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ÍNDICE

El rapto secreto versus la Biblia

Cómo rebatir el concepto erróneo del “rapto secreto”

Arrebatados, claro, pero ¿cuándo?

Definición de términos comunes

Prueba muy débil

Gráfico: Nos reuniremos con Cristo en el aire, pero ¿cuándo?

Gráfico: Cronología de sucesos del Tiempo del Fin

Gráfico: Esquema del libro de Apocalipsis

La séptima trompeta: El retorno de Jesucristo

Protección a los santos

Cómo empañan la verdad bíblica las enseñanzas populares sobre el rapto secreto

La esperanza en la resurrección

EL RAPTO SECRETO VERSUS LA BIBLIA

Los cristianos de todo el mundo anhelan el momento en que sus vidas comunes y corrientes sean interrumpidas para ser súbitamente arrebatados y llevados al cielo junto con Jesucristo. Este acontecimiento imprevisto no solamente los alejará de sus vidas cotidianas, sino que también los protegerá de la subsiguiente gran tribulación y los catastróficos problemas y destrucción que devastarán la Tierra.

Todos los que queden atrás pasarán por tal hecatombe, y se preguntarán qué habrá sucedido con aquellos que fueron arrebatados. Esta es una idea muy popular que ha servido de tema para exitosas películas y libros, en los cuales automóviles sin conductores se estrellan unos con otros y aviones sin piloto caen del cielo. Las imágenes son verdaderamente impactantes, y la lección, inconfundible: sea un buen cristiano, para que pueda ser arrebatado y llevado al cielo y escapar así de la destrucción. Pero, ¿será cierto todo esto?

CÓMO REBATIR EL CONCEPTO ERRÓNEO DEL “RAPTO SECRETO”

El concepto de un “rapto secreto” de creyentes que son llevados al cielo justo antes de la tribulación profetizada para los últimos días es ampliamente enseñado y creído entre los cristianos modernos. La trama de algunos libros y películas muy populares se desarrolla en torno a esta doctrina, que esencialmente enseña que Cristo volverá a la Tierra dos veces: la primera, cruzando la atmósfera para arrebatar a los creyentes y llevarlos al cielo, y la segunda, volviendo a la Tierra con ellos para enfrentarse a los enemigos de Dios en la batalla de Armagedón y llevar a cabo el juicio final.

Lamentablemente, vivimos en una era en la cual la mayoría se conforma con obtener su conocimiento religioso de fuentes secundarias, preferiblemente a través de medios de comunicación frívolos como el teatro, la televisión, las películas y las novelas.

¡Pero usted no puede darse el lujo de negar la responsabilidad que tiene de probar la verdad!

Quienes estén dispuestos a estudiar cuidadosamente la Biblia podrán ver que la popular teoría del rapto secreto no aguanta el escrutinio de la Palabra de Dios.

La enseñanza del rapto secreto fue popularizada en la década de 1970 por los escritos del teólogo y escritor evangélico estadounidense Hal Lindsey (The Late Great Planet Earth [El último gran planeta Tierra]) y más recientemente por Tim LaHaye y Jerry Jenkins y sus libros y películas de ficción titulados Dejados atrás. Pero ¿dónde se originó este concepto del rapto secreto?

Generalmente se le atribuye esta idea a John Darby, sacerdote y teólogo anglicano del siglo xix, quien procuró rectificar las falsas enseñanzas concernientes a la segunda venida de Cristo que se habían vuelto tan comunes. Darby creía, correctamente, que Jesucristo regresaría a la Tierra para establecer el Reino de Dios y gobernar personalmente el mundo por mil años. Sin embargo, en su celo por refutar los errores, Darby promovió la idea de que Cristo volvería para llevarse consigo a los creyentes antes del catastrófico periodo que precedería su última venida.

ARREBATADOS, CLARO, PERO ¿CUÁNDO?

Si queremos estudiar concienzudamente este tema, necesariamente debemos comenzar en 1 Tesalonicenses 4:16-17. Pablo escribe en el versículo 16 que cuando Jesús retorne al sonido de una trompeta, los creyentes que ya hayan muerto serán resucitados: “Porque el Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel, y con trompeta de Dios, descenderá del cielo; y los muertos en Cristo resucitarán primero”. A continuación dice: “Y luego nosotros los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos para siempre con el Señor” (énfasis nuestro en todo este folleto, a menos que se indique lo contrario).

La frase original en griego equivalente a seremos arrebatados “combina las ideas de fortaleza y premura que vemos en el irresistible poder de Dios” (Tyndale New Testament Commentaries [Comentarios del Nuevo Testamento de Tyndale], Leon Morris, 1984, p. 94). Las palabras  “arrebatar”, “arrebato”, “arrebatador” y “arrebatado” se derivan del latín. En español, la palabra arrebatado literalmente significa “ser quitado o tomado con violencia” (o súbitamente).

