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MIEDOS

vs.

AUTORIDAD



Tú eliges dónde habitar…









Caren Torres











Libro: MIEDOS VS. AUTORIDAD


Autora: Caren Torres


1º Edición 2017.




Ciudad de Córdoba – Argentina.


1. Relato, Reflexión.




Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio, sin permiso escrito del autor y la editorial.


Hecho el depósito que marca la Ley 11.723


Libro de edición argentina.





















ÍNDICE


Agradecimiento Pág. 5


Dedicatoria Pág. 7


Prólogo Pág. 8


Introducción Pág. 9

¿Que produce en el miedo en nosotros?

Con el miedo paralizamos el tiempo de cumplimiento

-Hombres que tuvieron miedo al llamado, y vencieron.

-La Fe y el miedo son activados con la palabra

Capítulo 1

¿Que produce la autoridad de Dios en nosotros? Pág. 23

-Vivir a pleno en Sus propósitos

-Oración de Fe


Capítulo 2

¿Cuál es la llave para sacar los miedos? Pág. 31

El perfecto amor, echa fuera el temor

¿Por qué no puedo sentir el amor de Dios en mí?

¿Quieres ser Su amigo?

¿Quieres ser y conocerlo como tu hermano?

¿Quieres conocerlo como tu padre?


Capítulo 3

Cruzando la Puerta del Pasado Pág. 41

Recibe los beneficios del perdón

¡Mereces ser feliz!

No escuches ningún argumento que intente detenerte:

-Cerrar puertas es vital en este proceso

-No confundas descanso, con dejarse estar…



Capítulo 4 Pág. 51

¿Se puede recuperar la autoridad que los miedos se llevaron?

Si, Recuperar nuestra identidad y conocer al que está conmigo.


*Sentir culpa no es estar arrepentidos

*Pide un nuevo corazón para alinearte con el Padre

*Dios te prueba con obediencia, no con tentaciones

*El perdón le permite a Dios crear un nuevo corazón


Capítulo 5

OBEDIENCIA - DES/OBEDIENCIA Pág. 59

-A quién obedecemos, Determina a quién servimos

-La obediencia confirma el pacto para su cumplimiento


Capítulo 6

Encontrando mi lugar - Descubriendo mi llamado Pág. 69

Testimonios, son EVIDENCIA que la palabra de Dios es efectiva

*No dejes que la opinión de los demás modifique quien eres

*No te compares

*¿Reconoces tu llamado?


Capítulo 7

Compromiso asumido Pág. 97

*Diferencias entre obligación y responsabilidad

*Caminando en pos del llamado aceptando los primeros desafíos

*Dios está dispuesto a hacer un acuerdo contigo

*Manos a la obra:

-Reflexiones dichas en Radio IDJ







AGRADECIMIENTOS

Es imposible pasar por alto esta parte, porque hay mucho por agradecer; primero y principal, a mi muy amado amigo que es el mismo Espíritu Santo, quien me ha acompañado en cada instante, aun cuando creí que no había nadie más, él hizo notar su presencia hermosa y me dio alivio en medio del proceso; que por momentos se volvía interminable y, en la etapa de silencio, fue eterno para mí, aunque estoy segura que los silencios de Dios a todo el mundo se les hacen interminables. Muchas veces queremos que nos hable, pero por una extraña razón, sabemos que no siempre dirá lo que queremos escuchar, él nos exhorta, nos motiva, por momentos nos impulsa a seguir y avanzar e ir contra la corriente, pero sabemos que siempre hay una buena razón, y no siempre hay que entenderlo, sino que hay que obedecerlo. Los resultados se tornan sorprendentes, claro que sí.


Si bien hay mucho de parte de Dios que quise compartir con ustedes, porque si a mí me sirvió, también les puede servir a Uds. Pero comencé este camino junto a mis compañeras que estuvieron aun entendiendo menos que yo, y esperando aún más, por momentos; pero su fidelidad en el ministerio y por su obediencia son dignas de destacar, porque permanecer cuando todo está bien es fácil y cualquiera lo hace, pero cuando las cosas se complican y aparecen tiempos largos de luchas y adversidad, no cualquiera sigue.

Aunque no siempre estuvimos de pie, pero sí determinadas a continuar a pararnos firmes una vez más, respirar profundo y seguir adelante, confiando que aquel que nos llamó, es fiel y que no nos iba abandonar a mitad de camino. Lo bueno es que Uds. podrán conocerlas un poco a través de su testimonio expresado aquí.

Reconozco que me hace muy feliz verlas en el lugar que hoy están, porque desde que las conocí, al día de hoy, han crecido mucho y ni siquiera lo han notado. Es importante no medirse o compararse, porque todos somos distintos, pero juntos somos un complemento para crecer y avanzar por nuevas y mayores cosas.

Es bueno dar los primeros pasos y tener quien te acompañe, pero debemos emprender la carrera que nos toca cada uno, tanto a nosotras como ustedes.

