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Levantando la Maldición de la Tierra

Porque el continuo anhelar de las criaturas espera la manifestación de los hijos de Dios. Romanos 8:19



Pastor Pedro Montoya































Copyright © 2018 Pedro Montoya

Ministerio Apostólico y Profético Cristorey Inc.,

Todos los textos bíblicos han sido tomados de la versión Reina Valera Antigua (1909)

ISBN-13:

ISBN-10:



Impreso en USA / Printed in USA







Dedicatoria



Porque en él la justicia de Dios se descubre de fe en fe; como está escrito: Mas el justo vivirá por la fe. Romanos 1:17

Contenido

Introducción: ¿Qué es la Maldición?

Capítulo I: La Base de la Maldición es la Adoración Idolátrica

Capítulo II: Centros Ceremoniales… Centros de Dispersión de Maldición

Capítulo III: Combatiendo la Hechicería Institucional de nuestros Pueblos

Capítulo IV: Fornicar con dioses paganos: El Valor de la Comida y la Bebida en las Fiestas Ceremoniales

Capítulo V: ¿Cómo Reconciliar con Dios las Regiones Malditas?

Capítulo VI: Instrucción a Pastores sobre el Trabajo Ministerial que Dios demanda para el Último Tiempo



Introducción

¿Qué es la Maldición?


Y al hombre dijo: Por cuanto obedeciste a la voz de tu mujer, y comiste del árbol de que te mandé diciendo, No comerás de él; maldita será la tierra por amor de ti; con dolor comerás de ella todos los días de tu vida; Génesis 3:17



La maldición entró en el mundo por causa de la rebelión que Adam y Eva iniciaron en contra del proceso de vida que Jehová-Dios había establecido en Edén.

Aunque en el texto de Génesis 3:17 aparece como una acción divina, es decir, Dios maldiciendo la tierra, la maldición es la consecuencia del trastorno en la Creación que significó la interrupción de la instrucción divina por parte de Adam y Eva.

Resistirse a continuar con la instrucción divina provocó que la tierra no fuera capaz de ejecutar adecuadamente la potencia de la Palabra, y vio Dios que era bueno, palabra con la cual se había certificado que la Creación fue diseñada para traer bienestar al hombre.

La maldición se potencia por la palabra hablada, y se presenta en forma de formulación de mal, que detiene el proceso de funcionamiento original de la Creación.

En palabras del apóstol Pablo, la maldición es una condición de sujeción a vanidad,

Porque las criaturas sujetas fueron a vanidad, no de grado, mas por causa del que las sujetó con esperanza, Romanos 8:20

La maldición es un estado de degradación física y espiritual en el que entra una persona o una región, en virtud de la declaración de maldición que sobre ella ha recaído. La maldición trastorna el bienestar del hombre.

La maldición se fundamenta en el poder de la palabra, según el mismo apóstol Santiago lo confirma,

Y la lengua es un fuego, un mundo de maldad. Así la lengua está puesta entre nuestros miembros, la cual contamina todo el cuerpo, e inflama la rueda de la creación, y es inflamada del infierno. Santiago 3:6

La maldición también se adquiere por participar de las mismas condiciones que llevaron a una persona o a una región a estar bajo estado de maldición.

Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡bienvenido! 11Porque el que le dice bienvenido, comunica con sus malas obras. 2da. Juan 10,11

Las palabras que se usan en la Biblia para referirse a la maldición, son dos, la primera, אֲרוּרָה (aruráh), cuya raíz, ארר (arar), significa la acción de maldecir, es el término que aparece en Génesis 3:17.

En este contexto el significado es, la tierra se convierte en maldita según las ejecutorias de quien la habita, y te devolverá la maldición que sembraste en ella.

La segunda palabra, קְלָלָה (kelalah), se refiere al texto de la maldición en sí. Este es el término que aparece en los textos de Deuteronomio para referirse a la maldición que recaerá sobre los que no siguen los mandamientos del Señor.

La maldición nunca llega sin una causa real que la permita. Este principio se destaca en la historia de contratación de Balaam por Balaac para maldecir a Israel:

¿Por qué maldeciré yo al que Dios no maldijo? ¿Y por qué he de execrar al que Jehová no ha execrado? Números 23:8

El libro de Proverbios lo establece claramente,

Como el gorrión en su vagar, y como la golondrina en su vuelo, Así la maldición sin causa nunca vendrá. Proverbios 26:2

En el texto de la descripción de la participación de Balaam se destaca que la maldición viene por causa de la idolatría y de las prácticas paganas,

Porque en Jacob no hay agüero, Ni adivinación en Israel: Como ahora, será dicho de Jacob y de Israel: ¡Lo que ha hecho Dios! Números 23:23

En resumen, aunque la maldición tiene acceso al hombre y puede trastocar su bienestar en el lugar donde viva, la maldición está sujeta y condicionada a las acciones de quien la recibe.

