Excerpt for Verdaderos Adoradores by , available in its entirety at Smashwords





















































Dedicatoria. ____________________________________________3

Primeras palabras e intención literaria. __________________________4

Capítulo 1___Hijos en la búsqueda desesperada de la Gloria Postrera._____6

Capítulo 2___El costado “débil” de Dios. ________________________11

Capítulo 3___ Las medidas del tabernáculo restauradas. _____________14

Capítulo 4___ Entre Egipto y la Tierra Prometida: ADORACIÓN.________20

Capítulo 5___ Adoración Profética. ____________________________24

Capítulo 6___ Una generación del “otro” lado del velo._______________28

Capítulo 7___ Adoración Apostólica.___________________________32

Capítulo 8___ Adoradores de vanguardia.________________________36



































Dedicatoria.

Primeramente a Ti, al Único Digno de ser adorado, gracias por el regalo de la vida, gracias por buscarnos para que nos volvamos Verdaderos Adoradores. El placer de adorarte no se compara con nada conocido, las aguas vivas no tienen comparación con las cisternas.

Como siempre, gracias a mi familia, mi esposa Nathalie, mis hijos Vanessa y Marcos el primer ministerio y epicentro de todo proyecto, libro, viaje o trabajo que se lleva adelante.

Gracias al ministerio de adoración del Centro Apostólico a las Naciones y de las casas hijas y amigas, realmente sin su dedicación y amor por la Gloriosa Presencia no seria posible parte de este libro.

A nuestros padres espirituales David y Natalia Carrasco, su impartición habilita un entendimiento único del ambiente espiritual.

Este es un libro para los que quieren cumplir a plenitud su llamado a ser adoradores. Está escrito para alentar a los “disconformes”, a esa generación que está buscando algo más que canciones, a esos sedientos, a los que como a mí, que me dijeron que no se puede y como me dijeron que no se puede es que lo intentaré hasta el último día, a los que como María no están detrás de las cosas pasajeras ni sujeta las opiniones, sino que sabe lo que debe hacer y lo hace. Estamos viviendo días en los que hablamos de las cosas grandes y desconocidas hasta estos tiempos. Esa gloriosa promesa de los tiempos postreros o finales nos habla también de una generación totalmente desconocida en su concepción de adoración. A esa hora gloriosa hemos sido llamados y por eso es que usted está leyendo esto. En las palabras de este libro quiero llamarle a que usted cambie sus ideas de la manera de entender adoración, llamarle a ver que el Dios del que hablamos es más grande de lo que hemos conocido. Es un llamado a romper el límite de tantas horas o de tantos minutos de adorar y dejar que esa adoración que estamos llevando a cabo, se extienda más allá del programa o de la costumbre. ¿Qué tal si, como nos pasó a nosotros como casa de adoración, empezamos a hacer 7, 8, 9, 10, 24 o 72 horas seguidas de adoración? Créame que es posible y que su vida nunca más será igual después de un tiempo así. Los cielos de su ciudad nunca más serán iguales, las calles de su tierra percibirán cambios. Hasta usted vera a los políticos corruptos ser removidos de sus lugares. Si nos decidimos a provocar al cielo a nuestra tierra asignada la tierra tendrá una unidad correcta y entonces si diremos: Dios gobierna mi tierra. El levantamiento del tabernáculo es un desafío para los adoradores del tiempo presente.











Primeras palabras e intención literaria.

La adoración es la plataforma para la manifestación del Reino. Esa es una verdad fundamental y la causa por y para la que Dios nos atrae. El desea ser adorado, cuando esa adoración se eleva, se gesta la el escenario para la manifestación del Reino.

Siendo atraídos para ir en pos.

La palabra dice: Juan 15:16 Vosotros no me escogisteis a mí, sino que yo os escogí a vosotros, y os designé para que vayáis y deis fruto, y que vuestro fruto permanezca; para que todo lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo conceda.

El Señor nos ha escogido a nosotros para ser sus hijos, no lo hemos escogido porque no podíamos hacerlo. En otras palabras nos ha atraído hacia sí mismo con la intención de que seamos para la alabanza de su Gloria.

