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CAPOSOPHIA II

Mafia Italiana



By Luis Carlos Molina Acevedo



Smashwords Edition

Edición Smashwords

Primera Edición

Copyright 2018 Luis Carlos Molina Acevedo

Contacto:

lcmolinaa@yahoo.es

http://lcmolinaa.blogspot.com

Carátula: Luis Carlos Molina Acevedo

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Sobre el Autor

Luis Carlos Molina Acevedo ha publicado los siguientes libros para las librerías en línea:

Quiero Volar, El Alfarero de Cuentos, Virtuales Sensaciones, El Abogado del Presidente, Guayacán Rojo Sangre, Territorios de Muerte, Años de Langosta, El Confesor, El Orbe Llamador, Oscares al Desnudo, Diez Cortos Animados, La Fortaleza, Tribunal Inapelable, Operación Ameba, Territorios de la Muerte, La Edad de la Langosta, Del Donjuanismo al Vampirismo Sexual, Imaginaria de la Exageración, La Clavícula de los Sueños, Quince Escritores Colombianos, De Escritores para Escritores, El Moderno Concepto de Comunicación, Socio-semantics de la Amistad, Magia: Símbolos y Textos de la Magia, ¿Hay Alguien Afuera del Muro?, Síndrome Dr. House, Factor Zombi, Mierda: Símbolos y significados, Armiño: Simbolismo, Leyenda: Cine sobre Símbolos, Asesino Perfecto, Terror-istmo y Terror-ismo, Jade Partido, El Señor del Oro, Caposophia I: Introducción, y Caposophia II: Mafia Italiana.

I Want to Fly, From Don Juan to Sexual Vampirism, The Imaginary of Exaggeration, The Clavicle of Dreams, For Writers by Writers, The Modern Concept of Communication, Is There Anybody Out The Wall?, Dr. House Syndrome, Zombie Factor, Magic: Symbols and Texts of Magic, Socio-semantics of Amity, The Age of Locust, and Territories of Dead.







Contenido

Estratus Mafia Italiana

Sedimentus Cosa Nostra

Sedimentus Camorra

Sedimentus ‘Ndrangheta

Sedimentus Sacra Corona Unita

Sedimentus Mafia SPA

Referencias Bibliográficas











Presentación

En esta parte dos de la Caposophia se aborda el estudio de la mafia italiana. Se muestra que el pensamiento mafioso tiene unas características que no sólo son propias del crimen organizado, sino que también están presentes en otras formas de organización social. Se avanza en paralelo en la forma del pensamiento de la mafia italiana y de la Masonería, con más elementos en común y menos en discordancia, para evidenciar la presencia de la caposophia en ambos tipos de organización social.

En la Caposophia se parte del supuesto de que las posturas filosóficas y los sistemas filosóficos planteados a lo largo de la historia de occidente, no desaparecen con la aparición de una nueva postura o un nuevo sistema. Más bien, estas posturas y estos sistemas de sedimentan como capas superpuestas (sedimentus), a la manera de un estrato geológico (estratus), y en momentos de crisis hacen erupción (brotus) hacia la superficie para mezclarse con las posturas y sistemas, operantes en el momento, para formar un cortex filosófico. Esta dinámica del pensamiento hace que en cada sedimentus puedan presentarse diferentes posiciones conceptuales (facies) frente a una misma realidad. A este modo de proceder en el estudio de las cuestiones del ser humano, se lo podría denominar como una “filosofía del estrato”. Este procedimiento será aplicado a un aspecto de la realidad, relacionado con el pensamiento mafioso a lo largo de la historia de la humanidad. A este aspecto de la realidad se lo denomina aquí “caposophia”.

Caposophia es un discurrir hacia el encuentro de las características del pensamiento mafioso y desde éstas, los fundamentos de una filosofía mafiosa, desde la cual entender las crisis de la filosofía y del pensamiento en occidente. Los senderos del recorrido están orientados por las siguientes preguntas:

¿Cuáles son las características del pensamiento mafioso?

¿Cuáles son los fundamentos para una filosofía mafiosa?

¿Cómo una filosofía mafiosa se articula en la tradición filosófica de occidente?

El capo es el símbolo que concreta una forma de pensar y actuar en la sociedad. Desde este símbolo se puede sustraer las características de un pensamiento mafioso. El capo como símbolo puede representar a Alt Capone, a Pablo Emilio Escobar Gaviria, al Chapo Guzmán, a Víctor Corleone, o a cualquier otro personaje real o ficticio que piense o actúe de acuerdo con unas características reconocibles en tal representación. Las características surgen de los elementos comunes a estos personajes reales o ficticios y que dan existencia a algo denominado en la sociedad como “capo”. Esta existencia representa unas constantes invariables en el tiempo, el espacio, y las formas de como es nombrada. El símbolo conserva sus rasgos así se lo nombre “capo”, o “patrón”, o “don”, o “señor”, o “jefe”. Estos nombres son diferentes formas de referirse al mismo símbolo, o a la misma realidad representada por ellos. Pero el pensamiento mafioso no sólo es propio de delincuentes, también se da en los gobiernos, las instituciones del Estado y diferentes estamentos de la sociedad.

La Caposophia evidencia que existe una forma de pensamiento al cual se califica de “oficial” por recibir el respaldo de quienes tienen el poder, pero a la vez existe otra forma de pensamiento “no oficial” que se presenta como opuesto o divergente del oficial. Estas formas de pensamiento se alternan a lo largo de la historia, pero no al modo de una dialéctica como la planteada por Hegel o Marx, sino más bien como una dinámica semiótica. Es decir, como una correlación que se expresa a través de una dicotomía. La correlación sería “pensamiento de época” y la correlación sería “pensamiento oficial”/ “pensamiento no oficial”, lo cual se expresa de modo semiótico como:

Pensamiento de época = pensamiento oficial/pensamiento no oficial

En el caso de la Masonería se tiene que el pensamiento en la época de la razón está expresado por un pensamiento masónico liberal / pensamiento masónico conservador. Pero antes de que la República fuera llevada a la práctica como sistema político, el pensamiento oficial era el católico conservador y el no oficial el pensamiento masónico liberal. En esa medida se habla de una correlación dinámica, en vez de la correlación estática que plantea la semiótica. Es decir, la posición de cada término de la correlación es significativa, en el sentido de que el primer término es dominante sobre el segundo por una relación de poder. Y de acuerdo con la dinámica social, los términos van cambiando de posición. Lo que antes era el pensamiento católico conservador, pasó a ser la masonería conservadora como segundo término de la correlación.

Así como la masonería presenta una dinámica en sus formas de pensamiento, la mafia italiana, inspirada en la estructura y la forma de pensamiento de las sociedades secretas, es también atravesada por esta dinámica en las formas del pensamiento. De esa manera se puede evidenciar que aunque la mafia italiana y la mafia de Estados Unidos tienen el mismo origen en el crimen organizado de Sicilia, Italia, la mafia italiana está atravesada por un pensamiento masónico liberal como el dominante, y la de Estados Unidos está atravesada por un pensamiento masónico conservador como el dominante.