Quizá me tentará mi padre, y me tendrá por burlador, y traeré sobre mí maldición y no bendición. Génesis 27:12

No solo las personas pueden recibir maldición, y constituirse en malditas; los pueblos pueden recibir maldición y constituirse en ciudades y regiones malditas.

Los pueblos, las ciudades, las regiones se consideran como una extensión de la vida de sus habitantes. Las acciones de los habitantes faculta que las regiones queden expuestas a maldición.

Los siguientes ejemplos lo muestran claramente. El primer caso es el caso de Caín en torno a la ciudad que construyó sobre su generación,

Ahora pues, maldito seas tú de la tierra que abrió su boca para recibir la sangre de tu hermano de tu mano: 12Cuando labrares la tierra, no te volverá a dar su fuerza: errante y extranjero serás en la tierra. 13Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi iniquidad para ser perdonada. 14He aquí me echas hoy de la faz de la tierra, y de tu presencia me esconderé; y seré errante y extranjero en la tierra; y sucederá que cualquiera que me hallare, me matará. 15Y respondióle Jehová: Cierto que cualquiera que matare a Caín, siete veces será castigado. Entonces Jehová puso señal en Caín, para que no lo hiriese cualquiera que le hallara. Génesis 4:11-15

Puede observarse que tanto la región de Nod, como la ciudad de Henoch que Caín fundó, se constituyeron en una zona bajo maldición, en la que predominó la violencia.

La maldición establecida por Caín generó un ambiente propicio para que sus habitantes forjaran personalidades malditas, es el caso de Lamech, quinto descendiente en línea directa de Caín.

Y dijo Lamech a sus mujeres: Ada y Zilla, oid mi voz; Mujeres de Lamech, escuchad mi dicho: Que varón mataré por mi herida, Y mancebo por mi golpe: 24Si siete veces será vengado Caín, Lamech en verdad setenta veces siete lo será. Génesis 4:23,24

La maldición genera estilos y conductas de vida social, estilos malditos, que alejan a las personas de Dios. Vemos en Lamech un incremento de maldad y violencia. Sobre ese estilo de vida se construyen rituales sexuales unidos estrechamente con la actividad idolátrica y formas religiosas.

El caso de la maldición de la región de Canaán, es otro ejemplo. La maldición entró en la zona por causa de Cam, el hijo de Noé, quien se constituyó en el iniciador de la raza camítica,

Y dijo: Maldito sea Canaán; Siervo de siervos será a sus hermanos. Génesis 9:25

En el caso de la ciudad de Jericó, la maldición entró a causa de la idolatría y apostasía que allí se desarrolló. Fue Josué quien interpuso maldición para evitar su reconstrucción.

Y en aquel tiempo Josué les juramentó diciendo: Maldito delante de Jehová el hombre que se levantare y reedificare esta ciudad de Jericó. En su primogénito eche sus cimientos, y en su menor asiente sus puertas. Josué 6:26

Todos estos ejemplos nos ilustran cómo las poblaciones, las ciudades, las regiones quedan expuestas a la maldición por causa de quienes fueron sus fundadores, o sus habitantes.

El peso de maldición sobre una región se mantiene aun cuando los precursores de las poblaciones en ellas construidas hayan desaparecido. La revocación de la maldición sobre una región no puede ser quitada por una declaración contraria a la maldición establecida, es necesario actuar conforme al protocolo de liberación que Dios ha establecido.

Capítulo I

La Base de la Maldición es la Adoración Idolátrica


El hombre antiguo descubrió que para poder gobernar e imponerse sobre sus contemporáneos necesitaba de fuerza sobrenatural, descubrió que su fuerza se incrementaba en la medida que desarrollaba ceremonias culticas cada vez más complejas. Es así como desde la antigüedad descubrimos la dedicación a deidades específicas en centros ceremoniales regionales tales como se menciona en referencia a Balac y Balaam.