Todos conocemos frases como:

“La pelea no la gana el más fuerte”

“La carrera de la vida no la gana el más rápido”


Estas frases no quieren decir que debemos dejarnos estar, sino que, por el contrario, llega a la meta aquel que aprendió a resistir y fue constante.

Te animo a seguir adelante sin bajar los brazos, la victoria es para quién pelea, y para ellos es el botín.
























DEDICATORIA

Este libro está dirigido a líderes que conocen a Dios, que han decidido tomar el compromiso de servir siendo parte de un ministerio, y que después de un tiempo de trabajo y dedicación han recibido palabras proféticas y se encuentran anhelando ser eso que Dios les ha dicho que serán, pero por diferentes motivos o situaciones se encuentran estancados en algún punto de su vida, sabiendo que el tiempo transcurre y que las oportunidades se les escapan de las manos sin saber por qué.

Si eres uno de ellos, entiende que toda obra que Dios comienza no queda inconclusa, porque él es fiel y justo para terminarla. De una u otra manera, te mostrará el camino a seguir. Y este libro te ayudará a encontrar las llaves que necesitas para salir de ese lugar en donde te encuentras estancado.

Lo que Dios te ha prometido, él lo cumplirá, depende de ti cuánto tiempo se demore en realizarlo. Recuerda que el pueblo de Israel, después de cruzar el mar, solo tardaría unos días en llegar a la tierra prometida, pero sus actos provocaron una demora de 40 años.

No te resistas al proceso, Dios te ha llamado en medio de muchos y te ha escogido por ser único. Todos somos parte de un cuerpo y sin ti, ese cuerpo, está incompleto.

No olvides que fuera del propósito divino te sentirás incompleto, y pasarás toda la vida intentando diferentes cosas y nada te llenará, porque la plenitud está solo en Él.

Anímate, descubre tu llamado, “NO TEMAS, CREE SOLAMENTE”; que Dios, a quien llama capacita. Él es quien te hace apto para la tarea encomendada.

Te desafío a ser parte del cambio. La decisión está en ti.







PRÓLOGO


¡Qué libro maravilloso tenemos en nuestras manos! Creo que la escritora ha podido superar sus propios miedos al poder escribirlo y hacerlo llegar a cada uno de nosotros.

Demasiadas personas están hoy llenas de miedos e inseguridades, y eso provoca que no alcancen sus destinos y propósitos en la vida.

Conozco a Caro Torres hace muchos años, y puedo decir que este libro es el resultado de lo que Dios puede hacer en una vida que se entrega sin reservas a la voluntad de Dios.

A través de estas páginas, lograremos captar el deseo del corazón de Dios de vivir una vida libre de temores, y gozarnos al recordar las palabras de nuestro Señor Jesucristo: “Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra”. Mateo 28:18.


Ap. Walter Salguero - Concilio Apostólico Internacional

San Luis – Argentina




Quiero recomendar este libro, nacido para ayudar a enfrentar dilemas modernos que personas en este siglo están viviendo.

Caren Torres, de una manera sabia y con experiencia, ha desarrollado herramientas que pueden ser de gran ayuda.

Además, puedo garantizar su trayectoria, ya que la conozco desde pequeña, la he visto atravesar la adolescencia y ahora en su juventud, superó muchos miedos, pero descubrió la autoridad que habita en ella, despejando las dudas, no permitiendo que esos temores se apoderaran de su corazón.

Sé que quien tenga la oportunidad de leer este libro, aprenderá a dejar los miedos y caminará con autoridad, una vida triunfante.


Dr. Ap. Héctor Hugo Bonarrico

Mendoza – Argentina




INTRODUCCIÓN



¿POR QUÉ SENTIMOS MIEDO?


Muchas veces se nos ha olvidado que somos hijos de Dios, que tenemos de su Espíritu en nosotros, de que fuimos elegidos y creados con un propósito, y que nuestra identidad proviene de Dios.

Sin embargo, no vivimos a la altura de Dios, no poseemos lo que él tiene, y aunque escuchemos su mensaje no lo entendemos.

Eso sucede cuando no estamos conectados con el cielo, lo podemos ver, lo podemos escuchar, y creemos que está, que es real y estamos convencidos de su existencia. Pero lo vemos del otro lado del vidrio, como cuando vemos una vidriera en la calle, sean zapatos, carteras, ropa, herramientas, etc. Es real, están esas cosas ahí, pero solo si pagamos el precio por obtenerlo podremos disfrutar de sus beneficios; ese precio es estar dispuestos a renunciar a todo aquello que nos distrae y nos aleja de la Presencia de Dios. El miedo, es ese vidrio que te deja del otro lado, solo mirando lo que podría hacer y no hice, lo que pude decir y no dije….

Miedo de no tener la fe suficiente, y que todo lo prometido por Dios finalmente no dé frutos, y no es porque Él mienta o no tenga la capacidad de cumplir, sino que paralizamos el tiempo de cumplimiento cuando dejamos el miedo instalado en nuestro ser.