Estratus Mafia Italiana

En la caposophia, el estratus de la mafia italiana está constituido por cinco sedimentus:

1. Sedimentus Cosa Nostra

2. Sedimentus Camorra

3. Sedimentus ‘Ndrangheta

4. Sedimentus Sacra Corona Unita

5. Sedimentus Mafia SPA

Estas cinco mafias se superponen como capas para formar el estrato de la mafia italiana. El fenómeno de la mafia en Italia tiene su ubicación en el sur del país. La Cosa Nostra se desarrolló en Sicilia. La Camorra lo hizo en Campania. La ‘Ndrangheta se originó en Calabria. Y la Sacra Corona Unita comenzó en Apulia. Cada grupo criminal tiene unas características propias de su lugar de origen en lo que tiene que ver con formas de organización, comportamiento, referentes culturales, sociales y económicos. La mafia italiana se origina en el sur, pero desde allí se extendió al resto de Italia y más allá de las fronteras de este país.

El fenómeno de la Mafia SPA se debe a un proceso de mega-agrupación de los cuatro grupos mafiosos de la mafia tradicional de Italia. Los grupos tradicionales se conservan con sus características propias, pero se asocian para lograr una gran organización capaz de asumir los retos de la globalización de la economía.

Los cuatro grupos mafiosos italianos tienen como mito de fundación uno en común. El mito de fundación se remonta al año 1412 en Toledo, España, donde existía la Garduña, una asociación de criminales de la época, los cuales regían sus actividades bajo la filosofía de las sociedades secretas. Tomaron como referente principal a la Masonería. De ella adoptaron el secretismo, los rituales de iniciación, y la estructura de organización.

El mito de fundación de la mafia italiana está basado en la leyenda que cuenta cómo tres caballeros españoles, que pertenecían a la Garduña, debieron huir hacia Italia para salvar sus vidas, después de que vengaran el ultraje hecho a su hermana. Los nombres de los tres caballeros era: Osso, Mastrosso y Carcagnosso. Los tres caballeros se refugiaron en la isla mediterránea de Favignana, cerca de Sicilia, y allí permanecieron 29 años, 11 meses y 29 días, tiempo en que calcaron las reglas sociales y el código de la Garduña con el que entrarían a regir la mafia. Posteriormente, al separarse, cada uno llevó estas normas a tres lugares distintos: Osso las difundió en Sicilia (creando La Cosa Nostra), Mastrosso las dio a conocer en Calabria (territorio de la 'Ndrangheta) y Carcagnosso las divulgó por Campania (dando origen a la Camorra). A finales del siglo XX, la Sacra Corona Unita desarrolló las reglas sociales y el código a partir del adoptado por la ‘Ndrangheta con la que estaba rivalizando por el territorio de Apulia. Después de un acuerdo de no agresión, la ‘Ndrangheta validó a la Sacra Corona Unita, al permitirle el uso de los rituales adoptados, con mínimas diferencias.

En las siguientes secciones de este libro se abordarán las características de estas cuatro mafias de la tradición italiana y su conexión con la filosofía masónica, en la que se basan para establecer sus pautas de comportamiento y de organización. Todos estos elementos conceptuales son los que constituyen la caposophia en general, y en particular la relacionada con el estratus italiano de la mafia. La caposophia recoge las posturas, concepciones, acciones y comportamientos propios de una forma de pensar mafiosa, que no se circunscribe sólo a los grupos de mafia.







Sedimentus Cosa Nostra

El sedimentus Cosa Nostra de la caposophia italiana, se caracteriza por un énfasis en el rasgo de la tradición, mientras que la Camorra lo hace en la violencia, y la ‘Ndrangheta pone el énfasis en el rasgo estructural de la organización.

Cuando se menciona la palabra “mafia”, la primera referencia que viene a la mente es de tipo geográfico. Hay una asociación de la palabra con Italia, y más específicamente con Sicilia. Pero lo real es que el origen del pensamiento mafioso se hunde en la penumbra del tiempo. Ha estado presente en el devenir histórico de la humanidad, desde muy temprana época. Pero este será tema de otro estudio.

Fernando Bejarano (en adelante FB), en su texto “Breve Historia de Cosa Nostra”, plantea que el fenómeno mafioso desde la isla de Sicilia se ha extendido por los cinco continentes, asociado a otras organizaciones criminales como resultado de la globalización del crimen. Cosa Nostra es la principal organización mafiosa. Está arraigada en la sociedad con estructura paramilitar y con ilimitados recursos financieros. Controla el territorio donde opera. Su fuerza está determinada por su relación con la política. La regla fundamental es el utilitarismo. La estrategia se basa en la expansión ilimitada. Y alcanza a ser un Estado dentro del Estado en cuanto grupo subversivo armado. Está dedicada a la extorsión, al narcotráfico, la obtención de contratos públicos y todo negocio del que se puedan obtener rápidos y cuantiosos beneficios. Sus ingresos anuales se estiman en treinta mil millones de euros.

La filosofía de la mafia siciliana está basada en la filosofía de las sociedades secretas, en especial la Masonería. Frére Guide Aciereux (en adelante FGA), en su texto “Historia de la Filosofía de la Francmasonería Universal”, plantea que la Francmasonería Primitiva, o sea, la Masonería Moderna, salió del seno de los Colegios Romanos de los Constructores, cuando estas agrupaciones entraron en decadencia en la época del Renacimiento a raíz de la descomposición del régimen feudal y la aparición de la burguesía capitalista. Todo el fundamento filosófico de la caposophia se encuentra en las posturas filosóficas desarrolladas por la Masonería Primitiva en Inglaterra, Holanda y Francia. Desde Francia se exportó al resto de Europa, Estados Unidos y Latinoamérica.

En sus inicios, las mafias fueron sólo bandas con diferentes nombres, dice FB. Después fueron mundialmente conocidas como la mafia. Esta denominación es peyorativa y sus miembros prefieren la de Cosa Nostra. El término se adopta en la década de los cincuenta del siglo XX, igual que sus homónimos estadounidenses. Luego se consideró una mafia a cualquier organización criminal. Los miembros se consideran a sí mismos hombres de honor, fieles seguidores de un secreto y estricto código de comportamiento. Esto no les impide cometer masacres con explosivos. Se consideran una clase superior y sólo se deben respeto entre ellos, a mujeres y niños. Jean-François Gayraud, en su obra “El G9 De Las Mafias En El Mundo: Geopolítica Del Crimen Organizado”, señala ocho criterios para caracterizar a Cosa Nostra (Estos criterios y otros, son parte importante de la caposophia):

1. Control de un territorio: cada cosca (familia mafiosa) controla un barrio o una pequeña localidad.

2. Capacidad de orden y dominio: operar su territorio y extorsionar a sus habitantes.

3. Jerarquía y obediencia: está estructurada de forma piramidal, jerarquizada. En la base de la pirámide se encuentran los soldados (soldati), por encima de ellos los capos de familia (capifamiglia) y en la cúspide la jefatura suprema (Regione). La desobediencia se paga con la vida.

4. Etnia y familia: no admite a personas foráneas.

5. Diversidad criminal: se dedica a muchas actividades delictivas como el narcotráfico, la extorsión y el fraude en la contratación pública. En otras épocas también se dedicaron al robo de ganado y cítricos, al contrabando de tabaco y la obtención de monopolios.

6. Mitos y leyendas: se crean un remoto origen cargado de nobleza para justificar su existencia y la comisión de actividades delictivas. Los de Cosa Nostra siciliana se remontan a la Edad Media (En esencia la leyenda de la Garduña ya referida).