Técnicamente hablando, la Biblia sí habla de un tipo de “arrebatamiento”. Se trata del momento en el cual los seguidores de Cristo serán tomados repentinamente a su venida. La Biblia se refiere a esto como la resurrección. La controversia se centra en la naturaleza de este suceso y cuándo ocurre. La enseñanza común sobre el rapto secreto lo sitúa años antes de que el mundo sea testigo del retorno triunfal del Mesías, lo cual se opone diametralmente a lo que dice la Biblia.

La Escritura habla de “el día del Señor” y de “el día de Cristo”. Ambas expresiones se refieren al tiempo en que Jesús intervendrá para juzgar, recompensar a sus santos y reinar sobre toda la Tierra. Otra frase similar es “el día de nuestro  Señor Jesucristo” (1 Corintios 1:8). Este “día” grandioso no se limitará a 24 horas. (Por favor vea el gráfico en la parte central de esta guía de estudio para una comparación profunda de estos términos y las escrituras pertinentes a ellos).

Isaías 34:8 habla de “el día de venganza del Eterno, año de retribuciones en el pleito de Zion”. Apocalipsis 6:12-17 describe las señales celestiales, y los capítulos subsiguientes revelan que este periodo estará colmado de acontecimientos cataclísmicos que culminarán con la llegada de Jesús en toda su gloria, acompañado de sus santos ya resucitados, para destruir a los ejércitos que se juntarán contra él y quedarse aquí en la Tierra (Zacarías 14:1-5; Judas 1:14; Salmos 149:5-9). (Si desea más información sobre este tema, solicite o descargue nuestro folleto El Apocalipsis sin velos).

DEFINICIÓN DE TÉRMINOS COMUNES

Darby abogó por lo que se denomina premilenialismo, en contraste con los más populares posmilenialismo y  amilenialismo. Examinemos brevemente estos términos:

Primero, la palabra de la cual se derivan estos términos, Milenio, es el nombre latino que se le da a un periodo de mil años. En la teología cristiana se refiere a los primeros mil años del reinado de Cristo sobre la Tierra, según se describe en Apocalipsis 20:4.

Un premilenialista cree que Cristo retornará al comienzo del Milenio y que intervendrá en un mundo malvado para reinar de manera literal las naciones por mil años, como afirma este versículo.

Un posmilenialista cree que el Milenio es un lapso de mil años o un periodo muy largo de gobierno mundial cristiano impuesto por la Iglesia para establecer el Reino de Dios en la Tierra, al final del cual Cristo regresará a un mundo completamente cristianizado. Esta perspectiva, popularizada en el siglo que precedió a Darby por el teólogo anglicano Daniel Whitby, se hizo prevalente entre los calvinistas puritanos y sus herederos. El posmilenialismo contribuyó a promover la idea de que la Iglesia puede extender el Reino de Dios a toda la Tierra mediante sus acciones. Esto ha motivado a muchas iglesias a involucrarse en política, bajo el argumento de que están virtualmente obligadas a influir sobre los gobiernos para que adopten el camino de la santidad.

Un amilenialista no cree que Cristo reinará literalmente sobre la Tierra por mil años. En cambio, cree que el Milenio se refiere figurativamente a toda la era de la Iglesia, y que Cristo y los santos reinarán en el cielo y también en la Tierra mediante la propagación limitada del cristianismo. Esta creencia fue muy popular desde los inicios de la Edad Media, y sigue siendo la perspectiva mayoritaria entre quienes se identifican a sí mismos como cristianos en la actualidad.

PRUEBA MUY DÉBIL

Quienes creen en el rapto secreto se apresuran a señalar que Jesús dijo que nadie sabría el día de su retorno para reunirse con sus seguidores (Mateo 24:36), mientras otras profecías revelan la duración del periodo final de tribulación que conducirá a su venida. Por ejemplo, Daniel 12:11 dice que debemos contar 1290 días desde cierto evento del tiempo del fin (llamado “la abominación desoladora”) que conduce a la gran tribulación, hasta el advenimiento de Cristo. Por ende, arguyen los partidarios de la teoría del rapto, para que nosotros no sepamos el día, este debe ocurrir antes del regreso de Cristo. Sin embargo, a Daniel se le dijo que él sería resucitado “al fin de los días” (versículo 13), es decir, al final de las dos series de días ya mencionadas en Daniel 12:11 y 12 (los 1290 y los 1335 días). Esto coloca la resurrección de Daniel después del periodo de tribulación. Esto es completamente opuesto a lo que afirma la doctrina común sobre el arrebatamiento.