SENTIMOS MIEDO CUANDO NO ESTAMOS

EN EL AMBIENTE NATURAL DE DIOS.


Porque si aprendemos a vivir en Su Presencia, el miedo no tiene lugar allí. Y cuando nos movemos por nuestros propios medios, vivimos en lo natural y esa es la habitación de todos nuestros miedos. Pero, eso no es lo peor. Lo peor es hacer nuestro el miedo diciendo TENGO O NUESTROS miedos por tal o cual cosa. Con esas palabras permitimos que se instale en nuestro ser, el miedo se esconde en nuestras profundidades, y se hace difícil de sacar, porque se comienza a enraizar. Se entrelaza a nuestra alma (centro de las emociones) dejándonos paralizados, si poder avanzar, dando las mejores excusas. Y eso suena lógico, por nuestra mente, que se mueve en lo natural y todo lo calcula, y a todo le teme, porque no tiene respaldo divino.

Pero siendo hijos de un Dios sobrenatural, moviéndonos en el ambiente de la fe y la obediencia, y teniendo un conocimiento de quiénes somos en Él, sabemos que, si está con nosotros, nadie nos podrá hacer frente. Romanos 8:31. ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? 

Y ya no hay nada a que o a quién temerle.



¿QUÉ ES AUTORIDAD?

¿PARA QUÉ LA NECESITAMOS?


Autoridad:

Debemos reconocer que desde que nacemos, vivimos BAJO autoridad, pero solo aquel que se somete a la autoridad es quien podrá ejercerla en un futuro.

Desde que nacemos, siempre hay alguien encargado de enseñarnos y decirnos qué se puede hacer y qué no. Mientras somos niños, nos festejan las cosas que hacemos bien, y comienzan los “NO”.

No toques aquello, NO hagas eso, NO vayas para allá, ten cuidado, No..., NO..., y Nooo…

Preguntamos ¿Por qué NO? y muchas veces sin explicaciones la respuesta es: te dije que no y punto. Y mientras crecemos, merezcamos o no las explicaciones, nos toca obedecer sin entender los por qué, lo único recurrente es: “es por tu bien".

En cuanto comenzamos el colegio, seguimos estando bajo autoridad, pero ahora, ellos tienen el nombre de maestros y profesores. La enseñanza continúa, y mientras vamos creciendo y madurando, es cuando las respuestas a tantas preguntas comienzan a aparecer, empiezas a superar etapas, a fijar conocimientos, y si hemos sido obedientes, aun en momentos de no comprender, sabiendo y confiando en que nuestros superiores sin importar el nombre que tengan en un principio nuestros Padres o tutores, luego los maestros e incluso cuando aparecen los jefes en nuestros trabajos, aun si eres el dueño antes de llegar ahí, pasaste por todo esto, ya que nadie está exento de nacer y vivir bajo una autoridad superior hasta que llega el punto, y el momento donde se nos es DELEGADA esa misma AUTORIDAD, la cual es probada, y es aquí donde se cosecha lo que hayas sembrado.


Si has sido rebelde toda la vida, no esperes obtener buenos resultados a la primera. Habrá que limpiar y pulir todo aquello que no dejaste que hicieran tus mentores en su momento. El revelarse a la autoridad, puede resultar divertido cuando eres un niño o un adolescente, pero en realidad es una trampa para dejarte enredado en tus propios conceptos que, por cierto, y sin dudas, serán errados. Porque nada que sea engendrado en rebeldía y desobediencia dará buenos frutos, solo si eres una persona muy determinada podrás alcanzar algunas cosas con tus propias habilidades y recursos. Pero lamentablemente el día solo tiene 24hs. y tú solo contarás con dos manos para trabajar, dos pies para avanzar, y una cabeza demasiado ocupada como para ver más allá de tus narices. Y esto pasa porque a nadie le gusta seguir una causa perdida o simplemente atraerás un grupo con tus mismas características, y así, todos juntos, simplemente llegarán al fracaso.

Pero la idea es que eso no pase, la idea es que te veas y puedas reconocer tu estado actual, corregir y comenzar de nuevo si es preciso, aunque te lleve un poco más de tiempo lograr tus objetivos, tanto personales como familiares, y así también en el trabajo y el ministerio que estés liderando.

Recuerda que líder es aquel que ejerce influencia sobre otros, duplicándose en ellos. Por eso es importante que te mires en el espejo y te respondas ¿qué pasaría si hubiera otro como yo? Con la misma visión, con la misma determinación y disposición de trabajo....

Es mejor que nos aseguremos de tener un corazón sano, una mente limpia, y un carácter responsable, con la madures necesaria para enfrentar las consecuencias de los errores cometidos, buscando aprender de ellos para no repetir la misma historia una y otra vez.

