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Una Luz Para Guiar Tu Vida Diaria - Tomo 2

Devocionales para cada día del año con versículos escogidos de la Biblia

Por Diana Baker

Copyright © 2017 Diana Baker

Copyright © 2017 Editorial Imagen.
Córdoba, Argentina

Editorialimagen.com
All rights reserved.

Todos los derechos reservados. Ninguna parte de este libro puede ser reproducida por cualquier medio (incluido electrónico, mecánico u otro, como ser fotocopia, grabación o cualquier sistema de almacenamiento o reproducción de información) sin el permiso escrito del autor, a excepción de porciones breves citadas con fines de revisión.

Los versículos bíblicos son tomados de la Biblia de las Américas. La Biblia de las Américas (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 by The Lockman Foundation con algunas excepciones.

Compilado originalmente por Samuel y Jonathan Bagster

Título original: “Daily Light on the Daily Path”


Foto de portada: Foto de portada: Allen Cai

Lugar: Pigeon Point Lighthouse, Pescadero, United States


CATEGORÍA: Vida Cristiana/Devocionales

ISBN-10: 1-64081-014-5

ISBN-13: 978-1-64081-014-3





Tabla de Contenidos

Libros de Regalo

Prólogo

Mes de Enero

Mes de Febrero

Mes de Marzo

Mes de Abril

Mes de Mayo

Mes de Junio

Mes de Julio

Mes de Agosto

Mes de Septiembre

Mes de Octubre

Mes de Noviembre

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Prólogo

Samuel Bagster conoció a Dios desde pequeño. Fue un destacado editor de Londres, conocido por publicar distintas versiones de la Biblia en varios idiomas como también varios comentarios y libros de referencia para facilitar el estudio de la Biblia.

Samuel y su esposa Eunice tuvieron doce hijos y establecieron la tradición de reunirse como familia, todos los días, para leer la Palabra de Dios.

Aunque fue Jonathan, el décimo hijo del matrimonio, quien fue principalmente responsable de idear y dar forma al método de compilar los versículos de este libro. Jonathan elegía un pasaje y en el contexto de la oración en familia, Samuel y los demás miembros de la familia, añadían diversos pasajes relevantes. Luego, después de oración, se comentaban estas compilaciones para ordenar y mejorar, hasta llegar a un acuerdo. De esta manera se fue completando poco a poco un manuscrito con dos lecturas diarias para todo un año. Así, cada entrega diaria sería un conjunto de versículos centrado en un tema. La primera publicación fue en el siglo 19.

Esta obra ha tocado la vida de cientos de miles de cristianos de todas partes del mundo durante más de cien años.

En lo personal, hace mucho, hice el compromiso con Dios de no alimentar mi cuerpo antes de alimentar mi espíritu por medio del mensaje de Dios a mi vida. Durante muchos años Dios me ha hablado a través de Su Palabra mediante esta compilación.

Día tras día Él ha comprobado Su fidelidad al darme la respuesta a mis inquietudes a través de los versículos reunidos en este libro. Dios me ha guiado, me ha consolado, me ha corregido, me ha dado esperanza y nuevas fuerzas y además, me ha dado promesas sin fin, alentándome a seguir adelante, sin desmayar porque en El está el éxito de la vida.

Su Palabra es ¡viva! y no necesita de comentarios para ser eficaz y tocar nuestras vidas. Todos los días Su Palabra tiene el poder de darte la solución a tus incertidumbres. Mi anhelo y mi oración es que tu vida también sea transformada mediante la lectura de la eterna PALABRA DE DIOS.

Diana Baker



Mes de Enero

ENERO 1

El Señor irá delante de ti; El estará contigo, no te dejará ni te desamparará.

Si tu presencia no va con nosotros, no nos hagas partir de aquí.

Yo sé, oh Señor, que no depende del hombre su camino, ni de quien anda el dirigir sus pasos.

Por el Señor son ordenados los pasos del hombre, y el Señor se deleita en su camino. Cuando caiga, no quedará derribado, porque el Señor sostiene su mano.

Sin embargo, yo siempre estoy contigo; tú me has tomado de la mano derecha. Con tu consejo me guiarás, y después me recibirás en gloria.

Porque estoy convencido de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni lo presente, ni lo por venir, ni los poderes, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

Dt. 31:8 Ex. 33:15 Jer. 10:23 Sal.37:23,24; 73:23,24 Ro. 8:38,39

ENERO 2

Sea puesta mi oración delante de ti como incienso, el alzar de mis manos como la ofrenda de la tarde.

Harás también un altar para quemar en él incienso; Pondrás el altar delante del velo que está junto al arca del testimonio, delante del propiciatorio que está sobre el arca del testimonio, donde yo me encontraré contigo. Y Aarón quemará incienso aromático sobre él; lo quemará cada mañana al preparar las lámparas. Y cuando Aarón prepare las lámparas al atardecer, quemará incienso. Habrá incienso perpetuo delante del Señor por todas vuestras generaciones.

Por lo cual El también es poderoso para salvar para siempre a los que por medio de El se acercan a Dios, puesto que vive perpetuamente para interceder por ellos.

Y de la mano del ángel subió ante Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos.

También vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo.

Orad sin cesar.

Sal. 141:2 Ex.30:1,6-8 Heb. 7:25 Ap. 8:4 I P. 2:5 I Ts. 5:17

ENERO 3

¿Qué deseas que haga por ti? Señor, que recobre la vista. Abre mis ojos, para que vea las maravillas de tu ley.

Entonces les abrió la mente para que comprendieran las Escrituras.

El Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que os he dicho

Toda buena dádiva y todo don perfecto viene de lo alto, desciende del Padre de las luces, con el cual no hay cambio ni sombra de variación.

El Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de gloria, os dé espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento de El.

Mi oración es que los ojos de vuestro corazón sean iluminados, para que sepáis cuál es la esperanza de su llamamiento, cuáles son las riquezas de la gloria de su herencia en los santos, y cuál es la extraordinaria grandeza de su poder para con nosotros los que creemos, conforme a la eficacia de la fuerza de su poder.

Lc. 18:41 Sal. 199:18 Lc. 24:45 Jn. 14:26 Stg. 1:17 Ef. 1:17-19

ENERO 4

¿Dónde está, oh, muerte, tu victoria? ¿Dónde, oh sepulcro, tu aguijón?

