Puerta y hallo muy acertado la providencia de V. S. de haber hecho marchar para los valles de Cúcuta las dos compañías, por lo exhausto de ese país, y a la hora de ésta he despachado un oficial con seis mil pesos, que deberá entregar al oficial real de las cajas de Pamplona, a quien paso la orden para que estén a la disposición de V. S.

No veo la hora de que venga el batallón de Burgos y las tropas que v. colecta, para disponerlo todo a fin de aprovechar nuestros buenos sucesos en Caracas, entrando a los Llanos de Casanare en combinación de aquellas.

Dios guarde a V. S. muchos años. Santa Fe, 29 de abril de 1818.

Juan Sámano [rubricado]

Señor don José María Barreiro.

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 19, f. 16 r-v.

638 Parte del general Morillo al virrey don Juan Sámano sobre las acciones de Sombrero, Maracay, La Puerta, Ortiz, Rincón de los Toros, San Carlos y Cojedes. Valencia, mayo 5 de 1818.

Cuartel General de Valencia, 5 de mayo de 181

Excmo. señor:

Tengo la particular satisfacción de anunciar a V. E. la completa derrota que han sufrido todos los cuerpos enemigos, que la rabia impotente de los malvados ha osado presentar a las tropas del Bey nuestro señor, en estas provincias. La activa campaña que hemos seguido y la fatiga de estos días me han impedido dar a V. E. hasta ahora los avisos circunstanciados de nuestros triunfos, y la nueva gloria que por acciones tan distinguidas han adquirido las armas de S. M.

Los caudillos Bolívar y Páez reunieron sus fuerzas, que llegaron a ser muy numerosas después de la ocupación de Guayana, y vinieron con muchas armas y municiones adquiridas en las colonias, a acometer estas provincias.

Siete brillantes jornadas en que sucesivamente han sido derrotados, los han reducido a la mayor impotencia, haciendo desaparecer una raza de perversos que solo existía para afligir la humanidad.

Las victorias del Sombrero, Maracay, La Puerta, Ortiz, Rincón de los Toros, San Carlos y Cojedes serán eternamente memorables, porque han producido el exterminio de más de 3.500 rebeldes con la mayor parte de sus caudillos más famosos, jefes y oficiales. En una palabra, la farsante República de Venezuela y sus bulliciosos autores han conocido que jamás podrán dominar a un país, cuyos habitantes aman el gobierno de su legítimo soberano, y donde tropas tan aguerridas y valientes como las del ejército expedicionario de Costa Firme, defienden sus sagrados derechos.

Pasan de 2.500 fusiles, 12 banderas, 200 cargas de municiones, 40 cajas de guerra, parques, armerías y cuantos efectos de guerra habían podido reunir en más de un año, los que han quedado en nuestro poder. Sobre 8.000 caballos del Apure se les han destruido, y hemos cogido más de 3.000 de ellos y de 1.000 mulas.

El Estado Mayor de Bolívar, con sus jefes, oficiales, cartas, papeles e instrumentos, la secretaría del mismo, con sus equipajes, correspondencias, todo ha quedado en poder de las armas de S. M. Ha muerto la mayor parte de los generales y más de 40 coroneles, hablándose atravesado de un balazo el bárbaro aselador del Apure, José Antonio Páez. El mismo Bolívar, en camisa y protegido de la oscuridad, pudo escapar casi por milagro en la sorpresa que le hizo en el Rincón de los Toros el bizarro coronel D. Rafael López.

Quedan, pues, libres del todo estas provincias, la Guayana y la Margarita impotentes, con muy débiles guarniciones, y espero al paso que nuestros triunfos van continuándose, anunciar a V. E. muy pronto la reconquista de aquella provincia, y la sumisión o exterminio de los margariteños.

Me apresuro a comunicar a V. E, tan plausibles acontecimientos para su conocimiento y de los valientes individuos de la Tercera División del ejército, esperando se sirva V. E. comunicarlos inmediatamente en todo el Virreinato, para la satisfacción y confianza de sus fieles habitantes; haciendo extensivos estos avisos a los excelentísimos señores Don Juan Ramírez, en Quito, y el virrey del Perú.

Dios guarde a V. E. muchos años.

Excmo. señor.

Pablo Morillo

O'Leary, Memorias, XI, 479-81.

639 Oficio del general Morillo al coronel Barreiro. Le comunica la victoria de La Torre sobre Páez en Cojedes. Le envía más reclutas. Propone al coronel Juan Nepomuceno Quero, comandante del batallón de Pardos de Caracas, para gobernador de la provincia de Tunja. Anexo el parte anterior.