7. Antigüedad y permanencia: muchas familias se originan en el siglo XIX.

8. Secreto e iniciación: para formar parte es necesario superar un misterioso y exigente ritual de iniciación basado en la lealtad.

Los Colegios fueron las asociaciones que, bajo el Imperio romano, agrupaban a los artesanos de las ciudades, escribe FGA. En algunas partes de Italia, hasta la Edad Media primitiva, bajo la administración bizantina se conservaron algunos COLLEGIA antiguos. Debido a la situación económica creada por las invasiones germánicas, este tipo de agrupación para los artesanos no pudo resistir por más tiempo. Solamente los Constructores de los edificios y de los monumentos arquitectónicos lograron conservar, por razones de excepcional importancia de sus oficios para la Iglesia y los gobernantes, esta forma de agrupación hasta la época del Renacimiento, luchando, por cierto, contra las Cofradías (fraternidades, caridades) que competían con los Colegios en la organización de las diversas profesiones de trabajadores y mercantiles en combinación con las agrupaciones religiosas que se formaban alrededor de las iglesias y de los monasterios.

Para FB, el término “mafia” aparece por primera vez en 1863 con el estreno de la comedia popular “I mafiusi della Vicaria”, de Giuseppe Rizzotto. La historia transcurre en la Vicaria, prisión de Palermo. Aunque el mafioso de la obra no tiene los rasgos de violencia del contemporáneo, ya muestra los rasgos fundantes de esta figura. Los personajes son simples, sin complicación psicológica. Gioacchino Funciazza (Rostro feo), el protagonista de la obra, es el jefe que domina a otros reclusos. Muestra su jerarquía e impone sus reglas, que incluye el pago de un tributo. Defiende a los oprimidos y a quienes invocan su protección. Tiene respeto por los muertos. Bautiza a los nuevos afiliados a su agrupación. Promueve a los hábiles a nuevas posiciones en la camarilla. Lo llaman mafioso en gesto de admiración. (Estas características del personaje son también las características del “capo” como figura representativa de la caposophia). El personaje está basado en la historia personal de Gioacchino D´Angelo, un integrante de la Camorra. El término usado en la obra no era el de “mafia”, sino el de “mafiusi” con el sentido de “Camorrero”. Este término denotaba a un malandrín perteneciente a un grupo de la Camorra de Nápoles. En la obra se describe las formas de vida, la jerga, los hábitos, la mentalidad, la actitud y la vestimenta del mafioso (la caposophia está compuesta por cada uno de estos aspectos de la mentalidad mafiosa). Al parecer, el autor eligió el término para indicar un producto criminal, nacido en las entrañas de una Sicilia feudal y hostil a la democracia y el estado unitario. Debido al éxito de la obra teatral en dos escenas, a los grupos criminales se los comenzó a denominar mafia. Un tercer acto fue agregado después como una respuesta del autor a los señalamientos de los parlamentarios por haber hecho una apología del crimen. En este acto “Rostro Feo” se arrepiente después de salir de la cárcel, niega su historial mafioso e invita a sus discípulos a la redención. El término “mafia” se registró por primera vez en un diccionario en 1876 por Vincenzo Mortillaro. El “Nuevo Diccionario Siciliano-Italiano” definía “mafia” así: “Entrada piamontesa introducida en el resto de Italia que es equivalente a Camorra”.

La obra teatral, además de trazar un perfil realista del mafioso, introduce un factor adicional, importante para el estudio del pensamiento mafioso (caposophia), y es la relación mafia y poder político y económico. Muestra cómo esta alianza no es contingente, sino que reside en la naturaleza del entorno, el individuo, y en las cosas grandes y pequeñas que hacen cotidiana la vida en Sicilia. Da a conocer los aspectos de la mentalidad del mafioso como personaje negativo (de tipo lunar en los términos planteados por Gilbert Durand en su obra “Las Estructuras Antropológicas de lo Imaginario”). Pero la obra teatral tiene una connotación adicional: se constituyó en el vehículo imaginario por el cual el pensamiento mafioso se convierte en un elemento estructural de la cultura mundial (en forma de una caposophia). Las musas de Parménides vuelven a la escena para hacer erupción (brotus) en los sedimentus de la caposophia para darle dimensión filosófica a una organización criminal de carácter popular, con una connotación positiva, que toma como isomorfismo la constelación simbólica creada alrededor del legendario Robin Hood. La figura del mafioso (capo) hace el trayecto antropológico desde el psiquismo de los criminales benevolentes con los pobres y terribles con los ricos, hasta la cultura siciliana, a través de la obra de teatro como vehículo de la imaginación. De esta manera se invierte el simbolismo y el capo emerge como un ser bondadoso y necesario para combatir las injusticias de una sociedad mal gobernada.

Para FGA, los Colegios Romanos de los Constructores se componían de los MASONES OPERATIVOS, que se dedicaban a la construcción de los monumentos (albañiles, picapedreros, tallistas, escultores, arquitectos, etc.) y los MASONES ACEPTADOS, teóricos, que se asociaban en calidad de artistas, sabios, profesores, protectores o defensores de las asociaciones. Al libertarse de la influencia político-económica del papado romano en algunos países de Europa, los Colegios expulsaron de su seno a los elementos clericales católicos. Debido a estas medidas también cesó la influencia maligna de las Cofradías, creadas por el clero para controlar política, social y religiosamente a los masones operativos. Los Colegios se disgregaron y adoptaron un nuevo sistema de organización, más adecuado a las nuevas condiciones político-económicas.

Para FB, la relación mafia y política, como factor fundante, pone de presente un entorno cultural que lleva al psiquismo de las gentes a reaccionar de una determinada manera, a partir de la cual se generan nuevos valores morales, éticos y estéticos (hay una reversión de los términos del orden simbólico del mundo, debido al nuevo trayecto antropológico desde el psiquismo a la cultura). Los rasgos de ese entorno están marcados por el dominio de los latifundios que oprimen a una masa de campesinos miserables. El entorno estaba modelado por la triada grupal: nobles-massari-campesinos. Los criminales (massari) integraban a tres familias, de miembros sin escrúpulos y violentos, estructuradas a partir de dos funciones básicas: la guerra y la administración. Los guardias armados eran ocupantes ilegales del latifundio y los gabelloti eran los administradores. Aterrorizaban a los campesinos y los propietarios con sus secuaces. Los massari llegaron a pactos con los bandidos, los ladrones, y los rebeldes. Administraron una justicia cruda y sin lugar a la oposición. Los extremos de la triada se aliaban con los massari por conveniencia y para marcar unos límites a sus oponentes. Pero los massari también se encargaban de eliminar a los bandidos cuando estos iban más allá del campo de acción permitido. A estos massari es a quienes se los etiqueta de mafia, después del éxito de la obra teatral ya referida. Controlaban el mundo rural, el transporte, la minería, la ganadería, la delincuencia urbana, los tribunales, las comisarías de policía y los centros de poder. En la mafia había emprendedores, organizadores de la producción, jueces, gendarmes, y recaudadores de impuestos, quienes tomaban parte de la riqueza del trabajo y los ingresos de las clases sociales. La violencia como premisa de la seguridad, se privatiza. Los comerciantes pagan las acciones armadas con transferencias de bienes. Los campesinos a su vez, negociaban con su capacidad para las revueltas. Y los siempre ganadores eran los massari, quienes sacaban partido de sus negociaciones con ambos bandos.