El aguijón de la muerte es el pecado, y el poder del pecado es la ley;

De otra manera le hubiera sido necesario sufrir muchas veces desde la fundación del mundo; pero ahora, una sola vez en la consumación de los siglos, se ha manifestado para destruir el pecado por el sacrificio de sí mismo.

Y así como está decretado que los hombres mueran una sola vez, y después de esto, el juicio, así también Cristo, habiendo sido ofrecido una vez para llevar los pecados de muchos, aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvación de los que ansiosamente le esperan.

Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.

Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida.

I Co. 15:55, 56 Heb. 9:26-28; 2:14,15 II Ti. 4:6-8

ENERO 5

Señor, pon guarda a mi boca; vigila la puerta de mis labios.

SEÑOR, si tú tuvieras en cuenta las iniquidades, ¿quién, oh Señor, podría permanecer? No es lo que entra en la boca lo que contamina al hombre; sino lo que sale de la boca, eso es lo que contamina al hombre.

Hay quien habla sin tino como golpes de espada, pero la lengua de los sabios sana. El hombre perverso provoca contiendas, y el chismoso separa a los mejores amigos.

Ningún hombre puede domar la lengua; es un mal turbulento y lleno de veneno mortal. De la misma boca proceden bendición y maldición. Hermanos míos, esto no debe ser así. Pero ahora desechad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, maledicencia, lenguaje soez de vuestra boca.

No mintáis los unos a los otros, puesto que habéis desechado al viejo hombre con sus malos hábitos.

Porque esta es la voluntad de Dios: vuestra santificación; es decir, que os abstengáis de inmoralidad sexual.

En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha

Sal. 141:3; 130:3; Mt. 15:11 Pr. 16:28; 12:18,19 Stg. 3:8,10 Col. 3:8,9 I Ts. 4:3 Ap. 14:5

ENERO 6

Los apóstoles se reunieron con Jesús, y le informaron sobre todo lo que habían hecho y enseñado.

Hay amigo más unido que un hermano.

Y acostumbraba hablar el Señor con Moisés cara a cara, como habla un hombre con su amigo.

Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.

Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que se os ha ordenado, decid: “Siervos inútiles somos; hemos hecho sólo lo que debíamos haber hecho.”

Pues no habéis recibido un espíritu de esclavitud para volver otra vez al temor, sino que habéis recibido un espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre! Por nada estéis afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción de gracias, sean dadas a conocer vuestras peticiones delante de Dios.

La oración de los rectos es su deleite.

Mr. 6:30 Pr. 18:24 Ex. 33:11 Jn. 15:14 Lc. 17:10 Ro.8:15 Fil. 4:6 Pr. 15:8

ENERO 7

No te dejaré ni te abandonaré.

No faltó ni una palabra de las buenas promesas que el Señor había hecho a la casa de Israel; todas se cumplieron.

Dios no es hombre, para que mienta ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho El, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?

Reconoce, pues, que el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel, que guarda su pacto y su misericordia hasta mil generaciones con aquellos que le aman y guardan sus mandamientos.

Recordará su pacto para siempre.

¿Puede una mujer olvidar a su niño de pecho, sin compadecerse del hijo de sus entrañas? Aunque ellas se olvidaran, yo no te olvidaré.

He aquí, en las palmas de mis manos, te he grabado.

El Señor tu Dios está en medio de ti, guerrero victorioso; se gozará en ti con alegría, en su amor guardará silencio, se regocijará por ti con cantos de júbilo.

Jos. 1:5; 21:45 Num. 23:19 Dt. 7:9 Sal.111:5 Is. 49:15,16 Sof. 3:17

ENERO 8

En su boca no fue hallado engaño; están sin mancha.

¿Qué Dios hay como tú, que perdona la iniquidad y pasa por alto la rebeldía del remanente de su heredad? No persistirá en su ira para siempre, porque se complace en la misericordia.

Volverá a compadecerse de nosotros, hollará nuestras iniquidades. Sí, arrojarás a las profundidades del mar todos sus pecados.

Nos ha hecho aceptos en el Amado.

...a fin de presentaros santos, sin mancha e irreprensibles delante de El,

Y a aquel que es poderoso para guardaros sin caída y para presentaros sin mancha en presencia de su gloria con gran alegría, al único Dios nuestro Salvador, por medio de Jesucristo nuestro Señor, sea gloria, majestad, dominio y autoridad, antes de todo tiempo, y ahora y por todos los siglos. Amén.

Ap. 14:5 Jer. 50:20 Mi. 7:18,19 Ef. 1:6 Col. 1:22 Jud. 24,25

ENERO 9

Una sola cosa es necesaria.

Muchos dicen: ¿Quién nos mostrará el bien? ¡Alza, oh SEÑOR, sobre nosotros la luz de tu rostro! Alegría pusiste en mi corazón, mayor que la de ellos cuando abundan su grano y su mosto.

Como el ciervo anhela las corrientes de agua, así suspira por ti, oh Dios, el alma mía.

Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?

Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua.

Yo soy el pan de la vida; el que viene a mí no tendrá hambre, y el que cree en mí nunca tendrá sed.

Entonces le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

María, que sentada a los pies del Señor, escuchaba su palabra.

Una cosa he pedido al SEÑOR, y ésa buscaré: que habite yo en la casa del Señor todos los días de mi vida, para contemplar la hermosura del SEÑOR, y para meditar en su templo.

Lc. 10:42 Sal. 4:6,7; 42:1,2; 63:1 Jn. 6:35,34 Lc. 10:39 Sal. 27:4

ENERO 10

¿Morará verdaderamente Dios con los hombres en la tierra?

Y que hagan un santuario para mí, para que yo habite entre ellos. Y me encontraré allí con los hijos de Israel, y el lugar será santificado por mi gloria. Y habitaré entre los hijos de Israel, y seré su Dios.

Tú has ascendido a lo alto, has llevado en cautividad a tus cautivos; has recibido dones entre los hombres, y aun entre los rebeldes, para que el Señor Dios habite entre ellos. Porque nosotros somos el templo del Dios vivo, como Dios dijo: Habitaré en ellos, y andaré entre ellos; y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo.

Vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?

Y las naciones sabrán que yo, el SEÑOR, santifico a Israel, cuando mi santuario esté en medio de ellos para siempre

II Cr. 6:18 Ex. 25:8; 29:43,45 Sal. 68:18 II Co.6:16 I Co. 6:19 Ef. 2:22 Eze.37:28

ENERO 11

El que rescata de la fosa tu vida.