El escrito del libro de Números menciona, los altos de Baal (bamot-Baal: בָּמֹות בָּעַל),(nota1) el campo de Zophim (sadeh Tsophiym: שְׂדֵה צֹפִים),(nota2) en la cumbre del Pizga; la cumbre de Peor (rosh haPeor: רֹאשׁ הַפְּעֹור);(nota3) y finalmente, baal-Peor (baal Peor: בַעַל פְּעֹור),(nota4) este último, un sitio de adoración idolátrica que incluía rituales sexuales, de procreación, en recordación de cómo las hijas de Lot levantaron descendencia de su padre. Para este tiempo, las hijas de Moab son un grupo de sacerdotisas consagradas a Baal por las cuales se abría puertas espirituales a la abundancia agrícola y militar. Esto explica el nombre de la deidad: Pe-or, cuyo significado es brecha, apertura.

Entenderemos ahora lo vital del mandamiento y la necesidad de obediencia que Jehová Dios demandó del pueblo cuando le entregó la instrucción de cómo trabajar este asunto:

ESTOS son los estatutos y derechos que cuidaréis de poner por obra, en la tierra que Jehová el Dios de tus padres te ha dado para que la poseas, todos los días que vosotros viviereis sobre la tierra. 2 Destruiréis enteramente todos los lugares donde las gentes que vosotros heredareis sirvieron a sus dioses, sobre los montes altos, y sobre los collados, y debajo de todo árbol espeso: 3 Y derribaréis sus altares, y quebraréis sus imágenes, y sus bosques consumiréis con fuego: y destruiréis las esculturas de sus dioses, y extirparéis el nombre de ellas de aquel lugar. Deuteronomio 12:1-3

La instrucción que Jehová le entrega al pueblo por intermedio de Moisés, es que deben destruir estos sitios ceremoniales porque de no hacerlo, los demonios entronados por ellos tomarán autoridad sobre el pueblo. La historia sagrada lo confirma, encontramos como ejemplo los casos referidos por el libro de Jueces, donde constantemente se dice, dejaron a Jehová, y producto de esto, los robadores los despojaron.

11Y los hijos de Israel hicieron lo malo en ojos de Jehová, y sirvieron a los Baales: 12Y dejaron a Jehová el Dios de sus padres, que los había sacado de la tierra de Egipto, y fuéronse tras otros dioses, los dioses de los pueblos que estaban en sus alrededores, a los cuales adoraron; y provocaron a ira a Jehová. 13Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astaroth. 14Y el furor de Jehová se encendió contra Israel, el cual los entregó en manos de robadores que los despojaron, y los vendió en manos de sus enemigos de alrededor: y no pudieron parar más delante de sus enemigos. Jueces 2:11-14

En la idolatría se mueven fuerzas demoniacas que provocan ataduras y enfermedad en quienes la practican, pese a que las personas acuden a ellos para adquirir prosperidad. Jacob estuvo abrigó ídolos en su casa, y tuvo acceso a prácticas agoreras,(nota5) cuando residió en los terrenos de Laban, su suegro:

Y Labán había ido a trasquilar sus ovejas: y Rachêl hurtó los ídolos de su padre… Y tomó Rachêl los ídolos, y púsolos en una albarda de un camello, y sentóse sobre ellos: y tentó Labán toda la tienda y no los halló… Y ella dijo a su padre: No se enoje mi señor, porque no me puedo levantar delante de ti; pues estoy con la costumbre de las mujeres. Y él buscó, pero no halló los ídolos. Génesis 31:19, 34, 35

Años más tarde Dios le conmina a deshacerse de ellos pues su presencia entre su familia le otorga derecho a sus enemigos a perseguirlos:

Y DIJO Dios a Jacob: Levántate, sube a Beth-el, y estáte allí; y haz allí un altar al Dios que te apareció cuando huías de tu hermano Esaú. 2 Entonces Jacob dijo a su familia y a todos los que con él estaban: Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros, y limpiaos, y mudad vuestros vestidos. 3 Y levantémonos, y subamos a Beth-el; y haré allí altar al Dios que me respondió en el día de mi angustia, y ha sido conmigo en el camino que he andado. 4 Así dieron a Jacob todos los dioses ajenos que había en poder de ellos, y los zarcillos que estaban en sus orejas; y Jacob los escondió debajo de una encina, que estaba junto a Sichêm. Génesis 35:1-3

Aunque Jehová Dios aborrece la actitud idolátrica, pues también sobre esto Moisés dio instrucción al respecto.

No os volveréis a los ídolos, ni haréis para vosotros dioses de fundición: Yo Jehová vuestro Dios. Levítico 19.4

NO haréis para vosotros ídolos, ni escultura, ni os levantaréis estatua, ni pondréis en vuestra tierra piedra pintada para inclinaros a ella: porque yo soy Jehová vuestro Dios. Levítico 26.1

Es la institucionalización de la actividad idolátrica a través de sitios ceremoniales la que Dios condena, y por la cual viene su ira, pues el establecimiento de la vida cultica y litúrgica, idolátrica y sacrificial, a otras deidades, provoca a ira a Dios.

