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Excerpt for Death Trial by , available in its entirety at Smashwords

Descripción



Este mundo es injusto. Hay que cambiarlo. Yo seré quien lo haga.


Ese es el objetivo del protagonista, un adolescente cansado de la criminalidad del mundo que queda atrapado en un concurso de vida o muerte. Vortex, la organización de este concurso, ofrece a un único ganador cualquier deseo, por imposible que sea; pero ganar no será nada fácil. Para hacerlo, los participantes tendrán que superar unas pruebas que se propondrán, y aquellos que pierdan en ellas, morirán.


Gracias a la tecnología de Vortex, los participantes pueden tener de todo, solo tienen que pedirlo; pero necesitan puntos que son añadidos al superar pruebas. Materializar un ordenador, un vehículo, reformar la habitación, todo es posible. Las pruebas también usan esta tecnología, ya que, por ejemplo, se utilizan láseres, hologramas y teletransportadores en ellas.


Todo puede sonar bien hasta que la organización revela su objetivo: experimentar con todos, revelar la verdadera naturaleza del ser humano. Para ello atraparon a los participantes y obligan a que se maten entre ellos, todo por ver cómo reaccionan. Aun a pesar de todo, nuestro protagonista se decide a ganar y cumplir su deseo: purgar el mundo. Aunque ello implique recurrir a métodos drásticos.


¿Qué harías tú? ¿Te aterrorizarías? ¿Te alegrarías? Sean todos bienvenidos y bienvenidas a Death Trial.



* Dirigido al público adolescente *

* Escrito con un estilo diferente. Predominan los diálogos, lenguaje sencillo y rápido de leer *

* Temática relacionada con el mundo del anime/manga, si eres fan de él, este libro es uno que no te querrás perder *

Drakter

Death Trial

By Drakter

Copyright 2018 Drakter

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Second edition

Para Nacho y Patricia Juárez, quienes siempre me han acompañado.

Para Fede, quien siempre me ha aguantado sin cansarse.

Para Jax, quien siempre me ha mantenido los ánimos.

Para Chris, quien siempre me ha dado esperanza.

Tabla de Contenidos

Descripción

Dedicatoria

I. DEATH TRIAL

Capítulo 1 - Este mundo es injusto

Capítulo 2 - Remordimientos

II. AMISTAD

Capítulo 3 - Confianza

Capítulo 4 - Curiosidad

Capítulo 5 - Verdadera naturaleza

III. PREDICCIONES

Capítulo 6 - Horóscopo

Capítulo 7 - Juegos

Capítulo 8 - Violencia

Capítulo 9 - Propuestas

IV. PUNTOS

Capítulo 10 - Mentiras

Capítulo 11 - Recuerdos

Capítulo 12 - Olvidados

Capítulo 13 - Cambio

V. COMPAÑERA

Capítulo 14 - Encuentro

Capítulo 15 - Eres bueno

Capítulo 16 - Misterios

Capítulo 17 - Criminal

Capítulo 18 - Tomates

VI. LOTERÍA

Capítulo 19 - Información

Capítulo 20 - Sinceridad

Capítulo 21 - Traición

Capítulo 22 - Nuevo plan

VII. ÉLITE

Capítulo 23 - Posesión

Capítulo 24 - Sentimientos

Capítulo 25 - Provocación

Capítulo 26 - Asesina

Capítulo 27 - Salvados

VIII. BATALLA FINAL

Capítulo 28 - Guerra

Capítulo 29 - Por todos

Fin

Sobre el autor

I

Death Trial



Capítulo 1 - Este mundo es injusto



Recreo. Diez de la mañana.

“¡Eh! ¡Danos tu almuerzo!”

“Si no nos lo das, te seguiré apretando la cabeza con mi mano.”

“¡Dejadme! ¡No os he hecho nada! ¡Dejadme en paz!”

“¡Que nos lo des!”

“¡Por favor, parad!… ¡Ayuda!…”

Clase. Diez y diez de la mañana.

“Lo mismo de siempre. Otra situación así mientras es la hora del recreo. Una y otra vez.”

Juanjo: Eh, Dani, siéntate bien.

Dani: Agh, habiendo bullying y gente fumando y trapicheando, y no tienes otra faena más que preocuparte porque me siente bien. Qué fastidioso…

Juanjo: ¡Se acabó! ¡Sal de clase!… Ahora saldré a hablar contigo.

Dani: Tsk.

Sin sorprenderse nadie, me levanto enfadado de mi silla y salgo. Seguidamente después, viene el profesor.

Dani y Juanjo:

Juanjo: ¿Ya vas comportándote así? Con las buenas notas que sacas, y eres de esta forma…

Dani: ¡¿Por qué aún no te das cuenta de lo que pasa alrededor?! ¡Y no solo aquí, sino también fuera, en las calles! ¡Abre ya los putos ojos, Juanjo!

Juanjo: Es lo que digo siempre, me doy cuenta, pero no se puede hacer nada. La gente no va a cambiar solo por decirles unas palabras, Dani. Ya te lo he dicho miles de veces, para ya de decir lo mismo. Yo no puedo hacer nada. Ni yo ni nadie. Solo se puede hacer una cosa: vivir con ello.

Dani: De verdad que…

Juanjo: ¿Qué?

Dani: Pf… Este mundo es injusto…

Juanjo: Siempre diciendo tu frase cuando pasan estas cosas. Sí, es injusto. Pero no se le puede hacer nada.

Dani:

Juanjo: Va, entremos, pero relájate y compórtate bien.

Dos y diez de la tarde. Camino a casa.

Grupo: ¡Pelea, pelea en la salida! ¡Vamos, vamos, vamos! ¡Se van a pegar!

Mientras camino con la cabeza agachada, el grupo de estudiantes al que escucho pasa corriendo por mi lado y uno de ellos me golpea en el hombro.

“¡Tsk, id con más cuidado, idiotas!… Volver solo por ver la pelea… Sois escoria.”

Cuando ya vuelvo a caminar, al rato encuentro a un chico arrinconando a una chica, empujándola.

Chico: Escúchame, nena, siento lo de ayer, ¿vale? No te volveré a pegar, no te vayas, quédate conmigo.

Chica: ¡No me empujes! ¡Déjame, suéltame!

“Ngh…”

Dani: Eh, ¿hay algún problema?

Chico: No…, ¿tienes tú alguno?

Dani: Sí. Me molesta que trates así a la chica.

Chico: Métete en tus asuntos.

Dani: No. Déjala.

En cuanto digo eso, el chico se acerca lentamente con una mirada agresiva.

Chico: ¿Qué?

Y la chica, aprovechando la distracción, se aleja corriendo.

Chico: ¡Eh, eh, eh!

Dani: Bien… Ya no pasa nada. Pero no vuelvas a tocarla…

Chico: ¡Mierda!… ¡Ven aquí para que te parta la cara, niño!

Dani: -suspiro- Hay gente cerca…

Chico: ¡Me da igual!

Acercándose aún más con el brazo alzado, el chico me lanza un puñetazo, pero al momento desvío su brazo con el mío hacia la derecha, me desplazo detrás de él y le rodeo el cuello.

Dani: ¡Ey, hola! ¡¿Qué tal vas?! ¡Cuánto tiempo!

Chico: ¡¿Qué…?!

Fijándose en lo que pasa, la gente de alrededor se sorprende. pero poco después nos ignoran y vuelven a caminar.

Dani: -en voz baja- Escucha, malnacido. No vuelvas a tocar a esa chica ni a nadie, si lo haces, yo seré quien te parta la cara. Y ahora lárgate.

Chico: Va-vale…

Sin decir más, lo suelto y de repente empieza a correr. Luego ya tranquilamente, vuelvo hacia casa.

“Menudo día…, aunque siempre es lo mismo. Las mismas cosas…: bullying, acosadores, criminales… Agh, sigo sin saber qué puedo hacer para cambiar este mundo… Estuve un tiempo en boxeo y en aikido, con eso algo me puedo defender de la gente. ¿Pero y las otras personas? ¿Para defenderse también tienen que aprender algo de defensa personal?… No… Si fuera así, incluso los atacantes aprenderían algo para hacer el mal. Está bien que unos cuantos aprendan a defenderse, pero no debería ser una medida general. Así no deberían ser las cosas. No es la solución. La solución es que se deje de atacar.”

Soy Dani, diecinueve años, estudiante, inteligente y listo. Y algo creído. Soy el protagonista de esta historia, así que ya se irá viendo cómo soy. Estatura alta, cuerpo delgado y definido. Tengo el pelo de color negro oscuro, medianamente largo y con puntas, con una de ellas más larga que pasa por el centro de mi frente hasta la mitad de mi nariz.  Ojos azules claros, colmillos afilados, piel pálida. Y no, no soy un vampiro. Un rasgo destacable de mí sería… mi odio hacia la sociedad, hacia el mundo.