Pero su Redentor es fuerte, el Señor de los ejércitos es su nombre. Los libraré del poder del Seol.

Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, El igualmente participó también de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo, y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

Porque habéis muerto, y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.

Cuando El venga para ser glorificado en sus santos en aquel día y para ser admirado entre todos los que han creído; porque nuestro testimonio ha sido creído por vosotros.

Sal. 103:4 Jer. 50:34 Os. 13:14 Heb. 2:14,15 Jn. 3:36 Col. 3:3,4 II Ts. 1:10

ENERO 12

¿Cuándo terminará la noche y me levantare?

Centinela, ¿qué hora es de la noche? El centinela responde: Viene la mañana. Porque dentro de muy poco tiempo, el que ha de venir vendrá y no tardará.

El es como la luz de la mañana cuando se levanta el sol en una mañana sin nubes. Voy a preparar un lugar para vosotros. Y si me voy y preparo un lugar para vosotros, vendré otra vez y os tomaré conmigo; para que donde yo estoy, allí estéis también vosotros.

No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.

Oísteis que yo os dije: “Me voy, y vendré a vosotros.” Si me amarais, os regocijaríais porque voy al Padre, ya que el Padre es mayor que yo.

Así perezcan todos tus enemigos, oh SEÑOR; mas sean los que te aman como la salida del sol en su fuerza.

Todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día. No somos de la noche ni de las tinieblas. Allí no habrá noche.

Job. 7:4 Is. 21:11,12 Heb. 10:37 II S. 23:4 Jn. 14:2,3,27,28 Jue. 5:31 I Ts. 5:5 Ap. 21:25

ENERO 13

No se ponga el sol sobre vuestro enojo.

Y si tu hermano peca, ve y repréndelo a solas; si te escucha, has ganado a tu hermano. Entonces se le acercó Pedro, y le dijo: Señor, ¿cuántas veces pecará mi hermano contra mí que yo haya de perdonarlo? ¿Hasta siete veces?

Jesús le dijo: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Y cuando estéis orando, perdonad si tenéis algo contra alguien, para que también vuestro

Padre que está en los cielos os perdone vuestras transgresiones.

Entonces, como escogidos de Dios, santos y amados, revestíos de tierna compasión, bondad, humildad, mansedumbre y paciencia; soportándoos unos a otros y perdonándoos unos a otros, si alguno tiene queja contra otro; como Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.

Y los apóstoles dijeron al Señor: ¡Auméntanos la fe!

Ef. 4:26 Mt. 18:15, 21, 22 Mr. 11:25 Col. 3:12,13 Ef. 4:32 Lc. 17:5

ENERO 14

(La simiente de la mujer) te herirá en la cabeza, y tú lo herirás en el calcañar.

Fue desfigurada su apariencia más que la de cualquier hombre, y su aspecto más que el de los hijos de los hombres.

Mas El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.

Ninguna autoridad tendrías sobre mí si no te hubiera sido dada de arriba; por eso el que me entregó a ti tiene mayor pecado.

El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo ha pecado desde el principio. El

Hijo de Dios se manifestó con este propósito: para destruir las obras del diablo.

Expulsó muchos demonios; y no dejaba hablar a los demonios, porque ellos sabían quién era.

Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. El.

Y estas señales acompañarán a los que han creído: en mi nombre echarán fuera demonios, hablarán en nuevas lenguas;

Y el Dios de paz aplastará pronto a Satanás debajo de vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vosotros.

Gen. 3:15 Is. 52:14; 53:5 Lc. 22:53 Jn. 19:11 I Jn. 3:8 Mr. 1:34 Mt. 28:18 Mr. 16:17 Ro.16:20

ENERO 15

La medida de fe.

Aceptad al que es débil en la fe.

Se fortaleció en fe, dando gloria a Dios, Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

Grande es tu fe; que te suceda como deseas. Y su hija quedó sana desde aquel momento. Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le respondieron Sí, Señor. Entonces les tocó los ojos, diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe. ¡Auméntanos la fe!

Pero vosotros, amados, edificándoos en vuestra santísima fe. y confirmados en vuestra fe, tal como fuisteis instruidos, rebosando de gratitud. Ahora bien, el que nos confirma con vosotros en Cristo, y el que nos ungió, es Dios,

Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo, el Dios de toda gracia, que os llamó a su gloria eterna en Cristo, El mismo os perfeccionará, afirmará, fortalecerá y establecerá.

Así que, nosotros los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos

Por consiguiente, ya no nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.

Ro. 12:3; 14:1; 4:20 Mt. 14:31; 15:28; 9:28,29 Lc. 17:5 Jud.20 Col. 2:7 II Co. 1:21 I P.5:10 Ro. 15:1; 14:13

ENERO 16

Escribe, pues, las cosas que has visto, y las que son, y las que han de suceder después de éstas.

Hombres inspirados por el Espíritu Santo hablaron de parte de Dios.

Lo que hemos visto y oído, os proclamamos también a vosotros, para que también vosotros tengáis comunión con nosotros; y en verdad nuestra comunión es con el Padre y con su Hijo Jesucristo.

Mirad mis manos y mis pies, que soy yo mismo; palpadme y ved, porque un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.

Y cuando dijo esto les mostró las manos y los pies.

Y el que lo ha visto ha dado testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice la verdad, para que vosotros también creáis.

Porque cuando os dimos a conocer el poder y la venida de nuestro Señor Jesucristo, no seguimos fábulas ingeniosamente inventadas, sino que fuimos testigos oculares de su majestad.

Para que vuestra fe no descanse en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Ap. 1:19 II P. 1:21 I Jn. 1:• Lc. 24:39,40 Jn. 19:35 II P. 1:16 I Co. 2:5

ENERO 17

Las cosas que son.

Ahora vemos por un espejo, veladamente.

Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él.

Y así tenemos la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en prestar atención como a una lámpara que brilla en el lugar oscuro, hasta que el día despunte y el lucero de la mañana aparezca en vuestros corazones.

Lámpara es a mis pies tu palabra, y luz para mi camino.

Pero vosotros, amados, acordaos de las palabras que antes fueron dichas por los apóstoles de nuestro Señor Jesucristo, quienes os decían: En los últimos tiempos habrá burladores que irán tras sus propias pasiones impías.

Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios.

Hijitos, es la última hora.

La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz.

Ap. 1:19 I Co. 13:12 Heb. 2:8 II P 1:19 Sal.119:105 Judas 17,18 I Ti. 4:1 I Jn. 2:18 Ro.13:12

ENERO 18

Las cosas... que han de suceder después de éstas.