Para FGA, los masones operativos fueron agrupados en Gremios por oficios, para defender únicamente los intereses profesionales de sus socios. Para los fines políticos y educacionales fue organizada la Francmasonería. Sus asociaciones se llamaban “Logias Francmasónicas” y se integraban con los elementos avanzados de los Gremios y con los masones aceptados que se retiraban de los Colegios. Las primeras Logias Francmasónicas aparecieron al final del siglo XV y al principio del XVI, adoptando las formas y las características generales de las agrupaciones de la época.

Según FB, el término “Cosa Nostra”, por otro lado, tiene su origen en la mafia de Estados Unidos del siglo XX. Significa literalmente “nuestro asunto”. Fue usado, por primera vez, por el primer mafioso arrepentido estadounidense Joe Velachi. El “Pentitismo” fue el nombre que recibió la tendencia del comportamiento humano por la cual un miembro (arrepentido) de una organización criminal decide revelar confesiones y declaraciones a las autoridades investigadoras, a cambio de reducción de penas y protección del estado. A mediados de los años cincuenta del siglo XX, los mafiosos de ambos lados del Atlántico se encontraron en Palermo para diseñar el nuevo mapa de la importación conjunta de heroína a Estados Unidos. Jean-François Gayraud, en su libro ya referido, plantea que el mito fundante de la Cosa Nostra se remonta siglos atrás, a un pasado tumultuoso en el que el pueblo sufría las injusticias de los poderosos y los mafiosos surgían como sociedades secretas de ayuda al débil frente a la opresión del fuerte.

Según FGA, La mayoría de los francmasones de entonces pertenecía al grupo filosófico de los Humanistas y representaba la flor y nata de las Ciencias y de las Artes de la época. Los francmasones humanistas estaban influenciados por la filosofía de los Normalistas Roger Bacon, Duns Escoto y Guillermo Occam, representantes de la corriente científico-naturalista de Inglaterra en los principios del siglo XIV y adversarios de Tomás de Aquino, quien sistematizó la escolástica ortodoxa y fue reconocido por el catolicismo como su único y verdadero filósofo.

Entre los mitos fundacionales referentes a la ‘Ndrangheta, la mafia de Calabria, uno de ellos alude a Cosa Nostra, dice FB. En el siglo XV, dice el mito, tres caballeros españoles llamados Osso, Mastrosso y Carcagnosso huyeron de Toledo después de vengar el honor de su hermana ultrajada (se plantean en esta leyenda dos aspectos importantes de la caposophia, de un lado la necesidad de un “mito de fundación” y por el otro el carácter “lunar” del mito al cifrar el origen en la violación de la hermana). Se establecieron en Favignana, una de las islas Égadas, frente a las localidades sicilianas de Marsala y Trapani. Allí fundaron una organización secreta, la Familia de Montalbano, con el fin de proteger a los humildes y vengar las ofensas de los poderosos. Posteriormente se separaron: Osso se estableció en Sicilia, Carcagnosso en Campania y Mastrosso en Calabria, creando respectivamente Cosa Nostra, la Camorra y la ‘Ndrangheta, todas ellas con un código de honor parecido, basado en las normas de la Familia de Montalbano.

Jacques Kermoal, en su obra “L´onorata societa: la veritable histoire de la mafia” ubica el origen de Cosa Nostra en el siglo XVI. El emperador Carlos V fundó la Compañía Imperial de hombres de honor. Era una hermandad para autodefensa de los débiles y contra el bandidaje (es mediante este propósito que la caposophia logra la inversión de los símbolos, para hacer aparecer el pensamiento mafioso como bueno, moralmente). Estaba regida por un severo código de honor. Con el tiempo, daría lugar a los “hombres de respeto” de Cosa Nostra. Los diferentes mitos de fundación insisten en mostrar el origen de Cosa Nostra en una sociedad secreta que impartía justicia, con poder de vida y muerte, contra nobles insolentes y magistrados corruptos (la validez de la caposophia se tiene que lograr en el orden simbólico y no en el orden del discurso. La operación simbólica se logra con la inversión de los términos. Desde la caposophia el “malo” ya no es el “capo”, sino el noble insolente y el magistrado corrupto). Otro hecho importante, según Kermoal, se produjo hacia 1739. Una hambruna empujó a miles de calabreses sin recursos a emigrar a Sicilia. Se establecieron en la isla y para sobrevivir saqueaban las cosechas. Fueron conocidos como “paja de casa”. La nobleza siciliana, residente en la Corte de Nápoles, no defendía a sus feudatarios, tampoco las tropas reales, enfocadas sólo en recaudar impuestos. Los sicilianos debieron solventar el problema ellos mismos. En junio de ese año se desató la cólera de los sicilianos. Los mafiosos arrendatarios de los latifundios de los nobles, decidieron organizarse y levantar una milicia para erradicar el problema calabrés. Surgirían así los primeros grupos locales de autodefensa, interrelacionados por toda Sicilia, tejiendo una tupida red de informantes y colaboradores. Estas milicias estaban formadas por jóvenes de la “mala vida” local y los guardias rurales. Se financiaban mediante un impuesto de protección abonado por los campesinos. En noviembre se reunió en Alcamo una fuerza de dos mil jinetes y tres mil infantes. Se dio inicio a una campaña de exterminio sistemático contra los calabreses. Mataron a más de trece mil quinientas personas, incluidos mujeres y niños. Los supervivientes retornaron a su tierra. Nacería de esta manera Cosa Nostra como una asociación de mafiosos, arrendadores de latifundios que a su vez subarrendaban parcelas a los campesinos.

Los mafiosos ejercían el poder y el control social reclutando guardias y cobrando impuestos de protección a los campesinos. Creó un tribunal de conflictos. Una persona carismática resolvía las desavenencias. Esta primitiva organización mafiosa se basaba en leyes no escritas, juramentos de lealtad y el hermetismo propio de una sociedad secreta (un elemento fundamental de la caposophia es la creación de un estado dentro del Estado, es decir, desempeñando funciones propias del Estado, lo que los vuelve moralmente buenos, frente a un Estado malo que incumple sus funciones). Aumentaban sus ganancias subarrendando parcelas a campesinos. Les imponían condiciones abusivas. Y a la vez, les escamoteaban parte de sus ganancias a los propietarios para pagarles menos arrendamiento. Ganaban de lado y lado. Los recaudadores inconformistas con el pago de tributos de los mafiosos aparecían asesinados y las investigaciones policiales concluían sin resultado, bloqueadas por la ley del silencio.

Para 1849 los mafiosos apoyaban muchas de las revueltas populares, pues en la confusión asaltaban cárceles, atacaban a policías y confidentes, y quemaban archivos policiales. La inseguridad reinante favorecía además a su negocio de protección. Por aquella época sobresalían las bandas de Los Pequeños Pastores y los Rebana-Pescuezos. Los mafiosos trabajaban también como recaudadores de impuestos y vigilantes de costas, lo que les reportaba rentables beneficios. En la zona occidental de Sicilia, con Palermo como centro, abundaban latifundios ricos en plantaciones de cítricos y en ganado, mientras que en el centro y sur de la isla se explotaban minas de azufre. En el transcurso del siglo XIX, estos productos crecieron en demanda nacional e internacional y aumentaron su valor. Los primeros mafiosos tomaron el monopolio de la violencia para proteger a sus clientes y amigos. Incluso los más astutos y menos escrupulosos se dedicaban a amenazar secretamente a los terratenientes para luego brindarles su protección (la “protección” es el factor desde el cual se construye la pragmática de la caposophia). Hubo un nuevo reparto de la tierra. Se pasó de dos mil propietarios en 1812 a veinte mil en 1861. Esta nueva distribución perjudicó a los grandes latifundistas de la vieja nobleza siciliana. Vieron menguar su patrimonio en favor de burgueses y mafiosos (el tránsito del feudalismo al capitalismo lo estaba operando la mafia, mientras los masones le daban la forma filosófica). Éstos pasaron de intermediarios a propietarios y aumentaron sus beneficios al no pagar arriendo.