Cuando tienes en claro quién eres, conociendo tus habilidades y falencias, tu enfoque es encontrar el camino hacia la meta que se te ha delegado. Ya no perderás el tiempo en demostrar quién eres o de lo que eres capaz, tratando de ganarte a los que te rodean, ya que siempre habrá alguien desconforme que no estará de acuerdo con nada de lo que hagas.

Tu tarea como líder, es aprender la mejor manera de enseñar cómo es la tarea a realizar, sumando la paciencia suficiente para hacerlo. Debes recordar que el diseño terminado lo tiene tú, en tu mente y corazón, y no los que te escuchan. De hecho, cuando estés a la mitad del proceso, no te desesperes, mantén el enfoque; porque cuando las prioridades están claras, la toma de decisiones es una tarea fácil de realizar.



HOMBRES QUE TUVIERON MIEDO AL LLAMADO

Y VENCIERON



El llamado es la META,

los dones y talentos

Son los medios para lograrlo

Josué conocía a Dios, pero le temía a la responsabilidad que demanda el liderazgo. Debía continuar con la tarea que tenía Moisés, había visto el poder de Dios, pero ahora era su responsabilidad seguir adelante.

Cuando nos toca emprender nuevos desafíos y continuar adelante, pero ya no como ayudante o detrás de escena, sino al frente y alentando a otros a seguir, el plus de trabajo es otro. 

Josué 1:9 (NVI) Ya te lo he ordenado: ¡Sé fuerte y valiente! ¡No tengas miedo ni te desanimes!

Él no quería continuar con la misión, puso EXCUSAS, de seguro sabía que llevaría una mayor responsabilidad, pero la conquista que desataría era para todo un pueblo, una nación completa, y eso no es poca cosa. Dios le estaba pidiendo que salga de su zona de comodidad, él estaba acostumbrado a estar con su líder quien velaba por el pueblo. Es decir, la responsabilidad era de otro, no de él.

Porque por el miedo, a veces quedamos mudos y paralizados frente a distintas cosas, y no sabemos por qué pensamos lo que pudimos hacer y no hicimos, y nos duele cuando nos damos cuenta que perdimos oportunidades únicas o ver que Dios levanta a otro para estar en el lugar que debíamos estar nosotros, y no nos animamos y solo decíamos: No, no puedo, yo no sirvo para esto, no seré capaz de hacerlo…

Cambia tu manera de pensar y cambiara tu manera de vivir”

No queremos que esto siga sucediendo, y Dios tampoco. El capítulo empieza: “te he mandado”... Es una orden directa que no fue dicha a través de un hombre, fue Dios mismo hablándole, porque sabía el potencial que había en él.

Dios cambia el miedo por acción, pero solo depende de ti, esto comienza cuando aceptamos lo que Dios dice que somos y el plan que tiene para nosotros.

Dios te ha dado un potencial, dones y talentos (es aquello en lo que somos buenos) herramientas, contactos, e ideas con el solo objetivo de desarrollar el propósito por el cual nacimos.


Cuando confiamos en Dios, hay fe

Cuando hay fe, hay acción,

Cuando hay acción, hay frutos.


¡En el caso de Josué, fue el de un CONQUISTADOR!! Que dio frutos.


A decir verdad, todos tenemos algo de Josué, pero para conquistar hay que ¡Trabajar!

Si seguimos leyendo, Dios le dijo lo que debía hacer, cómo lo tenía que hacer. Cuando Dios te llama no te deja solo, te da un plan de trabajo, y pone personas cerca tuyo que te ayudarán a realizar la tarea.

Veamos Josué 1:16, 17. Entonces respondieron a Josué, diciendo: Nosotros haremos todas las cosas que nos has mandado, e iremos adondequiera que nos mandes.17 De la manera que obedecimos a Moisés en todas las cosas, así te obedeceremos a ti; solamente que Jehová tu Dios esté contigo, como estuvo con Moisés.


Dios nunca te deja solo en medio de la pelea. Pondrá a las personas correctas para realizar el trabajo, también estarán las personas incorrectas, para ayudar a moldear tu carácter de líder. ¡Oh, sí! Habrá personas y situaciones difíciles, con el solo fin de formarte en medio del proceso, para que llegues listo a la meta.

Por lo tanto, no los esquives, aprende rápido y sigue al próximo nivel.



GEDEÓN, NO CONOCÍA EL PODER DE DIOS

PORQUE ESTABA ACOSTUMBRADO A SU RUTINA


Lo que me llamó la atención de él, fue que llevaba años en las mismas condiciones. De hecho, su situación fueron 7 años que el pueblo estuvo así, al igual que él, esto era casi una rutina donde siempre pasaba lo mismo.

Ahora, pregunto: Tu ¿Cuánto tiempo llevas esperando? Esperando que Dios cumpla sus promesas en ti, esperando que tu vida mejore, esperando que tu sanidad se manifieste, esperando que Dios te responda, esperando que Dios obre, esperando el amor de tu vida.

