Excerpt for Historia para Gobernar by , available in its entirety at Smashwords









































Agradecimientos.

Mi profundo agradecimiento al Padre Eterno que sigue derramando revelación. Gracias por tu amor y confianza al entregarnos los misterios para que sean revelados a los hombres. Es un honor impagable servirte Señor. Agradezco especialmente a mi familia, mi esposa Nathalie, a mis hijos Marcos y Vanessa, perlas preciosas. Gracias toda la familia del Centro Apostólico a las Naciones e hijos ministeriales. A los líderes y amigos de A.LI.RE, Alianza de Lideres para la Reforma. Muchas palabras se revelan en la unidad del cuerpo y ustedes son un ejemplo de ello. No solo un agradecimiento especial, una especial mención al Apóstol David Carrasco que como padre, me marcó el camino para escribir acerca de este material haciéndome ver las Marcas Apostólicas en mi vida. Gracias por su paternidad, junto a la Profeta Natalia Buccaro que han sido y serán determinantes para nuestras vidas. Gracias a cada uno de los que entienden que han sido creados-llamados para gobernar, que no se conforman con lo establecido, sino que golpean con fuerza para ver cambios profundos en los territorios, este libro es para ustedes. Gracias a cada sembrador de Reino que aporta tiempo, recursos, economía al avance de trabajos como este, la cosecha es un hecho, lo mejor está por delante.

























Prólogo

Al comenzar este prólogo sería bueno saber que hay 3 breves verdades como base del origen de los conceptos vertidos en este material.

1. El Nuevo Testamento y sus libros componentes están enfocados en varios de sus relatos sobre temas políticos, donde se nos entrega la opción política revolucionaria y transformadora que ideó Jesús. Jesús predicó y practicó la resistencia activa y siempre no violenta, contra todas las formas de mal y maldad, en todas las esferas de la sociedad.

2. Extrayendo del contexto en el que hablamos algunos movimientos relativamente marginales en la historia del cristianismo, la Iglesia cristiana de los últimos 16 siglos no ha comprendido esa política, concretamente la importancia de la no violencia en el pensamiento político de Jesús. Esto ha tenido consecuencias trágicas distorsionando las verdades bíblicas impartidas por Jesús a este respecto

3. Satisfactoriamente al comenzar el siglo XX se ha empezado a re descubrir esta política de resistencia activa no violenta ideada por Jesús. Habrá que continuar observando el desempeño de los hechos para concluir si ese re descubrimiento no volverá a resultar marginal dentro del flujo mayoritario de la historia de los cristianos.

Describiendo entonces la opción política que enseñó y protagonizó Jesús, siendo esta la única que nos puede ofrecer esperanza respecto a la vida humana en este planeta tomando en cuenta los acelerados adelantos vividos en nuestra generación.

Definiendo como prioridad qué entendemos por política:

1. En primer lugar, «política» es todo aquello que tiene que ver con la vida de la polis, que en griego significa «ciudad», aunque hoy día, por extensión, la política afecta no solo a la vida de la ciudad, sino la de provincias, regiones, naciones e incluso el gran conjunto internacional que incluye a toda la humanidad. Política es aquello que afectará directa o indirectamente la salud, el bienestar, la economía, el orden y la paz (o en su defecto el caos y la guerra) de un determinado conjunto de seres humanos.

2. En segundo lugar, la «política» tiene que ver con el poder y con la autoridad, con la capacidad real de hacer que ciertas decisiones, pensadas para beneficio del conjunto de la sociedad, se plasmen en hechos concretos en lugar de quedarse en meras ideas.

Cualquiera de nosotros podría decidir, si quisiera, que cualquier país del mundo necesita más hospitales o mejores carreteras, pero esa decisión sería puramente emocional a menos que exista un compromiso práctico, en el buen sentido, con la política, dentro de un partido político o una organización con fines políticos. Porque en ese caso, siempre existe la posibilidad de que tarde o temprano podamos llegar a ejercer poder para llevar a cabo nuestras ideas, ya sea el poder de un cargo público o el de un grupo de presión que no puede ser ignorado por las autoridades.

Definida así la política, hallamos que el Nuevo Testamento está lleno de lenguaje político, porque hay referencias frecuentes y reiteradas a la realidad del poder en la sociedad humana. Es, de hecho, uno de los temas que con mayor frecuencia se abordan en el Nuevo Testamento.