La masonería se fundó a partir del pensamiento filosófico de tres pensadores. Sobre Roger Bacon, FGA dice que fue autor del método experimental en la filosofía. Poseía conocimientos profundos de las lenguas. Cultivaba con buen éxito las matemáticas, la astronomía, la física, la alquimia, la mecánica, etc. “La ciencia es fuerza, decía, solo el método experimental, que llega al conocimiento de las causas de los fenómenos, da la verdadera y definitiva solución de un problema”. “No hay mayor peligro que la ignorancia. No hay nada más digno que el estudio de las Ciencias, que destierra las tinieblas de la ignorancia. De esto depende el bienestar de todo el mundo”. Despreciaba a los “tomistas” medioevales y criticó la esterilidad del método escolástico. Atacó en forma atrevida al trono papal, a los vicios del clero, a la opresión y al robo feudal. Pasó 24 años de su vida en la cárcel, acusado por los frailes de la orden franciscana a la que perteneció.

FB dice que en sus inicios, la mafia (la Sociedad Honorada) se basaba en tres pilares fundamentales (que lo son también de la caposophia):

1. La violencia para coaccionar o eliminar a sus víctimas.

2. La connivencia de los poderes locales, que le permitían cierta impunidad para cometer sus fechorías a cambio de mantener controlados a los campesinos.

3. La ley del silencio. Impedía a la gente testificar en los juicios contra los mafiosos. Salían absueltos por falta de pruebas y reforzaba su impunidad. También les daba mayor poder de intimidación ante las masas.

Imitando a las sociedades secretas (como los Masones), la mafia creó una serie de rituales que modulasen las principales actividades de la organización y aportaran un aura de solemnidad y misterio para seducir a los nuevos aspirantes. De los distintos ritos mafiosos, destacan los siguientes (gran parte de los conceptos de la caposophia están relacionados con los rituales mafiosos):

1. La iniciación para el ingreso de una nueva persona en la organización.

2. La entronización para investir a un nuevo jefe supremo.

3. La “autorización de muerte” de un miembro importante. No se podía matar a otro miembro de la mafia sin autorización previa de un superior.

Letizia Paoli, en su texto “Honor Codes as Alternative Legal Orders: the case of Italian Mafia Organizations”, plantea que la iniciación es el rito por el que se entra a formar parte de una cosca mafiosa. Es una especie de bautismo que da paso a una nueva vida en una nueva familia (simbólica) y con un estricto código de conducta para convertirse en hombres de respeto. Contiene una serie de elementos destacables (integrados todos en la caposophia):

1. Contrato de estatus: a diferencia de los contratos mercantiles el aspirante no entra para lucrarse, sino para obtener una nueva categoría social y convertirse en un hombre de honor u hombre de respeto dentro de una subcultura criminal. Llegan incluso a ejercer cargos públicos.

2. Conversión y renacimiento: en el rito de iniciación mafiosa subyace un sustrato religioso. No sólo incluye la imagen de un santo o de la Virgen, sobre la que se realiza un juramento, sino que también constituye un paralelismo del rito bautismal. La persona comienza una nueva vida, muy distinta a la anterior. Muere para su antigua existencia y renace dentro de una nueva familia, con una nueva ética, normas y lealtades. Es un rito de paso, de cambio a una nueva identidad. Los mafiosos consideran que el nuevo miembro, cumplido el rito de iniciación, se ha hecho un hombre.

3. Importancia ritual de la sangre: las gotas de sangre vertidas durante el rito tienen un simbolismo de vida, de bautismo, de renacimiento, pero también es un recordatorio para los potenciales traidores. La traición se castiga con sangre, con la muerte.

4. Contrato de fraternidad: en la nueva identidad, el iniciado encuentra una nueva familia simbólica, no biológica, en la que sus compañeros se convierten en sus hermanos.

5. Presentación del candidato ante la cosca. La realizan los hombres de honor que le han dado una formación previa y evaluado su capacitación para entrar en la familia.

6. Descripción. El capo-familia describe la asociación y sus reglas básicas.

7. Punción. El iniciado elige un padrino. Éste le hace un pequeño corte con un cuchillo en el dedo índice de la mano derecha para que una gota de sangre caiga sobre el santo (generalmente la Madonna Del’Anunziatta, la patrona de la mafia. Su día se celebra el 25 de marzo).

8. Juramento de fidelidad. Se quema la imagen en las manos del novicio mientras este hace un juramento de fidelidad: “Yo te quemo como papel, yo te adoro como santo; como arde este papel, así arda mi carne si traiciono a Cosa Nostra”. Muchos mafiosos traidores del código fueron quemados en una aplicación de este ritual.

9. Aceptación. El iniciado es besado por sus nuevos hermanos.

En 1890, Bernardino Verro (organizador del fascio de Corleone), describía así su ritual de iniciación: Entré en una misteriosa habitación donde había muchos hombres armados con pistolas, sentados alrededor de una mesa. En el centro de la mesa había un papel con una calavera pintada y un cuchillo. Para ser admitido en los Fratuzzi había que realizar una iniciación consistente en algunas pruebas de lealtad y el pinchazo del labio inferior con la punta del cuchillo: la sangre de la herida empapaba la calavera. Un siglo más tarde, Tommaso Buscetta caracterizaba la iniciación así: el candidato entra en una habitación donde le esperan al menos tres miembros de la cosca. Estos comienzan la ceremonia explicándole que Cosa Nostra existe para hacer bien al débil, a las víctimas de la injusticia y la superchería (es el mismo discurso de justificación presentado al iniciado en la Masonería, y con el que se oculta el verdadero objetivo de la organización, pero a la vez se atraen nuevos candidatos a iniciados). Después, el más anciano de los presentes pincha un dedo del candidato con una espina de naranjo (esta es una referencia simbólica a los cultivos de limón que le dieron importancia económica a Sicilia en el plano internacional. La mafia inicialmente tuvo la exportación del limón como su actividad económica emblemática) y le ordena que derrame un poco de sangre sobre la imagen de un santo (la santina). Hecho esto, otro miembro prende fuego al santo, que el aspirante sostendrá en su mano mientras arde. Finalmente pronunciará el juramento: “mi carne deberá arder como esta imagen si no mantengo el juramento”. La incineración del santo significa que la traición se paga con la muerte. El ritual presenta variantes locales, pero conserva una serie de elementos comunes.

En el siglo XX se creó un rito de iniciación especial, la iniciación reservada, para cargos políticos importantes y personas influyentes. En este caso la iniciación y admisión en la cosca era sólo conocida por unos pocos hombres de honor. Se trataba de una versión abreviada del rito tradicional. En ocasiones ni se debía prestar juramento. Las principales finalidades de esta iniciación reservada (parte importante de la caposophia) eran dos:

1. Mantener en secreto la pertenencia del iniciado y evitarle problemas legales.

2. Impedir que otros asociados abusasen y le pidieran favores.

La iniciación reservada fue un recurso más frecuente durante la dictadura del capo Totò Riina, deseoso de captar personalidades que pudieran ayudarle en la vida política.