¿Cuánto llevas esperando para vivir? ¿Qué es lo que te detiene? ¿Qué es lo que te adormece? Solo sueñas que un día llegará.

El responder las preguntas, te confrontarán a ti mismo, y es para ayudarte a que identifiques lo que debes erradicar de tu vida, para que cambie, y de frutos.

EL MIEDO TE ADORMECE


Vemos en la historia de Gedeón, que el pueblo era saqueado y devastado por años. Sembraban, y al tiempo de cosecha venían sus enemigos y se lo llevaban todo.

Me pregunto ¿Cuántas veces sembraste y no pudiste disfrutar tu cosecha? Porque a mí también me pasó, y me vi en medio de una cueva sin salida, sin futuro, ver que el tiempo se desvanecía y nada cambiaba, y no porque no hiciera nada, al contrario, sembraba en tiempo, esfuerzo, trabajo, mi vida entera, por hacer la obra de Dios, pero cosechaba por mí: miedo y preocupación.

Si a vos te pasa lo mismo, entonces, presta mucha atención a lo que sigue:


El miedo pone a prueba tu fe


Jueces 6:10

Les dije: “Yo soy el Señor su Dios; no adoren a los dioses de los amorreos, en cuya tierra viven.” Pero ustedes no me obedecieron.»11 El ángel del Señor vino y se sentó bajo la encina que estaba en Ofra, la cual pertenecía a Joás, del clan de Abiezer. Su hijo Gedeón estaba trillando trigo en un lagar, para protegerlo de los madianitas. 12 Cuando el ángel del Señor se le apareció a Gedeón, le dijo: —¡El Señor está contigo, guerrero valiente!13 —Pero, señor —replicó Gedeón—, si el Señor está con nosotros, ¿cómo es que nos sucede todo esto? ¿Dónde están todas las maravillas que nos contaban nuestros padres, cuando decían: “¡El Señor nos sacó de Egipto!”? ¡La verdad es que el Señor nos ha desamparado y nos ha entregado en manos de Madián! 14 El Señor lo encaró y le dijo: —Ve con la fuerza que tienes, y salvarás a Israel del poder de Madián. Yo soy quien te envía. 15 —Pero, Señor —objetó Gedeón—, ¿cómo voy a salvar a Israel? Mi clan es el más débil de la tribu de Manasés, y yo soy el más insignificante de mi familia. 6 El Señor respondió: —Tú derrotarás a los madianitas como si fueran un solo hombre, porque yo estaré contigo. 17 —Si me he ganado tu favor, dame una señal de que en realidad eres tú quien habla conmigo —respondió Gedeón—. 18 Te ruego que no te vayas hasta que yo vuelva y traiga mi ofrenda y la ponga ante ti.
—Esperaré hasta que vuelvas —le dijo el Señor.
19 Gedeón se fue a preparar un cabrito; además, con una medida[a] de harina hizo panes sin levadura. Luego puso la carne en una canasta y el caldo en una olla, y los llevó y se los ofreció al ángel bajo la encina. 20 El ángel de Dios le dijo: -toma la carne y el pan sin levadura, y ponlos sobre esta roca; y derrama el caldo. Y así lo hizo Gedeón. 21 Entonces, con la punta del bastón que llevaba en la mano, el ángel del Señor tocó la carne y el pan sin levadura, ¡y de la roca salió fuego, que consumió la carne y el pan! Luego el ángel del Señor desapareció de su vista. 22 Cuando Gedeón se dio cuenta de que se trataba del ángel del Señor, exclamó: —¡Ay de mí, Señor y Dios! ¡He visto al ángel del Señor cara a cara! 23 Pero el Señor le dijo
: —¡Quédate tranquilo! No temas. No vas a morir. 24 Entonces Gedeón construyó allí un altar al Señor, y lo llamó «El Señor es la *paz», el cual hasta el día de hoy se encuentra en Ofra de Abiezer.


Dios primero te ama

y después te perdona




VARIOS PUNTOS A TENER EN CUENTA


El pueblo de Israel estaba como estaba por: Desobedecer.

El miedo te llena de excusas, te paraliza y, por ende, no obedecemos en tiempo y forma.

Si bien, Él puede reemplazarte y llamar a otro, siempre está dispuesto a darnos nuevas oportunidades. Dios te ama tal cual eres, Él ve tu potencial y lo que puede hacer en ti, y a través de ti. Él mira tu corazón, no tus errores.

Las personas primero te juzgan, y luego te preguntan. Dios, primero te ama, y después te perdona. 

Salmos 139: 13-16. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas.


¡El Señor está contigo, guerrero valiente!

Dios sabe de lo que eres capaz, porque eres su hijo, y como Padre, cada vez que te mira, ve lo que realmente eres en él y no lo que tú crees que eres o lo que la gente dice de ti. Eso no importa, porque cargas su ADN.


Ve con la fuerza que tienes, y salvarás a Israel del poder de Madián.