Sin duda en el área donde estamos enfocados queremos saber sobre la política, pero representado a través de personas cristianas. Que significa esto de «cristianos ante la política». Cristianos son los que dicen ser seguidores de Cristo. La palabra Cristo proviene del verbo griego “chrío” e indica una acción de engrasar, normalmente frotando, como quien engrasa una espada para evitar que se oxide. Esto se traduce al español como ungir y su derivado “christós”, que como nombre propio figura como «Cristo», significando en griego «engrasado o untado», o bíblicamente, «ungido». Este acto de engrasar, o derramar un preparado a base de aceites sobre la cabeza y el cuerpo, era parte de la ceremonia de coronación de un nuevo rey representando su papel político principal en su reinado. El verbo hebreo es “masah”, de donde viene “masiah” o «mesías. En el Antiguo Testamento el rey David es el mesías o ungido por excelencia. En Israel y Judá, entonces, tanto el rey como el Sumo Sacerdote eran consagrados como mesías, o sea ungidos.

Se entendía que en el acto del ungimiento, Jehová confería a esa persona los poderes y las potestades necesarias para el ejercicio de su cargo. Cuando llega Jesús de Nazaret, había un enorme anhelo de un Mesías –Cristo en griego–, un «engrasado» o «ungido» como lo había sido el rey David en su generación, que liberara al pueblo del yugo del opresor romano y trajera un gobierno directo de Dios sobre los judíos: un gobierno de justicia, paz y prosperidad.

Entonces, la palabra Cristo era una palabra eminentemente política en tiempos del Nuevo Testamento. No existe en estos libros una palabra más propia de la política, que la palabra Cristo. Definirse como cristiano, entonces, era expresar unos ideales políticos muy definidos, ideales que tanto los líderes judíos como el Imperio Romano, sabían muy bien que eran incompatibles con la autoridad de ellos. Por eso arreció tanto la persecución en las primeras décadas del cristianismo. Siglos más tarde el Imperio y la Iglesia llegan a un acuerdo que acabó con las persecuciones: El Emperador reconocía a Jesús como Cristo, o sea como Rey de Reyes sobre toda la humanidad. Sin embargo, Cristo estaba en el cielo. Entonces, mientras Cristo no volviera a la tierra para hacerse cargo directo de sus potestades, los cristianos reconocían al Emperador como representante legítimo de Cristo en el gobierno. Fue un acuerdo histórico y genial. Con él se eliminaban las persecuciones y se dio lugar a que, en pocas décadas, el cristianismo pasase a ser la religión estatal mientras que el paganismo quedaba proscrito y pasaba a la clandestinidad. El cristianismo, claro está, tuvo que pagar un precio. El precio que pagó fue el abandono absoluto y total de la política de Jesús. La política de Jesús pasó al olvido como política y quedó en el recuerdo como consejos piadosos y poco prácticos, para la conducta personal del individuo.

El lenguaje del poder en el Nuevo Testamento aparece por todo el Nuevo Testamento y los términos que tienen que ver con el poder se refieren claramente a las personas que ejercen autoridad (Lucas 22.52 - Lucas 23.13-14 - Hechos 4.5 - Lucas 12.11 - Apocalipsis 12.10

Una característica significativa era evidente que la cualidad divina propia del poder residía en el cargo mismo, de modo que un hombre perfectamente normal, al acceder a un cargo poderoso, era transformado por la espiritualidad del poder en un ser poderoso él mismo, comparable a los demonios y dioses en su capacidad de influir sobre las vidas de los hombres.

Esto nos lleva a entender que el tema se convierte en un tema de Guerra espiritual. Las ciudades y las naciones están regidas por poderes territoriales que operan sobre cada lugar. Los políticos siempre acabarán realizando la voluntad del dios al cual veneran y lo dejaran operar en la entidad política que administran. Aquí nos lleva a profundizar en entender que es la «oración de guerra», como «atar al hombre fuerte» y como llevar a la gente bajo ese gobierno a experimentar un verdadero «avivamiento», en conversiones multitudinarias, en cambios de mentalidad y acciones dejando la corrupción, y alcanzando el poder para cambiar nuestra gente en el gobierno.

De ahí que el concepto de cristiano, debe estar necesariamente unido a Cristo, al ungido, y buscar esa unción debe ser la prioridad de cada participante en la política, estar ungido, capacitado por Dios para esta tarea, para producir cambios verdaderos en lo personal, y llevarlo a un gobierno y una nación.

