Excerpt for 12 Reglas Para La Vida: Un Antidoto Para El Caos - Resumen Del Libro De Jordan Peterson by , available in its entirety at Smashwords

RESUMEN DE



12 REGLAS PARA LA VIDA



UN ANTIDOTO PARA EL CAOS





DE JORDAN PETERSON







RESUMEN ESCRITO POR:

SAPIENS EDITORIAL


¿Cómo puedo lidiar contra el sufrimiento de la vida?



¿Qué impacto tiene mi lenguaje corporal en la concepción que tengo sobre mí mismo?



¿Mi círculo de amigos se compone de gente productiva que puede ayudarme a lograr lo que deseo o son una mala influencia para mí?



¿Por qué otros son más exitosos que yo y qué puedo hacer para mejorar?



CONTENIDO



ACERCA DEL LIBRO ORIGINAL

¿QUÉ APRENDERÉ?

REVISIÓN DE LOS CAPITULOS



REGLA 1: MANTÉN UNA POSTURA ERGUIDA Y CON LOS HOMBROS ATRÁS

REGLA 2: TRÁTATE COMO LO QUE ERES

REGLA 3: RODÉATE DE PERSONAS QUE QUIEREN UNA MEJOR VIDA PARA TI

REGLA 4: COMPARTA TUS RESULTADOS DE AYER CON LOS DE HOY

REGLA 5: EDUCA A TUS HIJOS

REGLA 6: ORGANIZA TU VIDA ANTES DE VER LA PAJA EN EL OJO AJENO

REGLA 7: OPTA POR LO SIGNIFICATIVO Y EVITA LAS RECOMPENSAS INMEDIATAS

REGLA 8: EVITA MENTIR, DI LA VERDAD

REGLA 9: RECONOCE QUE OTROS PUEDEN DOMINAR TEMAS QUE TÚ NO

REGLA 10: SÉ PRECISO EN TUS PALABRAS

REGLA 11: NO MOLESTAR A LOS NIÑOS CUANDO USEN LA PATINETA

REGLA 12: ADOPTA UN GATO



ACERCA DE JORDAN PETERSON: EL AUTOR DEL LIBRO ORIGINAL

ACERCA DE SAPIENS EDITORIAL



NOTA ACERCA DEL LIBRO

RESEÑAS / REVIEWS

NOTA LEGAL

DERECHOS DE AUTOR





ACERCA DEL LIBRO ORIGINAL



En 12 REGLAS PARA LA VIDA, Jordan Peterson estudia diversos temas que competen a la especie humana, los cuales van desde el origen del sufrimiento y el desprecio que muchas veces sentimos hacia nosotros, hasta un análisis del impacto que nuestra postura tiene sobre nuestra actitud.



Además, Peterson hace un llamado a que reflexionemos constantemente sobre el estado de nuestras vidas y cómo podemos mejorarlas y aceptarlas con sus dificultades.



En su reciente libro 12 Rules For Life: An Antidote For Chaos (12 Reglas Para La Vida: Un Antídoto Para El Caos), Peterson establece unas reglas de vivir éticamente y tener sentido en tu vida.





¿QUÉ APRENDERÉ?



El autor te presentará 12 reglas que te ayudarán a que tu vida encuentre el equilibrio que necesita: es decir, para que seas responsable, aceptes las dificultades y el sufrimiento y no te pierdas en los placeres fugaces.



También se te proporcionarán una serie de consejos básicos que te ayudarán a reflexionar y a localizar los aspectos que puedes mejorar en tu vida. De igual manera, Peterson te ayudará a entender que hay situaciones sobre las que no podemos tener control y por las que no vale la pena frustrarse.