¡Yo Soy quien te envía! Él no te pide más de lo que puedes dar; es con lo que tienes, y con lo que eres. Porque lo que te falte, él lo suplirá, porque prometió estar contigo en cada paso. Por tanto, ¡No temas! ¡No estás solo! “Y si Dios es con nosotros, ¿Quién podrá en nuestra contra?Romanos 8:31. ¡Él cree en ti!


Si me he ganado tu favor, dame una señal.

Ja, já… Gedeón es igual a ti y a mí. Cuando Dios nos habla, dudamos un poco, solo un poco. Y pedimos señales, y que nos confirme, etc.

Pero nuestro espíritu reconoce su voz, y nos llena de fe y actuamos en consecuencia. Recuerda, la fe te activa porque la fe necesita de tu acción. 

No te vayas hasta que yo vuelva y traiga mi ofrenda y la ponga ante ti.

Gedeón es el único hombre con miedo y una autoestima muy baja que decide accionar el poder de la ofrenda y el sellar la palabra que Dios le estaba dando.

el ángel del Señor tocó la carne y el pan sin levadura, ¡y de la roca salió fuego, que consumió la carne y el pan!”

Cuando Dios recibe tu ofrenda, es un contrato firmado (pacto) donde el compromiso es de ambas partes, y sucede exactamente lo acorado. Es por eso que el Ángel de Jehová le dice: -¡Quédate tranquilo! No temas. No vas a morir. 

Te invito a que sigas leyendo la historia de Gedeón y los 300, verás que, a él, Dios también le dice paso a paso, que es lo que debe hacer para librar a su pueblo. Al igual que a Josué, Dios, cuando te llama te da las herramientas, la estrategia que se necesita, y las personas idóneas para llevar adelante el trabajo.


Te invito a que identifiques a las personas que te distraen, no por ser malas ni nada, solo son una distracción para llevar a cabo tu tarea, ya que es necesario que las apartes de tu vida, entregarlas en manos de Dios para que obre en ellos.

Y no porque los dejes ir, significa que se van a perder, porque por amor a ti, usará a otros para que rieguen esa semilla que ya plantaste en ellos y que a su tiempo llevarán fruto.


TU has lo posible

y Dios hará lo Imposible


Dios no te deja solo en el proceso de cumplimiento, porque después de la pelea disfrutas la victoria con ellos. Dios te necesita a ti para salvar a muchos, y también necesita a los que están contigo para que la victoria sea aún mayor.



NO TE RINDAS, TU TIEMPO ES HOY


¡Tranquilo! No pierdas más tiempo y más años de tu vida en una cueva, obedece al llamado que hay en ti. Recuerda, Dios a quien llama capacita. Por lo tanto, si piensas que no eres capaz de lograrlo, esta palabra es para ti.


Isaías 41:13. Porque yo, el Señor tu Dios, te he tomado de la mano; yo te he dicho: “No tengas miedo, yo te ayudo.”


ELÍAS ESCUCHÓ LO QUE NO DEBÍA Y TUVO MIEDO


NO PRESTES TUS OÍDOS A CUALQUIERA


Elías huye a Horeb. 1º de Reyes 19:1-3. 8-14 Acab contó a Jezabel todo lo que Elías había hecho y cómo había degollado a todos los profetas de Baal.2 Entonces Jezabel mandó un mensajero a decirle a Elías: «¡Si tú eres Elías, yo soy Jezabel! Y que los dioses me castiguen duramente, si mañana a esta hora no he hecho contigo lo mismo que tú hiciste con esos profetas.»3 Elías se dio cuenta de que corría peligro, y para salvar su vida se fue a Beerseba, que pertenece a Judá, y allí dejó a su criado….

8 Elías se levantó, y comió y bebió. Y aquella comida le dio fuerzas para caminar cuarenta días y cuarenta noches hasta llegar a Horeb, el monte de Dios. 9 Al llegar, entró en una cueva, y allí pasó la noche. Pero el Señor se dirigió a él, y le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?»

10 Él respondió: «He sentido mucho celo por ti, Señor, Dios todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza y derrumbado tus altares, y a filo de espada han matado a tus profetas. Sólo yo he quedado, y me están buscando para quitarme la vida.»

11 Y el Señor le dijo: «Sal fuera y quédate de pie ante mí, sobre la montaña.»

En aquel momento pasó el Señor, y un viento fuerte y poderoso desgajó la montaña y partió las rocas ante el Señor; pero el Señor no estaba en el viento. Después del viento hubo un terremoto; pero el Señor tampoco estaba en el terremoto. 12 Y tras el terremoto hubo un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Pero después del fuego se oyó un sonido suave y delicado. 13 Al escucharlo, Elías se cubrió la cara con su capa, y salió y se quedó a la entrada de la cueva. En esto llegó a él una voz que le decía: «¿Qué haces ahí, Elías?» 14 Él contestó: «He sentido mucho celo por ti, Señor, Dios todopoderoso, porque los israelitas han abandonado tu alianza y derrumbado tus altares, y a filo de espada han matado a tus profetas. Sólo yo he quedado, y me andan buscando para quitarme la vida.» (Elías responde dos veces lo mismo)


La Fe y el miedo son activados

al oír la palabra



VEAMOS QUÉ SIGNIFICA: ESCUCHAR

1-Prestar atención a lo que uno oye. (Prestar atención es la capacidad de enfocarse en una persona u objeto e ignorar otras).