Está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han entrado al corazón del hombre, son las cosas que Dios ha preparado para los que le aman. Dios nos las reveló por medio del Espíritu.

El Espíritu de verdad... os hará saber lo que habrá de venir.

He aquí, viene con las nubes y todo ojo le verá, aun los que le traspasaron; y todas las tribus de la tierra harán lamentación por El; sí. Amén.

Pero no queremos, hermanos, que ignoréis acerca de los que duermen, para que no os entristezcáis como lo hacen los demás que no tienen esperanza. Porque si creemos que Jesús murió y resucitó, así también Dios traerá con El a los que durmieron en Jesús. Pues el Señor mismo descenderá del cielo con voz de mando, con voz de arcángel y con la trompeta de Dios, y los muertos en Cristo se levantarán primero. Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.

Ap. 1:19 I Co. 2:9,10 Jn. 16:13 Ap. 1:7 I Ts. 4:13,14,16,17

ENERO 19

Todos nosotros nos apartamos cada cual por su camino.

Noé...plantó una viña... y bebió el vino y se embriagó.

Abram dijo a Sarai su mujer... Di, por favor, que eres mi hermana, para que me vaya bien por causa tuya.

Isaac entonces dijo a Jacob... ¿Eres en verdad mi hijo Esaú? Y él respondió: Yo soy. Moisés ...habló precipitadamente con sus labios.

Los hombres de Israel tomaron de sus provisiones, y no pidieron el consejo del SEÑOR. Josué hizo paz con ellos.

David había hecho lo recto ante los ojos del SEÑOR, y no se había apartado de nada de lo que El le había ordenado durante todos los días de su vida, excepto en el caso de Urías heteo.

Todos éstos, obtuvieron aprobación por su fe.

Siendo justificados gratuitamente por su gracia por medio de la redención que es en Cristo Jesús.

El fuera cortado de la tierra de los vivientes por la transgresión de mi pueblo.

No hago esto por vosotros’–declara el Señor Dios–’sabedlo bien. Avergonzaos y abochornaos de vuestra conducta, casa de Israel.’

Is. 53:6 Gn. 9:20,21; 12:11,13; 27:21,24 Sal. 106:32,33 Jos. 9:14,15 i R 15:5 Heb. 11:39 Ro. 3:24 Is. 53:8 EZ. 36:32

ENERO 20

La porción del Señor es su pueblo.

Vosotros sois de Cristo, y Cristo de Dios.

Yo soy de mi amado, y su deseo tiende hacia mí. Yo soy suya.

El Hijo de Dios... me amó y se entregó a sí mismo por mí.

El Señor os ha tomado y os ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis pueblo de su heredad como lo sois ahora.

¿O no sabéis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, que está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios. Vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.

Cristo fue fiel como Hijo sobre la casa de Dios, cuya casa somos nosotros, si retenemos firme hasta el fin nuestra confianza y la gloria de nuestra esperanza

...una casa espiritual para un sacerdocio santo...

Ellos serán míos–dice el Señor de los ejércitos–el día en que yo prepare mi tesoro especial.

Todo lo mío es tuyo, y lo tuyo, mío; y he sido glorificado en ellos. La gloria de su herencia en los santos.

Dt. 32:9 I Co.3:23 Cant. 7:10; 2:16 Gal. 2:20 I Co. 6:19,20 Dt. 4:20 I Co. 3:9 Heb. 3:6 I P 2:5 Mal. 3:17 Jn. 17:10 Ef. 1:18

ENERO 21

Ahora llamamos bienaventurados a los soberbios.

Porque así dice el Alto y Sublime que vive para siempre, cuyo nombre es Santo: Habito en lo alto y santo, y también con el contrito y humilde de espíritu, para vivificar el espíritu de los humildes y para vivificar el corazón de los contritos.

Mejor es ser de espíritu humilde con los pobres que dividir el botín con los soberbios. Bienaventurados los pobres en espíritu, pues de ellos es el reino de los cielos.

Seis cosas hay que odia el Señor y siete son abominación para El: ojos soberbios, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente.

Abominación al Señor es todo el que es altivo de corazón; ciertamente no quedará sin castigo.

Escudríñame, oh Dios, y conoce mi corazón; pruébame y conoce mis inquietudes. Y ve si hay en mí camino malo, y guíame en el camino eterno.

Gracia a vosotros y paz de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi

Dios siempre que me acuerdo de vosotros,

Bienaventurados los humildes, pues ellos heredarán la tierra.

Mal. 3:15 Is. 57:15 Pr.16:19 Mt. 5:3 Pr. 6:16,17,5 Sal.139:23,24 Fil.1:2,3 Mt. 5:5

ENERO 22

Cuando mis inquietudes se multiplican dentro de mí, tus consuelos deleitan mi alma.

Cuando mi corazón desmaya, condúceme a la roca que es más alta que yo. Oh Señor, estoy oprimido, sé tú mi ayudador.

Echa sobre el Señor tu carga, y El te sustentará; El nunca permitirá que el justo sea sacudido.

Soy un muchacho y no sé cómo salir ni entrar.

Si alguno de vosotros se ve falto de sabiduría, que la pida a Dios...y le será dada. Y para estas cosas ¿quién está capacitado?

Porque yo sé que en mí, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; porque el querer está presente en mí, pero el hacer el bien, no.

Te basta mi gracia, pues mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, muy gustosamente me gloriaré más bien en mis debilidades, para que el poder de Cristo more en mí.

Anímate, hijo, tus pecados te son perdonados.

Hija, ten ánimo, tu fe te ha sanado. Y al instante la mujer quedó sana.

Como con médula y grosura está saciada mi alma; y con labios jubilosos te alaba mi boca. Cuando en mi lecho me acuerdo de ti, en ti medito durante las vigilias de la noche.

Sal. 94:19,61:2 Is. 38:14 Sal.55:22 I R 3:7 Stg. 1:5 II Co. 2:16 Ro. 7:18 II Co. 12:9 Mt.9:2,22 Sal. 63:5,6

ENERO 23

El escándalo de la cruz.

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.

¿No sabéis que la amistad del mundo es enemistad hacia Dios? Por tanto, el que quiere ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios.

Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios. El que crea en El no será avergonzado.

Este precioso valor es, pues, para vosotros los que creéis; pero para los que no creen la piedra que desecharon los constructores, esa, en piedra angular se ha convertido, piedra de tropiezo y roca de escándalo.