Por eso es que podemos ir en pos, solo podemos ir en pos porque nos ha atraído hacia Él.

Jeremías 31:3 Con amor eterno te he amado; por tanto, te he atraído a mí con mi gracia.

Ser atraídos no es un asunto de títulos, es solo por la gracia divina. Es ser llamados a ministrarle a Él cara a cara. De alguna manera vamos entendiendo lo que David entendió: Dios es Eterno, habita esa Eternidad, Él es esa eternidad y también ese Dios supremo, en apariencia inaccesible, podía ser movido de ese ámbito y ser traído a la tierra. David comprendió que Dios deseaba algo y que nadie en su tiempo estaba entendiéndolo, David vio una oportunidad de traer al Dios de la gloria a su tiempo, a su tierra, a las horas de sus días, a las familias del Israel que le tocó gobernar.

De alguna manera Dios se las ingenió para darle a David una llave que hasta ahora llamamos la llave de David: la adoración.

Y de alguna manera Dios se comunicó con David e impartió de su espíritu para encender su corazón en pasión por su presencia las 24 horas todos los días del resto de su vida. Ese Dios que parece imposible de atraer tiene un costado que podríamos llamar “débil”, no es débil porque algo de ese Dios sea débil, es que el mismo deja ese espacio para que nosotros accedemos a él y de esta manera le honremos. Es allí donde el Dios de la Gloria, aparentemente inaccesible se deja ver.

Toda la historia está llena de indicios cómplices y picarescos, dejados por Dios a propósito con la intención de que alguien “lea” esos indicios y descubra una gran causa de amor hasta hoy inimaginable. David supo interpretar a la perfección esos indicios, entendió que Dios lo estaba provocando, entendió que estaba siendo llamado a sacarlo a Dios de su oficina celestial. Es cuando se sabe adorar a Dios como él desea ser adorado que nos metemos en la historia para siempre.

La verdadera causa por la que adoramos es la Gloria. No la costumbre, la verdadera causa es Él mismo manifestado. Cada generación activa la medida de Cristo por medio de la autoridad apostólica. Por eso es fundamental seguir la doctrina de los apóstoles. Cada parte de cristo impartida como medida se va revelando y conformando el Gran Edificio.

La inmadurez te hace estar lleno de conflictos y no te deja impartir la medida de Cristo que tienes. Por eso el diseño apostólico está ligado a la madurez, a la muerte de la carne. La primera función de la medida de Cristo que habita en nosotros es para reconocer Su grandeza en todo y en todos.

David entendía de Cristo. Y eso le gustó al Padre.

Fue tan bueno que Dios dijo: ¡ME GUSTÓ ESO!

Fue tan bueno lo de David que Dios se las arregló para quedarse en ese ambiente, mediante una promesa que en estos días estruja mi corazón y me desespera en pos de esa promesa: Hechos 15:16 (NRV2000**) Después de esto volveré y restauraré el tabernáculo de David, que estaba caído; y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar;

Dios se metió en la historia para siempre y se aseguró que sería manifestado a todas las generaciones haciéndole a David una promesa: 2 de Samuel 7:16 Y será afirmada tu casa y tu reino para siempre delante de tu rostro, y tu trono será estable eternamente.

Si hubo algo que Dios escogió habitar fue lo que David le construyó. Por esa causa le hace una promesa a diciéndole que su descendencia estaba asegurada.

¿Qué pensaba Dios cuando le da tamaña promesa a David? ¿Pensaba Dios realmente sólo en David?

Déjeme contarle una apreciación: Dios estaba pensando en sí mismo cuando le promete a David perpetuidad. Dios se estaba asegurando que no faltaría quien entienda como Él desea ser adorado.

En otras palabras Él estaba pensando en usted y en mí y el modelo es el tabernáculo de David.

La historia de Israel en cuanto a los reyes está determinada por dos tipos de reyes, los que si caminaron conforme a David su padre y los que no caminaron conforme a David su padre. En otras palabras, los que adoraron como David adoraba y los que no.

La premisa generacional era una misma: debemos adorar como David nuestro padre.