“¿Cómo podría cambiar todo?… Aj, es lo que siempre pienso…, también una y otra vez. Cambiar todo lo que pasa es algo difícil… Ojalá pasara algo sobrenatural. Algo con lo que pudiera arreglar todo… Bah, qué digo.”

Mientras sigo caminando, de repente me encuentro con un cartel pegado a un poste en el que, además de dibujos y decoraciones, hay un texto que destaca sobre todo lo demás: “¿Tienes algún deseo? ¡Ven aquí y te lo cumplimos!”.

“Esto es de risa… Un cartel pegado a un poste en el que dicen que cumplen cualquier deseo… Bah, estoy aburrido… Bien, veamos qué hay ahí.”

Al llegar a la dirección escrita en el cartel, veo a muchísima gente alrededor. Y enfrente de todos, hay un edificio azul muy alto que se construyó hace poco, recuerdo que me sorprendió cuando lo vi hace días porque no tiene ni una sola ventana.

“¿Y toda esta gente?… ¿Por qué hay tanta gente reunida?… ¿Qué pasa, todos han visto los carteles pegados a los postes?”

Hombre: ¡Saludos a todos! ¡Veo que habéis venido! ¡Como ya dijimos, al ganador de este concurso se le concederá cualquier deseo! A decir verdad, no esperábamos que vinierais tantos esta vez, no sé qué vamos a hacer con tanta gente. ¡Pero ya se nos ocurrirá algo! ¡Por ahora, entrad!

“Será posible…”

Dani: Eh, oye, tú. ¿Quiénes son estos?

Joven: ¡¿Quiénes son?! ¡Vortex! ¡¿No ves la tele o qué?! ¡Si son famosísimos, han ganado mucha popularidad en poco tiempo!

Dani: No veo la tele.

Joven: Estás de broma…

Dani: No.

Joven: Ahm… Vortex es una organización… ¡Han cambiado muchas cosas! Hicieron algo así como un debate, pero no salió al público. Lo único que se sabe es que fue mucha gente que pensaba que pegar a perros estaba bien, que estaba bien pegarles solo por ser perros, porque según ellos son diferentes a los humanos. ¡Y a lo largo de la semana se redujeron los casos de maltrato contra ellos! ¡Les cambiaron la mentalidad!

Dani: Ajá… Gracias por la explicación.

Joven: ¡De nada! Y un consejo, deberías ver la tele, vale la pena estar informado de todo lo que pasa, para algo hay medios de comunicación.

Dani: Sí, claro…

“Una organización que quiso cambiar el maltrato contra perros, un debate que no salió al público… ¿Qué es esta broma?… Me voy…”

Sin querer entretenerme más, me alejo dando unos pasos. Pero repentinamente, me giro y me fijo en la gran puerta de forma circular del edificio. Decidiendo seguir a mi curiosidad, entro sin pensar.

Vortex: ¡En esta ocasión vamos a hacer “la selección”! ¡Al seleccionado se le cumplirá cualquier deseo! ¡Podemos cumplir lo que sea!

“Que pueden cumplir lo que sea… Agh, ¿para qué he entrado, cómo salgo de esta mierda?…”

Vortex: ¡Así que vamos a hacer un concurso para elegir al ganador! Y como comprenderéis, pedir cualquier deseo es algo muy grande, no podemos cumplir las peticiones de todos. ¡Por eso solo se cumplirá un deseo a una sola persona!

Entusiasmadas, las demás personas de alrededor comienzan a gritar.

“Eh, va, vamos… Me quiero ir, para ya de hablar…”

Vortex: ¡¿Estáis listos?!

Todos: ¡Sí!

Vortex: ¡¿Segurooo?!

Todos: ¡Sí!

Vortex: ¡Perfecto! ¡Entonceees…! Que comience la matanza.

Pero al escuchar eso, muchos se extrañan y se sorprenden.

Vortex: ¿Eh? ¿Por qué os sorprendéis? ¿Acaso creíais que sería tan fácil?… Todos los que estáis aquí habéis venido porque queréis algo.

“Yo solo he venido por curiosidad…”

Vortex: Así que ahora… veamos hasta adónde estáis dispuestos a llegar.

Y con eso dicho, algunas personas se alteran y se dirigen corriendo a la puerta.

Vortex: Eh, va, parad de intentar abrir la puerta, ¿aún no os habéis dado cuenta de que no podéis salir? Estáis atrapados, pero tranquilos, os explico. Os habéis reunido aquí los que tenéis ansias de poder. Los que deseáis conseguir algo. Y toda recompensa tiene un precio. Ahora, veamos lo que sois capaces de hacer por conseguir lo que queréis…

“¿De qué va esto?…”

Vortex: Vais a competir unos contra otros, vais a tener que superar “pruebas”. Pruebas como, por ejemplo, abrir una puerta con una llave. Y no, la llave no tendría por qué estar escondida, podríais tenerla ya desde el principio. ¡Vamos, es fácil!

“Ngh…”

Vortex: Estaréis atrapados hasta que acabe este concurso. Puede durar días, meses…, años. Solo puede quedar uno, solo a uno se le concederá un deseo, así que tenéis que luchar unos contra otros. ¡También os avisamos de que todo lo que pase aquí dentro, excepto en algunas zonas, podría ser televisado! ¡Veamos cómo reacciona el mundo!… Ah, y otra cosa más…: quienes pierdan en las pruebas…, morirán.

Esta vez, todos se alteran y empiezan a gritar aún más alto.

Vortex: ¡Eh! ¡No os pongáis así! ¡Vosotros decidisteis venir aquí! ¡Sois unos ingenuos si de verdad creíais que se os concedería cualquier deseo así como así!… Queremos ver hasta dónde estáis dispuestos a llegar. Experimentar con vosotros. Queremos revelar vuestra verdadera naturaleza. Queremos eliminar a toda la escoria. ¡Como a esa escoria que estaba a favor del maltrato contra perros!

Dani: ¡…!

Vortex: Vosotros decidís si superar las pruebas o morir. Vamos a repartir habitaciones, y no hay para todos. Hay solo una llave para cada habitación, conseguid las que queráis, podéis tener varias. Tienen apuntado un número. Comencemos…

De repente, desde lo alto comienzan a caer llaves, haciendo que la gente comience a gritar mucho más alto. Luego de estar un momento quieto, reacciono.

“¡¿Qué está…?! ¡¿Va en serio?!…”

Rápidamente miro arriba y veo la gran cantidad de llaves que caen. Cuando me doy cuenta de que una va a caer justo encima de mí, salto todo lo más que puedo y consigo atraparla.

“¡El número de esta llave es… el tres! ¡Agh, pero hay tanta gente que ni siquiera puedo caminar!… ¿Matanza? ¿Pruebas? ¿Es una broma?… ¿Uno de esos programas de la tele?… ¡Agh, con todo el jaleo que hay no puedo pensar en nada!”

Sin pensar más, comienzo a correr mientras me abro paso entre la multitud, buscando la que se supone que es mi habitación.

“¡¿Y por qué todos están tan alterados?! ¡Yo también estoy corriendo, pero…!”

De improvisto, me viene a la cabeza algo que me dijo la persona de la entrada: “Hicieron algo así como un debate, pero no salió al público. ¡Les cambiaron la mentalidad!”.

“¡Ahora todo encaja un poco más! ¡Ahora todo se entiende!… ¡Se redujeron los casos de maltrato porque… todos murieron en otro concurso como este! ¡Agh, es lo que digo, ahora todo encaja, no es que les cambiaran la mentalidad, es que los mataron directamente!… ¡¿Y un debate que no salió al público?! ¡¿Puede ser esto a lo que se refería?!… ¡Se supone que estamos atrapados, ¿no?! ¡Por eso no podría salir al público!… ¡Pero han dicho que será televisado!… ¡No, ¿y si lo han dicho para que nos alteremos?! ¡Hasta yo que estaba tranquilo me he puesto a correr!… ¡Agh, esto debe de ser lo que han dicho, un experimento! ¡Todos nos hemos alterado en nada!…”

Y finalmente, veo una puerta en la que sobre ella hay una placa con el número tres. Suponiendo que esta es la que busco, introduzco la llave en la cerradura y la giro, consiguiendo abrirla. Sin dudar, paso por ella y luego la cierro.

“¡¿De repente al cerrar la puerta ya no hay ruido?!… ¡¿Está insonorizada la habitación?!… ¡¿Y todas estas cosas?!… Una cama, un baño, una cocina… También hay un ordenador. La habitación es espaciosa y tiene de todo, pero no hay puertas…, solo hay una para el baño.”