De esto nos dan testimonio los escritos proféticos. Una y otra vez se lee en los escritos históricos y proféticos la reprensión de que es necesario volverse a Jehová.(nota6)

La instrucción de destruir los sitios ceremoniales dada y dejada plasmada en los escritos de Moisés no fue llevada a cabo pues después de la muerte de Moisés y Josué, el pueblo institucionalizó centros ceremoniales a las deidades cananeas de los pueblos vecinos. Encontramos las siguientes referencias del libro de los Jueces:

13Y dejaron a Jehová, y adoraron a Baal y a Astaroth. Jueces 2:13

6Mas los hijos de Israel tornaron a hacer lo malo en los ojos de Jehová, y sirvieron a los Baales y a Astaroth, y a los dioses de Siria, y a los dioses de Sidón, y a los dioses de Moab, y a los dioses de los hijos de Ammón, y a los dioses de los Filisteos: y dejaron a Jehová, y no le sirvieron. Jueces 10:6

En el primer libro de Samuel quedó plasmada la demanda del profeta al pueblo de que se alejara de esa práctica ritual:

3Y habló Samuel a toda la casa de Israel, diciendo: Si de todo vuestro corazón os volvéis a Jehová, quitad los dioses ajenos y a Astaroth de entre vosotros, y preparad vuestro corazón a Jehová, y a sólo él servid, y os librará de mano de los Filisteos. 4Entonces los hijos de Israel quitaron a los Baales y a Astaroth, y sirvieron a solo Jehová. I Samuel 7:3,4

10 Y ellos clamaron a Jehová, y dijeron: Pecamos, que hemos dejado a Jehová, y hemos servido a los Baales y a Astaroth: líbranos pues ahora de la mano de nuestros enemigos, y te serviremos. I Samuel 12:10

Durante el tiempo de la monarquía también se institucionalizó la adoración idolátrica, y se construyeron centros ceremoniales.

Jeroboam, el primer rey del reino del norte, luego de la división del reino, constituyó centros ceremoniales para contrarrestar la influencia del Templo de Jerusalem, y el texto bíblico reconoce que su práctica idolátrica dio lugar al establecimiento de demonios:

Jeroboam… Y él se hizo sacerdotes para los altos, y para los demonios, y para los becerros que él había hecho. II Crónicas 11.14, 15

Salomón construyó sitios ceremoniales a deidades cananeas de Moab, Ammón, Idumea, Sidón y Heth.(nota7) Estos sitios ceremoniales fueron construidos justo en el monte de los Olivos, frente a Jerusalén. Se destaca en el relato del primer libro de Reyes los sitios ceremoniales a las deidades cananeas Astaroth, Milcom y Chemos:

5Porque Salomón siguió a Astaroth, diosa de los Sidonios, y a Milcom, abominación de los Ammonitas. 6 E hizo Salomón lo malo en los ojos de Jehová, y no fue cumplidamente tras Jehová como David su padre. 7 Entonces edificó Salomón un alto a Chêmos, abominación de Moab, en el monte que está enfrente de Jerusalem; y a Moloch, abominación de los hijos de Ammón. 8 Y así hizo para todas sus mujeres extranjeras, las cuales quemaban perfumes, y sacrificaban a sus dioses. I Reyes 11:5-8

El relato descubre que no se trató de una actividad personal, individual, aislada, sino de un culto institucional de su reinado:

33 Por cuanto me han dejado, y han adorado a Astharoth diosa de los Sidonios, y a Chêmos dios de Moab, y a Moloch dios de los hijos de Ammón; y no han andado en mis caminos, para hacer lo recto delante de mis ojos, y mis estatutos, y mis derechos, como hizo David su padre. I Reyes 11:33

Para el tiempo de la deportación del reino del norte el sincretismo de Samaria había perdido todo nexo con el judaísmo, se desarrolló en su lugar una religión nueva, basada en una mezcla de rituales provenientes de regiones vecinas, religión que posteriormente sería practicada por los samaritanos:

28 Y vino uno de los sacerdotes que habían trasportado de Samaria, y habitó en Beth-el, y enseñóles cómo habían de temer a Jehová. 29 Mas cada nación se hizo sus dioses, y pusiéronlos en los templos de los altos que habían hecho los de Samaria; cada nación en su ciudad donde habitaba. 30 Los de Babilonia hicieron a Succoth-benoth, y los de Cutha hicieron a Nergal, y los de Hamath hicieron a Asima; 31 Los Heveos hicieron a Nibhaz y a Tharthac; y los de Sepharvaim quemaban sus hijos al fuego a Adra-melech y a Anamelech, dioses de Sepharvaim. 32 Y temían a Jehová; e hicieron del pueblo bajo sacerdotes de los altos, quienes sacrificaban para ellos en los templos de los altos. 33 Temían a Jehová, y honraban a sus dioses, según la costumbre de las gentes de donde habían sido trasladados. 34 Hasta hoy hacen como primero; que ni temen a Jehová, ni guardan sus estatutos, ni sus ordenanzas, ni hacen según la ley y los mandamientos que prescribió Jehová a los hijos de Jacob, al cual puso el nombre de Israel. II Reyes 17:28-34

Para el tiempo del rey Achaz, duodécimo rey de Judá, Jerusalén entera había sido convertida en una ciudad con centros de adoración a diferentes deidades. Los escritos del segundo libro de Reyes enfatizan que Achaz introdujo influencia asiria en el culto a Jehová.

10 Y fue el rey Achâz a encontrar a Tiglath-pileser rey de Asiria en Damasco; y visto que hubo el rey Achâz el altar que estaba en Damasco, envió a Urías sacerdote el diseño y la descripción del altar, conforme a toda su hechura. 11 Y Urías el sacerdote edificó el altar; conforme a todo lo que el rey Achâz había enviado de Damasco, así lo hizo el sacerdote Urías, entre tanto que el rey Achâz venía de Damasco. 12 Y luego que vino el rey de Damasco, y hubo visto el altar, acercóse el rey a él, y sacrificó en él; 13 Y encendió su holocausto, y su presente, y derramó sus libaciones, y esparció la sangre de sus pacíficos junto al altar. II Reyes 16:10-13

Fue durante el reinado de Ezechías que vino una primera restauración del culto a Jehová. Ezechías destruyó los centros ceremoniales que Achaz, su padre, había levantado, incluyendo la adoración a la serpiente de metal construida por Moisés.(nota8) Rompió con la influencia de Asiria y restableció el culto único a Jehová. Sin embargo, no quitó los centros ceremoniales levantados por Salomón a las deidades de Astharoth, abominación de los Sidonios, y a Chêmos abominación de Moab, y a Milcom abominación de los hijos de Ammón. Fue su bisnieto, Josías, dieciseisavo rey de Judá quien los destruyó por completo.(nota9)

La restauración traída por Ezechías duró poco tiempo, un promedio de veintinueve años,(nota10) pues su sucesor, su hijo Rey Manases, restauró y reconstruyó nuevamente todos los sitios ceremoniales que Ezechias había destruido, y aumentó aún más la actividad ceremonial idolátrica, pues construyó centros rituales con las costumbres conservadas y practicadas durante el reinado del rey Achab.

3 Porque él volvió a edificar los altos que Ezechîas su padre había derribado, y levantó altares a Baal, e hizo bosque, como había hecho Achâb rey de Israel: y adoró a todo el ejército del cielo, y sirvió a aquellas cosas. 4 Asimismo edificó altares en la casa de Jehová, de la cual Jehová había dicho: Yo pondré mi nombre en Jerusalem. 5 Y edificó altares para todo el ejército del cielo en los dos atrios de la casa de Jehová. 6 Y pasó a su hijo por fuego, y miró en tiempos, y fue agorero, e instituyó pythones y adivinos, multiplicando así el hacer lo malo en ojos de Jehová, para provocarlo a ira. 7 Y puso una entalladura del bosque que él había hecho, en la casa de la cual había Jehová dicho a David y a Salomón su hijo: Yo pondré mi nombre para siempre en esta casa, y en Jerusalem, a la cual escogí de todas las tribus de Israel. II Reyes 21:3-7

El tiempo de Rey Manases fue el tiempo más idolátrico de Judá o reino del sur, porque en él es donde aún el mismo Templo fue convertido en un centro ceremonial, con cámaras específicas para deidades paganas, una en particular dedicada a Ashera.

El verso siete de ese mismo texto dice: Y puso una entalladura del bosque que él había hecho. El término traducido al español como bosque es la palabra hebrea Ashera (אֲשֶׁר). Así que el texto debe leerse, entonces: Y puso una entalladura de Ashera que él había hecho.

El texto en realidad describe la integración de una talla de artífice, un tótem, de la diosa cananea Ashera. De esto el libro del profeta Jeremías da testimonio, cuando escribe:


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