Hoy Dios nuevamente convoca a sus hijos en este tiempo específico de la historia a adorar como David adoraba.

Este libro es un aporte a la búsqueda de la manifestación de ese Dios, es un aporte a la reconstrucción del tabernáculo de David, es un una visión de un costado “débil” de Dios.





Capitulo UNO



Hijos en la búsqueda desesperada de la Gloria Postrera.

Hay una generación de hijos desesperados por encontrar otra cosa.

Esta nueva generación no tiene los temores que por años nos han robado la posibilidad de adentrarnos a las profundidades e indagar en el Dios de la Gloria.

Una de las cosas impactantes que sucedieron en mi vida fue la primera vez que recibí una impartición apostólica, desde ese día entró un deseo de investigar no solo lo superficial de Dios que habíamos aprendido.

La congregación a la que asistíamos con mi familia, aunque se llamaba “renovada” en realidad, el programa gobernaba, todo estaba diagramado para que la religión moderna tuviera su ambiente en el que desarrollarse. Tengo el vívido recuerdo de los días en que subía a la plataforma a dirigir cierta parte del culto y era literalmente el manto de gloria a punto de soltarse en aquel auditorio, era como si un traje pesado estaba a punto de sernos colocado sobre los hombros, era un peso de Gloria.

Recuerdo esos instantes mi oración era: un poquito más Señor, quiero un poco más. Claro que esos segundos pasaban rápidamente y el “culto” debía continuar sin importar que el Dios del culto estuviera satisfecho con lo que le ofrecíamos.

Lo importante era el programa.

Éramos una multitud reunida en la que solo unos cuatro o cinco estábamos pendientes de lo que estaba por suceder de parte de Dios, el resto estaba pendiente que el programa debía cumplirse. Ni tan solo los músicos entendían aquello que Dios quería hacer y no eran capaces de continuar unos minutos tan solo gestando un ambiente. Lo importante era el programa. Después de ciertos minutos de adorar, los que no pasaban de dos minutos, las personas abrían sus ojos expectantes “de lo próximo que venía en el culto”. Que no se haga muy largo. Que terminemos a “horario”. Recuerdo que en una ocasión intenté ir más allá en medio de una de esas reuniones donde ese peso de Gloria estaba disponible para soltarse, no solo los músicos hicieron silencio y quedé prácticamente solo intentando “provocar” el ambiente que Dios quería impartir, sino que la próxima vez me recomendaron que fuera más “cortita” la ministración.

Debo considerar que éramos una generación frustrada, aturdida por los límites impuestos por la religiosidad, la costumbre y el “qué dirán”. Estábamos atados a la gloria de un programa y habíamos desechado la Gloria eterna.

Jeremías 2:13 Porque dos males ha hecho mi pueblo: me dejaron a mí, fuente de agua viva, y cavaron para sí cisternas, cisternas rotas que no retienen agua. 
2:14 ¿Es Israel siervo? ¿Es esclavo? ¿Por qué ha venido a ser presa? 



Debemos considerar que ese caso personal, hoy se ve replicado en muchos lados, Dios queriendo manifestarse y las estructuras establecidas tratando de impedir ese fluir.

Las cisternas agrietadas de la religión por mucho tiempo han perdido la poca agua de la presencia que pudieron acumular, mientras que la propuesta de Dios era una fuente de agua viva.

Las costumbres del sistema nos han dicho: Ya es suficiente. Solo un poco. No quieras tener tanto de Dios.

Nunca la cisterna religiosa será capaz de contener la abundante manifestación de gloria que está determinada para esta generación.

Es por eso que somos una generación de reforma, somos una generación que deja los límites escasos de la cisterna y quiere el caudal de aguas vivas que fluye sobrenaturalmente y que, a medida que nos sumergimos en ella nos enamoramos más del Dios de la fuente y nos hacemos uno con Él. Somos como un río que fluye hasta volverse uno con el Amado, con el mar de su desbordante Gracia.

Agua estancada.

La calidad del agua de la cisterna no es ni comparable a la de la fuente eterna. Por una simple razón, la poca agua que lograba retener terminaba siendo agua estancada. No se renovaba. En cambio la de fuente de agua viva siempre se renovaría, siempre saldría fresca, siempre seria agua nueva.