Comienzo a fijarme en todo, viendo que hay agua y luz. La nevera está repleta de comida y los armarios están llenos de ropa. Fijándome en la cama, veo que encima de ella hay un folleto con el título “Death Trial, guía de usuario”. Me siento y me fijo en la portada, dándome cuenta de que es muy colorida, con dibujos de gente alegre y con muchas zonas representadas. Luego de dar una vista rápida, comienzo a leerlo: “Bienvenidos y bienvenidas a Death Trial. Aquí tenéis de todo: luz, agua, comida, bebida, ropa… No os hace falta nada. Algo importante es que no hay cobertura, por si habéis traído algún teléfono. Seguramente las cosas que llevéis ahora mismo encima sean inservibles aquí. Una vez más, no os hace falta nada, tenéis lo que queráis, lo que sea. Pero si os falta algo, podéis encargarlo desde el catálogo explicando el uso que le vais a dar. Luego nosotros decidiremos si aceptar el encargo o no”.

“Me faltan puertas y paredes en la habitación…”

Volviéndome a centrar, continúo leyendo: “En este concurso, en Death Trial, hay reglas. La primera regla es que no se pueden infringir las reglas. Quien las infrinja, morirá, también podría ser torturado para luego morir. Esto solo se aplica si nos damos cuenta, es decir, tienen que haber pruebas muy fiables que demuestren que se han infringido las reglas. En todos los sitios hay cámaras, exceptuando algunos como vuestras habitaciones. La segunda regla es que se han de obedecer todas las reglas. La tercera regla es que se pueden añadir, eliminar o modificar reglas. Sí, estas tres reglas no dicen mucho, pero así de graciosos somos. Hay más información en el ordenador, es importante, os conviene mirarlo”.

“Así de graciosos… Cuánto me río…”

Así que decidiendo seguir el consejo, dejo el folleto a un lado y me acerco al ordenador. Me fijo en que es de sobremesa, la caja se encuentra sobre una tabla con ruedas y el monitor sobre un escritorio. También hay una silla ergonómica en la que, sin pensármelo dos veces, me siento. Luego, me fijo en un mensaje que hay en la pantalla: “¡Has ido al ordenador, bien hecho! Regla 4: La violencia no está permitida. Violencia física: golpes, restricción de movimiento, lesiones con armas blancas o de fuego… Si se infringe, solo se castiga si hubo intención de dañar realmente. Se puede llamar por teléfono una vez al día al servicio de información. El tiempo máximo de llamada es de dos minutos. Más tarde se informará sobre las pruebas. Es recomendable prepararse”.

“¿Pero qué…? ¿Violencia?… ¿No se puede golpear?… Si se infringen las reglas, ¿se torturará o se asesinará?… ¿Qué dicen?… Aj, ¿de qué va este concurso? ¿Dónde me he metido?… Todo parece una broma. Si quieren hacer gracia, podían haberlo planteado mejor… Y ponía que aquí no hay cobertura, ¿pero para llamar a ellos sí?…”

Dudando, saco mi teléfono y me fijo en él.

“Es cierto… ¿Han podido hacer que no haya cobertura?… ¿Que no haya en este edificio?… Bueno, así la broma del concurso tiene más credibilidad…”

Con la necesidad de relajarme, decido tumbarme en la cama.

“Salgo de clase, voy hacia casa, me encuentro con un papel, voy por curiosidad al sitio que indica y me veo envuelto en esta situación… Agh, ¿qué es todo esto?… ¿Va en serio?… ¿Pruebas?… ¿Deseo?… ¿Cuándo llega la parte en la que dicen que todo es una broma?… Han dicho que había cámaras, que todo podía ser televisado. Sí, todo tiene mucha pinta de que solo sea una broma. Y sobre lo de antes… No, no puede ser que todos murieran. No suelo ver las noticias, pero no vi nada relacionado, ni siquiera desapariciones. Agh, he asumido las cosas sin pensar bien, seguramente hayan sacado el tema del debate para alterarnos… Si esto es un experimento, por ahora todo les está yendo genial… Han dicho que querían experimentar… Hm, un programa de la tele para ver cómo reacciona la gente… Je… Bien, divirtámonos un poco, es fácil saber si esto va en serio o no… Conceden cualquier deseo, ¿verdad?…”

Repentinamente, me acerco al teléfono y pulso el único botón que hay en él.

Vortex: ¡Hoooli! ¡Servicio de información!

Dani: Bonito saludo. Eh, Vortex, tenemos dos minutos, así que dadme respuestas rápidas. ¿Cuántas personas hay en la organización?

Vortex: Muchas.

“Ya…”

Dani: ¿En información siempre estas tú?

Vortex: No, van cambiando los turnos.

Dani: Menos mal. ¿Y es cierto que podéis cumplir cualquier deseo?

Vortex: Siempre que esté dentro de las capacidades de cumplirse, sí. Si algo parece imposible o no sabemos cómo hacerlo, podríamos investigar, nos pondríamos el compromiso de cumplir ese deseo y lo intentaríamos hasta hacerlo posible. Somos capaces de hacer muchas cosas.

Dani: ¿Por qué tantas ganas de cumplir el deseo de alguien?

Vortex: Eso es información clasificada.

“Ya, claro, qué me vas a decir… Ni siquiera lo sabéis, os habéis inventado todo.”

Dani: ¿Ah, sí?… Bien, entonces, si gano…, ¿podría hacer que muriese quien yo quisiera?

Vortex:

“¡Ja, ja, ja!… ¿Qué pasa, sorprendidos? Vamos, veamos cómo reaccionáis vosotros ahora… Ahora que he dicho eso, deberían de alterarse. ¿Quién diría algo así?… Vamos, psicólogos del concurso, fijaos en lo que os he dicho. Decid ya que esto es una broma. Habéis visto que no tengo la mente tan sana, que pienso en matar, ahora con eso tenéis que actuar…”

Dani: Responde. El tiempo corre.

Vortex: Vaya…, eres interesante. Sí, podrías hacerlo.

“¡¿Qué?!… ¿De verdad han dicho que podría?… Vaya, así que quieren presionarme más…”

Vortex: ¿Cuál es tu nombre?…

Dani: ¿No se supone que vosotros sois el servicio de información?…

Vortex:

Dani: Drakter.

Vortex: Estaremos pendientes de ti, Drakter.

“Y tanto que vais a estar pendientes después de lo que he dicho… Bueno…, no me importa joderme un poco más la vida.”

Vortex: ¿Algo más que quieras saber?

Dani: No. Eso es todo por ahora.

Vortex: Buena suerte en las pruebas.

Sin nada más que preguntar, cuelgo el teléfono.

“Je… Así que si gano, puedo eliminar a quien quiera… Je, je, je… Bien, Vortex…, veamos si vais en serio o no. Ojalá todo esto no sea una broma.”

Pensando en familiarizarme con el recinto, salgo de la habitación.

“Cuánta gente hay… Bueno, ¿ahora qué? ¿Qué hago? Quiero pasar de los demás, solo me interesa completar esas pruebas que dicen… Dijeron que nos avisarían. ¿Qué puedo hacer mientras?… Aj, tengo ganas de empezar…”

Sin nada que hacer, decido dar una vuelta por la sala. Es circular y bastante amplia, tanto que es fácil perderse. Tiene varios pisos a los que se puede ir subiendo por unas escaleras, en cada uno hay puertas de habitaciones que están un poco separadas entre ellas. Las puertas son negras y las paredes son grises. Enfrente de la entrada hay unas escaleras que llevan a otro piso diferente. Decidiendo subir por ellas para ver qué hay, me encuentro con dos puertas muy grandes de color azul. Fijándome más, veo que las manivelas están rodeadas por una cadena muy gruesa, impidiendo que se abran. Además, hay una puerta de color negro a cada lado de este piso, las dos parecen estar también cerradas.

“Agh… Entonces, ¿no hay nada interesante?… Hm, ¿y habrán conseguido todos alguna llave?… Aún hay mucha gente fuera corriendo de lado a lado…”

Siguiendo explorando, me fijo en un grupo de tres personas, lo que parece ser un matrimonio con una hija. Nuevamente sin pensar mucho, me acerco.

Dani: Eh. ¿Conseguisteis alguna llave?

Hombre: ¿Hm?… No, nosotros no hemos podido… ¿Y tú?

Dani: Sí.

Ante mi respuesta, veo cómo el hombre se sorprende.

Hombre: ¡Por favor! ¡Ayúdanos! Mi mujer y mi hija no tienen dónde quedarse…

“Son… tres personas. Y esa niña está… Y la mujer… parece nerviosa…”

Dani: Ahm… Bueno, solo sois tres, ¿no?…

Hombre: ¡Sí!