REVISIÓN DE LOS CAPITULOS



REGLA 1: Por medio de ejemplos del reino animal, el autor busca señalar la importancia y el impacto que la postura física puede tener en nuestra autoestima. Además, señala las diferencias sociales, económicas y laborales que existen entre las personas “que tienen mucho” y las que tienen “poco”. El objetivo de este capítulo es crear conciencia sobre el valor de expresar nuestras opiniones y defender nuestros derechos



REGLA 2: Peterson sostiene que los seres humanos tenemos un alto índice de desprecio y vergüenza hacia nosotros mismos. Este sentimiento se debe a que, a diferencia de otras especies, el hombre es capaz de notar la diferencia entre el bien y el mal, es esta conciencia lo que nos causa un dolor profundo. Para mitigar este sufrimiento se debe buscar un equilibrio entre nuestra naturaleza y nuestra conciencia.



REGLA 3: consciente de la tendencia que muchas personas tenemos al rodearnos de malas influencias, el autor nos presenta un panorama claro de lo que este tipo de relaciones pueden causar en nuestra vida. Por medio de una anécdota personal, Peterson nos presenta el contraste entre una buena y una mala amistad.



REGLA 4: Peterson nos menciona la tendencia humana a la comparación y lo dañina que puede ser esta actividad. De igual manera, nos invita a que consideremos la vida como una serie de diferentes campos de juego y cada uno será ideal para ciertas habilidades. Por último, hace hincapié en la importancia de silenciar nuestras voces críticas.



REGLA 5: cuando nacen, los niños tienen que aprender una serie de habilidades que les permitan que, llegado el punto, dejar de depender de sus madres. Socializar es una de las habilidades que, como padres, debemos trabajar en nuestros hijos. En esta regla, se señala la importancia que tienen las figuras paternas para crear miembros valiosos para la sociedad. En este apartado, el autor reflexionará sobre la crianza y sugerirá algunas pautas que nos permitan realizarla de manera más efectiva.



REGLA 6: esta regla hace hincapié en la necesidad de que las personas nos hagamos responsables por nuestras vidas y que aprendamos a vivir con las cosas malas que hay en el mundo. El autor plantea que guardar resentimiento puede llevarnos a un camino de destrucción y poca productividad; para evitar esto, Peterson nos da una serie de consejos que nos permitirán mantener un equilibrio.



REGLA 7: se tocará la importancia de los sacrificios como un medio para llegar a nuestras metas. Se estudiará cómo surge este concepto y cómo se adapta a nuestra vida moderna. De igual manera, se establecerá qué es un sacrificio de buena calidad.



REGLA 8: unas de las causas del sufrimiento y la miseria humana se deben a la facilidad con la que los humanos mentimos. En esta regla, se analiza el daño que puede generar la mentira y la causa por la que todos deberíamos optar por decir la verdad. Además, se nos invita a aceptar el hecho de que no podemos tener el conocimiento de todas las cosas.



REGLA 9: en este apartado se estudia el cómo podemos mantener conversaciones sustanciales y valiosas. Peterson hace hincapié en que una persona tiene más necesidad de ser escuchada que de recibir consejos, de hecho, el autor piensa que estos últimos no son tan útiles como el escuchar. Finalmente, se nos recomiendan una serie de actividades que podemos realizar para mejorar nuestras habilidades para escuchar.



REGLA 10: esta regla nos muestra por medio de una alegoría como todos funcionamos mejor cuando trabajamos conectados. También habla de la importancia de aprender a enfrentar los problemas y a usar nuestras habilidades de comunicación de una manera más efectiva y eficiente.



REGLA 11: esta regla trata sobre la necesidad que tenemos los humanos de sentir riesgo y emoción para tener una vida saludable. De igual manera, se trata un aspecto del hombre que debemos evitar debido a que genera sentimientos y comportamientos negativos: la crítica. Para finalizar, Peterson analiza cómo los roles del hombre y de la mujer se han ido trastocando a lo largo de la historia y sugiere que se enseñe a los varones a controlar sus instintos y sus cualidades, pero sobre todo, aconseja que no vayamos en contra de la naturaleza.