Junto con declarar que nadie sabría cuál sería ese día, Cristo también dijo: “Entonces estarán dos en el campo; el uno será tomado, y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino; la una será tomada, y la otra será dejada. Velad, pues, porque no sabéis a qué hora ha de venir vuestro Señor” (Mateo 24:40-41). El argumento detrás del rapto es que, sin advertencia, algunas personas simplemente desaparecerán después de ser secretamente arrebatadas por Cristo. Como esto se compara con lo que pasó en tiempos de Noé, cuando la gente vivía sus vidas cotidianas sin saber que estaban al borde del desastre (vv. 37-39), se esgrime el argumento de que esta desaparición de creyentes no puede ser parte de los difíciles tiempos de la gran tribulación y del día del Señor.

Pero, ¿acaso estaba Jesús hablando siquiera de que la gente sería arrebatada en el aire para reunirse con él, o estaba diciendo simplemente que uno sería tomado y otro dejado? Note que la gente en tiempos de Noé “no [entendió] hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos” (v. 39). Por lo tanto quiere decir que aquí, en este contexto, el hecho de ser llevados fue algo nefasto – fueron llevados a la calamidad y la muerte. De la misma manera, pareciera que quienes son “llevados” en los tiempos del fin son aquellos que se ven arrastrados por la vorágine de eventos catastróficos. Aquellos que son “dejados” son protegidos de la destrucción. Esto no tiene nada que ver con el arrebatamiento.

Pero a pesar de la falta de evidencia bíblica en apoyo a la doctrina común del rapto secreto, todavía son muchos los que se aferran a ella. Algunas denominaciones religiosas incluso se refieren a ella como “la esperanza bienaventurada” usando la  frase de Tito 2:13, donde Pablo escribe que debemos estar “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo”.

Los creyentes en el rapto secreto consideran que este se llevará a cabo con anterioridad al regreso de Jesucristo, lo que simplemente no es bíblico

Según lo que ellos creen, la palabra “manifestación” se refiere a algo secreto y repentino, es decir, al arrebatamiento. Por lo tanto, “esperanza bienaventurada” se convierte en una especie de abreviación que describe este rapto secreto, tanto en la literatura como en las películas basadas en dicha doctrina. Además, ellos citan algunos versículos del Nuevo Testamento que mencionan “la aparición de nuestro Salvador Jesucristo” (1 Timoteo 6:14) y “la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13), como si estas escrituras pudiesen darle más peso a la doctrina.

Pero todas estas escrituras se refieren simplemente a la venida de Cristo, ya sea la primera vez como perfecto sacrificio por el pecado, o la segunda vez como Rey invencible.

En estos versículos no existe nada relacionado con un rapto secreto de creyentes que son llevados al cielo antes del tiempo de la tribulación, a pesar de los intentos de muchos teólogos evangélicos por interpretar estos pasajes de tal manera. Claro que seremos arrebatados y llevados en el aire para estar con Cristo, pero ello solo ocurrirá al final de la gran tribulación y el día del Señor.

GRÁFICO: NOS REUNIREMOS CON CRISTO EN EL AIRE, PERO ¿CUÁNDO?

GRÁFICO: CRONOLOGÍA DE SUCESOS DEL TIEMPO DEL FIN

GRÁFICO: ESQUEMA DEL LIBRO DE APOCALIPSIS

LA SÉPTIMA TROMPETA: EL RETORNO DE JESUCRISTO

Una referencia paralela se encuentra en 1 Corintios 15:51-53, en la cual Pablo claramente nos dice que Dios resucitará a vida espiritual a los creyentes fallecidos, “a la final trompeta”. Esta es la misma “trompeta de Dios” mencionada en 1 Tesalonicenses 4:16. Pablo afirma además, en 1 Corintios 15:51, que Dios también transformará en espíritu a los creyentes que todavía estén vivos en aquel tiempo. Así, vemos que el retorno de Jesucristo y la resurrección de los santos ocurren en el mismo lapso de tiempo.

¿Cuál es el significado de la trompeta acerca de la cual escribió Pablo? El libro de Apocalipsis nos habla de siete trompetas, tocadas por siete seres angelicales en el tiempo del fin (las primeras seis se describen en los capítulos 8-9). El dramatismo aumenta con cada acontecimiento anunciado por el sonido de una trompeta, hasta que el séptimo y último ángel toca la suya en Apocalipsis 11. Su anuncio proclama la culminación, el último y más grandioso suceso: el retorno de Jesucristo para instaurar el Reino de Dios en la Tierra:

“El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (v. 15).