2- Hacer caso de un consejo o aviso.


Elías, cuando escuchó que estaban matando profetas, tuvo miedo, y se escondió para dejarse morir. Es un tanto contradictorio, no quería que lo mataran, pero se fue para morir solo.

Aquí nos damos cuenta de cómo el temor puede marearte y confundirte, dejándote fracasado de todos modos. El objetivo es desvanecerte, al punto de dejarte sin aliento, sin ganas de seguir.

En este caso, Elías no es alguien que no quisiera o que tuviera miedo de realizar su llamado, al contrario, él estaba trabajando al servicio de Dios, ya conocía su voz. Sin embargo, si no nos fortalecemos constantemente en el poder del amor y en su presencia, se corre el peligro de ser un profesional ministerial, donde se trabaja o se sirve de un modo automático.


Si no hay paz en lo que oyes

Ahí no está Dios

Su palabra es aliento de vida



Así como Elías, cuántas veces nosotros escuchamos lo que no debemos de otras personas: amigos, familia, personas tóxicas, personas sin fe; siempre está todo mal para ellos, si tienes éxito, es porque andas en algo raro, etc. Y recibimos consejos engañosos que no son de Dios, y al final, cuando más metidos estamos en el ministerio, comenzamos a disminuir nuestro rendimiento o nos alejamos del llamado que tenemos. ¡Esto pasa cuando estamos cansados, cuando nos agotamos física y espiritualmente! Es ahí que dejamos de distinguir su voz entre las demás voces, porque el cansancio te quita la capacidad de atención. Y en lugar de fortalecernos en Él, no discernimos el origen de los mensajes u consejos que recibimos.

No pierdas tu enfoque, sea que conozcas el poder de Dios o seas nuevo en la iglesia. Debemos tener claro que el enemigo busca distraerte para sacarte de algún modo, usa a los más cercanos o no tanto a veces, hay amistades que se desaparecen un tiempo y vuelven a aparecer cuando queremos hacer las cosas bien para Dios, solo para estorbar.

Pide ayuda al Espíritu Santo, y discierne con cuál debes quedarte. A veces, menos, es más… Menos amistades tóxicas que te ensucien, y más de DIOS.


Volviendo a Elías, ÉL ESCUCHÓ, TUVO MIEDO Y HUYÓ.

Verso 8. Al llegar, entró en una cueva, y allí pasó la noche. Pero el Señor se dirigió a él, y le dijo: «¿Qué haces aquí, Elías?

¡Woww! ¿Qué haces aquí? Como diciendo: “¿Qué voy hacer contigo?” Pero no con tono de reto, sino más bien de amor.

Al Señor, a veces le cuesta entender por qué dudamos tanto, más aún Elías, que siendo profeta que escuchaba la voz de Dios y transmitía su mensaje, estaba ahora en esa situación de depresión. Conocía al Dios vivo, todo lo contrario a los baales, ídolos sin vida, representaciones de los demonios que destruyen al hombre.

Si Elías hubiese estado donde debía estar, Dios nunca le hubiese preguntado esto. Ahora, Dios te pregunta lo mismo a ti: ¿Qué haces ahí? Escondido, tratando de no llamar la atención, solo queriendo hacer lo necesario o solo lo físicamente posible. Tal vez, solo para calmar un poco la conciencia, porque tu espíritu quiere correr en pos de su Creador, pero al tener miedo, no crees ser lo suficientemente bueno o bien no crees ser el más indicado para la tarea cuando hay otros supuestamente mejores que tú. A veces, sentimos que hemos fallamos tanto, que es mejor no arriesgar.

En el verso 10, Elías responde con excusas que dejan ver sus miedos y cansancio. Aunque no quería que lo mataran; pero huyó para dejarse morir. ¿No es algo contradictorio?

Yo le diría: -Bueno Elías ¿En qué quedamos? ¡Decídete!

11 Y el Señor le dijo: «Sal fuera y quédate de pie ante mí, sobre la montaña.»

El Señor le da la orden de levantarse y salir de donde está, pero recién en el verso 13 del relato, obedece. Después de varios sucesos.

La Biblia no dice el tiempo que pasó entre el viento fuerte, el terremoto y el fuego, pero lo que vemos aquí, es que Elías se demoró en reaccionar y obedecer.

Y, por último, se oyó un sonido suave y delicado.

Su voz puede hablarte en tono de estruendo o lleno de paz. Él sabe cómo hablar contigo, y tú sabes cómo reconocer su voz. Porque te ha hablado antes.