Dani: Hmmm… Sí, podéis venir…

Hombre: ¡Ah!… ¡Gracias!…

Con eso acordado, comienzo a caminar hacia mi habitación mientras miro de reojo a la familia.

“Esa cara que tiene… ¿Por qué está tan serio, por qué no tiene expresión?… ¿Debería fiarme?… Pero no tienen habitación…”

Finalmente, llegamos a la puerta y la abro.

Dani: ¡Vamos, pasad, adelante!

Hombre: ¡Muchas gracias! ¡De corazón!…

Cuando ya entramos, la mujer y la hija se colocan a un lado mientras el hombre va fijándose en todo lo que hay. 

Dani: Sentaos si queréis.

Hombre: Gracias, pero… queremos tener una habitación. No hemos podido conseguir ninguna… Queremos descansar en paz… nosotros solos… Así que… lo siento…

Al escuchar eso, comienzo a ver todo como si fuese a cámara lenta. Mientras tanto, veo cómo el hombre comienza a acercarse con el brazo alzado.

“Después de todo era obvio que no podía fiarme… Este mundo es injusto. Aunque no los hubiera metido en mi habitación si no tuviera un as en la manga. Tengo boxeo y aikido, y, viendo la guardia de este hombre, parece que él no sabe ningún tipo de arte marcial ni de defensa personal. No me costaría nada tumbarlo dándole un golpe en la mandíbula. Y la mujer y la hija han estado calladas todo el rato… En realidad entiendo que quieran hacer esto, y también puedo entender que tal vez no quieran robar. Pero creen que es lo único que se puede hacer… Bueno…, yo también tengo que sobrevivir. Te he ofrecido mi mano y me la estás intentando morder.”

Rápidamente, me desplazo a la izquierda para evadir su puño y le doy un derechazo en la mandíbula. Seguidamente, mareado, el hombre cae al suelo.

Mujer e hija: ¡Ah!…

Dani: Eh, vosotras. Agarradlo e iros. Y no me volváis a mirar a la cara…

Alterada, la mujer agarra al hombre como puede y sale corriendo de la habitación con su hija. Después, cierro la puerta y me tumbo en la cama.

“Agh… Encima que quería ayudarlos… Ya van tres enfados hoy. ¿Y por qué se creen tan fácilmente lo que dicen?… Los están controlando totalmente… Aj, yo que sé, tal vez el raro sea yo… Aunque…, pensándolo más, realmente el concurso está bien preparado. Al menos un poco. Lanzan llaves desde lo alto, llaves únicas para muchísimas habitaciones… Han tenido que preparar todas, hay mucha comida y ropa. También agua y luz. Todo esto debe de ser demasiado gasto… ¿Todo para un concurso? ¿Para un simple experimento? Entiendo que tenga que parecer creíble, pero… Bueno, sea lo que sea, debe acabar hoy, no puede permitirse que la gente no vaya a estudiar o a trabajar mañana…”

Con la mente distraída, me quedo un rato mirando al techo mientras pienso en todo.

“Oye, ¿y si…? ¡¿Y si esto ya fuera una prueba?! ¡Dijeron que nos avisarían, pero…! ¿No debe de haber algo?… Espera, no, no dijeron que nos avisarían… En el ordenador ponía que nos enviarían información…, y eso significa que en un futuro, no pone que desde el principio lo fueran a hacer… Hm, es una posibilidad que esto ya sea una prueba. ¿Pero qué he de hacer?… ¿Si es una prueba, cuál es?… ¿Cuál es el objetivo para superarla?… Agh, ¿tal vez lo esté sobrepensando?… Dijeron que vamos a tener que superar pruebas, cosas como tener que abrir una puerta con una llave… Eso dijeron exactamente, me acuerdo. También dijeron que la llave no tendría por qué estar escondida, que podríamos tenerla ya desde el principio… Para superar la prueba, abrir una puerta con una llave… ¡La llave! ¡Tal vez la llave de la habitación…!”

Nervioso, salgo rápidamente y me dirijo al piso donde estaba antes.

“Las puertas azules parece que no se pueden abrir, solo quedan las de los lados. ¿A cuál voy, izquierda o derecha?… Pf, aun así no sé si se podrán abrir. Bueno, iré a la puerta de la derecha, es mi lado preferido…”

Al llegar a esa puerta, me fijo en que tiene una cerradura y en que arriba de ella hay una pantalla digital, como si pudiera mostrarse algo por ella. Sin dudar mucho, introduzco la llave y de repente aparece en la pantalla, en color verde, la palabra “OK”.

“¿OK?… ¿Qué quiere decir?… Al introducir la llave ha salido eso… ¿Ahora qué? ¿Qué ha pasado? ¿No se abre la puerta?… ¿Qué hago?…”

Sin saber qué hacer ahora, vuelvo a la habitación sin pensar demasiado y me siento en la cama.

“Agh… ¿Qué querrá decir eso?… De normal significa que algo está correcto. ¿Pero el qué lo está?…”

Esta vez voy con un poco de esperanza al ordenador y, al ver la pantalla, me fijo en que hay un mensaje: “¡Feeelicidades! ¡Has pasado la primera prueba! ¡Sí, eso era una prueba! ¡Había que introducir la llave de la habitación en una de las puertas! Bien hecho por habértelas arreglado, ahora pulsa el botón de este mensaje”.

Nuevamente sin dudar pulso con el ratón ese botón que hay y, repentinamente, desde las esquinas de la habitación comienza a salir un gas de color morado.

Dani: ¡¿Y este gas?! ¡¿Qué es esto?!

“¡Ah!… ¡El mensaje… ha cambiado!”

Como puedo, intento leer ese nuevo mensaje: “¡Bien hecho otra vez! No te preocupes, esto solo es un gas somnífero. Es una medida para prevenir que se diga a los otros participantes la solución de la prueba. El tiempo límite para resolverla era de 120 minutos y tú la has completado en 33, no está mal. Luego se te despertará y se te dará más información. Hasta entonces, dulces sueños…”.

“Mier… da…”

Poco a poco noto que me voy durmiendo y, sin aguantar más, caigo al suelo. Cuando ya me despierto…

“¿Estoy en el suelo?… Ngh… ¿Y dónde… estoy?… Ah, esta habitación… Salió gas… Agh…”

Aún adormilado, voy al ordenador y veo otro mensaje: “Esperamos que hayas dormido bien. Te explico: las personas que no han superado la prueba han tenido penalización. Pero por esta vez no hay muerte directa. Por si no te has dado cuenta aún, las habitaciones están insonorizadas, no se puede escuchar el ruido de fuera si estás dentro, y viceversa. Y en el tiempo que ha pasado ha sucedido esto… Quiero que veas lo que es capaz de hacer el ser humano. ¡Ah!, y si no pulsas el botón para ver el vídeo, cuando se agote el tiempo del contador vaciaremos el oxígeno de la habitación; es decir, morirás. No es una muerte muy rápida, es agobiante, así que más te vale pulsar. ¡Chaooo!”.

“Faltan treinta segundos… ¿De verdad va todo en serio?… ¿Me han dormido? ¿Con un gas? ¿Han puesto gas en las habitaciones?… Todo para… Agh… Eh, eh, eh… Puede ser que todo esto vaya en… Bueno, como sea, veamos qué enseñan…, aunque ya sea consciente de lo que puede hacer el ser humano. Si no lo supiera, no me gustaría eliminar a tanta gente.”

En cuanto pulso el botón, se muestra un vídeo. Y en un fondo negro, aparece un texto que tiembla: “Durante este tiempo, la violencia está permitida. Necesitan conseguir una llave. Los que no tengan y no resuelvan la primera prueba…, morirán”.

“¿No podían haberlo puesto de otra forma para que asustase más? Qué cutre.”

Al desaparecer las palabras, se muestra lo que parece ser la sala de fuera. Hay un miembro de Vortex dando una explicación desde las escaleras, todos los demás lo están escuchando. Y enfrente de él, hay un baúl lleno de llaves. Segundos después se acelera la reproducción y se ve a muchas personas corriendo, gritando y peleándose. Gente dando puñetazos y patadas, haciendo llaves de artes marciales, personas tiradas en el suelo…

“¿Eh?…”

Personas que cuando consiguen una llave saltan de alegría, y justo cuando la van a introducir en la cerradura, llegan otras personas y las golpean, quedándose con la llave. Mucho alboroto, mucha violencia. Ya al final del vídeo, aparece otro mensaje: “Esta es la verdadera naturaleza del ser humano. Ante un caso de vida o muerte, las relaciones no sirven de nada. Suerte en las pruebas”.