Pero jamás acontezca que yo me gloríe, sino en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, por el cual el mundo ha sido crucificado para mí y yo para el mundo.

Con Cristo he sido crucificado

Pues los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y deseos. Si perseveramos, también reinaremos con El; si le negamos, El también nos negará; Gal. 5:11 Mt. 16:24 Stg. 4:4 Hch.14:22 Ro. 9:33 I P. 2:7,8 Gal. 6:14; 2:20; 5:24 II Ti.2:12

ENERO 24

La mejor cepa.

Mi bien amado tenía una viña en una fértil colina. La cavó por todas partes, quitó sus piedras, y la plantó de vides escogidas... y esperaba que produjera uvas buenas, pero sólo produjo uvas silvestres.

Pero yo te planté como vid escogida, toda ella de simiente genuina. ¿Cómo, pues, te has vuelto delante de mí sarmiento degenerado de una vid extraña?

Ahora bien, las obras de la carne son evidentes, las cuales son: inmoralidad, impureza, sensualidad, envidias, borracheras, orgías y cosas semejantes... Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fidelidad, mansedumbre, dominio propio.

Yo soy la vid verdadera, y mi Padre es el viñador. Todo sarmiento que en mí no da fruto, lo quita; y todo el que da fruto, lo poda para que dé más fruto.

Permaneced en mí, y yo en vosotros. Como el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo si no permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanecéis en mí.

En esto es glorificado mi Padre, en que deis mucho fruto, y así probéis que sois mis discípulos.

Gn. 49:11 Is.5:1,2 Jer. 2:21 Gal. 5:19, 21-23 Jn. 15:1,2,4,8

ENERO 25

El espíritu de adopción como hijos, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!

Jesús... alzando los ojos al cielo, dijo: Padre. Padre santo.

Padre justo.

Y decía: ¡Abba, Padre!

Y porque sois hijos, Dios ha enviado el Espíritu de su Hijo a nuestros corazones, clamando: ¡Abba! ¡Padre!

Por medio de El los unos y los otros tenemos nuestra entrada al Padre en un mismo Espíritu. Así pues, ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Dios,

Porque tú eres nuestro Padre...Tú, o Señor, eres nuestro Padre, desde la antigüedad tu nombre es Nuestro Redentor.

“Me levantaré e iré a mi padre, y le diré: ‘Padre, he pecado contra el cielo y ante ti; ya no soy digno de ser llamado hijo tuyo; hazme como uno de tus trabajadores.” Y levantándose, fue a su padre.

Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.

Ro. 8:15 Jn. 17:1,11,25 Mr. 14:36 Gal. 4:6 Ef. 2:18,19 Is. 63:16 Lc. 15:18-20 Ef. 5:1

ENERO 26

El Señor Jesucristo, el cual transformará el cuerpo...en conformidad al cuerpo de su gloria.

Y sobre el firmamento que estaba por encima de sus cabezas había algo semejante a un trono, de aspecto como de piedra de zafiro; y en lo que se asemejaba a un trono, sobre él, en lo más alto, había una figura con apariencia de hombre. Entonces vi en lo que parecían sus lomos y hacia arriba, algo como metal refulgente que lucía como fuego dentro de ella en derredor, y en lo que parecían sus lomos y hacia abajo vi algo como fuego, y había un resplandor a su alrededor. Como el aspecto del arco iris que aparece en las nubes en un día lluvioso, así era el aspecto del resplandor en derredor. Tal era el aspecto de la semejanza de la gloria del SEÑOR. Cuando lo vi, caí rostro en tierra y oí una voz que hablaba

Pero nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.

Ya no tendrán hambre ni sed, ni el sol los abatirá, ni calor alguno,

Y cantaban el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero.

Fil. 3:20,21 Eze. 1:26-28 II Co. 3:18 I Jn. 3:2 Ap. 7:16; 15:3

ENERO 27

He puesto ante ti la vida y la muerte, la bendición y la maldición. Escoge, pues, la vida.

Pues yo no me complazco en la muerte de nadie –declara el Señor Dios –. Arrepentíos y vivid.

Si yo no hubiera venido y no les hubiera hablado, no tendrían pecado, pero ahora no tienen excusa por su pecado.

Y aquel siervo que sabía la voluntad de su señor, y que no se preparó ni obró conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes;

Porque la paga del pecado es muerte, pero la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.

El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él.

¿No sabéis que cuando os presentáis a alguno como esclavos para obedecerle, sois esclavos de aquel a quien obedecéis, ya sea del pecado para muerte, o de la obediencia para justicia?

Si alguno me sirve, que me siga; y donde yo estoy, allí también estará mi servidor; si alguno me sirve, el Padre lo honrará.

Dt. 30:19 Eze. 18:32 Jn. 15:22 Lc. 12:47 Ro. 6:23 Jn. 3:36 Ro. 6:16 Jn. 12:26

ENERO 28

Despierta, viento del norte...haced que mi huerto exhale fragancia, que se esparzan sus aromas.

Al presente ninguna disciplina parece ser causa de gozo, sino de tristeza; sin embargo, a los que han sido ejercitados por medio de ella, les da después fruto apacible de justicia. El fruto del Espíritu.

Con su soplo violento la echó en el día del viento solano.

Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el Señor de los que le temen.

Aunque nuestro hombre exterior va decayendo, sin embargo nuestro hombre interior se renueva de día en día. Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación, al no poner nuestra vista en las cosas que se ven, sino en las que no se ven; porque las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Aunque era Hijo, aprendió obediencia por lo que padeció. Ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado.

Cant. 4:16 Heb. 12:11 Gal. 5:22 Is. 27:8 Sal.103:13 II Co. 4:16-18 Heb. 5:8; 4:15

ENERO 29

Te daré gracias, Señor mi Dios, con todo mi corazón, y glorificaré tu nombre para siempre.

El que ofrece sacrificio de acción de gracias me honra.

Bueno es dar gracias al SEÑOR, y cantar alabanzas a tu nombre, o Altísimo; anunciar por la mañana tu bondad, y tu fidelidad por las noches,

Todo lo que respira alabe al SEÑOR. ¡Aleluya!

Por consiguiente, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios que presentéis vuestros cuerpos como sacrificio vivo y santo, aceptable a Dios, que es vuestro culto racional.

Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta. Por tanto, ofrezcamos continuamente mediante El, sacrificio de alabanza a Dios, es decir, el fruto de labios que confiesan su nombre.