Lo más parecido a una cisterna es una reunión de iglesia donde usted entra y ya se sabe el repertorio que se va a cantar, las canciones suenan muy lindas pero no dejan de ser aguas de cisterna. Mucho de ese ambiente se experimenta como una sensación de sofocamiento y de insatisfacción. Las últimas canciones, las de moda, suenan perfectamente ensayadas, pero no parecen pasar del techo del auditorio y muchísimo menos enamoran al Padre.

Correr hacia las fuentes correctas.

Mucha gente ha corrido a la cisterna, pero ha llegado el tiempo del cambio de fuente, las fuentes de agua viva se están manifestando por toda la tierra, son ambientes donde el Padre es adorado como él desea ser adorado, amado, reconocido y revelado. Hay gente que se ha cansado del agua con el mismo sabor insípido de la cisterna y está buscando las fuentes vivas, las fuentes que fluyen desde el mismo corazón del Padre.

Esta generación está más allá de los temores y velos religiosos. Son los que no tienen temor de ir a lo profundo en revelación, están determinados a tocarlo al Rey. Están locamente resueltos a traspasar la costumbre y a introducirse a lo profundo de la intimidad, a ese lugar donde las cosas no son como se las ha dicho alguien sino que están comprobando por sí mismo lo que Dios es.

Es la generación que ha estado siendo restaurada por Dios, son los que por tiempo estuvieron a la puerta, esperando un milagro, pero como el paralitico del templo la hermosa, un día un padre apostólico como Pedro se le cruzó en el camino y los puso sobre sus pies no para dar un testimonio solamente sino para ser introducidos lo profundo del templo.

6Y Pedro dijo: No tengo plata ni oro; mas lo que tengo, esto te doy; en el Nombre de Jesús, el Cristo, el Nazareno, levántate y anda. 7Y tomándole por la mano derecha le levantó; y luego fueron afirmados sus pies y piernas. 8Y saltando, se puso en pie, y anduvo; y entró con ellos en el Templo, andando, y saltando, y alabando a Dios. 9Y todo el pueblo le vio andar y alabar a Dios. 10Y le conocían, que él era el que se sentaba a pedir la limosna a la puerta del Templo, la Hermosa; y fueron llenos de asombro y de espanto por lo que le había acontecido.



La generación redimida de la expectativa incorrecta.

Ese hombre estaba allí a merced de su parálisis, pero también a merced de la expectativa incorrecta. El esperaba que Pedro y Juan les dieran dinero. Pero padres apostólicos siempre tienen la respuesta correcta y no la que otros esperan.

Así hay mucha gente está a la puerta del lugar correcto pero con la expectativa incorrecta.

Una generación apasionado por el Dios de la Gloria necesita saber algo clave. Tenemos la fe no para recibir en primera instancia sino para dar.

El ambiente de la presencia no es un lugar para ir a recibir como primera instancia o prioridad sino que es un lugar para poder dar algo, es un lugar al que vamos a honrarle a él y en el proceso de honrarle a Él morimos a nosotros mismos.

Alabando a Dios ¿Quién le enseñó a alabar?

El paralitico tenía la mirada solo en lo que recibiría, suponiendo que algo material recibiría. Pero de pronto una dimensión apostólica cambió sus motivaciones y expectativas, de pronto el que estaba “programado” para vivir dependiendo y recibiendo se volvió una fuente de entrega de adoración.

Ese hombre que ni sabemos cómo se llamaba o de donde venía, estaba acostumbrado al “programa” al ritual, lo dejaban allí para que pida limosna y después lo buscaban, al otro día lo mismo, y así día tras día.

Esa generación hace años cumple el ritual de estar en la parálisis de la religión, día a día, de una manera sistemática repitiendo los “programas”.

Lo ponían cada día a la puerta del templo. ¿Quién lo ponía cada día allí? ¿Sabe algo?

Esos “llevadores” representan a los que nos han llevado hasta la puerta. Allí nos han dejado, paralíticos, dependiendo de otros y con la expectativa incorrecta. En muchos casos no han sido malas personas, por el contrario, han tenido buena intención, pero solo fueron capaces de guiarnos hasta la puerta.