Esta trompeta anuncia la manifestación de la ira divina y el momento de recompensar a los siervos de Dios (v. 18). Y al leer los otros versículos, es evidente que Jesús desciende al sonido de esta séptima trompeta y que es en ese momento cuando los santos ascienden para reunirse con él.

El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos” (Apocalipsis 11:15).

¿Cuándo ocurre esto, según la cronología de los acontecimientos del tiempo del fin? En una profecía que entregó Jesús, se refirió a una profanación en Jerusalén – la abominación desoladora – que tendrá lugar antes de la gran tribulación (Mateo 24:15-22). Esto sucederá 1290 días (poco más de tres años y medio) antes de la resurrección de la que habla Daniel, la cual tendrá lugar al mismo tiempo del retorno de Cristo, según leemos en Daniel 12:11-13.

Jesús continuó en Mateo 24:29: “E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá, y la luna no dará su resplandor, y las estrellas caerán del cielo, y las potencias de los cielos serán conmovidas”. Él dijo que todas las naciones de la Tierra verían la señal de su venida y se lamentarían. Después declaró que las naciones lo verían descendiendo con poder y gran gloria y que enviaría a sus ángeles para reunir a sus seguidores resucitados “con gran voz de trompeta” (vv. 30-31).

Compare esto con Apocalipsis 6, donde encontramos un tiempo de indescriptible martirio final (vv. 9-11). Esto es seguido de las señales celestiales que mencionó Jesús y de los lamentos de los habitantes de la Tierra (vv. 12-17). Fíjese en la conclusión de aquellos lamentos: “Porque el gran día de su ira ha llegado, ¿y quién podrá sostenerse en pie?

Esto coincide con Joel 2:31, donde se nos dice que “el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día grande y espantoso del Eterno”. Esto significa que en el libro de Apocalipsis, las trompetas tocadas después de las señales celestiales representan el tiempo del día del Señor.

La séptima trompeta será tocada al final de este día del Señor (que durará un año, Isaías 34:8: “Es día de venganza del Eterno, año de retribuciones en el pleito de Sion), al concluir los tres años y medio de calamidades. En este momento, los muertos en Cristo serán resucitados y los creyentes que estén vivos serán transformados a seres inmortales. Es imposible que ellos puedan ser llevados a la gloria antes del periodo de tribulación. ¡Los hechos descritos en las Escrituras no permiten un rapto de los santos y su ascensión al cielo por un periodo de varios años!

Usted puede leer más acerca de estos acontecimientos del tiempo del fin en nuestros folletos El Apocalipsis sin velos y Usted puede entender la profecía bíblica.

PROTECCIÓN A LOS SANTOS

Vemos que los creyentes no son sacados de la Tierra durante la gran tribulación, pero Dios los protegerá durante este periodo de gran aflicción. La referencia más específica a la protección que Dios promete a su pueblo al fin de los tiempos se encuentra en Apocalipsis 12.

El versículo 14 dice: “Y se le dieron a la mujer (símbolo del Israel espiritual, en este contexto) las dos alas de la gran águila, para que volase de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, y tiempos, y la mitad de un tiempo”. Los “tiempos” aquí denotan años: un tiempo (un año), más tiempos (dos años), más la mitad de un tiempo (medio año), lo que equivale a un total de tres años y medio, el periodo correspondiente a la gran tribulación y el día del Señor. Y note que la protección no se llevará a cabo en el cielo sino en el desierto, aquí en la Tierra.

Pero la historia no termina aquí. El contexto nos dice que al menos una parte del pueblo de Dios sufrirá persecución mientras él protege al resto de los fieles: “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer; y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (17). Es posible que el resultado de esta persecución sea el martirio.

La Biblia registra muchas maneras de las que Dios se valió para proteger a su pueblo en el pasado, pero no revela específicamente cómo, dónde o cuándo (ni tampoco a “quiénes”) protegerá en el tiempo del fin. No obstante, podemos confiar en que él nos revelará lo que necesitamos saber en el momento indicado. Entretanto, debemos enfocarnos en prepararnos espiritualmente para el retorno de Cristo y el establecimiento del reino de nuestro Padre (Mateo 24:38-51).

CÓMO EMPAÑAN LA VERDAD BÍBLICA LAS ENSEÑANZAS POPULARES SOBRE EL RAPTO SECRETO

La versión más popular y ampliamente aceptada de la teoría del rapto secreto afirma que Jesucristo rescatará milagrosamente a su pueblo de una Tierra al borde de la tribulación. Es una idea muy consoladora, ya que ofrece la promesa de paz y seguridad en el cielo, mientras acá abajo la Tierra se sume en la confusión y la destrucción.