La palabra poder en griego es DUNAMIS significa la “habilidad de obtener resultados”. Unción sería la habilidad para obtener grandes resultados. 1ª Corintios 2:4,5 dice "Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, más con demostración del Espíritu y de poder; Para que vuestra fe no esté fundada en sabiduría de hombres, más en poder de Dios”.

La unción y el poder en Dios te llevaran a que tu dimensión política de acción sea llena de diferentes manifestaciones de la gloria. En hebreo hay tres acepciones significativas de la gloria.

  1. La GLORIA “ADDERETH” habla de vestido, y de cobertura con un manto, túnica. 2ª Reyes 2:8,9 “Entonces Elías tomó su manto, lo dobló y golpeó las aguas, y estas se dividieron a uno y a otro lado, y los dos pasaron por tierra seca. Y cuando habían pasado, Elías dijo a Eliseo: Pide lo que quieras que yo haga por ti antes de que yo sea separado de ti. Y Eliseo dijo: Te ruego que una doble porción de tu espíritu sea sobre mí”. La Gloria ADDERETH es una Gloria de Poder simbolizada en el Manto que te cubre, es la dotación divina a la persona que Dios elige.

  2. Eso te lleva a la Gloria “SHEKINAH” que significa Gloria de Dios, pero más detalladamente: LA PRESENCIA VISIBLE DE DIOS. En todo lo que haces y emprendes y alcanzar estos dos niveles te llevara a la gloria imprescindible para todo hombre en política.

  3. Esa es LA GLORIA “HOWDT”, la gloria para REINAR. Esta gloria nos capacita para administrar justicia cuando el pueblo es grande. Esta trae: – Riquezas – Posesiones – Largura de años – y la vida de sus enemigos (entendiendo enemigos no a las personas sino a los poderes de las tinieblas que impiden que una nación avance y logre resultados evidentes del gobierno de Dios sobre su estado

Comprendiendo estas verdades fundamentales creo que estamos preparados para profundizar en las páginas de este libro y entender cómo podemos ser eficaces en la difícil y ardua tarea de ejercer política en los tiempos actuales.

Apóstol David Isaac Carrasco



































Prologo_______________________________________ 3

Introducción___________________________________ 8

Capítulo 1 Paternidad para faraones______________ 16

Capítulo 2 Una generación confiable ______________ 26

Capítulo 3 Interpretando el tiempo oportuno________ 33

Capítulo 4 Interpretando el tiempo de mi justicia_____ 38

Capítulo 5 Interpretando el tiempo de mi restitución__ 42

Capítulo 6 Dueños de la historia___________________ 46

Capítulo 7 Liberando la Unción Gubernamental_______ 52

Conclusiones___________________________________ 56























Introducción y Primeras Palabras

Marcas apostólicas en la política.

Escribir este presente documento tiene, como una de sus ideas mayores traer una mirada y un pensamiento distinto a la hora de concebir la unción gubernamental y la política. Estas son verdades que podemos observar a medida que leemos la palabra de Dios. Esta obra marca un punto de vista totalmente radical, absolutamente desligado de todo condicionamiento popular, conocido o cultural.

Le recomendamos que lea este libro completo, tal como está escrito, ya que cada capítulo tiene una relación con todos los demás capítulos y todos ellos tienen una dirección espiritual y un sentido. Capitulo tras capitulo esta obra ha ido escribiéndose, como un pared que va ladrillo tras ladrillo pegándose uno con otro.

Esta obra está escrita para causar una reforma en la política y por consecuencia causar una trasformación en la sociedad.

Este es un tiempo extraordinario de Dios para sus hijos. Si lo sabemos interpretar correctamente obtendremos una poderosa victoria y podremos ver a la iglesia posicionada en el lugar de autoridad delegado.

Usted encontrará explicaciones de los principios que hoy sustentan los gobiernos naturales sobre la tierra y la explicación de por qué estos no pueden brindarle al ser humano una vida como se pregona desde el ámbito político: “devolverle la dignidad a la gente”.

Veremos cuáles podrían ser las variables, que desde la iglesia podemos tomar a fin de traer una verdadera dignidad a los asuntos de la vida y como ser sabios administradores de los recursos que serán entregados en las manos de la iglesia en los años próximos.