¿No hubiese estado mejor en el interior del templo?

Adentro se está mejor. Pedro le reasigna rápidamente, le dice por medio de un milagro:

- Tu lugar no es acá, tu respuesta no es una adoración lastimera, tu respuesta está en lo profundo de la adoración.- No encontrarás lo que necesitas realmente acá afuera, es tiempo de que seas llevado al interior profundo de la presencia.

De pronto ese ex paralitico ahora es un adorador, alguien que recuperó la memoria espiritual. La impartición de los modelos del cielo en su vida hicieron saltar a su espíritu dentro de él y la respuesta natural es que se puso sobre sus pies. Al romperse la parálisis interior se rompió también la parálisis exterior.

Como generación debemos recuperar la memoria del espíritu, esa memoria que permanentemente quiere adorar de una manera nueva, esa parte nuestra que desea “algo más”.

Por años hemos adorado solo acerca de nuestras sensaciones y necesidades. Pero cuando recuperamos la posición de adoradores en pos del Dios de la Gloria postrera, nuestras necesidades y miserias son absorbidas por ese que murió en la cruz y sorbió la muerte. Y en lugar de la naturaleza de la religiosidad adquirimos la naturaleza de hijos.



Jesús el acceso al Padre

Esta generación no está buscando una sensación, está buscando una revelación del Padre, está en búsqueda de una revelación de la Gloria. El mismo Padre ha dicho que es esa Gloria postrera más grande que la primera.

El mismo Señor Jesús nos dejó en claro que él era el camino, que él era el acceso, el camino, la verdad y la vida. No era una insinuación, él Dijo: Yo Soy quien los conduce a la gloria más extrema. No es para estar solo en los atrios. Es para estar en el secreto íntimo, es para conocer al Único Dios en profundidad. Es, para que cuando lleguen allí el Padre se derrame sobre toda carne.

Dios escogió habitar lo que David le construyó. (No cualquier sitio). Nuevamente en estos días él habitará lo que David alguna vez le edificó solo que esta vez no será El Tabernáculo de David sino que llevará el nombre del que lo levante, será el tabernáculo edificado según el diseño. Y ya no será un lugar solo en Jerusalén, será El Tabernáculo pero en TODA LA TIERRA. Y de este modo será llena la tierra del conocimiento de su gloria.





Mt. 16:19: El Señor Jesús dijo: YO SOY LA PUERTA Y EL QUE POR MÍ ENTRE SERÁ SALVO

Juan. 10:9 y por medio de él podemos no solamente ver el Reino de Dios sino también entrar a su reino, y disfrutar de las bendiciones que nuestro Padre Celestial ha dispuesto dar a aquellos que con un corazón necesitado y humilde buscan su presencia. (Sal. 51:17).

El que tiene la llave de David, el que abre y ninguno cierra, y cierra y ninguno abre"

Debemos volvernos los perseguidores de Dios. Debemos obligar a nuestra alma que adore como conviene.

La mujer de Cantares que de pronto entró en convicción de que su amado se había ido y salió a buscarlo, ya era tarde, como generación debemos salir en pos del amado porque él está a la puerta.

Superar la distancia entre el llamado y la ejecución puede ser una acción de toda una vida. Desde el momento del llamado hasta la hora de entrar profundamente en él, todas las tensiones aparecerán, pero somos llamados no a vencer, sino que fuimos llamados más que vencedores. No tenemos el espíritu de la derrota sino el de valor y de dominio propio. Despojémonos de nuestros temores y corramos en pos del amado que esta diciendo como le dijo a la mujer de Samaria: Dame de beber.

























Capitulo DOS

El costado “débil” de Dios



El concepto de “débil” no es en el sentido de debilidad por falta de capacidad, ya que sabemos que Dios es todo poder, sino que tiene que ver con la voluntad divina dejarnos ver el modo por el cual podemos acercarnos y adorarle como a Él le gusta.

Dios no siempre fue conocido como Dios como lo es hoy, si nos remontamos al Génesis veremos que ese Dios no era conocido popularmente, el que portaba el nombre de Dios era alguien que tenía información privilegiada.