Valencia, mayo 5 de 1818.

Señor don José M. Barreiro

Mi estimado Barreiro:

Siento que no haya U. recibido mi correspondencia, lo que le habrá impedido comunicar mis noticias al reino y eso habrá ocasionado algunos recelos en aquella parte, porque yo no lo hice directamente porque no tenía tiempo y lo hice por conducto de U.

Por el adjunto parte que doy al virrey Sámano, se enterará U. de cuanto ha ocurrido por aquí y de la última y brillante jornada del día 2 del actual en los campos de Cojedes por el brigadier La Torre, en la que ha conseguido destruir al valentón de Páez, que parece está atravesado de un balazo por el vientre, y es la primera vez que se consigue derrotar a este coloso, que como U. sabe era el que tenía la opinión en el Apure y era el Bú de los Llanos por los recursos con que contaba de ganados y caballadas; éstas se les han destruido con sus rápidos movimientos y las que se les han cogido; las tropas continúan persiguiéndole y me persuado pase el Apure con poca gente, pues la que tenía de aquella parte la ha perdido y los otros, como son sacados a la fuerza y de la parte de acá del río, muy pocos lo pasarán.

Los restos del regimiento de la Victoria, y de Pardos de Caracas pasan a incorporarse con U.; los primeros quedarán en los valles de Cúcuta con las otras compañías que allí existen para organizarse y completarse con gente de color claro de las provincias de Pamplona y Socorro, y las otras con la gente que U. tenga reunida, seguirán al Reino hasta Tunja, en donde convendrá que quede Quero de gobernador, a cuyo efecto escribo a Sámano, y lo mismo para que la fuerza que U. lleve sea repartida en los cuerpos venezolanos, mandando aquellos que haya más sospecha de que se deserten, al primer batallón de Numancia que está en Popayán. El tercer batallón del Rey debe venir a estas provincias completo de reinosos, pues en ellas son muy útiles como se ha visto por el 3° de Numancia que ha hecho una defensa heroica en San Fernando.

Bolívar está impotente: en la derrota del Rincón de los Toros estuvo ya cogido y se libró milagrosamente; nada puede hacer, ha perdido toda su infantería y tendrá que refugiarse en Guayana; el brigadier Morales va sobre él con la columna que fue del coronel López, y el horizonte quedará despejado por todas partes; por lo que conviene mucho que U. obre con actividad en el reino, y se ponga en estado de concluir con los del Casanare así que cesen las aguas, con lo que estoy seguro daremos la tranquilidad a esos y estos países en el verano próximo, pues Guayana y Margarita han quedado sin gente y sin recursos.

Hallándose curando aún Ortega, le mandaré a U. a Díaz con los artilleros, después de sacar yo mi escolta, pues con estos, sobre los que U. pueda aumentar de caballería, sacudirá U. el polvo a los canallas del Casanare.

A Sámano se le encajará encima toda la chusma que rodeaba a Montalvo; U. sabe que aquel es honrado y se halla sin jefes, y tal vez tratarán de enredarle; esté U. encima y ayudarle en cuanto pueda, pues no dejará de tener qué hacer con la última conspiración, que como sabrá U. se descubrió en Santa Fe.

Quero es muy a propósito por mandar en la provincia de Tunja, y con los venezolanos que lleva, es suficiente para sujetar aquellos picaros.

Haga U. formar una causa al oficial que fue comisionado a Bailadores y extrajo la gente a la salida de la iglesia, remitiendo a aquel y demás cómplices presos a Maracaibo, pues así se lo he ofrecido al obispo, que me ha pasado unos papelotes terribles; y como estas cosas suenan tan mal en la corte es preciso cubrir el expediente, porque no dudo que aquel dé parte.

Páselo U. bien, reciba expresiones de Ortega y de todos los amigos y disponga del que lo es suyo afectísimo, su general,

P. Morillo

El batallón de Burgos, luego que nos desahoguemos, ocupará por lo pronto los puntos que U. deja y de este modo lo iremos aproximando al Reino.

Los pliegos para Sámano saldrán inmediatamente en posta, por medio de un oficial que comisionará U. al efecto.

O'Leary, Memorias, XI, 478-479.

640 Carta del general Morillo al coronel Barreiro, comunicándole la próxima llegada del batallón de la Victoria y dándole instrucciones sobre la distribución de las fuerzas que lleva al Nuevo Reino de Granada.