Ten calma y reflexiona, Él quiere darte paz y descanso, porque es un Dios de amor.


Cuando identificas su voz, llega la paz a tu corazón y fortaleza a tus huesos.


13 Al escucharlo, Elías se cubrió la cara con su capa, y salió y se quedó a la entrada de la cueva. En esto llegó a él una voz que le decía: «¿Qué haces ahí, Elías?»

Recuerda, Dios va a insistir contigo hasta que te pongas de pie y camines bajo sus instrucciones. Te invito a seguir leyendo el verso 15: Entonces el Señor le dijo: «Anda, regresa por donde viniste…

Que no nos pase como a Elías, porque cuando tratas de huir y alejarte, solo pierdes tiempo. Porque para continuar, debemos retomar en donde dejamos. Toma un tiempo para meditar, y respóndete a ti mismo: ¿Qué hacías para Dios en el ministerio? ¿Qué lugar ocupabas?

Busca a tu Pastor para continuar, y esta vez no importa si es o no en lo mismo que hacías antes; a veces, hay cambios y nuevas asignaciones que no son menos importantes, sino que son diferentes, considerando que a medida que el tiempo pasa, las cosas cambian.

Solo sé el mejor en lo que haces, dando excelencia en todo.

Te invito a que sigas leyendo, y verás el paso a paso que tuvo que dar Elías para volver a caminar bajo la voluntad de Dios.

Su obediencia lo llevó a exaltar su nombre por encima de todos, mostrando y viviendo el poder sobrenatural de su presencia.






Capítulo 1

¿QUE PRODUCE LA AUTORIDAD

DE DIOS EN NOSOTROS?



Con ella vivimos

a pleno en sus propósitos


Podemos ver en estos ejemplos, que todos, antes de comenzar su ministerio, pasaron por un proceso de confrontación, se vieron así mismos, y notaron que por sus medios eran incapaces de realizar cualquier tarea que Dios pudiera pedirles. Tuvieron miedo, ellos sabían hasta dónde podían llegar con sus fuerzas, y ciertamente nosotros también.

Si prestamos atención, todos ellos tuvieron que confrontar sus miedos y sacar toda posibilidad de actuar por sí mismos, esto solo fue posible cuando rindieron su voluntad en la presencia de Dios. 

Tanto ellos como nosotros, cuando sentimos temor, nos negamos a movernos y a seguir adelante, prefiriendo quedarnos en el mismo lugar. Me es inevitable incluirme en esto, porque en su momento me sentí igual, es más cómodo no tener la responsabilidad de llevar a cabo el trabajo y ver que lo haga otro, pero cuando eso comienza a pasar, nuestro corazón se acelera y nuestro espíritu se desespera por hacer algo, y comienza a dar alertas, comienza a inquietarnos, ya que el tiempo pasa y pasa.

Sabemos a ciencia cierta, que por los frutos se conoce el árbol, y de repente nos vemos en primavera viviendo un invierno, frío, seco, sin color ni vida y, por supuesto, sin frutos.


No vivas tu primavera

en medio del invierno



¡Gracias a Dios! ¡Él es un Dios de amor y de nuevas oportunidades!

¿Por qué digo esto? Simplemente porque por amor, él se tomó el tiempo y buscó a cada uno de ellos, de modos y formas diferentes; a unos los enfrentó, y a otros los envolvió de amor.

SI PRESTAMOS ATENCION TODOS ELLOS

VENCIERON SUS MIEDOS CUANDO TUVIERON UN ENCUENTRO CON DIOS,

PORQUE CUANDO NOSENCONTRAMOS CON ÉL NOS REENCONTRAMOS CON

NUESTRA VERDADERA IDENTIDAD


Recuerdan que dijimos al principio que es natural tener miedo.

Pues, ¡Claro que sí! Ese es su ambiente. Pero el ambiente natural de Dios es estar en lo SOBRENATURAL, por encima de, arriba de. Y créanme, en ese lugar el miedo no tiene acceso, es área restringida para él.

Cuando nos encontramos con Dios, le reconocemos como tal, le aceptamos como nuestro Señor y Salvador, es allí donde abrimos las puertas de lo Sobrenatural y, al cruzarlas, nos reubicamos en nuestra posición original de Padre e Hijos, adquiriendo su esencia divina.

Ya no lo vemos como un Dios (sobrenatural) con poder y grandioso, aunque lejano, sabes que es Dios que hace milagros, que todo lo puede. Me refiero a que lo vemos como algo y alguien inalcanzable, y muchas veces decimos: ¿Qué se va a fijar Dios en mí, y más sabiendo cómo soy?

Hemos sido nosotros mismos los que ponemos barreras y una puerta bien cerrada entre Él y nosotros. Pero cuando te encuentras cara a cara con Él, y pasas a ser su hijo, te das cuenta que todo lo que él es, también podés ser vos.

Filipenses 4:13. ¡Todo lo puedo en Cristo que me fortalece!



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