“¿Pero qué…? ¿Por qué…? Se ha visto violencia… Gente atacando… Antes conmigo lo han hecho, pero… Ahora todo eso se ha visto en un vídeo… ¿Estarían actuando?… ¿Podrían actuar de esa forma, sin preparación?… No… Había niños siendo golpeados… También había personas tiradas en el suelo, parecía que estaban muertas… No se puede actuar tan bien… Pero en el caso de que todo fuera en serio…, ¿permitirían que pasase esto? No… Ya va siendo hora de… ¡Agh, ¿y si todo es una actuación?! ¡Es un experimento, todo tiene que parecer real!… ¡¿Pero tanto?! ¡¿Muchas llaves?! ¡¿Habitaciones muy preparadas?! ¡¿El funcionamiento de la puerta?! ¡¿Gas?! ¡¿Personas usando la violencia?!… No… Como decía, ya va siendo hora de… dejar de pensar que esto es una actuación, que es una broma. De que es solamente un concurso. Tal vez quieran que me confunda, pero algo me dice que todo esto… es real. Todo esto está pasando de verdad. Nadie invertiría tanto en un concurso, y menos para esto. Agh, ¿qué está pasando?…”

Y repentinamente, aparece otro mensaje más: “Va a comenzar la segunda prueba. No vais a tener tiempo para descansar. Se os asignará por parejas. Se os ha dividido en dos grupos: grupo uno y grupo dos. Los que fueron a la puerta izquierda están asignados al grupo uno, los que fueron a la puerta derecha están asignados al grupo dos. Solo una persona de la pareja sabe quién es la otra. Pareja: Desconocida”.

“¿Voy a estar junto a otra persona para superar una de esas pruebas?… Je, bueno, espero que solo sea por esta vez, espero que no me retrase… Bien, a ver si tengo suerte y me toca ir con alguna persona lista… Yo no sé quién es, me tiene que encontrar. ¿Pero por qué lo han hecho de esa forma? ¿Tal vez para que la persona que no sabe nada desconfíe de todos?… Todos sabemos que alguien tiene información y que alguien no, eso se podría usar para fingir que se es la pareja de alguien y con ello matar a esa persona o quedarse con su habitación… O las dos cosas. Ya se ha visto lo que pasa… Hm, será mejor que por ahora no diga nada. Y las puertas de las habitaciones no tienen timbre, y golpeando la puerta no se escuchará nada…, así que debería esperar fuera hasta que mi pareja me encuentre. ¿Le habrán dado el número de mi habitación?…”

Decidiendo hacer eso, salgo de la habitación y me quedo apoyado al lado de la puerta.

“Va, vamos, personita especiaaal… Llevo esperando cinco minutos, ¿te quieres dar prisa ya en encontrarme?… Aj, ¿y si esa persona sigue dormida?…”

Poco rato después, veo acercarse a una chica rubia con el pelo largo y liso, más o menos de mi edad. Tiene el flequillo inclinado hacia su lado derecho, dejando ver parte de su frente. Es un poco más baja que yo y tiene un cuerpo definido. Viste una camiseta rosa con la palabra “believe” en medio de ella, unos pantalones vaqueros ajustados de color blanco y unas botas marrones.

Chica: ¡Hooolaaa! ¿Tú habitación es la número tres?

“¿Puede ser que…?”

Dani: Ah, sí, es la mía. ¿Pasa algo?

Chica: ¡Vaaaya, qué fácil ha sido! ¡Tú eres mi compañero para esta prueba! En mi mensaje ponía que tenía que encontrar al propietario o propietaria de la habitación número tres, ¡y según dices eres tú! Además, estás al lado de la puerta de la habitación.

“¿Dice la verdad?… ¿No está fingiendo?… No, no tiene pinta.”

Dani: Hm, te estaba esperando. ¿Cómo te llamas?

Chica: Bueno…, antes de pedirle a alguien que se presente, te tienes que presentar tú primero, ¿no es así? ¡Je, je, je!

“¡Esta chica…! Je, a pesar de su apariencia de chica buena, es lista…”

Dani: Ja, ja, ja, veo que eres lista… Qué interesante. Bien, me llamo Dani.

Chica: ¡Encantaaadaaa, Daaaniii! ¡Yo me llamo Lucy! ¡Tengo dieciséis años, mi cumpleaños es el 3 de marzo!

Dani: Eso sí que es dar información de golpe. Encantado, Lucy.

Lucy: ¡Sííí! ¡Bueno, ¿y cuál es nuestra prueba?!

Dani: Niii idea. Por ahora teníamos que reunirnos con nuestra pareja, pero en teoría la prueba ya ha empezado. Agh, me estoy cansando ya de esta broma… Ah, oye, ¿y cuál es el número de tu habitación?

En cuanto le pregunto eso, me fijo en que la chica desvía su mirada hacia un lado.

Lucy: Pues… la número treinta.

“Ha parecido que…”

Dani: Hm, ya veo. Bien, por ahora, ¿qué tal si vamos a la puerta de la derecha para ver si hay algo más? Es la que escogimos.

Lucy: ¡Ah, sí! ¡Eso ponía en el mensaje, el grupo dos! ¡Vamos, Dani!

Dani: Je, je, sí.

Lucy: Ah, y… a decir verdad estaba un poco nerviosa por ver cómo era mi pareja, estaba insegura sobre si le caería bien o no…, ¡pero parece que de momento va todo bien! ¡Me alegro de que tú seas mi compañero, Dani! ¡Pareces buena persona!

“Ngh…”

Dani: Ja, ja, ja… ¡Gracias por el cumplido, Lucy! ¡Tú también pareces simpática!

Lucy: -sonríe-

“Sí, es simpática, pero también lista. ¿Debería tener cuidado con ella?… Parece que ha dudado en decirme el número de su habitación. ¿O tal vez solo haya sido imaginación mía?… ¿Y qué pasa con el vídeo que nos acaban de enseñar? ¿No está asustada? ¿Pensará que no va en serio?… Parece alegre y tranquila, demasiado… Aunque, bueno, yo también.”

Luego de caminar poco rato sin hablar mucho por el camino, llegamos a la puerta de la derecha y nos damos cuenta de que ahora ya se puede abrir. Al pasar por ella, nos encontramos con una sala mediana y circular en la que hay gradas en la parte de arriba con asientos. Al fondo del todo, hay una puerta también circular parecida a la de la entrada.

Dani: Esta sala…

Lucy: Vaya, no es muy grande, ¿cabrán todos aquí?…

Dani: Hm… ¿Qué tenemos que hacer? Solo hay una puerta…

Lucy: ¡Habrá que acercarse entonces!

Adelantándose, Lucy va hacia la puerta y comienza a observarla.

Lucy: Vamos a veeer… Hm, dos cerraduras…

Dani: ¿Dos cerraduras? ¿Se necesitan dos llaves… para abrirla?

Lucy: Sip, eso parece. Y tú tienes una llave y yo otra…

Dani: Tal vez esto sea para comprobar las parejas…

Lucy: ¡Sí, podría ser! ¡Bien pensado, Dani! Entonces, solo tenemos que introducir las llaves…, ¿pero en qué orden? ¿La tuya ahí o la mía aquí?

Dani: Como sea, vamos a probar.

Lucy: ¡Vale!

Sin dudar más introducimos las llaves y, en otra pantalla como la de la anterior puerta, aparece la palabra “OK”.

“¿Se comprueban las parejas así?… ¿Introduciendo dos llaves?… Si hay dos llaves que van juntas, habría que… programarlas de alguna forma. Y hacer algo para que la puerta pueda reconocerlas. Todo esto para un experimento… No…”

Lucy: Hm…

Dani: Bien, parece que ha funcionado. Eso significa que tú eres mi pareja. Pero no se ha abierto la puerta…

Lucy: Antes tampoco. Pero fíjate más, ahí arriba… Hay una tercera cerradura.

Dani: ¿Otra cerradura?… ¡Ah!, es verdad, no me había fijado, es pequeña… Vaya, bien visto, Lucy.

Lucy: ¡Je, je! ¡Soy muy observadora! ¡Te sorprenderías de lo que me fijo en las cosas!

Dani: ¿Ah, sí? Va, sorpréndeme.

Lucy: Tu bragueta.

Dani: Ahm... Es mentira…

Lucy: ¡Nop! -sonríe-

Nervioso, dirijo mi mirada lentamente hacia mi pantalón para comprobar lo que dice.

Dani: ¡A-a-ay!… ¡¿Desde cuándo?!

Lucy: ¡Desde que nos hemos encontrado!