Valencia, 14 de mayo de 1818

Señor don José Barreiro

Mi estimado Barreiro:

Luego que llegue a esa ciudad el batallón de la Victoria y los artilleros, se pondrá U. en marcha inmediatamente para el reino, llevándose todos los hombres que U. ha recolectado, los que llevará la Victoria y los más que U. pueda hasta que lleguen a la capital bien asegurados.

Los de mala nota y los llaneros se remitirán a Popayán a disposición de don Ruperto Delgado, los unos para su batallón primero de Numancia, y los llaneros para formar un escuadrón de caballería; en el concepto que ninguno debe quedar en la frontera, por la parte de Chita, Labranzagrande, ni ningún otro punto de la cordillera, pues todos desertarían al instante, sobre cuyo punto debe haber mucha vigilancia.

El batallón de Pardos de Caracas, con su comandante el coronel D. Juan Nepomuceno Quero, seguirá la marcha de U. dentro de quince o veinte días, llevando también alguna fuerza, y este jefe será destinado de comandante militar de la provincia de Tunja.

Procure U. avisarme de su situación, que nada sé de ella hace muchos días, y es importante que me escriba U. con la mayor frecuencia.

Hemos sabido que Casano llegó bueno a Puerto Rico.

Yo sigo muy aliviado de mis heridas, que están perfectamente cicatrizadas, y después de los baños creo concluir la curación.

Páselo U. bien y disponga del afecto de su general,

P. Morillo

P.D.—Van las adjuntas gacetas, para que las lea U. y las envíe al señor Sámano, con los pliegos que ahora se remiten, que son: el duplicado de mi correspondencia anterior y otros papeles.

O´Leary, Memorias, XI, 481.

641 Carta del general Morillo al gobernador del Socorro don Antonio Fominaya. Agradece sus servicios, espera que pronto le llegue el despacho de teniente coronel y se refiere a la herida que sufrió en la batalla de La Puerta.

Valencia, 23 de mayo de 1818

Mi estimadísimo Fominaya:

Por la carta oficio de Vm. de 12 de abril próximo pasado, veo con gusto su buena disposición de Vm. para completar el Ser. batallón del Rey, del mando de Sicilia, que acaba de llegar a esa provincia, y de los demás esfuerzos y buenos servicios que ha hecho para con los demás cuerpos, recomposición de armas, vestuarios, etc., etc.

Yo estoy muy satisfecho de su exactitud, actividad y buenos deseos, y no he dejado de hacerlo presente a S. M. cuantas veces lo han exigido las circunstancias, manifestando lo útil que es el conservar a Vm. en el mando de esa revoltosa provincia, por los conocimientos que tiene de ella, e igualmente le tengo a Vm. recomendado al señor Sámano, con quien me persuado estará Vm. más tranquilo y contento, porque también es hombre emprendedor y sabe sostener y agradecer a los que, como Vm., se desviven por el mejor servicio del rey.

En Puerto Rico hay tres correos del [roto], quizá en alguno de ellos puede que venga el despacho de teniente coronel de Vm., pero a pesar de esto conviene que Vm. permanezca con el mando de esa provincia.

Ya sabrá Vm. las brillantes victorias que hemos conseguido por aquí contra los rebeldes, que han sido completamente deshechos en siete gloriosas batallas, que han decidido la suerte de las armas del rey en estas provincias, que espero ver enteramente tranquilizadas en poco tiempo, pues a aquellos no les ha quedado más que Guayana y Margarita, desprovistas de todo y sin fuerzas, porque todo lo han perdido y solo me detendrán mis marchas las aguas e inundación de los Llanos, que han empezado ya.

En la batalla del 16 de marzo último, en el sitio de La Puerta, fui mortalmente herido, atravesado de un lanzazo de parte a parte por el vientre, pero con tanta felicidad que no me dañó tripa ninguna ni parte noble del cuerpo; sigo muy bien, habiendo cicatrizado ya las heridas enteramente, y doy algunos paseítos, aunque me imposibilitan en montar a caballo por algunos días.

Deseo lo pase Vm. bien y que vea en qué le puede complacer su afectísimo amigo y general,

Morillo [rubricado]

Señor don Antonio Fominaya

Archivo Fominaya.

Horacio Rodríguez Plata, La antigua provincia del Socorro y la Independencia,

Biblioteca de Historia Nacional vol. 98, Bogotá, Publicaciones Editoriales Bogotá, 1963, p. 358-359.

642 Carta del general Morillo al coronel Barreiro. Está satisfecho de que Sámano haya acogido bien el nombramiento de Barreiro para comandante de la Tercera División.