En el ritual de entronización de un nuevo jefe, el capo de capos hace el signo de la cruz con el índice de la mano izquierda y pronuncia el juramento: “Juro por Dios y por ti guiar la familia en bien suyo”. Los miembros de su familia besan al nuevo jefe el puño de su mano derecha. Formar parte de Cosa Nostra significa, entre otras muchas cosas, que los superiores tienen derecho de vida y muerte sobre sus subordinados. Pero cuando se trata de eliminar a un jefe o miembro destacado, el asunto se complica y es necesario pedir permiso al capo supremo, quien decide al respecto. Así, cuando el solicitante pide la muerte de un enemigo, si el capo de caposestá de acuerdo, le da un beso en la frente, el pecho y los hombros, y pronuncia la fórmula “Te doy la vida del traidor. Amén”. Entran en una habitación con ventanas cerradas y proceden al ritual de la comida con pan, sal, vino y ajo (que simbolizan unión, valor, sangre y silencio). Untan la mitad del pan con ajo y lo meten en sal, comen la mitad y el capo le dice: “Vete, te esperaremos para terminar esta comida”. Dejan el resto para comerlo después de cumplir la misión.

Sobre Duns Escoto, el segundo filósofo fundante de la Masonería, FGA dice que su filosofía tenía tendencias empíricas y materialistas muy claras. Consideraba inútil la teología como ciencia de fe, porque los “misterios” de la religión no hacen posible conocer mediante la razón y, por tanto, la teología nada puede descubrir. Luchaba para romper la relación existente entre la teología y la filosofía para emancipar a la última. Admitía que la función de pensar es atributo de la materia y en forma de ironía preguntaba: ¿y por qué no habría de poder dotar a la materia de la facultad de pensar, si Dios es todopoderoso? Criticaba el saqueo del pueblo inglés por el papado romano y predicaba la pobreza y la propiedad común.

De acuerdo con FB, el código de honor tiene como presupuesto: Nosotros somos mafiosos, los demás son sólo hombres. Les legitima para recurrir a la violencia privada y ejercer actividades políticas. Se asocia con el sentimiento de valía profesional, la aceptación de un sistema de valores y con la identidad grupal. Hay en el código vestigios de la Roma imperial, el incondicional respeto al padre-familia, el clientelismo, la identidad y defensa del espacio familiar; también un recuerdo del feudalismo medieval que perduró en Sicilia hasta 1812. Quizá los mafiosos apoyaron a Garibaldi en 1860 para expulsar a los Borbones y ocupar su puesto como señores de sus territorios, respondiendo como nuevos señores feudales sólo ante el Gobierno de Roma y gozando de impunidad a cambio de votos. El código de honor (componente importante de la caposophia) está basado en los siguientes valores ancestrales:

1. Obediencia. Todo lo que mande el capo debe cumplirse sin vacilación, incluso el asesinato de parientes o amigos. Los hombres de honor deben estar siempre disponibles para sus jefes. En algunas cosca el soldado debe pedir permiso para casarse y esperar la autorización de su capo-familia. Las órdenes de los jefes nunca deben cuestionarse. Cuando alguien de categoría superior ordena un asesinato, hay que obedecer, aunque el objetivo sea un familiar o su propio capo-familia. El asesinato perpetrado por alguien de confianza facilita el éxito de la misión, pues la víctima no desconfía.

2. Lealtad. La traición se penaliza con la muerte. Una variante es la vendetta transversal: si no pueden matar al arrepentido (traidor), le castigan matando a sus seres queridos, mujeres y niños incluidos.

3. Violencia. En la subcultura criminal, quien se comporta de forma violenta para imponerse a los demás, adquiere una creciente respetabilidad. En ese sentido, cometer un homicidio da prestigio, se considera una prueba de valor, cruzar un límite que la gente corriente no puede traspasar. Por ello, se exige con frecuencia a un aspirante que mate a alguien como señal de valor y obediencia. Durante la segunda guerra mafiosa se consideraba un privilegio ser llamado para formar parte de uno de los escuadrones de la muerte: eso quería decir que se le calificaba como ‘valeroso hombre de honor’

4. Venganza. Cuando alguien es víctima de una ofensa, debe limpiar su honor y vengarse personalmente.

5. Secreto. El “silencio” es el código que mantiene viva a la organización. El silencio dificulta el trabajo policial, especialmente la identificación y detención de los autores de un delito, así como el hallazgo de pruebas de incriminación.

6. Sinceridad. Un mafioso debe decir siempre la verdad a otro “hombre de honor”. Es una muestra de confianza y camaradería.

7. Pureza. Tradicionalmente, la mujer tiene un papel pasivo, como detentadora del honor sexual de la familia y no puede ser miembro de Cosa Nostra porque carece de honor (masculino). Sólo puede colaborar activamente con la cosca de su marido, padre o hermano. Un mafioso preocupado por su honor deberá salvaguardar la castidad de las mujeres solteras de su familia y la fidelidad conyugal de las casadas. El adulterio está muy mal visto y es rigurosamente castigado. Por ejemplo, Tommaso Buscetta fue suspendido seis meses por su afición a las mujeres. Los mafiosos deben ser amables y respetuosos con sus esposas, ya que una mujer descontenta puede convertirse en un gran peligro para la cosca: es inevitable que sepa muchas cosas ilícitas. Las mujeres de los miembros de la cosca deben ser consideradas como hermanas. Las relaciones extramaritales con mujeres de la cosca están prohibidas. Se permite a un hombre de la familia ofendida matar a la seducida y al seductor. En recientes décadas se advierte un papel más activo de las mujeres, quienes han ocupado puestos importantes para suplir a los jefes encarcelados u evadidos de la ley.

8. Matrimonio. Con frecuencia se recurre al matrimonio de conveniencia para establecer vínculos y alianzas y conseguir prestigio.

9. Protección de mujeres y niños. Han sido respetados por los mafiosos. Los “hombres de honor” más sibilinos y perversos consideran esta norma de forma restrictiva y la entienden como la prohibición de matar a mujeres o niños innecesariamente, esto es, cuando pueden alcanzar su meta de otra manera menos cruel.

Para contrarrestar la amenaza del Pentitismo se han establecido tres reglas (otro constituyente importante de la caposophia) en la admisión de nuevos miembros:

1. No tener relación de parentesco con funcionarios del Estado: carabineros, policías, jueces, y funcionarios de prisiones

2. Evitar llevar una vida desordenada con amantes, novias e hijos ilegítimos. Mejor pertenecer a una familia que forme parte de un mandamiento.

3. Poseer valentía, obediencia y valor criminal, es decir, matar cuando sea necesario, no tener miedo de nadie, obedecer a los jefes, esperar el momento de la vendetta, no hablar con gente ajena.

Sobre Guillermo Occam, el tercer filósofo fundante de la Masonería, FGA dice que fue partidario del libre pensamiento filosófico y de la separación de la filosofía y la teología. Admitía que el conocimiento comienza en la experiencia sensible y termina en el pensamiento. No hay pruebas experimentales ni racionales de la inmortalidad del alma. Luchaba contra la acumulación de las riquezas por la iglesia y las pretensiones políticas del papado.