Dando siempre gracias por todo, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a Dios, el Padre.

El Cordero que fue inmolado digno es de recibir el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, el honor, la gloria y la alabanza.

Sal. 86:12; 50:23; 92:1,2; 150:6 Ro. 12:1 Heb. 13:12,15 Ef. 5:20 Ap. 5:12

ENERO 30

Bueno es para el hombre llevar el yugo en su juventud.

Enseña al niño el camino en que debe andar, y aun cuando sea viejo no se apartará de él. Además, tuvimos padres terrenales para disciplinarnos, y los respetábamos, ¿con cuánta más razón no estaremos sujetos al Padre de nuestros espíritus, y viviremos? Porque ellos nos disciplinaban por pocos días como les parecía, pero El nos disciplina para nuestro bien, para que participemos de su santidad.

Antes que fuera afligido, yo me descarrié, mas ahora guardo tu palabra. Bueno es para mí ser afligido, para que aprenda tus estatutos.

“Porque yo sé los planes que tengo para vosotros”–declara el SEÑOR–”planes de bienestar y no de calamidad, para daros un futuro y una esperanza.

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo,

Lam. 3:27 Pr. 22:6 Heb. 12:9,10 Sal. 119:67,71 Jer. 29:11 I P. 5,6

ENERO 31

Si un hombre peca contra el Señor, ¿quién intercederá por él?

Y si alguno peca, Abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. El mismo es la propiciación por nuestros pecados, y no sólo por los nuestros, sino también por los del mundo entero.

...a quien Dios exhibió públicamente como propiciación por su sangre a través de la fe, como demostración de su justicia, porque en su tolerancia, Dios pasó por alto los pecados cometidos anteriormente, para demostrar en este tiempo su justicia, a fin de que El sea justo y sea el que justifica al que tiene fe en Jesús.

Que tenga piedad de él, y diga: ”Líbralo de descender a la fosa, he hallado su rescate”. Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

I S. 2:25 I Jn. 2:1,2 Ro. 3:25,26 Job 33:24 Ro.8:31,33,34



Mes de Febrero

FEBRERO 1

El Señor, justicia nuestra.

Todos nosotros somos como el inmundo, y como trapo de inmundicia todas nuestras obras justas.

Vendré con los hechos poderosos de Dios el Señor; haré mención de tu justicia, de la tuya sola.

En gran manera me gozaré en el SEÑOR, mi alma se regocijará en mi Dios; porque El me ha vestido de ropas de salvación, me ha envuelto en manto de justicia como el novio se engalana con una corona, como la novia se adorna con sus joyas.

“Pronto; traed la mejor ropa y vestidlo”.

Y a ella le fue concedido vestirse de lino fino, resplandeciente y limpio, porque las acciones justas de los santos son el lino fino.

Y aún más, yo estimo como pérdida todas las cosas en vista del incomparable valor de conocer a Cristo Jesús, mi Señor, por quien lo he perdido todo, y lo considero como basura a fin de ganar a Cristo, y ser hallado en El, no teniendo mi propia justicia derivada de la ley, sino la que es por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios sobre la base de la fe.

Jer. 23:6 Is. 64:6 Sal. 71:16 Is. 61:10 Lc. 15:22 Ap- 19:8 Fil.3:8,9

FEBRERO 2

Una estrella es distinta de otra estrella en gloria.

En el camino habían discutido entre sí quién de ellos era el mayor. Sentándose, llamó a los doce y les dijo: Si alguno desea ser el primero, será el último de todos y el servidor de todos.

Revestíos de humildad en vuestro trato mutuo, porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes.

Humillaos, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que El os exalte a su debido tiempo.

Haya, pues, en vosotros esta actitud que hubo también en Cristo Jesús, el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le confirió el nombre que es sobre todo nombre, para que al nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo, y en la tierra, y debajo de la tierra.

Los entendidos brillarán como el resplandor del firmamento, y los que guiaron a muchos a la justicia, como las estrellas, por siempre jamás.

I Co. 15:41 Mr. 9:34,35 I P 5:5,6 Fil.2:5-7,9,10 Dan. 12:3

FEBRERO 3

Ni aun las tinieblas son oscuras para ti.

Sus ojos observan los caminos del hombre, y El ve todos sus pasos.

No hay tinieblas ni densa oscuridad donde puedan esconderse los que hacen iniquidad.

¿Podrá alguno esconderse en escondites de modo que yo no lo vea?–declara el SEÑOR.

¿No lleno yo los cielos y la tierra?–declara el SEÑOR.

No temerás el terror de la noche, ni la flecha que vuela de día, ni la pestilencia que anda en tinieblas, ni la destrucción que hace estragos en medio del día.

Porque has puesto al SEÑOR, que es mi refugio, al Altísimo, por tu habitación. No te sucederá ningún mal, ni plaga se acercará a tu morada.

No permitirá que tu pie resbale; no se adormecerá el que te guarda. El Señor es tu guardador; el Señor es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te herirá de día, ni la luna de noche. El Señor te protegerá de todo mal; El guardará tu alma.

Aunque pase por el valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estás conmigo; tu vara y tu cayado me infunden aliento.

Sal. 139:12 Job. 34:21,22 Jer. 23:24 Sal. 91:5,6,9,10; 121:3, 5-7; 23:4

FEBRERO 4

Cuentan del dolor de aquellos que tú has traspasado.

Cuando yo estaba un poco enojado, ellas contribuyeron al mal.

Hermanos, aun si alguno es sorprendido en alguna falta, vosotros que sois espirituales, restauradlo en un espíritu de mansedumbre, mirándote a ti mismo, no sea que tú también seas tentado.

El que hace volver a un pecador del error de su camino salvará su alma de muerte, y cubrirá multitud de pecados

Y os exhortamos... animéis a los desalentados, sostengáis a los débiles y seáis pacientes con todos.

No nos juzguemos los unos a los otros, sino más bien decidid esto: no poner obstáculo o piedra de tropiezo al hermano.

Así que, nosotros los que somos fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no agradarnos a nosotros mismos.

El amor es paciente, es bondadoso; el amor no tiene envidia; el amor no es jactancioso, no es arrogante; no se regocija de la injusticia, sino que se alegra con la verdad;

Por tanto, el que cree que está firme, tenga cuidado, no sea que caiga.

Sal. 69:26 Zac. 1:15 Gal. 6:1 Stg. 5:20 I Ts. 5:14 Ro. 14:13; 15:1 I Co. 13:4,6; 10:12

FEBRERO 5

El tribunal de Cristo.