Le informa sobre los planes que tiene acerca de recluta y reorganización de algunos cuerpos y exige que el oficial Herrera, que era jefe de Estado Mayor de la dicha División, sea enviado a su Cuartel General. Baños de Agua Caliente, junio 4 de 1818.

Baños de Agua Caliente, 4 de junio de 1818

Señor don José Barreiro

Mi estimado Barreiro:

He recibido con mucha satisfacción la apreciable carta de U. de 20 del próximo pasado, y la he tenido mucho mayor en saber las atentas contestaciones que ha recibido del señor Sámano, de quien no esperaba menos en virtud de mis insinuaciones; y por lo mismo ansío por el momento que esté U. a su lado, pues a la verdad le hacen falta, mucha falta, sujetos que le ayuden a realizar sus ideas, y en mi concepto no tiene ninguno a propósito.

Quero marchará pronto con su batallón a encargarse del mando de la provincia de Tunja. Llevará 300 hombres de fuerza, y además otros 200 o 300 que conducirá por delante, para remplazar los cuerpos venezolanos. U. lleve también cuantos pueda y esa familia de Maracaibo de que me habla, y que en vista de sus informes serían muy perjudiciales por esos lugares; pero es menester cuidar de que vayan seguros y que no se deserten. U. eche mano de todo hombre, indio o lo que sea, que le parezca puede ser útil en los cuerpos del reino, en el concepto que todos los de por ahí, Maracaibo y sus inmediaciones, deben marchar a Popayán para el primer batallón de Numancia, en cuya distancia serán buenos soldados y no podrán desertarse.

Todos los cuerpos del ejército, con las continuadas batallas y acciones de guerra que se han sostenido, han sufrido bajas muy considerables, y no me es posible desmembrar el batallón de Burgos hasta que no venga completo el Ser. del rey, cuya fuerza pienso distribuir entre los batallones europeos, y reorganizarlo con gente de estas provincias para que vuelva otra vez al reino. Todo esto, se entiende, debe U. reservarlo con el mayor cuidado, pues sólo se lo manifiesto para que sepa mis intenciones y le sirvan de gobierno.

Considero que esta carta ya no alcanzará a U. en Mérida, porque según las órdenes que le tengo dirigidas, supongo habrá penetrado en el reino; más en cualquiera parte donde le llegue, obrará U. según las circunstancias.

Los enemigos, sin embargo de tanta derrota como han sufrido, han reunido todos sus restos, y con la expedición de 200 o 300 extranjeros aventureros venidos de Guayana, parece tratan de volver sobre Calabozo; pero Morales que está allí, desde que derrotó completamente a Sedeño, tiene una división capaz por sí sola de batirlos, y a más con tamos con el ejército que por ahora está reunido y acantonado sobre San Carlos y Valencia.

Calzada ha aumentado mucho sus fuerzas, como también Reyes Vargas; ambos dejarán libre y pacífica la provincia de Harinas, y podrán pronto dirigirse sobre el Apure.

He sabido con certeza que el ignorantón de Herrera, que hacía de jefe de Estado Mayor de esa división, está al lado del señor Sámano, quien creyéndolo de buena fe ha hecho confianza de su persona, y la ha usado muy mal, pues me consta que ha ocultado varias órdenes mías, que está viviendo con la mayor intimidad entre los mayores insurgentes, causando mil desórdenes y desavenencias.

Remito a U. la orden que dirijo al señor Sámano, por triplicado, para que venga, y como sospecho que el mismo Herrera abre la correspondencia, temo que pueda ocultar esta orden. Cuide U. de que se le entregue al virrey en propia mano, por persona segura, manifestándole U. al mismo tiempo de mí parte la urgencia con que exijo que sin pretexto ni excusa alguna venga Herrera a este Cuartel General.

Deseo a U. mucha felicidad, y que disponga del verdadero afecto de su amigo que le aprecia,

Morillo

O'Leary, Memorias, XI, 482-483.

643 Oficio del virrey Sámano al coronel Barreiro. Acusa recibo del de éste de 19 de mayo.

Ha nombrado jefe de Estado Mayor de la División al coronel Donato Ruiz de Santa Cruz y destinado al teniente coronel José María Herrera a Sogamoso, a organizar el cuerpo de Dragones de Granada. Insiste en la pronta venida de Barreiro y de los reclutas de Mérida a la capital.

Santa Fe, junio 7 de 1818.

Quedo enterado por el oficio de V. S., fecha 19 del pasado mayo, de las tropas que destina el excelentísimo señor General en Jefe para que vengan a este Reino, con el fin de abrir la campaña en el próximo verano contra la provincia de Casanare, y que debe quedar en Pamplona el batallón de Victoria.