El papelón de la Iglesia en política y gobierno es solo cuestión de tiempo si no nos preparamos para esto desde un ámbito de revelación ante un mundo tan oscuro y hostil como este que nos tocara enfrentar. Cuando la Iglesia fracasa por no entender los planes del Rey la sociedad entra en pérdida, no podemos darnos el gusto de andar intentando tantas cosas y debemos profundizar en comprender los verdaderos diseños revelados, ya que lo que hay sobre la tierra es una sombra distorsionada a propósito del modelo original.

Seguramente en su vida y familia habrá alguna tendencia política, como lo hay en cada familia, pero déjeme decirle que su verdadera tendencia es el Reino de Dios y todo aquello que no encaja en el Reino de Dios es su enemigo y su mayor saqueador, es el sistema que se roba lo que de verdad le pertenece.

Esta obra busca definir puntos de vista de reino, puntos revelados que aporten un avance sabio.

Debemos saber que someternos a estas cosas producirán en nuestro interior y en nuestros entornos mucha inquietud, pero también que es impostergable un llamado al cambio de las realidades que nos apremian, nos oprimen, nos enferman, nos limitan y roban hasta el sueño, es impostergable un llamado a la Iglesia a despertar de su sopor y tomar las posiciones y posesiones que le corresponden.

Dijo Martin Luther King: La cobardía hace la pregunta: ¿es seguro? 
La conveniencia hace la pregunta: ¿es político? 
La vanidad hace la pregunta: ¿es popular? 
Pero la conciencia hace la pregunta: ¿es correcto? 
Y llega el momento en que uno debe tomar una posición que no es segura, ni política, ni popular. Pero uno debe tomarla porque es correcta.

La pregunta es repetida.

¿Debemos los hijos de Dios participar en política? Si se lo pregunta a un erudito le dará muchas explicaciones que lo dejaran a usted pensando tanto que su respuesta será confusión. Se lo defino fácil: Si, debemos los hijos de Dios participar en política.

Es lo mismo que usted se pregunte: ¿Será que el carpintero debe usar martillo y clavos? ¿Será que el cocinero debe usar la olla? ¿Sera que el pastor debiera usar la biblia?

Política es una herramienta, es un medio, es un arma, es un arte, es una manera de gestionar las cosas con justicia.

No podemos pensar en gobernar en grande entrando a la política con la mente y la actitud de un plebeyo. El reino es de carácter extraordinario, por eso los hijos de Dios debemos hacer las cosas con una postura distinta a lo que tradicionalmente se ha planteado.

La iglesia no puede proceder en la conquista de ámbitos de política con armas obsoletas, así como la herramienta para pastorear ovejas no sirvió para la liberación del pueblo de Israel de manos de los egipcios, sino que tuvo que ser mudada en una herramienta poderosa, también debemos entender que cuando se trata de poseer ámbitos de poder no es una tarea a desarrollarse con lo convencional.

Es indudable que para que la iglesia arribe a gobernar ámbitos políticos debe acceder a más de un milagro, ya que los enemigos que han tomado ese monte no son nada fáciles de penetrar. La cultura política imperante no es para nada accesible si no se tiene una clara muestra de poder.

Esto explicaría las causas por la cual la iglesia aún no controla los gobiernos políticos de las naciones. Esto también explica porque hemos visto cantidad de gobernantes, entre ellos presidentes, hacer una oración de fe, recibir una biblia y demás cosas pero todo sigue igual que antes. No digo que no sea bueno que alguien haga su oración de fe, pero no podemos negar que ha sido insuficiente.

Esto es tan así que hace unos años un presidente que se declaraba cristiano (bautista para más detalles), que tenía un renombrado circulo de pastores a su alrededor, algunos de los cuales decían: es un hombre de Dios, pero luego ese presidente terminó incitando a un país a la guerra, diciendo que Dios le había dicho que lo hiciera, lo cual trajo miles de muertes, recesión económica a su país, perdidas “archie” billonarias y cuanta cosa que una guerra provoca. Pero él se declaraba cristiano y hasta tuve la grata experiencia de estar en una rueda de prensa con uno de esos asesores espirituales de este presidente quien decía que no habría guerra por la causa de la fe de este hombre, sin embargo dos semanas después estaban invadiendo otro país en el nombre de la “seguridad de las Naciones y la guerra preventiva”.

Esto es solo un testimonio para tener un mayor alcance al mirar estos temas. No alcanza con que alguien lo diga, conque este rodeado de ministros del Señor. Hace falta algo más para poseer, gobernar y transformar una tierra. Hacen falta las marcas apostólicas.

Escollos.

El primer gran escollo.