Dani: ¡Mierda!… ¡Tch-ch-ch!…

Lucy: ¡Ja, ja, ja, ja, ja! Aaaiiisssh… Bueno, no te avergüences mucho, ¡ja, ja, ja! Y, oye, ¿qué te parece si vamos a descansar un ratito y luego seguimos? He salido antes de clase, y con todo esto estoy cansada…

Dani: Ah… Hm, vale… Ya veremos qué podemos hacer con esta cerradura.

Lucy: ¡Sipi! ¡Pues me voy adelantando, Dani! ¡Descansaaa!

Dani: ¡Vale, Lucy! ¡Descansa tú también!

Despidiéndose con la mano, Lucy sale de la sala con un ritmo rápido.

“Jeee… Parece muy simpática esta chica. ¿Tal vez ella sea diferente?… Je, je, y es muy observadora, sí. Se ha dado cuenta de la cerradura y yo no. Y… también se ha dado cuenta de otras cosas…”

Sin nada más que hacer por aquí, decido volver yo también. Y cuando ya estoy cerca de la habitación, me fijo en algo que me sorprende.

“¿Eh?… ¿Lucy?… ¿Qué hace en mi puerta?…”

Dani: Ey, Lucy, ¿qué pasa?

Lucy: Dani… Se me ha perdido la llave de la habitación…

Dani: ¡¿Qué?! ¡¿Se te ha perdido?! ¡Si la tenías antes en la puerta circular, ¿no?! ¡¿No te la habrás dejado puesta?!…

Lucy: No, estoy segura de que me la llevé… Se me ha debido de caer por aquí…

Dani: Pero no ha pasado casi tiempo desde que nos hemos separado, no has buscado mucho, ¿no?

Lucy: Casi nada…, pero estoy triste y estresada por todo… No sé que hacer… Esperaba que me dejaras quedarme en tu habitación…

Dani: ¡Pero…!

Lucy: Por favor… No conozco a nadie más, y tú pareces bueno…

Dani: Espera, la llave debería de estar por aquí, ¿por qué no buscamos?

Lucy: Es muy grande esta sala…

Dani: ¿Y qué harás sin tu llave?… Aj, como sea, bien, entra, quédate hoy aquí y ya veremos mañana qué hacer…

Lucy: ¡Ah!… ¡Muchas gracias, Dani! ¡De verdad!…

Dani: Tranquila, tú también pareces buena.

Lucy: Gracias…

Invitándola a mi habitación, pasamos por la puerta. Pero de repente, recuerdo que solo hay una cama. Y sin saber qué hacer, me quedo quieto en el sitio.

Lucy: Hmmm… ¿De verdad está bien?… ¿Pasa algo?…

Dani: Ehmmm… Creo que… podría dormir en el suelo…

Lucy: ¡Oh!… ¡La cama!… ¡No, no, no, es tu habitación! ¡Estás dejando que me quede! ¡He de dejar que tú duermas en tu cama!

Dani: Sí, pero yo no puedo dejar que duermas en el suelo…

Lucy: Bueno…, a mí… no me importa que durmamos juntos…

Dani: ¡A-ahm!…

Lucy: Hm…

Dani: ¡Bue-bueno!… S-si de verdad no te importa…

Lucy: S-sí…

Dani: Entonces… vale, ¿pero estás segura?…

Lucy: ¡Hm! ¡Si no te atreverías a hacerme nada, je, je, je!

Dani: Ahm… ¿Me tomo eso como un cumplido?

Lucy: -sonríe y saca la lengua-

Dani: Je, je…

Lucy: Hm… ¡Laaa verdad es que me gustaría ducharme! ¿Puedo?

Dani: Ah, sí, ya sabes que hay toallas de sobra. Y sobre la ropa, agarra la que hay en el armario. Hay mucha ropa de chica, así que la puedes usar todo lo que quieras.

Lucy: ¡Muchas gracias, Dani!… ¡Jo, ya me estás cuidando un montón! ¡Estoy segura de que debes de ser un novio genial!

Dani: ¡E-ehm!… ¡P-pues…! En realidad no tengo novia…

Lucy: ¡Ah!… ¡Yo…! Yo tampoco tengo novio… Je, je…

Dani: ¡¿A-ah, sí?!… Ja, ja, ja…

Lucy: ¡Ahm!… ¡Voy a ducharme! ¡Hasta después!

Nerviosa, Lucy corre hacia el baño y al entrar cierra la puerta de golpe.

“¡A-a-ayyyyy!… ¡Qué vergüenza! ¡¿Y cómo puede ser tan amable?! Es simpática, dulce, cariñosa… Y… no tiene novio… ¡Agh! ¡¿En qué estoy pensando?! ¡Solo la conozco media hora! ¡No puedo estar pensando ya en eso!… Y… está en la ducha… Si así sin querer entrara de repente porque se me ha olvidado decirle algo del grifo… Je, je, je… ¡Espera, no!… ¡Ayyyyy!…”

Luego de unos diez minutos, mientras estoy tumbado en la cama, Lucy sale del baño con solamente una toalla alrededor de ella.

Lucy: ¡L-lo siento!… Se me olvidó agarrar la ropa… Je, je, je…

Dani: -trago saliva- Tra-tranquila…

“¡¿Có-cómo…?! ¡¿Cómo puede tener ese cuerpo?!… ¡¿Cómo puede estar tan…?! ¡Agh, no! ¡Ya estoy otra vez pensando en cosas así!”

Poco después Lucy vuelve a salir, esta vez ya vestida y con el pelo seco. Me fijo en que lleva una camiseta de tirantes azul y un pantalón corto rosa.

Dani: ¿Cómo va la ducha?

Lucy: ¡Me encanta! ¡Va genial! ¡De verdad, pruébala!

Dani: Je, je, sí, ahora entro.

Lucy: ¡Valep!… Y, oye, Dani… Je, je, je…

Dani: ¿Hm? Dime, ¿qué pasa?

Lucy: -sonríe pícaramente- No me habrás espiado, ¿verdad?…

Dani: ¡¿Qué…?! ¡Cla-claro que no!

Lucy: ¿De verdaaad?… Al menos estoy segura de que lo has pensado…

Dani: ¡A-ah!… ¡Luuucy!… ¡Para de decir eso!

Lucy: ¡Ja, ja, ja, ja, ja! ¡Tooonto, es broma! Aunque yo tal vez sí que quiera espiarte… Digo, entrar de repente al baño porque se me ha olvidado algo.

Dani: Ja-ja, muy graciosa.

Lucy: ¡Je, je! ¿Te duchas entonces?

Dani: Sííí, voooy.

Luego de agarrar todo lo necesario para arreglarme, entro al baño. Y después de unos veinte minutos, salgo vestido con un pijama negro y veo que Lucy está tumbada en la cama viendo un programa de televisión.

Dani: Ahmmm… ¿Por qué hay una tele? Antes no estaba.

Lucy: ¿No te habías fijado? Había una dentro del armario. En verdad tenemos de todo, ¿no leíste el folleto?

Dani: Ah, sí, pero la verdad es que no me puse a investigar mucho. Y, oye, tú estás comenzando a tener demasiada confianza, ¿no? ¡Hasta me has robado la cama ya!

Lucy: ¡Je, je, je! -saca la lengua-

Dani: -suspiro- Bien, ¿qué quieres hacer?

Lucy: No sé…

Dani: Bueno, haz hueco para que me tumbe yo también.

Apartándose a un lado, Lucy deja que me tumbe en la cama.

Lucy: Hmmm… Va, cuéntame, ¿cómo es tu vida?

Dani: ¿Va a empezar el interrogatorio?

Lucy: Baaaka, ¡lo digo en seriooo!

Dani: Espera, repite, ¿baka? ¿Has dicho baka?

Lucy: ¡Ah, sí! Es una palabra japonesa, significa “tonto”. Ja, ja, ja, es que a mí me gusta el manga y esas cosas.

En cuanto escucho eso, me destapo el hombro y le enseño el tatuaje que tengo.

Lucy: ¿Eh?… ¡E-espera, eso es…!

Dani: ¡Ja, ja, ja! ¿Qué te parece?

Lucy: ¡Halaaa! ¡Fairy Taaail! ¡Tienes la marca de Fairy Taaail!

Dani: ¡¿Tanto te sorprende?! ¡¿Te gusta mucho?!

Lucy: ¡Claro que sí! ¡Es mi anime favorito!

Dani: ¡¿De verdad?!

Lucy: ¡Sííí! ¡Jo, encima tienes la marca del gremio en el hombro y de color rojo, como ese personaje!

Dani: ¡Sí, ja, ja, ja! Pero no me la hice por él, fue simplemente porque quise.

Lucy: ¡Pues es mi segundo personaje favorito! ¡Y lo imagino como mi novio!