Habiendo yo nombrado de jefe de Estado Mayor de esta división al teniente coronel don Donato Ruiz de Santa Cruz, hago pasar al jefe que antes ejercía dicho encargo, don José María Herrera, a Sogamoso, de teniente coronel del cuerpo de caballería que he dispuesto organizar en aquel paraje con el título de Dragones de Granada; lo que aviso a V. S. para que se entienda en lo sucesivo con Santa Cruz.

El batallón de reclutas provisional de Mérida debe venir inmediatamente a esta capital para destinarle al remplazo de los demás cuerpos. V. procure venir lo más pronto que pueda también, pues conviene ganar tiempo en las prevenciones, y porque no estamos muy sobrantes de armas dígame V. S. si toda la gente viene armada.

Pasaré órdenes a los gobernadores de Pamplona y Tunja para que, en su tránsito de V. S. por dichas provincias, le suministren los caballos que necesite para la remonta del escuadrón, de los que pueden inutilizarse en la marcha.

Dios guarde a V. S. muchos años. Santa Fe, 7 de junio de 1818.

Juan Sámano [rubricado]

Señor don José María Barreiro.

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 19, f. 17 r-v.

644 Oficio del general don Pablo Morillo al virrey Sámano, enviándole las instrucciones de marcha para que éste las haga reimprimir y mande se cumplan en la Tercera División. Guataparo, junio 15 de 1818.

Excelentísimo señor:

Deseando uniformar en el ejército expedicionario de mi mando las providencias que tengan relación con la buena disciplina que deben observar todos sus individuos, me ha parecido conveniente dirigir a V. E. los adjuntos ejemplares de las instrucciones de marcha, que se entregan para su puntual cumplimiento a los comandantes de cuerpos, destacamentos o partidas sueltas, que para asuntos del servicio tienen que emprender algún movimiento, lo mismo que a los oficiales que con el propio objeto hayan de viajar, y espero que V. E. tenga a bien mandarlas reimprimir, con las alteraciones que encuentre por convenientes, sirviéndose disponer se guarden y cumplan con la mayor exactitud por las tropas de la 3a División del Ejército, que está a las órdenes de V. E. en ese Virreinato.

Dios guarde a V. E. muchos años. Cuartel General de Guataparo, 15 de junio de 1818.

Excelentísimo señor,

Pablo Morillo [rubricado]

Excelentísimo señor don Juan Sámano.

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 15, f. 47 r-v.

645 Carta del general Morillo al gobernador del Socorro Antonio Fominaya, informándole sobre el nombramiento del coronel Juan Nepomuceno Quero para gobernador de la provincia de Tunja y pidiéndole tenga una entrevista con dicho gobernador. El hijo de Fominaya va de subteniente del batallón de la Victoria, destinado a Cúcuta.

Guataparo, 15 de junio de 1818

Mi estimado Fominaya:

El coronel don Juan Nepomuceno Quero, comandante del batallón de Pardos de Caracas, pasa de gobernador de la provincia de Tunja y lleva consigo un batallón que se situará entre esa y aquella provincia, conduciendo al mismo tiempo bastantes hombres de estos países, que servirán de remplazo para los cuerpos venezolanos que hay en ese reino.

Quero es un excelente sujeto, que estoy seguro congeniará mucho con Vm., y entre ambos, con su actividad y buenos deseos, espero mantendrán en tranquilidad las dos provincias más grandes y más revoltosas de la Nueva Granada; y para conciliarlo todo y que Vm. se conozcan personalmente, convendrá que se señalen un punto de reunión, intermedio entre las dos provincias, para tratar y acordar lo más conveniente al mejor servicio del rey, y que establezcan sus comunicaciones.

Aún no han parecido los tres correos que dije a Vm. estaban detenidos en Puerto Rico, si aportasen pronto y trajesen su despacho de teniente coronel vivo, irá sin perder momento. También tengo dicho a Vm. que su hijo ha salido a subteniente del batallón de la Victoria, que va marchando ya para Cúcuta y debe remplazarse con gente de esa provincia y de la de Pamplona.

Deseo lo pase Vm. bien y que vea en qué le puede complacer su afectísimo amigo y general,

Morillo [rubricado]

Archivo Fominaya.

Horacio Rodríguez Plata, La antigua provincia del Socorro y la Independencia,

Biblioteca de Historia Nacional, vol. 98, Bogotá, Publicaciones Editoriales, Bogotá, 1963, p. 360.