REGLA 12: para finalizar sus reglas, Peterson nos invita a que seamos capaces de valorar la belleza y la bondad que todavía están presentes en la vida. No todo se trata de dolor y sufrimiento y tenemos que aprender a verlo. Sin embargo, nos conmina a que no olvidemos que nuestra humanidad va de la mano de la vulnerabilidad y las limitaciones, pero una vez que reconozcamos esto, seremos capaces de avanzar mucho más rápido.











REGLA 1:

MANTÉN UNA POSTURA ERGUIDA Y CON LOS HOMBROS ATRÁS



MENSAJE PRINCIPAL

Este capítulo inicia con una descripción sobre la capacidad que tienen algunos animales para desarrollar habilidades que les permitan no sólo proteger el lugar en el que habitan, sino que, a través de ellas, también aumentan sus posibilidades de sobrevivir en un ambiente tan hostil como lo es el reino animal. Para ilustrar esta idea, Peterson señala que tanto las langostas machos y los reyezuelos son animales territoriales que buscan proteger sus dominios.



Por lógica, este tipo de comportamientos en los animales, nos indica la presencia de “ganador” y un “perdedor”. Pero, ¿por qué es esto importante y que tiene que ver el reino animal con nuestro comportamiento como humanos? Porque el autor los toma como un ejemplo para hablar sobre las condiciones sociales y el territorio.



Mucho se ha dicho sobre la importancia del lenguaje corporal y el impacto que puede tener en la manera en que nos sentimos y en cómo nos proyectamos a otros. Las personas somos muy visuales y la primera impresión siempre es importante, por ello, no es de extrañar que prestemos atención a la postura de alguien más. Tener una postura con la cabeza gacha y los hombros encorvados ligeramente hacia adelante, proyecta una imagen de debilidad y de derrota.



Algunos podrían argumentar que el simple hecho de modificar la postura no cambiará de ninguna manera los problemas o situaciones que estamos viviendo. Sin embargo, como diversos estudios han señalado, una postura no sólo tiene repercusiones en el ámbito físico, sino que también impacta a la autoestima de la persona. No se trata solamente de enderezar la espalda y colocar los hombros hacia atrás, tu “postura mental” debe ser congruente con la de tu cuerpo. En general, ¿a quién se le da mejor un trato? ¿Al que percibimos como perdedor o al ganador?



Ejemplifiquemos esto nuevamente con el reino animal. La langosta dominante, “ganadora, dobla sus apéndices, creando un efecto óptico que la hace parecer de mayor tamaño y más aterradora. Por su parte, la postura del espécimen perdedor es encorvada. Este cambio físico no es sólo una cuestión motora, sino que guarda relación con la presencia de la serotonina y la octopamina. Estas sustancias químicas se alojan en el cerebro y su presencia causa diferentes efectos en los organismos. La presencia de la serotonina, por ejemplo, influye en el buen estado de ánimo y crea una sensación de autoconfianza. Como podrás imaginar, la octopamina es todo lo contrario. Cuando ganamos o vencemos una situación adversa nuestros niveles de serotonina crecen, cuando perdemos ésta disminuye y la presencia de octopamina se incrementa. La producción de estas sustancias pareciera un círculo sin fin en el que el ganador continuará triunfando y el perdedor, perdiendo. Con estos postulados, Peterson busca fortalecer la idea de que, a través de la química y las victorias, es el cerebro el que influye en las posturas corporales.



Si transportamos este “círculo” al plano social, veremos que nos es bastante familiar. A lo largo de los años, muchas sociedades han tenido divisiones bastante marcadas entre aquellos que tienen mucho y los que tienen poco. Sus vidas y sus oportunidades son muy diferentes. Los primeros tienen una alta percepción de sí mismos, sus oportunidades laborales, económicas y educativas son muy buenas, y en el plano personal encuentran una buena pareja, adquieren un buen inmueble y, debido a su estabilidad, tienen los recursos para enfrentar las enfermedades y aumentar su esperanza de vida. Además, su estabilidad y autoconfianza les permite proyectar una imagen de poder y seguridad, dando como resultado una permanencia en el orden jerárquico.