Dani: ¡Ja, ja, ja! Pues para mí, mi personaje favorito es la chica, mi novia. ¡Y tú tienes su nombre!

Lucy: ¡Para mí también es mi personaje favorito! Pero solo es casualidad que me llame como ella, ja, ja, ja. Es el nombre que me pusieron mis padres. Supongo que eso hace que me guste aún más, no sé.

Dani: De verdad que… me alegro mucho de que seas mi pareja en esta prueba.

Lucy: Awww, Dani…, qué dulce…

Dani: -sonrío-

Lucy: Yo… también me alegro… Je, je…

Dani: ¡Ah!… ¡Ngh!…

Lucy: ¡Bue-bueno!… ¡Va, cuéntame!

Le empiezo a contar cómo es mi vida. Cómo veo a la sociedad, mi visión del mundo, mis ganas de cambiarlo. También le hablo un poco de mi pasado. Y después de hablar yo, Lucy también me cuenta cosas. Abriéndose a mí, me dice que a ella también le hicieron bullying y que se suelen burlar de ella. Luego de hablar durante todo el día, sin preocupación por lo que está pasando, nos dormimos. A la mañana siguiente me despierto descansado y, sin abrir los ojos, me doy cuenta de que me pesa el pecho y las piernas.

“Ah… Genial, esto cada vez se parece más a una historia cliché. Seguramente ahora tenga a la típica chica subida encima de mí. Y no solo eso, teniendo en cuenta cómo fue ayer todo, lo más seguro es que Lucy y yo acabemos siendo novios. Oh, vamos, es seguro, seguro. Qué predecible todo. Todo muy feliz, ahora todo serán besos y abrazos… Aunque hasta ahora mi vida ha sido una desgracia. Y no creo que vaya a cambiar de repente.”

Poco a poco abro los ojos y confirmo lo que sospechaba.

“Je, lo que decía. La cabeza de Lucy apoyada en mi pecho y su pierna derecha sobre mi cuerpo. No solo eso, estoy notando sus tetas con mi brazo, y sus tirantes no es que tapen mucho. Encima va con el pantalón corto. Hay que añadir también que es de mañana. Creo que va a tocar ejercitar la mente.”

Dani: Eh, Lucy…, despierta, son las nueve…

“¿Tan dormida está?… Ni me ha oído… Bueno…, no niego que así se esté bien, pero… me quiero levantar… Y no puedo salir de la habitación y dejarla aquí… Lo siento mucho, pero me aburro.”

Para intentar despertarla, delicadamente muevo su hombro.

Dani: Ey, Lucy…, despiertaaa, dormilonaaa…

Lucy: ¿Eh?…

Dani: Va, que son las nueve…

Lucy: Déjame… No quiero ir a clase… Pasará lo de siempre… No quiero estar sola…

“¡Ngh!… ¡¿Esto es… todas las mañanas?!… ¿Piensa eso… todas las mañanas?…”

Decidiendo dejarla descansar más, me vuelvo a acomodar en la cama y me quedo mirando al techo. Luego de estar un buen rato pensando, Lucy empieza a moverse.

Lucy: -se despereza- ¡Ñaaaaawn!

Dani: Anda que menuda forma de bostezar.

Lucy: Je, je, je… Buenos días, Dani.

Dani: ¡Eh!

Lucy: ¿Qué hora es?…

Dani: Las doce.

Lucy: ¡¿Eh?!… ¡Nooooo!… ¡¿He dormido tanto?!

Dani: Sí.

Lucy: ¿Te he hecho esperar?…

Dani: Sí.

Lucy: ¡Ay!… ¡Lo sientuuuuu!…

Dani: Aj… Nada, tranquila.

Lucy: ¡De verdad!… ¡Ahora mismo me visto y seguimos con esa prueba!

Dani: Ey, ey, que la ropa sigue siendo mía, ¿recuerdas?

Lucy: ¡La que llevaba ayer no!… ¡Ah, y la de ahora te la pongo a lavar!

Dani: Tonta, ya dije que no iba a usar ropa de chica. ¿Y qué crees que me pondré, tus bragas?

Lucy: ¡E-ehm!… ¡Sobre las bragas…!

Dani: Ahm… No me digas que no te has puesto…

Lucy: Nu…

Dani: Pero si tienes ahí.

Lucy: Yaaa, pero con las prisas de ducharme…

Dani: Aaaj… De verdad que me vas a costar de criar, chica.

Lucy: Ji, ji, jiii… -me abraza-

Dani: ¡Vaaa, arriba! ¡Hoy vamos a resolver esto!

Lucy: ¡Estoy segurísima de que sí!

“Ha pasado un día… Ahora tal vez al salir de la habitación nos digan que ya nos podemos ir… Un día… Ngh…”

Comenzamos a prepararnos para salir. Mientras Lucy se cambia en el baño, yo me cambio en la habitación. Me pongo mi chaqueta deportiva negra y blanca que tiene dos cremalleras, y mi pantalón vaquero negro que tiene una cadena en el lado. Luego de prepararme del todo, Lucy sale del baño.

Lucy: ¡Aaah, Dani! ¡He pensado que me voy a adelantar para buscar mi llave, así mientras te preparas tú!

“Pero si ya estoy…”

Dani: Ah, bueno, vale, ahora saldré entonces.

Lucy: ¡Vale!

Dicho eso, Lucy sale corriendo de la habitación.

“¿Va a buscar la llave ahora, hoy, por toda la sala?… ¿Con lo inmensa que es?… Sí que debe de tener ganas de hacer algo… Aunque, yo que sé, tal vez… quiera estar un rato sola… Pero, oye, ¿y la llave? ¿Se ha ido con la llave?… ¿De verdad?… Aj, ahora si salgo y no la veo, cómo voy a volver a entrar… Ngh… Esto…”

Mientras dejo que pase un poco el tiempo, voy preparando cosas en la habitación. Después, salgo y comienzo a buscar a Lucy, pero no la encuentro por ningún lado.

“Es normal, hay un montón de gente…”

Luego, decido ir a la sala de la prueba y veo que allí tampoco está.

“Entonces solo puede estar por la sala principal… ¿De verdad se habrá puesto a buscar la llave?… ¿Por toda la sala?…”

Finalmente, después de media hora buscando, la encuentro en la sala principal. Me fijo en que va dando pasos cortos mientras no desvía la vista del suelo. Y luego de estar unos segundos quieto mirando lo que hace, me acerco a ella.

Dani: ¿Qué, la has visto?

Lucy: ¡Ah!… No…

Dani: Aj, ya veremos qué hacemos después… Por ahora será mejor que nos centremos en la prueba, Lucy. La otra vez hubo tiempo límite, no sabemos si ahora hay o no.

Lucy: Sí, tienes razón… Bien, ¿y qué hacemos? En la sala de la prueba hay tres cerraduras: dos a los lados y una arriba de ellas. En las cerraduras de los lados pusimos nuestras llaves, pero falta una tercera llave. ¿Alguna idea?

Dani: Niii idea.

Lucy: Uf…

“Tres cerraduras, dos llaves… ¿Eso quiere decir que hay una tercera llave para una tercera cerradura?… Solo tenemos dos… Y hablando de llaves…”

Dani: Ah, Lucy. ¿Tienes la llave de mi habitación?

Lucy: ¡Ups!, sí, lo siento.

Dani: Hm. Y la tuya aún no aparece…

Lucy: Parece que no, y eso significa que solo tenemos la tuya… ¿Harán falta tres a la vez?

Dani: No sé…, pero nos hace falta una tercera llave. Tal vez sea… ¿una combinación de las dos?…

Lucy: Pues podría ser… ¡Podríamos comprobarlo! Pero la mía…

Dani: Habrá que encontrarla.

Lucy: ¿Y si preguntamos a alguien?

Dani: Paso… Prefiero hacer las cosas solo.

Lucy: Ah…

Dani: ¡O sea…! ¡Contigo!

Lucy: Je, je, je…

“¿Le habrá afectado lo que he dicho?…”

Lucy: Bueno…, ¿qué tal si revisas la puerta de la prueba, Dani? ¿Nos estaremos dejando algo?…

“Eres observadora, tú misma lo dices, ¿entonces por qué…?”

Dani: Hm, voy a ver.

Lucy: ¡Vale! Yo mientras voy a seguir buscando mi llave.

Dani: Bien, ahora nos vemos.

Una vez más, vuelvo a la sala de la prueba y me fijo en ella.