646 Oficio del virrey Sámano al gobernador de la provincia de Pamplona don José Bausa, remitiéndole dos ejemplares del bando publicado por Morillo en Cumaná el 2 de mayo de 1815, cuya observancia en el virreinato ha decretado Sámano en 17 de este mes.

Santa Fe, junio 19 de 1818.

Incluyo a V. dos ejemplares del bando publicado por orden del excelentísimo señor General en Jefe del Ejército Expedicionario en Cumaná a dos de mayo del año pasado de 1815, el que, por decreto de 17 de este mes, he tenido a bien se circule y publique en toda la extensión de este Virreinato, debiendo V. disponer se verifique su publicación, comunicándolo a los jefes militares de esa provincia de su mando para los fines indicados en él.

Dios guarde a V. muchos años, Santa Fe, 19 de junio de 1818.

Juan Sámano [rubricado]

Señor gobernador de Pamplona.

Pamplona, julio 4 de 1818

Por recibido el antecedente bando, que con oficio de 19 de junio próximo pasado acompaña el excelentísimo señor virrey del reino, y para su cumplimiento publíquese y comuníquese a los jefes militares para su observancia.

José Bausa [rubricado]

Ante mí, Pedro Simón de Olago, escribano [rubricado]. Nota que con fecha cinco de los corrientes se publicó este bando. Julio 6, se acusó recibo, oficio f. 64 v.

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 19, f. 19 r-20v.

647 Oficio del general Morillo al coronel Barreiro, acusando recibo del de éste de 3 del mismo mes. Está satisfecho de las buenas relaciones de Barreiro con el virrey.

Informa sobre la marcha del coronel Quero con el batallón de Fardos de Caracas, que ya se llama 3° de Numancia. Se queja de que Sámano tenga a su lado a Ramírez y a Bierna. Reclama el pronto envío a Venezuela del 3° del Rey, para enviar a su vez al Nuevo Reino de Granada al de Burgos.

Señor don José Barreiro

Mi estimado Barreiro:

Guataparo, 23 de junio de 1818

Acabo de recibir la apreciable de U. 3 del actual, y quedo enterado de todos los particulares que por ella se sirve comunicarme, siéndome muy satisfactorio que siga U. en tan buena armonía con el señor Sámano, y le aseguro que noticioso ya de las ocurrencias que U. me indica sobre la conducta de los jefes y oficiales, deseo el momento de que U. se aboque con el Virrey, y se dé principio a establecer un sistema que evite tales inconvenientes.

El coronel don Juan Nepomuceno Quero sigue con el batallón de Pardos de Caracas que ya es 3° de Numancia para el reino, por esa ciudad y los valles de Cúcuta; lleva alguna recluta, y con más que se hagan, y se vayan remitiendo en lo sucesivo, debe ponerse un batallón brillante en el mejor pie posible, para lo que creo muy a propósito a Quero, pues es hombre activo, de conocimientos y sumamente útil.

Todos los oficiales que constan de la lista que me remite U. deben agregarse en dicho batallón, incluso don Pascual Abril; pudiendo U. llevar consigo a don Nicolás López y darle el destino que mejor le parezca; y el capitán Cano puede destinarse en algún destino de Real Hacienda u otro semejante en el reino.

Dirija U. el adjunto al virrey, que es un oficio reservado sobre varios particulares, y conviene lo reciba Caparros u otro sujeto de confianza de los que estén a su lado; porque he sabido que el danzante Ramírez estaba ya en la capital. Yo no sé cómo Sámano tendrá cerca de sí como secretario a este bribón, lo mismo que a Bierna; U. le hablará de estos particulares, y le dirá que si es menester, que eche por la calle del medio.

Venga cuanto antes el batallón 3° del Rey, cuya gente nos hace falta para la Unión, Castilla y Basbastro y entonces haremos salir a Burgos para ese reino, y con el cuadro del 3° y algunos oficiales buenos, volverá ahí completo de venezolanos. De este modo tendremos gente útil, tanto en ese país como en este.

Encargue U. mucho la buena comportación de la tropa, pues tengo entendido que bastantes oficiales se han manejado indignamente; al virrey he remitido un ejemplar de las instrucciones de marcha para que las reimpriman con las alteraciones que tenga a bien; cuide U. de que se observen rigurosamente.

Mucho siento que haya hecho U. adelantar el batallón de la Victoria, porque don Basilio García lleva muchos reclutas, y convendría que fueran escoltados.

Deseo que lo pase U. bien y que disponga del afecto particular de su general y amigo,

Morillo

Numere U. los oficios desde aquí en adelante.

Morillo

O'Leary, Memorias, XI, 483-484.