En 2007, cuando a Salvatore Lo Piccolo (jefe supremo de Cosa Nostra) lo detuvieron, las autoridades le encontraron en su cartera el siguiente decálogo (el cual se puede tomar como un buen mapa conceptual de la caposophia):

1. No se puede prestar dinero directamente a un amigo más que mediante un tercero.

2. No se mira a las esposas de nuestros amigos.

3. No se establecen relaciones con la policía.

4. No se frecuentan bares o clubes.

5. Se debe estar disponible en todo momento para Cosa Nostra. Aunque sea la mujer que esté de parto.

6. Se respetan sin discusión los nombramientos.

7. Las mujeres deben ser tratadas con respeto.

8. Cuando a uno se le pide información, la respuesta debe ser la verdad.

9. Uno no puede apropiarse del dinero de otros ni de otras familias.

10. Hay gente que no puede formar parte de Cosa Nostra: quien tenga un familiar policía, quien haya traicionado sentimentalmente a su esposa, quien tenga un mal comportamiento y carezca de valores morales.

Sobre el fundamento filosófico de la Masonería, FGA dice que las ideas de estos tres pensadores influyeron en la lucha contra el feudalismo, fortaleciendo la burguesía que se enfrentó a los feudales no solamente política y económicamente, sino también ideológicamente. Como resultado de esta lucha, fueron los levantamientos populares bajo la bandera de choques religiosos. Los hussitas se levantaron en Bohemia, dirigidos por Juan Zisca, cuando fue quemado el heresiarca checo Juan Hus. Y los campesinos de Alemania se levantaron con la bandera del luteranismo. Principió una revolución en todos los dominios de la actividad humana. Se creaba una nueva cultura antifeudal y progresista. La dictadura de la iglesia romana estaba rota.

De acuerdo con el texto de Iñigo Dominguez, “Crónicas de la Mafia”, el mito de la mafia se empezó a tejer a partir de la obra teatral de Rizzotto, pero es un libro posterior el que le da todo el andamiaje mítico a este tipo de organización criminal. Se trata del libro “I Beati Paoli” de William Galt (su nombre real era Luigi Natoli y era un escritor de novelas populares, nacido en Palermo). Se publicó en 1921 y recogía la serie de textos publicados en 1909 en el Giornale de Sicilia. En el folletín se contaban las aventuras de la secta Beati Paoli, cuya referencia histórica eran algunas narraciones orales entre las gentes de Sicilia. El relato introduce las musas de Parménides, quienes hablan de la verdad, pero también de la falsedad, fundamentales para la creación del mito como fundante de la filosofía, en este caso mafiosa. El libro se convirtió en el manual de la mafia. Contenía todo cuanto se requería saber para hacer parte y mantener una organización mafiosa. Se hablaba de las aventuras míticas de la secta, con capuchas, juramentos y pasadizos secretos. Existe la opinión de haber sido costeado por los mismos mafiosos para crearse un origen noble, enraizado en el tiempo, a través de un vehículo imaginario ya existente en la mente de las gentes como era el de la secta protagonista. El libro era lectura obligada de todo mafioso y de todo aquel que aspiraba a pertenecer a la mafia. Totò Riina lo recomendaba a sus discípulos antes de iniciarse en el oficio.

La filosofía masónica tiene su base conceptual en el humanismo. Al respecto, FGA dice que los francmasones humanistas al grito “soy hombre y nada humano me es ajeno” se pronunciaron contra el ascetismo feudal, contra la atmósfera sofocante de la iglesia con su mundo ilusorio del más allá, contra la sociedad esclavista, contra el régimen de servidumbre, contra la logomaquia escolástica y contra la sabiduría falsa, oponiendo a todo aquello una filosofía de tendencias materialistas, apoyada en la experiencia sensible, el individualismo y el escepticismo religioso. Las asociaciones de los francmasones humanistas aparecieron casi simultáneamente en Italia, Francia, Helvecia, Alemania e Inglaterra, y estaban integradas principalmente por los arquitectos, escultores y pintores. Posteriormente se sumaron a ellos los sabios de las diferentes ramas de la Ciencia, los escritores notables, los profesores, los políticos progresistas, y otros.

Según FB, el término “mafia” entra en pleno uso por parte de la gente en 1860. En 1874 tuvo lugar en Palermo la primera guerra de clanes por el control del territorio. La primera Comisión Parlamentaria sobre la mafia se da en 1875 y con ella se inicia la percepción de la mafia como un problema. En el mismo año el ministro del Interior ideó un delito de asociación delictiva para procesar a grupos mafiosos. Se realizaron varios juicios con resultados muy pobres durante una década. Pero produjo los primeros arrepentidos (traidores), aunque fueron liquidados antes de prestar declaración. En 1876, se realiza un estudio en Sicilia sobre lo que se denominó “industria de la violencia”. En 1882, la mafia mostró su gran poder político mediante el control de votos y entró de lleno en la vida política. En 1893 se produce el primer asesinato político a cargo de la mafia. La primera impunidad para la mafia se da en 1904 cuando Raffaele Palizzolo, diputado y gran cacique mafioso de Palermo, y su sicario Giuseppe Fontana fueron absueltos, por falta de pruebas, del asesinato del exalcalde. El comisario Ermanno Sangiorgi realiza una serie de informes entre 1898 y 1900 en donde relaciona varios aspectos sobre la mafia de Palermo: se dedica a la extorsión y a la protección y sus apoyos son de tipo político (senadores, diputados y personajes influyentes). Identificó que cuatro diputados eran de la mafia, había ocho familias mafiosas con estructura piramidal en su organización que albergaba a 218 miembros, todos con propiedades agrícolas. El comisario se quedó sin respaldo político en Roma y el proceso quedó en el vacío. En 1992 el juez Falcone pudo realizar lo que cien años antes había intentado el comisario.







Sedimentus Camorra

Según Fernando Bermejo (en adelante FB2), en su libro “Breve Historia de la Camorra”, la Camorra es la única organización criminal italiana de origen urbano, iniciada en la ciudad de Nápoles. Luego se extendió a las provincias que constituyen la Campania. Sus delitos coinciden con los de la delincuencia común. Sus características (otro aspecto fundamental de la caposophia) son:

1. Origen urbano.

2. Estructura organizacional horizontal. No hay quien controle a todas las familias. Cada grupo funciona de forma autónoma, sin pagos de comisión, ni regulación, ni mediación de conflictos como sucede en la siciliana o la estadounidense. Son frecuentes las guerras dentro de una familia (con movimientos secesionistas) o entre clanes que pugnan por el control de un territorio. Tienen dinamismo y flexibilidad para adaptarse a las nuevas condiciones e innovadores negocios.

3. Inestabilidad de asociación. Unos grupos se unen a otros temporalmente cuando se requiere mayor poder.

4. Conducta mercenaria. Los clanes trabajan para el mejor postor, para quien mejor les convenga en un momento dado.

5. Igualdad de asociación. No se contempla distinciones de edad, sexo o sangre. Hay un papel activo de las mujeres, a pesar de la cultura tradicional de la Italia meridional que otorga a la mujer un valor pasivo, principalmente como protectora de la familia y educadora de los hijos. Se ha permitido a la mujer ascender a cargos importantes de los clanes, incluso dirigirlos. En algunas familias camorristas se habla de un matriarcado que las gobierna.