Sin embargo, aunque Dios sí ofrece protección a su pueblo durante el tiempo de la gran tribulación, en ninguna parte de la Biblia se afirma que tal protección se llevará a cabo en el cielo. El esquema profético enfatiza claramente que los creyentes no ascenderán al cielo para recibir a Cristo sino hasta que él regrese a la Tierra, al sonido de la última de siete trompetas (lea nuestro folleto gratuito El Apocalipsis sin velos).

En cuanto a este concepto tan popular del rapto secreto, la Biblia no lo enseña. Se debe aclarar, no obstante, que la palabra castellana “rapto” solo significa “acción de arrebatar”, y la Biblia menciona que eso efectivamente sucederá. El apóstol Pablo declara en 1 Tesalonicenses 4:17 que al momento del regreso triunfal de Cristo a la Tierra, los creyentes que aún estén vivos serán “arrebatados juntamente con ellos [los que murieron en la fe] en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor”.

Sin embargo, mientras el arrebatamiento de los creyentes para que se reúnan con Cristo es un hecho ciertamente bíblico, muchos lo han vinculado erróneamente con la doctrina del rapto secreto.

La mayoría de los que apoyan “el rapto” son descritos de manera más técnica como pretribulacionistas porque creen en un “rapto pretribulación” y típicamente comenten el error de creer que la tribulación dura siete años y que se convierte en “gran tribulación” solo a mitad de camino. También existen los mediotribulacionistas, que creen en un rapto “a mitad de la gran tribulación” y que el arrebatamiento ocurrirá en un supuesto punto medio, tres años y medio antes del advenimiento de Cristo. Finalmente están los postribulacionistas, que creen que el arrebatamiento de los creyentes para recibir a Cristo en el aire tendrá lugar al final de los tres años y medio de la gran tribulación. Y aunque esta última perspectiva se acerca más que las otras a lo que enseña la Biblia, el término rapto sigue siendo problemático si se consideran todos los falsos conceptos que lo rodean.

Para ser claros, la popular doctrina del rapto secreto es falsa. No se llevará a cabo ningún rapto de creyentes meses o años antes de la segunda venida de Cristo. En cambio, los creyentes serán arrebatados para recibir a Cristo en el aire mientras regresa a la Tierra, después de haber estado vivos en la Tierra durante el periodo de tribulación de tres años y medio.

LA ESPERANZA EN LA RESURRECCIÓN

Hagamos un resumen de lo que verdaderamente dice 1 Tesalonicenses 4:16, donde se menciona que los creyentes serán arrebatados:

●     El retorno de Jesucristo será proclamado mediante el sonido de una trompeta tocada por un ángel. Es muy claro que esto no es un secreto.

●     Los creyentes que hayan muerto para ese entonces serán resucitados para unirse a Cristo en el momento que él regrese a establecer su gobierno sobre la Tierra.

●     Los creyentes que aún vivan serán transformados. en seres espirituales para unirse a quienes hayan resucitado de entre los muertos.

●     Todos los santos, arrebatados en el aire, ascenderán para recibir a Cristo y estar con él para siempre.

En otras escrituras relacionadas con el tema, vimos que los santos descenderán a Jerusalén con Cristo para gobernar a su lado durante el Reino de Dios sobre la Tierra (Zacarías 14:1-5; Apocalipsis 5:10; 20:6).

También hemos visto que el arrebatamiento de los santos al momento en que se toque la última trompeta no ocurrirá antes del catastrófico periodo del tiempo del fin, sino al final de los tres años y medio de la gran tribulación y el día del Señor. Durante este tiempo habrá protección para el pueblo de Dios, pero dicha protección será en la Tierra, no en el cielo.

No habrá un rapto secreto de creyentes antes del periodo de tribulación. Podemos agradecerle a Dios que haya una resurrección en la cual los verdaderos cristianos serán arrebatados en el aire a la gloriosa segunda venida de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.

Esta es la gran esperanza para todos los que confían en Dios y creen en él y en su propósito para nuestras vidas (Romanos 8:28). La gran lección de la gran tribulación venidera, la persecución de los santos y el inminente retorno de Jesucristo y la resurrección de los fieles, es que no hay tiempo que perder para desarrollar nuestra relación con Dios el Padre y su Hijo.

El tiempo es ahora. Comience hoy mismo a acercarse al Eterno en oración y pídale que lo ayude a someterse a su voluntad. Manténgase cerca de Dios el Padre y de Jesucristo y deje atrás el temor al futuro, confiando en la esperanza de la resurrección.




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