648 Memorial del provincial de San Juan de Dios, Fr. Lorenzo Manuel Amaya, al virrey Sámano, para que señale quién ha de remplazar al capitán comandante del 1? de Numancia, a fin de que se diligencie el pago de los soldados hospitalizados.

Santa Fe, junio 16 de 1818.

Excelentísimo señor:

Fr. Lorenzo Manuel de Amaya, provincial del convento hospital de San Juan de Dios, ante V. E. con el mayor respeto hago presente: que en este hospital se han asistido y curado los soldados del primer batallón de Numancia en los meses de abril, mayo y junio. Para la satisfacción de las hospitalidades se han formado las listas, cuyo visto bueno debía poner el comandante del mismo cuerpo. Este se ausentó y no puedo, por lo mismo, practicar la diligencia.

En tales circunstancias ocurrió el padre procurador al coronel del cuerpo y al ayudante del Estado Mayor, en atención a que en otras ocasiones se había suplido el defecto por el jefe del Estado Mayor. A pesar pues del ejemplo, insisten ambos en su denegación.

Mi hospital no tiene otros fondos para la curación y asistencia de los soldados, que las hospitalidades que se le han señalado. La vigilancia con que mi religión llena sus votos con infatigable celo es público y notorio, por consiguiente la justicia pide que no se demore el pago. Declare pues V. E. qué jefe debe en lo sucesivo dar el pase a las listas, para que no se entorpezca la satisfacción en el caso que el comandante del cuerpo se halle ausente y no pueda ejecutarlo por lo mismo.

Dios guarde a V. E. muchos años. Santa Fe, julio 16 de 1818.

Excmo. señor.

Fr. Lorenzo Manuel Amaya [rubricado]

Santa Fe, julio 20 de 1818.

Informe el jefe del Estado Mayor [rúbrica de Sámano] Excelentísimo señor:

No existiendo en esta capital más que el teniente coronel del regimiento de Numancia, soy de sentir que este jefe pueda ordenar a alguno de los señores oficiales del segundo batallón, revise las hospitalidades de los individuos que pasan al hospital pertenecientes al primer batallón de dicho regimiento, para que con su visto bueno pueda abonarse lo que solicita el suplicante, previo el parecer de V. E.

Santa Fe, 22 de julio de 1818. Excelentísimo señor.

Donato Ruiz de Santa Cruz [rubricado]

Santa Fe... [falta la última resolución de Sámano, véase adelante, documento 654].

Archivo del Libertador, Casa Natal, Caracas, Sección De Francisco, tomo 47, f. 10 r-v.

649 Oficio de Morillo a Barreiro. Le remite una real orden y se queja de la economía del gobierno de Madrid y de Casano. Avisa el viaje de Quero y su batallón.

Se queja del gobernador de Cartagena y de Romero. Advierte que Sámano no debe salir a la campaña del Llano y renueva sus críticas contra los que rodean al virrey. Le informa sobre las próximas operaciones en Venezuela. En larga posdata da nuevas noticias sobre Venezuela y sobre los ejércitos enemigos. Ordena castigar a algunos oficiales y critica al coronel Basilio García. Barquisimeto, julio 20 de 1818.

Barquisimeto, 20 de julio de 1818 Señor general don José Barreiro Mi estimado Barreiro:

Por la adjunta real orden se enterará de lo que dice S. M., pues sobre pensión ni cosa que valga dinero no quiere dar nada, por el sistema de economía que se han propuesto aquellos señores. Ojalá que en todas partes sucediese lo mismo en todos los países de la monarquía española; aquí estamos ya tan económicos que nadie recibe nada de paga y desde que U. se fue sólo se han percibido dos tercias partes de una.

Casano supe llegó a La Habana, por lo que me escribe Urreistieta desde allí, pero aquel señor nada me dice ni creo se acuerda de ninguno de cuantos hemos quedado por acá, excepto de Escuté a quien escribió de Puerto Rico y a nadie más. Quero salió para esa hace más de un mes y su batallón debe tomar el nombre en esa del 39 de Numancia y U. le dará alguna gente de la que ha llevado de aquí, aunque parte de ella y los más malos de conducta convendría remitírselos a don Ruperto Delgado a Popayán, porque en Lima serían mejores que en el Nuevo Reino de Granada do tienen que operar junto a Venezuela. De los oficiales que U. llevó destinará los que le pareciere y los que no quiera, mándemelos aquí, pero con sus notas correspondientes para mi gobierno.