Pero cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los ángeles con El, entonces se sentará en el trono de su gloria; y serán reunidas delante de El todas las naciones; y separará a unos de otros, como el pastor separa las ovejas de los cabritos.

Entonces los justos resplandecerán como el sol en el reino de su Padre.

¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condena? Cristo Jesús es el que murió, sí, más aún, el que resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros

No hay ahora condenación para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne sino conforme al Espíritu.

El Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo

II Co. 5:10 Mt. 25:31,32; 13:43 Ro. 8:33,34 Ro. 8:1 I Co. 11:32

FEBRERO 6

Yo soy...el lucero resplandeciente de la mañana.

Una estrella saldrá de Jacob.

La noche está muy avanzada, y el día está cerca. Por tanto, desechemos las obras de las tinieblas y vistámonos con las armas de la luz.

Hasta que sople la brisa del día y huyan las sombras, vuelve, amado mío, y sé semejante a una gacela o a un cervatillo sobre los montes de Beter.

Centinela, ¿qué hora es de la noche? El centinela responde: Viene la mañana y también la noche. Si queréis preguntar, preguntad; volved otra vez.

Yo soy la luz del mundo.

Le daré el lucero de la mañana.

Estad alerta, velad; porque no sabéis cuándo es el tiempo señalado. El Hijo del Hombre es como un hombre que se fue de viaje, y al salir de su casa dejó a sus siervos encargados, asignándole a cada uno su tarea, y ordenó al portero que estuviera alerta. Por tanto, velad, porque no sabéis cuándo viene el Señor de la casa, si al atardecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o al amanecer; no sea que venga de repente y os halle dormidos. Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: ¡Velad!

Ap. 22:16; Nu. 24:17 Ro. 13:12 Can. 2:17 Is. 21:11,12 Jn. 8:12 Ap. 2:28 Mr. 13:33-37

FEBRERO 7

Jesús...tuvo compasión de ellos.

Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos.

Porque no tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras flaquezas, sino uno que ha sido tentado en todo como nosotros, pero sin pecado.

...y puede obrar con benignidad para con los ignorantes y extraviados.

Entonces vino y los halló durmiendo, y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No pudiste velar ni por una hora? Velad y orad para que no entréis en tentación; el espíritu está dispuesto, pero la carne es débil.

Como un padre se compadece de sus hijos, así se compadece el Señor de los que le temen.

Porque El sabe de qué estamos hechos, se acuerda de que somos sólo polvo.

Mas tú, Señor, eres un Dios compasivo y lleno de piedad, lento para la ira y abundante en misericordia y verdad. Vuélvete hacia mí, y tenme piedad; da tu poder a tu siervo, y salva al hijo de tu sierva.

Mt. 14:14 Heb. 13:8; 4:15; 5:2 Mr 14:37,38 Sal.103:13,14; 86:15,16

FEBRERO 8

Llamarás a tus murallas salvación y a tus puertas alabanza.

El muro de la ciudad tenía doce cimientos, y en ellos estaban los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero.

Así pues, ya no sois extranjeros ni advenedizos, sino que sois conciudadanos de los santos y sois de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular, en quien todo el edificio, bien ajustado, va creciendo para ser un templo santo en el Señor, en quien también vosotros sois juntamente edificados para morada de Dios en el Espíritu.

Si es que habéis probado la benignidad del Señor. Y viniendo a El como a una piedra viva, desechada por los hombres, pero escogida y preciosa delante de Dios, también vosotros, como piedras vivas, sed edificados como casa espiritual para un sacerdocio santo, para ofrecer sacrificios espirituales aceptables a Dios por medio de Jesucristo. Habrá delante de ti, alabanza en Sion, oh Dios.

Is. 60:18 Ap. 21:14 Ef. 2:19-22 I P. 2:3-5 Sal. 65:1

FEBRERO 9

La noche viene cuando nadie puede trabajar.

Bienaventurados los muertos que de aquí en adelante mueren en el Señor.” Sí, dice el Espíritu, para que descansen de sus trabajos, porque sus obras van con ellos. Allí los impíos cesan de airarse, y allí reposan los cansados.

Todo lo que tu mano halle para hacer, hazlo según tus fuerzas; porque no hay actividad ni propósito ni conocimiento ni sabiduría... adonde vas.

Los muertos no alaban al SEÑOR, ni ninguno de los que descienden al silencio.

Porque yo ya estoy para ser derramado como una ofrenda de libación, y el tiempo de mi partida ha llegado. He peleado la buena batalla, he terminado la carrera, he guardado la fe. En el futuro me está reservada la corona de justicia que el Señor, el Juez justo, me entregará en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida. Queda, por tanto, un reposo sagrado para el pueblo de Dios. Pues el que ha entrado a su reposo, él mismo ha reposado de sus obras, como Dios reposó de las suyas.

Jn. 9:4 Ap. 14:13 Job. 3:17 Ec. 9:10 Sal. 115:17 II Ti. 4:6-8 He. 4:9,10

FEBRERO 10

He aquí, hirió la roca y brotaron aguas, y torrentes se desbordaron.

Nuestros padres todos estuvieron bajo la nube, y todos pasaron por el mar; y en Moisés todos fueron bautizados en la nube y en el mar; y todos comieron el mismo alimento espiritual; y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de una roca espiritual que los seguía; y la roca era Cristo.

Uno de los soldados le traspasó el costado con una lanza, y al momento salió sangre y agua.

El fue herido por nuestras transgresiones, molido por nuestras iniquidades. El castigo, por nuestra paz, cayó sobre El, y por sus heridas hemos sido sanados.

No queréis venir a mí para que tengáis vida.

Porque dos males ha hecho mi pueblo: me han abandonado a mí, fuente de aguas vivas, y han cavado para sí cisternas, cisternas agrietadas que no retienen el agua.

Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba.

El que desea, que tome gratuitamente del agua de la vida.

Sal. 78:20 I Co. 10:1-4 Jn. 19:34 Is. 53:5 Jn. 5:40 Jer. 2:13 Jn. 7:37 Ap. 22:17

FEBRERO 11

Los árboles del Señor se sacian.

Seré como rocío para Israel; florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como los cedros del Líbano. Brotarán sus renuevos, y será su esplendor como el del olivo, y su fragancia como la de los cedros del Líbano.