6. Conexión de masa. Es una organización criminal apoyada por la masa popular, por amplios sectores de la ciudadanía, especialmente en barrios con altos niveles de exclusión social. Las operaciones policiales son obstaculizadas por los vecinos, quienes les arrojan objetos desde las ventanas y les insultan para dar tiempo a los camorristas a esfumarse. Se producen manifestaciones populares contra las detenciones de afiliados a la Camorra.

7. Reclutamiento masivo. Hay un aumento progresivo de menores en sus filas. Formar parte de la Camorra o colaborar en sus lucrativos negocios se convierte en la posibilidad real de ganar dinero para muchas familias.

8. Función prosocial. Los clanes ofrecen miles de empleos y operan como intermediarios entre la administración pública y los ciudadanos, atendiendo a las necesidades de la población, negligentemente omitidas por las instituciones del Estado.

9. Infiltración política. Los clanes no pactan con los partidos, sino con políticos corruptibles a título individual, para intercambiar favores. No cometen homicidios de cargos políticos importantes (los llamados cadáveres excelentes en Sicilia). A cambio ejercen intimidación asesina sólo contra quienes se oponen a su accionar: periodistas, concejales, alcaldes, etc. Sin embargo, Gayraud ha señalado una cierta connivencia política con Democrazia Cristiana desde la posguerra, intercambiando votos por impunidad y la concesión de contratos públicos y otros favores

10. Violencia. La Camorra está considerada como la mafia más brutal de Italia. En la década de 1980 se les atribuyó el 21 por ciento de todos los asesinatos cometidos en Italia. La violencia es considerada un signo de valor. En el ritual de ingreso se exige al aspirante batirse en duelo a cuchillo o matar a alguien. La violencia también ayuda a escalar posiciones en un clan.

11. Amor a las armas. Los miembros se destacan por su afición a las pistolas, explosivos, fusiles de asalto, lanzagranadas, cohetes antitanque, y hasta armas de fabricación casera. Se han involucrado en el tráfico de armas provenientes de países de Europa del Este.

12. Territorialidad. Los miembros se disputan territorios reducidos. Cualquier movimiento expansionista o secesionista conduce a una violenta guerra.

13. Fortificación del territorio: los clanes más importantes construyen búnkeres o bastiones para defender sus cuarteles generales y ocultarse. Dotan sus fortalezas con monitores de cámaras de televisión, habitaciones blindadas, perros, trincheras, verjas, etcétera.

14. Poder carcelario. Esta preocupación empezó en el siglo XIX cuando la Camorra controlaba la cárcel napolitana, cobrando un tributo a los demás presos. En el siglo XX continúa esta influencia, ofreciendo protección u otorgando favores a otros presos. Sus temibles “verdugos de las cárceles” ejecutan sangrientas sentencias de muerte.

Los humanistas contribuyeron a darle la base conceptual a la Masonería. Entre estos humanistas, según FGA, están el profesor Marsilio Ficino, florentino, director de la “Academia Platónica”, fundada por el banquero Cosme Médicis (el Antiguo), duque de Florencia. El pintor italiano Leonardo de Vinci, notable a la vez como escultor, arquitecto, ingeniero, geólogo, naturalista y anatomista. El profesor de lengua griega de la Universidad de Oxford, Desiderio Erasmo de Rótterdam, autor de la obra “Elogio de la locura”, donde llamó a los teólogos “charca fétida” y “planta venenosa”. El poeta y político alemán Ulrico Hutten, promotor de la Reforma y el autor de las “Cartas de hombres ignorantes”, obra llena de burla y de mofa a los “sólidos” fundamentos de la ideología feudal. Y el escritor francés Francisco Rebeláis, filósofo y médico, autor de la obra “Gargantúa y Pantagruel”, donde bajo la crudeza de lenguaje expresa un profundo amor a la humanidad, a la justicia y a la Ciencia.

La designación de “Camorra” parece derivar o del juego de azar o del nombre de una prenda de vestir usada por un antiguo grupo de malhechores, según FB2. El término parece haber sido formado a partir de “morra” (pelear a puños). En Castellano tiene el sentido de riña y pendencia. La violencia de la Camorra se ejerce de diferentes formas. Algunos rasgos (como ya se dijo, fundamentales en la caposophia) son los siguientes:

1. Vendetta transversal: cuando no se puede asesinar al rival, se mata a sus parientes o amigos.

2. Muerte accidental: es alto el número de muertos por error o víctimas del fuego cruzado, con frecuencia niños.

3. Armas de fuego. En los asesinatos predomina el arma de fuego, en contraposición con la lupara blanca de los sicilianos.

4. Armas de guerra. Para la lucha entre clanes se prefieren los fusiles de asalto AK47, lanzagranadas, pistolas Mágnum, granadas de mano, etc.

5. Disparo en movimiento. Se asesina desde una moto para huir con facilidad.

Los humanistas de la Masonería desarrollaron el concepto de comunismo. FGA lo plantea de la siguiente manera: En la época de los humanistas nacieron en Inglaterra, a principio del siglo XVI, las ideas comunistas. Tomás Moro, célebre político y escritor inglés, gran canciller de Enrique VIII, considerado como el hombre más honrado del reino, publicó en 1516 su obra “Librito de oro sobre la mejor construcción del Estado y sobre la nueva isla de Utopía”. Analiza el proceso de la acumulación primitiva de Inglaterra y la pobreza de los campesinos por causa del cercamiento de las tierras. Llegó a proponer la liquidación del régimen de clases, la fundación de un Estado comunista con las autoridades elegibles, la destrucción completa de la propiedad privada, el establecimiento del control por parte del Estado sobre la producción y la distribución de la fuerza obrera entre las ramas de producción. También consideró la instrucción para todos los miembros de la sociedad.

La estructura de la Camorra se caracteriza por ser de tipo horizontal, sin jefes máximos, señala FB2. Hay un fuerte individualismo que lleva a actuar en clanes independientes. Ocasionalmente las familias pueden agruparse en alianzas o coaliciones, más bien efímeras, para enfrentarse a un enemigo poderoso. Surgen así agrupaciones como La Nueva Camorra Organizada, la Nueva Familia, y otras. Una vez ha pasado el peligro, la coalición se disuelve. En las últimas décadas se observa la agrupación de familias en directorios o carteles, especialmente en la ciudad de Nápoles. Otro tipo de alianza, más modesto pero más estable, se produce a través de vínculos matrimoniales, uniéndose dos clanes mediante lazos de parentesco. En términos generales, la unidad básica es la familia o el clan, que controla un territorio determinado. Sus miembros pueden separarse de la organización pero no abandonarla definitivamente y menos aún, colaborar con el gobierno. De esta manera protegen a sus familiares y amigos de la devastadora vendetta transversal.

Cada clan puede contar con asociados, personas que no están afiliadas a un clan pero que comparten actividades delictivas. Se destacan el asociado bolsista (empresario corrupto que negocia en la bolsa o en los bancos) o políticos con cierto poder sobre los ministerios. En cuanto a las agrupaciones, en el Nápoles del siglo XIX, por ejemplo, muchos delincuentes se organizaron en un solo grupo criminal, la Bella Sociedad Reformada, formada de acuerdo con la siguiente estructura (otro aspecto constitutivo de la caposophia):


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