Cano y Torres están en una guerra continuada; el primero es quisquilloso y pesado en sus pleitos, pero al segundo se le han pegado las enfermedades de los de este país y desde que emparentó con abogados es más pleitista; pero lo peor de todo es que quiere mandar ya como un déspota titulándose, no comandante general de las provincias de Cartagena, y sí capitán general, etc.

Romero que no se volvió a acordar del santo de mi nombre después que salí de Santa Fe, ahora me escribe con mucho empeño para que yo me interese con el Virrey para colocar un hermano suyo en igual destino, nada menos que el otro de Ramírez, el secretario, esto es, de contador u otro equivalente en real hacienda, que están considerados como jefes en ella, destinos que no logran los militares que sirven 30 años.

Me dice mil picardías de don Francisco M. y de Ramírez, que ha vendido los empleos a pública subasta a los principales insurgentes, y todo es porque no colocó Montalvo a su hermano como él quería, después de adularle dos años a aquel señor, lo mismo que quiere hacer conmigo ahora; pero U. sabe mi genio sobre esta clase de faramalleros y ni aún le contesto.

No conviene que Sámano se mueva de Santa Fe como quiere, pues está empeñado en hacer la campaña de los Llanos, y ya le digo sobre este punto que sólo lo deje a disposición de U. Para aquel caso es preciso organice un cuerpo regular de caballería, pues de lo contrario nada adelantaría.

Sierra va a Popayán a organizar su escuadrón sobre el Cauca y lleva 200 llaneros de este país, que allí serán excelentes y cubrirán aquellos puntos en lugar del 1° de Numancia; pero advierto que esta gente, al venir sobre las provincias limítrofes de Venezuela, se largarían al momento, porque los más son prisioneros y la cabra tira siempre al monte.

Compadezco al pobre Sámano, porque no tiene hombres a su lado y en particular un buen secretario militar que le hace suma falta; yo le propuse a Ortega, de artillería, este destino, pero estaba tan encaprichado con España, que hasta que ha quedado despachado para allá, no ha parado. Va bien recomendado al gobierno.

Castaños se ha hecho un cortesano terrible y ya lo llaman los ministros para acordar o preguntarle muchos asuntos del Estado, y como éste recibe instrucciones de don Pascual, charla y habla más que catorce, pero se porta bien por ahora el señor don Melchor.

No hay duda que Ramírez es hombre malo y mientras esté de secretario, Sámano está comprometido hasta el extremo, lo mismo digo por Bierna y todos los antiguos de la secretaría, y mientras no los eche a rodar a todos nada adelantaremos por la causa del Rey, pues no están más que a su negocio y así es que el primero registró en Cartagena 19.000 pesos antes de salir para esa.

Cuidado con los papeles en la guerra y en todas partes. Rompa U. lo que no le sirva, y lo reservado guárdelo U. bien asegurado, no le suceda lo que a los insurgentes que les hemos cogido todos sus enredos y tramoyas, como verá por la Gaceta de Caracas.

Mañana salgo para Guanare y, después de ver aquel terreno y arreglar muchos puntos, volveré a San Carlos, donde fijaré mi Cuartel General por ser el punto más céntrico por ahora. Morales sigue en Calabozo y junta 1500 caballos buenos del mismo terreno, hombres decididos y enemigos de los republicanos, pues últimamente se han desengañado bien de los patriotas y sobre todo las mujeres de Calabozo, que todas se han vuelto godas.

Bolívar se fue a Guayana después de haber sido batido Sedeño en los Pastos; veremos qué quiere hacer este gran señor.

Deseo lo pase U. bien y que mande a su afectísimo amigo,

Morillo

Escuté sigue en el Cuartel General de gobernador y aposentador; aquí cerca está mejor que lejos.

Encargo a U, mucho el cuidado que debe tener con la tropa para evitar las llagas, que sabe U. los estragos que hacen en ese país; para esto haga U. que la tropa lleve cubiertas las piernas porque "el aire y agua llaga al canto".

Al señor Sámano ha hecho U. bien decirle que Nerveriz es danzante, pues por lo que veo en él lo es de marca mayor. Hoy hablo al virrey sobre la causa que sigue para que se lo entregue a otro.

La expedición inglesa que esperaba Bolívar se redujo a ciento y tantos aventureros que volvieron con él a Guayana; yo creo intentará incomodarnos por la costa en donde estamos ya bloqueados, porque nuestra marina dio ya fondo en Puerto Cabello y paró. Gires batió completamente a Bermúdez el día de San Fernando y llegó con los hombres a Maturín. Vea U. la guerra de Pardo y Cires, éste lo envuelve y con razón; el primero es más pícaro que el segundo todavía, bien que U. bien lo conoce, lo mismo que yo.


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