La iglesia ha fracasado estrepitosamente en diversos temas en su vida, pero el mal es siempre el mismo: ignorancia.

No podemos hablar de poseer algo que no conocemos, algo que no estamos entrenados para tenerlo, algo que nos es ajeno.

Si usted quiere saber qué cosas han funcionado ajenas entre sí, la respuesta es: iglesia y política.

Que nos sea ajeno no quiere decir que no nos pertenezca.

No estoy exagerando, aún los líderes más reconocidos de nuestra iglesia tienen un desconocimiento descomunal acerca de lo que realmente es la política, como funciona, los negociados, las “roscas” políticas que están allí, los acuerdos, los pre acuerdos, los grandes acuerdos, las chicanas y cuanta cosa que allí se hace, es un mundo terrorífico el de la política, con gente altamente malvada, perversa que no dudará en hacer, como se dice en estos ámbitos “lo que sea” con tal de mantener el poder.

Y en medio de esto queremos aparecer nosotros los cristianos, que somos los verdaderos dueños de esos ámbitos, y está bien que queramos aparecer, porque además debemos hacerlo, pero está mal que queramos ir a la puerta de un municipio reprender algunos demonios, cantarle El hombre Galilea, y creer que por esto un gobernante corrupto se va a ir nos dejara el lugar bacante, diciéndonos: ¿Saben qué? Me canse de esto, me di cuenta que esto les pertenece a ustedes los cristianos. Vengan y gobiernen ustedes.

El carácter inocente que hemos tenido frente a estas cosas nos ha hecho ver las cosas desde el otro lado de la vidriera.

No podemos asumir una tarea tan importante con un carácter ilusorio, débil, romántico, inocente, debemos saber que la batalla es contra serpientes y alimañas, contra espíritus territoriales establecidos por siglos, contra una mentalidad esclavizada en la gente en general, que no pueden ver otra cosa que la aplastante realidad, que solo pueden oír la amenaza latente de los políticos de turno que les dicen: si no votas por nosotros te va a ir mal.

Corazón de Niño, Frente de Pedernal.



El corazón de niño se debe tener para amar y entregarse en las manos del Gran Rey, para confiar como un niño, pero frente a estos espíritus que estamos parados debemos ser violentos, metiendo la espada hasta que traspase. Piadoso con los perdidos, salvaje con lo que produce la perdición, amoroso en obedecer a Dios hasta en lo más mínimo, intensamente duro contra el sistema que nos tiene sometidos.

El segundo gran escollo.

Lo duro de la cabeza de algunos ministros es otra de las cosas que nos han hecho fracasar estrepitosamente en estas cosas.

Me llama la atención esto: hay personas que son una celebridad hablando de revelación, de la palabra de Dios, oran y suceden milagros maravillosos, otros son grandes servidores, personas con las que uno se sentaría horas a escucharlos a hablar, a compartir porque su sabiduría de vida es impactante, pero cuando se trata de política………… hum……….allí son todo lo contrario a lo que son como ministros.

De esa capacidad de ver el Reino de Dios, pasan a una postura totalmente cerrada, escasa, ignorante, desacertada, inoperante, a algunos cuando hablamos de política les afloran las apetencias personales y ya quieren en tres meses ser los próximos gobernantes.

Debemos ser obstinados en contra de nuestra ignorancia, en contra del pecado, pero no podemos acceder a un mundo que se gana con guerra e inteligencia espiritual.

La película Corazón Valiente estuvo buena para Mel Gibson, y sí rescato la pasión, pero esto es otra cosa.

No podemos tomar un monte tan peligroso como este solo con un punto de vista personal, debemos abrir la mente y el corazón para que se nos revele la identidad de reyes que es la única que nos permitirá entrar a estos ámbitos como embajadores del Reino y no como plebeyos.

Todo lo que el diablo espera de nosotros los cristianos en cuanto a política, ya lo tiene.

  1. La miramos de afuera.

  2. No la entendemos.

  3. Siempre estamos esperando que alguien más lo haga.

  4. Estamos siempre supeditados a que algún político desesperado venga vernos y a ofrecernos, de ser posible la concejalía número 7, 8, 9, las cuales por lo general no se accede.

  5. Nunca trabajamos en estos proyectos, porque como somos resultadistas, queremos todo ya o para ayer y si es posible para antes de ayer pero sin hacer nada.