“Unas gradas en lo alto alrededor de la pared circular a las cuales no se puede acceder… ¿Habrá algo ahí?… No, no creo… En el suelo no hay nada, solo hay una puerta enfrente. ¿Y por qué esta sala parece como si fuese para observar un espectáculo?… Las cerraduras forman un triángulo, ¿querrá decir algo?… Una combinación de dos llaves… ¿Se podrán partir por la mitad y combinarlas?… No lo entiendo… ¿No hay nada que indique algo más?… Aj, creo que está claro que no hay nada. Puedo volver.”

Sin nada nuevo, vuelvo a la sala principal y encuentro a Lucy cerca de mi puerta.

Dani: Lucy. ¿Qué tal, algo? Aunque… si sigues buscando…

Lucy: Nada. ¿Tú?

Dani: Nada tampoco. Tres cerraduras y gradas en lo alto es lo único que hay. Aunque eso ya deberías saberlo…

Lucy: ¿Eh? ¿Por qué lo dices?

Dani: Bueno, eres observadora, ¿no?

Lucy: ¡Aaah!… ¡Claro, claro! ¡Ja, ja, ja! ¡Observadora Lucy!

“Ngh…”

Dani: Voy un momento a mi habitación, ahora salgooo…

Lucy: ¡Valeee!

Dani: ¡Ah!… Dame la llave.

Lucy: ¡Ah, toma!

Ya con la llave, abro la puerta de la habitación, entro, y la cierro. Pero justo al hacerlo, me doy cuenta de algo.

Dani: ¡¿Por qué, por qué, por qué, por qué, por qué?! ¡Agh!… ¡No quería pensarlo, pero…!

Rápidamente salgo de la habitación y busco a la chica, pero ya no la encuentro donde antes.

“¡¿Dónde se ha metido?! ¡Estaba aquí hace un minuto!… ¡Y no tiene la llave de su habitación!… ¡Espera, ¿y la puerta de la izquierda?! ¡Nunca probé si se podía abrir!…”

Volviendo a correr, voy a la puerta izquierda e intento introducir mi llave, pero veo que no encaja.

“¿Habrán cambiado la cerradura?…”

Una vez más, vuelvo a la sala de la prueba y veo que ahí tampoco está. Pero después, vuelvo otra vez a la sala principal y ahí ya la encuentro, dándome cuenta de que está saliendo de su habitación.

Dani: ¡Lucy!

Lucy: ¡Dani!… ¡La he encontrado!

Dani: ¡Eeeh, muy bien! ¡Has podido entrar entonces!

Lucy: ¡Sí! ¡Estaba todo en orden! Pero… me gustaría seguir durmiendo contigo…

Dani: ¡¿Se-seguir durmiendo?!…

Lucy: S-sí… Me siento muy cómoda…

Dani: A-ahm… Ya veremos, ¿vale? Por ahora démonos prisa. ¿Qué tal la llave? ¿Alguna pista? ¿Crees que se pueden combinar?

Lucy: Pues… a ver que las comparemos…

Ya con las dos llaves, nos fijamos en ellas.

“Eh… No…”

Lucy: Yo no veo nada…

Dani: Ngh…

Lucy: Voy un momento a la sala de la prueba. Quiero comprobar algo. ¡No tardo!

Dani: ¿No quieres que te acompañe?

Lucy: ¡Tranquilo! ¡Descansa un rato si quieres!

“¿Descansar?… ¡Si no he hecho nada!”

Dani: Vale… A ver si encuentras algo.

Lucy: ¡Sí!

En cuanto terminamos de hablar, empieza a correr hacia la sala de la prueba.

“Eh…, aquí algo falla… ¡Algo falla! ¡Lucy!… ¡¿Por qué?! ¡¿Qué está pasando?!”

De repente, pienso en algo que me dijo: “Dani…, no te conozco de nada, pero… siento como si te conociese de toda la vida… ¡Quiero salir de aquí, salir juntos, quedar contigo fuera! ¡No quiero morir en estas pruebas, las personas de ese vídeo…! ¡Quiero seguir viviendo! ¡Quiero salir contigo!… ¡Ah!… ¡Ja, ja, ja, salir contigo de este sitio, nada más! Quiero que veamos juntos anime… ¡Por favor, ayúdame, Dani!…“.

“¡¿Entonces por qué?! ¡¿Qué me ocultas?! ¡Esto… no me gusta nada!”

Cuando ya pasa por la puerta y ya no me puede ver, voy corriendo todo lo más rápido que puedo hacia allí, entrando también en la sala.

Dani: ¡Lucy!

Lucy: ¡…!

Dani: ¡¿Qué haces?!

Lucy:

Dani: ¡Ngh!… Toda esta gente… ¡Vortex!

Vortex: ¡Hooola, amigo! ¡Veo que ya tenéis la solución de la prueba!

Dani: ¡¿En las gradas?! ¡¿Qué hacéis ahí?!

Vortex: Observar.

Dani: ¡Lucy!

Lucy:

Dani: ¡Gírate, mírame a la cara! ¡¿Qué haces delante de la puerta?! ¡¿Has… conseguido algo?!

Lucy: No…, pero déjame un poco más de tiempo. Estoy pensando.

Dani: ¡Tsk, escúchame, explica qué pasa!

Lucy: No te muevas. Si lo haces, morirás.

Dani: ¡¿Qué?!… Ja, ja, ja… Ja, ja, ja, ja, ja… ¡¿Qué está pasando?! ¡Debo de seguir durmiendo en la habitación!… ¡No puede ser!…

Lucy: Mira arriba, en el techo.

Dani: ¿El techo?… ¡Ah!… ¡¿Qué… es eso?!

Vortex: ¡Eso, amigo mío, son láseres! ¡Apuntan a las baldosas del suelo! Por si no te has fijado tampoco, ahora las hay. Te explicaré qué ha pasado ahora que estáis los dos aquí: antes de entrar, el suelo era del todo circular, sin baldosas. Pero ahora de repente estamos nosotros aquí arriba y en el suelo hay una parte de baldosas cuadradas. Si se pisa una, un láser de esos te calcinará.

Dani: ¡¿Eh?!… ¡Tssskkk!… ¡¿Quééé… estááá… pasando?!

Vortex: ¡Jaaaaa, ja, ja, ja, ja, ja! ¡Me encanta!

Dani: ¡Lucy!

Lucy: Dani…

Dani: ¿Por qué?… ¿Por qué lo has hecho?… ¡¿Qué es todo esto?!

Lucy: Cuando alguien entra con la tercera llave a esta sala, se avisa a todo Vortex, el suelo cambia y se activan los láseres.

Dani: ¡¿Cómo sabes tú eso?! ¡Y no he tardado casi en llegar, no puede haber pasado todo esto en tan poco tiempo!

Vortex: Chico, no subestimes a Vortex. Tenemos el control de todo. Nosotros se lo hemos dicho rápidamente.

Dani: Has dicho algo de la tercera llave… Entonces, ¿la tienes?…

Lucy: Sí.

Dani: ¡Uf!… ¡Je, je, je!… ¡Ya me estaba asustando! ¡Ey, bien hecho! Eso significa que podemos resolver la prueba, ¿no?…

Lucy: Ahora ya no…

Dani: ¿Eh?… ¿Por… qué?…

Lucy: Ahora que has entrado tú, ya no.

Dani: ¿A… qué te refieres?…

Lucy: Me faltaba decir que los láseres solo se activan cuando la pareja está en esta sala, hasta entonces no.

Dani: Bueno, pero tú ya estás ahí en frente, introduce la llave y todo esto debería quitarse, ¿verdad?

Vortex: Así es, chico listo. Pero te falta algo más por saber…

Dani:

Lucy: Solo puede pasar uno…

Vortex: ¡Bum! ¡Ahí está! ¡La bomba que queríamos escuchar!

Dani:

Lucy: Uno de nosotros tiene que morir… Si introduzco la llave, dará igual dónde estemos, los láseres nos dispararán y moriremos…

Dani:

Poco a poco, Lucy se gira y veo cómo le caen lágrimas por sus mejillas.

Lucy: Dani…, tenemos que luchar…

En ese momento, puedo ver cómo la historia cliché que imaginé se va desvaneciendo poco a poco. Yo superando todas las pruebas junto a Lucy, riendo, llorando, animándonos y…, al final, declarándonos y besándonos. Desde este momento sé que esta ya no es una historia cliché. No es una historia de esperanza. Es una historia de… desesperación.

Dani: Tenemos que luchar a muerte, así solo quedará uno y los láseres se desactivarán…

Lucy: Sí…

Vortex: Je… Qué mala eres. Eh, tú, escucha: esa chica te ha estado utilizando. ¡Y lo sigue haciendo! ¡Lo que pasa es que no te das cuenta!

Dani: ¿Uti… lizando?…

Vortex: ¡Sí! ¡No creas lo que dice!


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