Esa era la turbación que tenía Moisés: -No me van a creer- decía.

Entonces Dios le desclasifica el archivo secreto y le dice: -Les dirás que el Gran Yo Soy te envió.

Impresionante, imagínese ese momento, el Gran Yo Soy, era un instante único, el Dios de la Gloria diciéndole a un hombre Yo soy. Allí Dios le mostró al ser humano que él era capaz de revelarse de maneras impensadas.

Ese era un código que abriría puertas, era la palabra clave que algunos oídos estaban programados para escuchar y reaccionar ante esa palabra. Ese fue un momento donde Dios empezó a mostrar su Santa “debilidad”.

Dios mostró sus costados débiles a la humanidad desde el comienzo.

De alguna manera Abel entendió que tipo de ofrenda debía ofrecer y que altar Dios buscaba. Llamativamente el mismo contexto familiar, el mismo Dios, la misma tierra, no le sirvieron a Caín para entender lo que su hermano si entendió. Génesis 4

Dios se dejó ver a Noé, se le reveló a Abraham y a Sara. Entendió Abraham que debía edificarle altares a ese Dios que otros no entendían ni adoraban pero que reconocían tenia poder y que respaldaba a Abraham. Génesis 12



Dios mostró, casi diría picarescamente, su costado débil a Jacob, cuando la prioridad de este era solo huir de su hermano Esaú. Génesis 28

A veces la prioridad de nuestra vida puede ser esta huyendo de una situación, huyendo de una herencia incorrecta o hasta estar huyendo de Dios mismo, pero Él se encargará amorosamente de manifestarse y de abrir una ventana de destino para que podamos conectarnos con su Gloriosa Persona.

Se mostró con David, revelándole lo que nunca nadie había hecho, se reveló de diversas maneras en las reformas, se mostró magníficamente en Hechos en la venida del Espíritu Santo, fue capturado por la iglesia de hechos 13 donde le ministraban y esa adoración se reveló el ministerio para el mundo gentil. Dios le mostró su costado débil al mundo entero diciéndoles: los he amado con amor eterno, paz a tu vida.

Y si todo eso y mucho más ha sucedido, ¿Que no sucederá por medio de una generación que tiene la promesa de una Gloria mayor aun? ¿Qué Dios no hará si somos capaces de captar su costado “débil” y ofrecerle la ofrenda que está esperando desde hace años?

¿Qué tal si nos escapamos del programa y hacemos algo que nadie ha hecho?

¿Que tal si nos volvemos los que llaman la atención del Rey? Así como hizo Bartimeo que empezó a gritar por el Hijo de David, porque sabía que ese Hijo de David está cargado de misericordia y aunque las voces de los de la multitud trataban de acallarlo, Bartimeo decidió que se terminó el tiempo de su ceguera, que ése era el tiempo de despertar al adorador que estaba reservado desde la eternidad. Bartimeo empezó a gritar: muéstrame tu costado débil, yo sé que eres misericordioso, Jesús sáname.

La desesperación por Jesús desató el milagro en sus ojos. Hay cosas listas para soltarse en el Cielo solo que están esperando a los desesperados, a los que se cansaron de la ceguera y entienden que el tiempo de la gran restauración del Tabernáculo ha llegado.

Si se escribiera nuestra historia del momento en que Dios nos mostró su costado débil. ¿En qué versículo estaría escrito?



El costado débil de Dios tiene que ver con su amor, cada tanto tiempo es como que si corriera una cortina invisible y dejara ver algo de su intimidad, es una invitación a conocerlo a Él en intimidad y profundidad mayor.

Cada tanto un nuevo nivel de Gloria se habilita y el deja ver una parte desconocida hasta ese momento, pero que a partir de allí empieza a ser revelada por una nueva generación. Cada manifestación de gloria requiere una generación hambrienta.

Siempre que se mostró un lado desconocido de Dios algo cambió en la historia.

Hasta Moisés la adoración no estaba organizada, hasta David estaba tras un velo, hasta el apóstol Pablo nadie le predicaba al mundo gentil, cada tanto Dios descubre algo de su poder y un aspecto se revela.