  6. No entrenamos a nuestros santos llamados para la conquista de esto.

  7. Decimos que no tenemos dinero para invertir, pero sin dudar decimos que nuestro Padre es rico.

  8. Le creemos casi todo lo que los políticos nos dicen, o al menos la mayoría.

  9. Tenemos una mentalidad democrática, siendo que Dios es teocrático.

  10. Oramos mal, pidiendo que al gobernante impío le vaya bien, pero no oramos controlando al espíritu corrupto que lo rodea.

Estos son algunos de los puntos nada más para dar una idea.

Usted estará diciendo:- bueno, pero todo mal al final, la respuesta es: no, pero si casi todo.

No podemos partir a la conquista de este monte sin asumir nuestra realidad. El mismo Señor dijo que nadie se pone a edificar si primero no hace un inventario de materiales.

Parte del primer inventario que debemos hacer es nuestra incapacidad de entender y asumir política.

El tercer gran escollo.

Espiritualizamos todo. Creemos que por el efecto de una sola oración todo cambiara de forma instantánea.

Creemos que si participamos en una elección debemos ganar o ganar, porque si no ganamos pareciera que se va a caer el mundo. Y déjeme decirle algo, con el peso de la experiencia, el día después de una elección el mundo sigue girando sea que gane o sea que pierda.

No podemos asumir la conquista de este monte sin tener en claro que es un proceso redentivo, transformador, de entrenamiento, de equipamiento, de proceso, de trabajo, de insistencia, de perfeccionamiento revelacional.

Por ejemplo: estoy escribiendo este documento porque Dios me ha dado gracia para escribir sobre ciertos temas con una visión reformadora. Y he leído muchísimos libros de todo tipo en mi vida cristiana, pero nunca me encontré con un libro que hable política desde el punto de vista de los cristianos!. No digo que no exista, pero la verdad es que es bastante difícil de encontrar hasta para un lector habido como yo.

Imagínese eso, ¿Cómo vamos a hacer algo si primero no lo documentamos, no lo hacemos conocer, no lo impartimos, no lo predicamos, no lo hacemos correr para que todo el que vea corra también?

Toda expresión de Dios en la biblia se puede ver que alguien documentó algo, si quiere un ejemplo claro lea el libro de Esdras.

Nunca habrá algo legal en lo espiritual si primero no lo hemos legalizado en la tierra.

Vivimos en un sistema legal.

La vida que tenemos está basada en legalidad. Cuando estoy escribiendo esto, estoy legalizando algo a favor de la Iglesia, estoy determinando algo espiritual con un acto. Usted puede tener derechos si tiene legalidad, sin legalidad solo hay vacío legal y si hay vacío legal el derecho a reclamo es algo muy difícil de ejecutar.

Todo es legalidad. Si no conocemos algo no lo podemos hacer legal, si no documentamos no podemos legalizar.

Volviendo a lo nuestro. Si no lo tenemos legalizado solo tenemos una linda ilusión, pero no es una revelación real.

Debemos saber que tenemos un enemigo enclavado de una manera interesante, que no se va a amedrentar fácilmente, que no va a ceder su lugar porque le digamos: pertenezco a tal ministerio, o tengo tal fichero de culto. Es un enclave que debemos tratarlo con inteligencia, con estrategias.

Debemos pensar en los próximos años:

  • Trabajar en un proyecto.

  • Entrenar a nuestros santos llamados.

  • Fundar nuestras áreas ministeriales, sociales y políticas.

  • Crear ámbitos de convocatoria acerca de este tema.

  • Formar un equipo de hombres aprobados en el espíritu que nos dirijan en esta tarea.

  • Crear un concilio de profetas que no direccione en cada decisión.

  • Incorporar a otros.

  • Unirnos distintas personas de distintas congregaciones.

Estas son algunas de las cosas solamente, sin dudas son muchas más las que entrarían en esa lista.

Marcas apostólicas en la política.

Es fundamental entender propósito antes que asignación.

Dios nos ha dado como primera medida propósito, ese propósito es SU propósito. Conforme a SU propósito nos ha dado asignación. Por más que tengamos una asignación, si no entendemos el propósito solo será eso, asignación.

Mientras que el propósito nos da sentido, pertenencia, identidad, destino, provisión, revelación. La asignación tiene que ver con nuestra posesión, nuestra herencia. Gobernar nuestra asignación tiene que ver con nuestra herencia. Infelizmente varias generaciones han pasado sin cumplir su asignación y eso es lo que explica la falta de herencia del hoy.


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