Los que tienen poco, difícilmente, tendrán acceso a este tipo de circunstancias, lo que da como resultado que sean más sumisos y sirvan a las personas con una posición más alta. Este tipo de escenarios es similar a la lucha que tienen las langostas por su territorio: gracias a los elementos ya mencionados, el ser dominante someterá al otro, alimentando el círculo de derrota y victoria.



Para fundamentar esto, Peterson se basa en la importancia de las funciones químicas que alimentan nuestro cerebro. Cuando somos víctimas de faltas de respeto, los niveles de serotonina se reducen y asumimos una actitud humilde. Esta acción tan sencilla desencadena una mayor predisposición a situaciones negativas y si fallamos nuevamente, nuestra autoestima va disminuyendo y comienzan los principios de depresión. Padecer esta enfermedad nos va aislando de los demás y nos encierra en un círculo de emociones y situaciones negativas.



En este capítulo, el autor tiene como objetivo compartir un postulado de gran importancia. Pese a que todos los seres humanos, somos capaces de experimentar enojo y de convertirnos en seres violentos y agresivos, debemos aprender a controlar estos sentimientos para lograr limitar el autoritarismo y balancear el poder. Además, no podemos permitirnos el ser la víctima de alguien, pues este tipo de comportamientos opresores sólo alimentan la tiranía.



Finalmente, Peterson repite que la postura también tiene que darse a un nivel mental, esto se da al compartir nuestros puntos de vista y al defender nuestros derechos. Hacer esto, proyecta una imagen de fortaleza que provocará que nos traten con respeto y que los individuos perciban nuestra capacidad. Esta “postura mental” permitirá que nuestro estado de ánimo mejore y que nuestro espectro de oportunidades se abra.



IDEAS EJECUTABLES:



1) Comienza a cambiar tu postura. No olvides que este cambio no sólo se debe realizar en el plano físico, sino también en el mental.



2) No permitas que nadie te oprima.



3) Usa tu voz: expresa tus opiniones y defiende tus derechos.



PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR:



¿Qué actitud proyecta mi postura? ¿La de un ganador o la de un perdedor?



¿Qué tengo que hacer para cambiar mi postura mental?



¿Hay alguna persona que, de alguna manera, me oprima? ¿Hago algo por detenerla?



En general, ¿expreso mis opiniones y defiendo mis derechos?


 



REGLA 2:

TRÁTATE COMO LO QUE ERES



RESPONSABLE DE AYUDAR

Se ha descubierto que cuando se trata de sus mascotas, las personas tienden a prestarles más cuidado que el que se tienen así mismas. Para comenzar este capítulo, el autor introduce la siguiente pregunta: ¿qué razones podría tener una persona para rechazar medicamentos conocidos por salvar vidas y que podrían tener un muy buen efecto en su salud? Curiosamente, si fueran nuestras mascotas las que requieren de asistencia médica, haríamos todo por conseguírselas y respetaríamos al pie de la letra las recomendaciones que nos diera el veterinario. Comparando ambos comportamientos, ¿no se podría afirmar que tenemos un amor más fuerte e incondicional por nuestros animales que el que sentimos por nosotros?



Con toda probabilidad, muchos de nosotros conocemos a alguien –si no es que se trata de nosotros mismos- que no completa o no sigue como debería el tratamiento prescrito por el médico. Este comportamiento puede ir desde suspender las medicinas antes de tiempo o no tomarse las dosis en el tiempo y la cantidad recomendada. Aunque estos ejemplos puedan parecernos exagerados, Peterson considera que este comportamiento egoísta es un gran problema y nos invita a que busquemos las causas que lo generan. Los seres humanos prefieren tener mucho cuidado de sus perros o gatos que tomar sus medicamentos según lo prescrito por el médico.


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