Bendito es el hombre que confía en el SEÑOR, cuya confianza es el SEÑOR. Será como árbol plantado junto al agua, que extiende sus raíces junto a la corriente; no temerá cuando venga el calor y sus hojas estarán verdes; en año de sequía no se angustiará ni cesará de dar fruto.

Y todos los árboles del campo sabrán que yo soy el SEÑOR; humillo al árbol elevado y elevo al árbol humilde; seco al árbol verde y hago reverdecer al árbol seco. Yo, el SEÑOR, he hablado y lo haré.

El justo crecerá como cedro en el Líbano. Plantados en la casa del SEÑOR, florecerán en los atrios de nuestro Dios. Aun en la vejez darán fruto; estarán vigorosos y muy verdes, Sal. 104:16 Os. 14:5,6 Jer.17:7,8 Ez.17:24 Sal.92:12-14

FEBRERO 12

Te ruego que me muestres tu gloria.

Dios, que dijo que de las tinieblas resplandecerá la luz, es el que ha resplandecido en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Cristo.

El Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.

Nadie ha visto jamás a Dios; el unigénito Dios, que está en el seno del Padre, El le ha dado a conocer.

Mi alma tiene sed de Dios, del Dios viviente; ¿cuándo vendré y me presentaré delante de Dios?

Cuando dijiste: Buscad mi rostro, mi corazón te respondió: Tu rostro, SEÑOR, buscaré. Nosotros todos, con el rostro descubierto, contemplando como en un espejo la gloria del Señor, estamos siendo transformados en la misma imagen de gloria en gloria, como por el Señor, el Espíritu.

Padre, quiero que los que me has dado, estén también conmigo donde yo estoy, para que vean mi gloria, la gloria que me has dado; porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

Ex. 33:18 II Co. 4:6 Jn. 1:14,18 Sal. 42:2; 27:8 II Co. 3:18 Jn. 17:24

FEBRERO 13

Tu Palabra me ha vivificado.

El primer hombre, Adán, fue hecho alma viviente. El último Adán, espíritu que da vida. Así como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le dio al Hijo el tener vida en sí mismo;

Jesús le dijo: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?

En El estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

A todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre, que no nacieron de sangre, ni de la voluntad de la carne, ni de la voluntad del hombre, sino de Dios.

El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida.

La palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que cualquier espada de dos filos; penetra hasta la división del alma y del espíritu, de las coyunturas y los tuétanos, y es poderosa para discernir los pensamientos y las intenciones del corazón.

Sal. 119:50 I Co. 15:45 Jn. 5:26; 11:25,26; 1:4,12,13¸ 6:63 Heb. 4:13

FEBRERO 14

Yo soy tu porción y tu herencia.

¿A quién tengo yo en los cielos, sino a ti? Y fuera de ti, nada deseo en la tierra. Mi carne y mi corazón pueden desfallecer, pero Dios es la fortaleza de mi corazón y mi porción para siempre.

El Señor es la porción de mi herencia y de mi copa; tú sustentas mi suerte. Las cuerdas cayeron para mí en lugares agradables; en verdad mi herencia es hermosa para mí.

El Señor es mi porción–dice mi alma– por eso en El espero.

Tus testimonios he tomado como herencia para siempre, porque son el gozo de mi corazón.

Oh Dios, tú eres mi Dios; te buscaré con afán. Mi alma tiene sed de ti, mi carne te anhela cual tierra seca y árida donde no hay agua. Porque tú has sido mi socorro, y a la sombra de tus alas canto gozoso.

Mi amado es mío, y yo soy suya; él apacienta su rebaño entre los lirios. Num. 18:20 Sal. 73:25,26; 16:5,6 Lam. 3:24 Sal. 119:111; 63:1,7 Can. 2:16

FEBRERO 15

Los torrentes alzan sus batientes olas.

Más que el fragor de muchas aguas, más que las poderosas olas del mar, es poderoso el Señor en las alturas.

Oh SEÑOR, Dios de los ejércitos, ¿quién como tú, poderoso SEÑOR? Tu fidelidad también te rodea. Tú dominas la soberbia del mar; cuando sus olas se levantan, tú las calmas.

¿No me teméis?–declara el SEÑOR. ¿No tembláis delante de mí, que puse la arena como frontera del mar, límite perpetuo que no traspasará?

Aunque se agiten las olas, no prevalecerán; aunque rujan, no pasarán sobre ella. Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo, y si por los ríos, no te anegarán; cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama te abrasará.

Y descendiendo Pedro de la barca, caminó sobre las aguas, y fue hacia Jesús. Pero viendo la fuerza del viento tuvo miedo, y empezando a hundirse gritó, diciendo: ¡Señor, sálvame! Y al instante Jesús, extendiendo la mano, lo sostuvo y le dijo: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?

El día en que temo, yo en ti confío.

Sal. 93:3; 4; 89:8,9 Jer. 5:22 Is. 43:2 Mt. 14:29-31 Sal.56:3

FEBRERO 16

Los que estamos en este cuerpo, gemimos agobiados.

Señor, todo mi anhelo está delante de ti, y mi suspiro no te es oculto.

Porque mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza; como pesada carga, pesan mucho para mí.

¡Miserable de mí! ¿Quién me libertará de este cuerpo de muerte?

Sabemos que la creación entera a una gime y sufre dolores de parto hasta ahora. Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, aun nosotros mismos gemimos en nuestro interior, aguardando ansiosamente la adopción como hijos, la redención de nuestro cuerpo.

Ahora, por un poco de tiempo si es necesario, seáis afligidos con diversas pruebas, Sabiendo que mi separación del cuerpo terrenal es inminente.

Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Pero cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Devorada ha sido la muerte en victoria.

II Co. 5:4 Sal.38:9,4 Ro. 7:24; 8:23,24 I P.1:6 II P 1:14 I Co. 15:53,54

FEBRERO 17

Creó, pues, Dios al hombre a imagen suya.

Siendo, pues, linaje de Dios, no debemos pensar que la naturaleza divina sea semejante a oro, plata o piedra, esculpidos por el arte y el pensamiento humano.

Pero Dios, que es rico en misericordia, por causa del gran amor con que nos amó, aun cuando estábamos muertos en nuestros delitos, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia habéis sido salvados). Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para hacer buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviéramos en ellas. Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos;

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.

En cuanto a mí, en justicia contemplaré tu rostro; al despertar, me saciaré cuando contemple tu imagen.

El vencedor heredará estas cosas, y yo seré su Dios y él será mi hijo.

...y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo.


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