El sello de esta generación es La Gloria Postrera es mayor que la primera. Hay un aspecto de Dios listo para mostrarse a medida que los adoradores provocadores de Dios se alistan para desatarla dimensión de Gloria.

Se dirá de esta generación de adoradores: hasta estos días nadie había adorado así.

Se dirá:- lo que habíamos experimentado era bueno, pero desde estos días las cosas fueron alteradas.

¿Encontrara Dios lo que está buscando? ¿Habrá gente que rompa como la ceguera y diga me cansé de mendigar?

Es aquella experiencia de Moisés llamándolo desde una zarza ardiente, diciéndole: ven, te mostrare un camino más excelente que vivir huyendo de tu pasado y de pastorear en el desierto.

Hay mucha gente que está hoy como Moisés en aquellos días, huyendo de sus errores, pastoreando en el desierto, donde no hay resultados.

Lucas 10: 38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.



Cuando María escogió la buena parte interpretó a la perfección la señal de que se le estaba descubriendo un costado débil.

Por el otro lado Marta solo pudo ver queja y critica.

Pero lo importante es que lo que había escogido María era la parte que el cielo esperaba que escogiera.

Un adorador que entiende el costado de Dios que se está mostrando, lo captura, lo abraza con todas sus fuerzas y por causa de capturarlo lo que sucede es que esa porción no le será quitada. María entendió que el costado débil de Dios se le estaba mostrando y decidió que no se le escaparía la oportunidad aunque las voces de la religión se levantaran.

Llamativamente, esas dos mujeres, tipo de dos iglesias, reaccionaron de distinta maneras ante la misma situación.

Un adorador sabe redimir la costumbre del activismo por la parte escogida. Seguramente en esa casa estaban funcionando como Marta, pero María al tomar la parte escogida redimió para siempre el ambiente de esa familia.

Sin dudas esa casa nunca más quedó igual después de que alguien interpretó un costado débil de Dios.

En el caso de ellos fue una casa, en el caso nuestro no solo será una casa, serán todas las casas de las ciudades transformadas por el poder de ese Jesús glorioso.







Capitulo TRES

Las medidas del tabernáculo restauradas.



Una de las cosas que más me gusta de este asunto del tabernáculo de David es lo intrigante del tema. No sabemos casi nada del tabernáculo del cual Dios se enamoró.

Poca información y teólogos que no se ponen de acuerdo abundan alrededor de este tema.

Lo más desafiante es que la biblia no nos dice casi nada de esa tienda en lo puntual. Las diversas versiones bíblicas abordan el tema como tienda, choza o tabernáculo.

Por lo cual las dimensiones podrían variar de acuerdo al concepto del cual partimos. En principio tenemos una situación abstracta y eso lo hace intensamente desafiante, lo cual podría explicar porque tanta gente le rehúsa al tema.

¿Qué nos habrá querido decir el Señor con esto? ¿Por qué tan poca información?

Una gran lección: Si me quieres alcanzar tienes que tener revelación. Necesitas tener hambre.

Como generación debemos saber que tenemos esta gran premisa. Si queremos alcanzarlo debemos tener revelación.

Las medidas no aparecen en la biblia porque sencillamente es eso: El tabernáculo de David. De alguna forma la revelación de lo que Dios deseaba vino a David y él encontró la forma de establecerlo en la tierra.

Entonces encontrar la medida del tabernáculo es un asunto de revelación y de entendimiento. Y me refiero a medidas físicas. Dios nos está diciendo David encontró la forma de atraparme en una tienda y de manifestarme en un territorio.

David se llamaba David, no es ningún misterio. ¿Pero qué tal si se hubiese llamado Carlos? ¿O Andrés? ¿O Roberto? ¿Qué tal si en lugar de tabernáculo de David, fuera el tabernáculo de la familia tal, o el tabernáculo de………. Y usted pone allí su nombre?

En otras palabras lo que Dios amó, entre muchas cosas, de este tabernáculo es el ambiente de comprensión de sus diseños. Dios dijo: acá estoy representado, acá me quedo a vivir.


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